viernes, agosto 24, 2012

Pisando el palito dos veces




La semana pasada vimos cómo la Derecha cayó en las trampas de la Izquierda. Lo vimos en el debate sobre la Seguridad y Defensa del país, en que el ministro Andrés Allamand abrió junto con el Presidente la política de que se incluya el terrorismo como amenaza. Y luego lo vimos en que parlamentarios del gobierno desean que se considere terrorismo colocar bombas. En ambos casos, la Derecha ayudó con sus reformas a seguirle el juego a la Izquierda, como si fuesen medidas para preservar la paz y la tranquilidad. 
 En efecto, dentro las políticas de Seguridad y Defensa, el Gobierno quiere incluir como potenciales peligros el terrorismo y el narcotráfico. Y para ello, necesita el apoyo de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, fue la propia Derecha la que le quitó las atribuciones con las reformas que le hizo Ricardo Lagos que tenían las Fuerzas Armadas y que veían desde antes del Gobierno Militar. Para la Izquierda la famosa Doctrina de la Seguridad Nacional, si uno lee los libros que escribieron los intelectuales y políticos de ese sector, fue un inventó de los militares. Con todo, fue la propia la clase política después de la Segunda Guerra Mundial la que le otorgó esas atribuciones. El enemigo no estaría fuera de las fronteras, sino dentro. Esa doctrina se formulo antes que fuese la Revolución Cubana. 

 Hace tiempo cite las palabras de uno de los abogados que tuvo el preso político, Miguel Krassnoff, Luis Valentín Ferrada , quien ante el cuerpo de generales en retiro, cuenta que hasta el año 1947, las Fuerzas Armadas tenían dos atribuciones: la defensa externa del país y la protección ante desastres naturales. Como a la Izquierda le incómoda algunas verdades, conviene recordar que antes del terremoto del 27 de febrero, había una reforma en que le querían quitar la segunda atribución y dejar a los militares bajo la Onemi. Todos sabemos lo que paso. Después del terremoto, el saqueo, porque la presidente socialista, Michelle Bachelet estaba acomplejada de sacar a los militares a la calle. El hecho de que este favorita en la última encuesta CEP, muestra la falta capacidad crítica de la ciudadanía ante gobernantes ineptos. Afortunadamente, con el terremoto esa reforma paso a mejor vida. A partir del año mencionado, a las Fuerzas Armadas se les asignó una tercera tarea: “la seguridad nacional, que abarcaba la guerra irregular, la guerra de guerrillas y el terrorismo. Mucho antes de que apareciera el ‘Che’, los estrategas de 1947 pensaron que las guerras futuras serían de guerrillas y el terrorismo. La última tarea se resume en “garantizar la seguridad interna del país y la paz social””. 

 Ahora bien, puesto que está en campaña el ministro de Defensa, Andrés Allamand se le ocurrió dar a conocer el plan para las Fuerzas Armadas, que incluye: como novedades amenazas externas como el narcotráfico, el crimen organizado, el terrorismo, la vulnerabilidad energética, la venta ilegal de armas, la piratería, las migraciones ilegales como la trata de personas, la depredación pesquera y la desprotección de los recursos naturales”. Antes de la reforma que hizo Ricardo Lagos con el afán de “democratizar” el país con la anuencia de Allamand, las Fuerzas Armadas conforme a lo dicho, tenían dentro de sus tareas combatir el terrorismo. Las personas que combatió esa plaga en el país están en la cárcel, el propio ministro y el actual Presidente les han dado la espalda, hasta realizó una purga al interior del Ejército, pidiéndole la renuncia a un general que es nieto del general Manuel Contreras y despidió a los asesores que tenía el subsecretario de Defensa por haber sido asignados a la DINA y CNI. 
Hasta el ex presidente Ricardo Lagos ha criticado la metida de mata de Andrés Allamand, al enviar “un borrador” a los ministros de Defensa de ese engendro chavista que es la UNASUR: "lo sorprendente es que este 'borrador' se despachó simultáneamente, según declaración del Ministro de Defensa, a sus pares de UNASUR. Esto es, un borrador que se envía en consulta al Senado de la República se pone antes en conocimiento de los Ministros de Defensa de UNASUR". 
Antes de que empiece la campaña electoral propiamente tal, hay que dedicarle un post a Andrés Allamand, por oportunista. 
 Peor aún, el ministro Allamand tiene la arrogancia de decir que le mandaron una copia a las embajadas: “cuando algunas embajadas lo solicitaron, se les hizo llegar”. Aun cuando sean directrices generales de Defensa, se llega ser absurda la idea de transparentar todo. Tal vez, el día de mañana si hay criptógrafos como los que descifraron el código de los japoneses y de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, también lo van a dar a conocer públicamente. Los códigos de cada rama de la Defensa. Naturalmente, salieron los políticos de izquierda arguyendo que las Fuerzas Armadas no se inmiscuyan en las labores de Carabineros. Si llega a ver en Chile una guerrilla como las FARC, van a mandar a una carabinera pidiéndole que se rindan. En Chile ya tuvimos miles de guerrilleros en la Unidad Popular, y no los derrotaron los carabineros, como quien le pide a un automovilista que se detenga por ir a exceso de velocidad.
 La segunda metida de mata de los políticos oficialista fue el haber quitado como delito terrorista el trasladar y fabricar bombas el 2010, a petición naturalmente de las organizaciones de derechos humanos que defiende a cuanto violentista por el caso de los mapuches terroristas que habían emboscado al fiscal Elgueta. Luego de que la justicia absolviera al anarquista Pitronello que se voló las muñecas del delito de terrorista, como si poner una bomba no fuese tal. El diputado Cristián Monckeberg afirmó: "este proyecto considera también como delitos terroristas, junto con colocar artefactos explosivos, diseñar, fabricar o transportarlos, y que esto sea con el ánimo de infundir temor en la población”. Por su parte la diputada Marcela Sabat dijo: “Si una ley como ésta ya existiera, Pitronello hubiera sido sentenciado como delito terrorista. Lamentablemente no fue así, y eso es una señal muy peligrosa, porque da cuenta de un sistema judicial que no está acorde con los tiempos". 
 Todavía no entienden los políticos de Derecha que cualquiera iniciativa para promover los derechos humanos, es para socavarlos y dejar las personas pacíficas a merced de la violencia, de la nueva guerrilla o terrorismo, de la extrema izquierda que se esconde con capuchas y el abuso de la propia Izquierda a través de las ‘funas’. Pues ésta última es un acto violento.

