jueves, mayo 09, 2019

Caso cerrado: Nicolás Maduro es Salvador Allende


    La obsesión de los políticos, intelectuales y artistas de izquierda con el Gobierno cívico militar chileno que gobernó el país entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990 no tiene paragón. Llega ser enfermiza. Además, no les interesa la verdad. Por eso, se empeñan al comparar el gobierno militar chileno con el gobierno marxista que regenta Venezuela por veinte años. 
    Algunos como el actual canciller y escritor, Roberto Ampuero proponían una salida o transición al estilo del gobierno del general Augusto Pinochet. También el actual presidente de la República, Sebastián Piñera. Olvidándose el ex comunista, que las Fuerzas Armadas y de Orden se fijaron un itinerario apenas derrocado Salvador Allende, devolver el poder a los civiles. La hoja de ruta quedo trazada en los artículos transitorios de la Constitución de 1980. Ese detalle al novelista no le importa. Primero, había que refundar el país, pues el debacle no dejo nada. 
  Aún no entiendo esa comparación. Menos aún, cuando comparan el gobierno cívico militar con la dictadura comunista cubana, cuando aquél fue una respuesta para no ser la segunda Cuba en América Latina. Los chilenos civiles y militares se rebelaron ante un gobierno que llevo al país a las mismas condiciones de la actual Venezuela. Además, se salió de la ley y la Constitución. Con el agravante que ad portas al 11 de septiembre, la mayoría del país, esto es, aquellos que se oponía al gobierno marxista de Salvador Allende temían una guerra civil o la instalación de una dictadura comunista.
  Importa más los mitos, las leyendas urbanas o la leyenda negra que la izquierda ha realizado en torno al gobierno militar chileno que la verdad. 
   En la Venezuela o “Cubazuela” existen las tarjetas de racionamiento igual que en la Unidad Popular. 
    En el país que gobierna Nicolás Maduro existen los llamados ‘colectivos armados’, en la Unidad Popular tenían las diversas fuerzas de choque como el VOP, la Brigada Ramona Parra y los que tenían los diversos partidos de ese conglomerado: el Partido Socialista, la Izquierda Cristiana, el Mapu, etc. Si hasta el Partido Comunista tenía sus fuerzas de choque, aunque según ellos, el país no estaba todavía para hacer una revolución marxista violenta.
   La Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet condenó a los colectivos armados más no al régimen.
   Salvador Allende confiaba que teniendo al general Prats en el ministerio del Interior más los otros comandantes de las otras ramas de la Defensa, las Fuerzas Armadas se iban a cuadrar con él. La versión del Prats venezolano es, pues, el general Vladimir Padrino López. 
   Si Guaidó es chavista, también lo es el Leopoldo López, Lilian Tintorini y la oposición en general. Los opositores a Maduro son todos socialistas.
   A fines de la Unidad Popular, los civiles opositores a Allende le lanzaba arroz en los cuarteles para que hicieran algo al respecto y en Venezuela los civiles a se agrupan en torno a los cuarteles con el mismo objetivo. 
    Lo que hay en Venezuela es comunismo o socialismo duro, no una dictadura militar o un narco estado. Cuando hay una revolución, quien tiene la última decisión son los militares, y no revolucionarios civiles. 
    Antes del famoso twitter del líder opositor al gobierno de Nicolás Maduro, Juan Guaidó en que se declaro seguidor del marxista Hugo Chávez, el novelista venezolano ganador del Premio Tusquets del 2015, Alberto Barrera Tyskza dijo en una entrevista al diario El País de España a propósito de Maduro: “Él también representa un poder que pueden ser los cubanos, o los militares, o ambos. Es impresionante el poder que Maduro ha dado a los militares, ha militarizado la sociedad más que Chávez, que era militar. Si uno piensa en términos de la izquierda latinoamericana, Maduro está mucho más cerca del [el dictador chileno Augusto] Pinochet que Salvador Allende”. 
   Alberto Barrera es autor de la novela “Patria o Muerte”. 
   Siempre intelectuales y políticos de la izquierda culpan al gobierno militar chileno de militarizar la política. Es falso. La izquierda militarizó la sociedad, cuando optaron la vía armada y la lucha de clases, donde no existían los adversarios políticos, sino los enemigos de la revolución marxista leninista: la burguesía y su aparato militar. Ahora bien, es muy distinto calificar a un grupo políticos de enemigos, cuando éstos intentan arrebatarnos las libertades políticas como económicas. En tiempos del segundo gobierno de Bachelet, la coalición que la respaldaba y el gobierno eran los enemigos de los chilenos. Esto último no es militarizar la política para que quede claro.
