miércoles, agosto 12, 2009

Democracia Cristiana





Hace poco la democracia cristiana chilena celebró su 58º aniversario en la que asistió la socialista allendista la Presidenta Michelle Bachelet. Es usual escuchar a algunos políticos de ufanarse porque sus padres fueron fundadores de la DC, como si fuera una gran cosa. Como si ser DC fuese signo de moderación, un supuesto “centro”, la indefinición permanente como expresión de una infinita sabiduría que deja anonadado hasta el mismo Dios.

Como he dicho, lo peor que puede tener una república es que haya un partido con el historial de la Democracia Cristiana chilena. Empezaron emulando el fascismo de Benito Mussulini y de Primo Rivera en la década del 30 y en su ocaso se asocian con los comunistas para mantenerse en el poder. Todavía les gusta que los llamen la Falange, los mismos que llamaban fachos a los que apoyaron el Gobierno Militar. Además, de pavimentar el camino del totalitarismo cuando justificaron y eliminaron el artículo que consagraba la propiedad privada. De paso apoyar el pronunciamiento militar, para luego indultar a los terroristas que, por cierto, no violaron los derechos humanos para los demócratas cristianos chilenos y ayudar a la izquierda a cambiar la historia. Reinterpretar la Ley de Amnistía para favorecer a la izquierda y perseguir a los militares. Así es la reconciliación, según la DC chilena.

El propio ideólogo de la democracia cristiana, el filosofo francés Jacques Maritain en su libro “El Humanismo Cristiano” llama encarecidamente a abolir la propiedad privada.

Sin embargo, la cosa no queda así. Si revisamos las declaraciones de sus líderes, nos daremos cuenta que lo que brilla es la ausencia de inteligencia; aunque ellos se creen que son más inteligentes de los de la derecha y la izquierda por estar en el “centro”.

El ex Presidente Eduardo Frei Montalva dijo varias declaraciones desafortunadas. En primer lugar: “peor que el comunismo es el anticomunismo”. Después de la caída del comunismo y el saldo de 100 millones de muertos podemos que son las palabras más desafortunadas de la Guerra Fría. En segundo lugar: “Con la misma firmeza con que condenamos el individualismo y el liberalismo económico, condenamos el marxismo, y en forma especial el comunismo”. Gracias al liberalismo económico millones de personas han salido de la pobreza en estos últimos veinte años. Habría que recordarle que entre la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos y el Manifiesto Comunista, no existe término medio como dice Ludwig von Mises. O bien, entre el mercado que se basa en intercambios voluntarios y la coacción del Estado no existe término medio, parafraseado al economista argentino Carlos Rodríguez Braun. ¿Cuántos bienes que usamos se lo debemos al liberalismo económico?

Otras expresiones desafortunadas son las del ex Presidente Patricio Alwyn, quien dijo durante su mandato que “el mercado era cruel”. Gracias al mercado, tenemos miles de bienes que nos hacen la vida más agradable.

En efecto, en una carta al director del diario ‘La Segunda’, el ex allendista y izquierdista, el profesor Víctor Farías recuerda que el ex canciller de Eduardo Frei Montalva, Gabriel Valdés era entusiasta del marxismo cubano. Y profesor Gonzalo Vial recuerda que Valdés dijo en la década del 60 que Cuba –la Cuba comunista- sería la primera nación que llegaría al primer mundo. Además, recuerda Farías que “, Frei y Garretón Walker visitaban a Mussolini, denominándolo “un genio político” y aprobaban el uso del gas en la invasión de Abisinia”, entre otras cosas.