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miércoles, febrero 20, 2008

La izquierda confundida

La carta publicada en ‘La Tercera’ del domingo y sus declaraciones en los medios durante la semana pasada, del ex general de Ejército Emilio Cheyre no dejan de tener coletazos, más en la izquierda que en la derecha. Así, uno de los sumos pontífices máximus del ‘progresismo’ chileno, el abogado y rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña que sermonea de lo divino y de lo humano cada domingo, sostuvo en una carta envíada al ‘Mercurio de Santiago’ en respuesta a monseñor Contreras, que el ex general Cheyre estaba confundido. Mejor lo cito : “Espero que monseñor esté también de acuerdo en que recurrir al contexto una y otra vez, a la hora de evaluar el pasado, arriesga el peligro de confundir la comprensión histórica del acontecer, con la evaluación moral o jurídica de nuestros actos. Esa confusión la padece el general Cheyre”. Para Carlos Peña imponer un sistema totalitario y colectivista no entraña problemas morales.

A la izquierda, las declaraciones del ex general le provocaron un remezón. Después de todo, la Iglesia Católica ni el moralista de la Diego Portales nunca han puesto en entredicho el terrorismo o la guerrilla en América Latina. En nombre de la ‘Justicia Social’ es justificable la violencia. Sí siquiera al Pontifice Máximo crítico a Bachelet por haber cantado ‘La Internacional’ en el funeral de Volodia, más sí a éste por no haber sido inconsecuente. Bachelet cantó en homenaje a la ‘consecuencia’.

El individuo que tiene problemas o dilemas morales es el militar, no así el revolucionario partidario del totalitarismo y la violencia. De ahí que la izquierda trastoque los términos de ‘obediencia debida’ por ‘obediencia forzada’. El totalitario, colectivista,que promovía el odio entre las clases, el miedo y el terror siguiendo al ‘Che’ ,que, finalmente, fue a esconderse a las embajadas y debajo de las sotanas el 11 de septiembre, porque la revolución rusa a la chilena le salió por el tiro de la culata, como Viera Gallo, tiene no dilema morales. Según el cobarde Viera Gallo , la excusa de la ‘obdeciencia debida’ no vale para Santelices, pero tampoco le pide ser héroe. Promover una guerra civil es lo más cool. La Iglesia Católica apoyó el terrorismo antes y después del 11. Por eso no dijo nada durante la UP. Los analfabetos disfuncioneles de los jesuitas a través de la revista ‘Mensaje’ apoyaban la UP y la tontería del ‘Hombre Nuevo’.
¿El acto explica el contexto o el contexto explica el acto?

La izquierda cuando le conviene apela al contexto. Entonces, a partir de éste se entiende ciertos actos. Sin embargo, otras veces prefiero omitirlo, cuando ‘demonizan’ a los militares, como si éstos fuesen los demonios que de repente aparecieron. Así omite el período de 1967 a 1973 en que la izquierda promovió la violencia política. ¿Por qué no explica los morteros y metralletas que se encontraron en la casa del Allende en Tomás Moro, como muestra una foto del libro ‘Pinochet, la otra verdad’? Quede impresionado al verla. Eso es un tabú. De eso no se habla. Pues, si se trata de evaluar actos, entonces, ¿por qué no se condena el terrorismo de la década del 70? ¿El enemigo interno es una invención de los militares?