En una reciente entrevista, Gabriel Valdés dijo: “Nos hemos farreado la oportunidad de hacer un país más moderno. Eso de debe a que Pinochet fue muy duro y nosotros no fuimos lo suficientemente fuertes. Salimos de la coyuntura Pinochet y no tuvimos más fuerza que ganar el plebiscito y la prueba es que él siguió en el Ejército. La transición nos ablandó”. Por el contrario, en estos veinte años siempre se han mostrado resentidos y rencorosos, tanto los Demócrata Cristianos como sus socios socialistas. Por otra parte, nunca estuvo en los líderes de la Concertación “hacer un país moderno”, pues querían volver a las políticas estatistas del 1938-1973 y otros retroceder en el tiempo como algunos descolgados del oficialismo. Véase el socialista Jorge Arrate. Recuerdo que en una entrevista que el ex canciller de Frei Montalva dijo que gracias a los políticos los inversionistas llegaban a Chile y Argentina, porque se respetaba las reglas del juego. Nada más falso. Los picantes políticos chilenos aprendieron a respetar dichas reglas gracias al Gobierno Militar, pues hasta 1973 éramos iguales que los argentinos. Cuando se refirió a estos últimos, me di cuenta que sus viajes no le han servido para nada. Gracias al argentino Rubén Benedetti del blog http://blogbis.blogspot.com/, he aprendido que nuestros vecinos desde hace más de 50 años nunca han respetado las reglas, ya sea en su política interna como su relación con sus vecinos.

Otra expresión desafortunada fue la Jacques Chonchol. Primero democristiano y luego ministro de Agricultura de Allende. Chonchol afirmó: “soy marxista porque soy cristiano…es necesario sustituir la propiedad privada de los medios de producción con un régimen de propiedad colectiva”.

La DC chilena siempre ha sido de izquierda. Y como recuerda von Mises y nuestra propia historia política “el centro” se inclina a la izquierda. Como dice Alberto Mansueti : “¿El “centro”? Es el intento de esconderse en una fórmula de compromiso, en la práctica siempre estatista, mucho menos que óptima, e intrínsecamente inestable. O es un subterfugio para evitar la definición”. Ver programa de Frei Tagle: “Más Estado”.

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lunes, enero 23, 2006

Socialismo Cristiano


Es un hecho que la democracia cristiana chilena nació como una alternativa entre el socialismo o comunismo y el capitalismo. Una suerte de "Tercera Vía" en la década del 30 del siglo pasado, cuya propuesta entre el comunismo y el individualismo era, pues, el comunitarismo personalista o democracia personalista.

Después de la caída del Muro de Berlín, ¿tiene sentido esta propuesta política? Cuando se derrumbó la Unión Soviética, en Occidente triunfo la democracia liberal capitalista, que luego se propagó en gran parte del planeta, bajo el rotulo de globalización, esto es, abrir las economías. Mi pregunta: ¿Tiene alguna vigencia ‘el humanismo cristiano’ tal cual fue planteado por Maritain? ¿Cómo se traduce en la practica o se ha traducido? Suena bonito pasar al campo de la política el término medio de Aristóteles, como si fuese la balanza de la justicia entre dos extremos. En Chile los superhombres de la Democracia Cristiana, que según ellos, están más allá de la ‘izquierda’ y la ‘derecha’, mediaría entre los dos bloques. De ese modo, la DC sería una suerte de rey Salomón. ¿Es así? ¿Fue así en el pasado?

Cuando el candidato de la oposición, el empresario Sebastián Piñera sacó a relucir el ‘humanismo cristiano’ para atraerse los votos de la DC, lo encontré desatinado. ¿Por qué? La DC chilena es socialista a diferencia de la DC europea que es liberal. Los DC creen en las regulaciones, impuestos y que el progreso lo hace el Estado, no las personas. Por tanto, para mí no tenía ningún sentido que Piñera hablase del ‘humanismo cristiano’. No me estaba diciendo nada. Flatus voci, esto es, voces sin significado.

Hace tiempo leí el libro El Humanismo Cristiano de Jacques Maritain. Lo volví a hojear. Fue como abrir un ropero y sentir el olor a naftalina. Era una antigualla. No encontré nada que estimulara mi inteligencia. Se supone que es su el libro de cabecera.

Hallé las mismas frases clichés del siglo XX, como creer en el hombre nuevo, rescatar la economía familiar, temor al maquinismo, hoy día diríamos a la tecnología, críticar el individualismo liberal y el capitalismo. A la sociedad de propietarios de la sociedad capitalista, Maritain propone la forma societaria de la propiedad industrial. Naturalmente quién se encargaría de la copropiedad sería, por ende, el Estado.

Von Mises en su ensayo "Socialismo y seudosocialismo" afirma: "La idea básica del socialismo cristiano que permea las enseñanzas de todos sus representantes adopta de vista un estado estacionario". "La agricultura y la artesanía –y tal vez cierto comercio pequeño – constituyen las únicas ocupaciones admisibles. El comercio y la especulación son superfluos, injuriosos y malignos".