Tanto algunos de la derecha como de la izquierda, les gusta recurrir al Zeitgeist o el ‘Espíritu de la Época’, para explicar fenómenos históricos. Apelar a ese argumento es negar la libertad individual. Cuando el ‘Che’ fue Angola y luego a Bolivia no sabía lo que hacía. Tampoco Allende cuando visitó Cuba y la URSS. La culpa la tuvo el contexto histórico, después de la Segunda Guerra Mundial, con el que surgió la Guerra Fría. Fue está última la que llevó a la izquierda aliarse con la URSS, como diciendo que no tenían alternativas. Y a los militares a Estados Unidos, como si ambos sistemas fuesen lo mismos. Argumento relativista. Obvio que tenían alternativas. Así, una bloguera que comenta afirma en otro blog: “en chile termina en 1973 donde la revolución era la vía buscada ´para cambiar las injusticias sociales de américa latina..ser jioven y no ser revolucionario era casi una herejía..” . Revolución significa para los socialistas imponer un sistema totalitario. Ahora bien, si emplea la palabra ‘herejía’ es porque el socialismo siempre ha sido un Iglesia como dice Fallaci. Sigue estando igual, pues no le gustan que les cuestionen sus creencias: Rettig, Valech y la UP. De hecho, antes que terminara la Guerra Fría personas ligadas a la cultura, se fueron de la izquierda. No es que se renovaran, sino que rompieron con ella: Octavio Paz, Vargas Llosa, el escritor español ex comunista Carlos Semprú, varios columnista de Libertaddigital que en el 70 eran comunistas y ahora son defensores del capitalismo global; David Horowitz, Michael Novak y Robert Nozick en EE.UU.

Según la izquierda, los militares latinomamericanos por mutto propio dicidieron que el enemigo estaría al interior de las fronteras y no allende. En efecto, como dice el abogado Valentín Ferrada en un discurso “Terrorismo en America Latina: un legado trágico y amargo de nuestra historia” ante el cuerpo de generales en retiro, en noviembre del 2007, las FF.AA hasta 1947 tenían asignadas dos tareas: la defensa externa del país y la protección de la población cuando haya desastres naturales. En ese año, la clase política le asignó a las FF.AA en América Latina una tercera tarea: la seguridad nacional, que abarcaba la guerra irregular, la guerra de guerrillas y el terrorismo. Mucho antes de que apareciera el ‘Che’, los estrategas de 1947 pensaron que las guerras futuras serían de guerrillas y el terrorismo. La última tarea se resume en “garantizar la seguridad interna del país y la paz social”. ¿Acaso no fue esa la tarea que se le encomendaron al Gobierno Militar? Si se discurso fuese impreso por la prensa de ‘derecha’, provocaría polémica como la carta de Cheyre, pues políticos como Patricio Aylwin Azócar, Eduardo Frei Montalva, Jarpa, radicales,entre otros aprobaron en el Congreso tales políticas. Fue el Congreso el que decidió aliarse a la defensa del mundo libre, pues como dice Ferrada la guerrilla le declaró la guerra al Estado y a las instituciones. Los políticos se lavan las manos. El ‘Nunca Más’ de Cheyre no tiene sentido.

Igualmente, quedó confundido el periodista Héctor Soto en la ‘La Tercera’ (17-02-2008), quien dice a propósito de las declaraciones de Cheyre: “Y creen que la asimetría viene desde hace tiempo”. Y luego no se pronuncia si es justo o no, que un lado obtenga beneficios, esto es, los terroristas. Asimismo, nada sobre la actividad terrorista, pues, según él, solamente, los militares actuaron con impunidad. Si Soto padeciera las purgas de esos procesos, no diría leseras.

La bloguera afirma: “eran una especie de guerrilleros bastante sue generis que efectivamente querían implantar un gobierno popular que eliminara, según ellos, la injusticia social...escogieron la via armada para hacerlo algo muy propio del perido analizado ( 1950-1973)”. Palabras parecidas dice Luis Valentín Ferrada: “Los antecedentes indesmentibles que explican y justifican las actuaciones de mismas FA. frente al terrorismo desatado por las izquierdas marxistas radicalizadas en Chile y en Latino América desde la década de los años 50”. Sin embargo, la propia izquierda le gusta hablar del ‘enemigo interno’ de los militares como si fuese una invención, y así quedar como víctimas. Los socialistas son máquinas y no tienen problemas morales.

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