¿Los demócratas cristianos aún seguirán creyendo en el hombre nuevo a igual que algunos reaccionarios de izquierda de la década del sesenta?

Teoría

"Para evitar confusionismos debemos insistir en las diversas consideraciones aquí propuestas se refieren, en nuestro pensamiento, a un estado consecutivo a la liquidación del capitalismo y sólo en relación con tal estado tiene sentido"(página 144).
Lo cual significa eliminar la propiedad privada, el Estado de Derecho, fijar los precios, esto es, eliminar el mercado, regular la vida del individuo y nacionalizar las empresas. Así terminamos con un Estado omnipotente.

"La cuestión es dar cada persona humana la posibilidad real y concreta de accesión (bajo modalidades que pueden, por lo demás, variar mucho y no excluyen, cuando son necesarias, ciertas colectivizaciones) a las ventajas la propiedad privada de los bienes terrenales".(pág.141)
La negrilla es mía. Para un liberal la palabra ‘colectivizaciones’ significa sacrificar al individuo por el colectivo, ya sea la nación, ya sea el estado y la sociedad. Otro resabio socialista.

"la sustitución del cáduco régimen parlamentario, que convenía a la edad del individualismo liberal", (nota 11, pág 134).
Típica crítica al parlamentarismo europeo del siglo XIX, que von Hayek nos hace ver en "Los Fundamentos de la Libertad" de a comienzos del siglo XX. Cuando Maritain escribió eso estaba de moda: el comunismo, el fascismo, el nazismo y en descrédito el liberalismo.

"en régimen capitalista, una empresa industrial ¿no es una colmena compuesta de trabajadores asalariados, por una parte, y de capitales unidos en sociedad por otra? En sociedad no de hombres, sino de dinero y de papel, de signos de riqueza que tienen por el alma el deseo de engendrar otros títulos de posesión. Cuánto más se perfecciona la empresa por el maquinismo, por la racionalización del trabajo y los medios de movilización financiera, más se acentúa la tendencia a la colectivización".

Parece paradójico hablar de colectivización en una sociedad capitalista en que el dinero proporciona la libertad de comprar lo que uno desee. Eso no es una profecía no cumplida. El dinero o el papel es una manera de intercambiar bienes o servicios, sin violencia. Cuando el dinero no tiene la confianza le damos, empieza la violencia. ¿Cómo bajo una sociedad que respeta la propiedad puede haber colectivización?

"De suerte que a los abusos del individualismo en el uso de la propiedad, debe buscarse no por la abolición de la propiedad privada, sino al contrario, por la generalización, la popularización de las proctecciones que a la persona procura" (140,141).
A través de la propiedad colectiva, el individuo se realiza como persona .

Práctica

Cuando la Democracia Cristiana fue gobierno, su ‘humanismo cristiano’ se tradujo en darle más poder al estado, socavar la propiedad privada y aumentar las regulaciones.

No me extraña, por tanto, que en la década del sesenta del siglo pasado, la Democracia Cristiana se escindiera en la Izquierda Cristiana y el Mapu. Y que ambos se declarasen marxistas leninista. Es la consecuencia lógica de la filosofía del ‘humanismo cristiano’.

Cuando Chile se abrió unilateralmente al mundo bajando sus aranceles, también se opuso junto con la retrógada Iglesia Católica. Ambos no tenían idea de cómo funcionaba el mercado. Más aún ambos admiraban el modelo de la socialburocracia europea y con recelo el modelo norteaméricano (1).

Además de lo anterior, la DC chilena es stalinista, porque avala la falsificación histórica de la izquierda. Así la DC simplemente hace tabula rasa con el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en que estuvieron Patricio Aylwin, Claudio Orrego, Luis Pareto, Gustavo Ramírez, Baldemar Carrasco, Eduardo Sepúlveda y Lautaro Vergara. Ese evento nunca ocurrió.

Como decía Baruch Spinoza en su Ética Q.E.D, que la Democracia Cristiana chilena es socialista.
Nota 1: En vez hablar de modelo, conviene hablar de políticas, pues parece que un planificador estuviese manejando la sociedad. Para los liberales sólo hay interacciones entre los individuos.

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