   El escritor venezolano Barrera Tyskza muestra su ignorancia. La izquierda latinoamericana de la década del sesenta y hasta que cayó la ex Unión Soviética estaba al lado del dictador comunista Fidel Castro. La izquierda de este continente no estaba al lado que de cualquier líder de la socialdemocracia de Europa Occidental. Si hasta la socialdemocracia chilena de la década del sesenta apoyo a Salvador Allende y su programa, o sea, respaldaron a personas y grupos marxistas leninistas, cuando en Europa, habían quebrado con los comunistas de Rusia hace tiempo.
    Hay suficientes declaraciones de Allende para mostrar que él no veía a los opositores de la Unidad Popular como adversarios, sino como enemigos. Siendo senador propuso la Organización Latinoamericana de Solidaridad conocida como las Olas en La Habana, la cual proponía la vía armada. Peor aún, siendo presidente de senado abuso de la valijas diplomáticas para traer armas del norte de África y así ayudar al grupo que lideraba Ernesto ‘Che’ Guevara en Bolivia. Después suscribiría la declaración del Congreso Socialista de Chillán de 1967. La misma que fue ratificada en el Congreso de La Serena de 1970. Allende tenía un ejército paralelo y apoyaba al grupo guerrillero o terrorista, Movimiento Izquierda Revolucionaria (Mir).
   La actual Venezuela es manejada por Cuba. En el Chile de la Unidad Popular estaba los cubanos, que por cierto, no habían venido a vender puros de La Habana. Allende introdujo armas traídas desde la isla cárcel.
    Hugo Chávez le rindió un homenaje a Allende. La filial de la Fundación Allende de Venezuela identificaba la experiencia socialista de ese país con la Unidad Popular. 
   Ahora por los medios nos enteramos, que un nieto de Salvador Allende es partidario es chavista y partidario de Maduro. Se trata de Pablo Sepúlveda Allende , hijo de Carmen Paz Allende y Héctor Sepúlveda, la hija mayor del líder de la Unidad Popular. Estudió medicina en La Habana. Cuando Hugo Chávez llevaba una década en el poder, se traslado a Venezuela, esto es, en el 2009. Según él: “Acá estamos preparados para cualquier cosa, pero las Fuerzas Armadas venezolanas se mantienen cohesionadas, en casi todos los mandos de dirección, y no han cedido al llamado que ha hecho el mismo gobierno de Estados Unidos (…) para hacer un golpe de Estado. Juan Guaidó no ha tenido en ningún momento gran convocatoria en la calle”. 
    El medio nos informa que tiene una relación sentimental con una de las hijas de Hugo Chávez, María Gabriela Chávez. Por tanto, no sólo hay vínculo con la Revolución Bolivariana, sino también sentimental y emocional. 
    Según él, los opositores no tienen respaldo popular: “Ellos manipulan y engañan a sus bases haciéndoles creer que el chavismo no tiene apoyo popular, pero eso no es así. Además no hay ningún tipo de fractura en las Fuerzas Armadas y el pueblo está en la calle, apoyando a una fuerza popular que respalda al chavismo y al gobierno bolivariano de Nicolás Maduro. La oposición queda desorientada y desanimada por los engaños de sus dirigentes y por subestimar al chavismo”. Mientras buscaba una foto del nieto de Allende, encontré la siguientes declaraciones hechas por él, en 2015, a raíz del apoyo de la parlamentaria Isabel Allende a Leopoldo López : “El Partido Socialista chileno no es socialista es un partido social neoliberal”. Por otra parte, para Pablo Sepúlveda “la transición fue pactado con el dictador”. Se refiere a la chilena.
   Las palabras del nieto refutan lo que dice el escritor venezolano y confirma lo que dije más arriba: “ayudó a la guerrilla del “Che” y fue él mismo a buscar a sobrevivientes de la guerrilla en Bolivia, ayudó a los guerrilleros argentinos que llegaron a Chile durante su gobierno y también tuvo cercanía con el MIR, o sea hay una anécdota que es muy sabida, que él estando en La Moneda “el 11”, le dice a Tati (hija de Allende) que le dijeraa Miguel (Enríquez) que “ahora le tocaba a él, él quería mucho a Miguel””. 
    El político y escritor Hermógenes Pérez de Arce se ha referido más de una vez que Allende ayudó a la guerrilla del ‘Che’ siendo presidente del senado. A los políticos y a los intelectuales de la ex derecha la historia no les interesa. La Democracia Cristiana salvó al líder socialista en esa oportunidad. Eso no está en el Museo de la Memoria. 
   Llega ser delirante lo que dice Pablo Sepúlveda Allende sobre su abuelo, luego de la ruina en que dejo en el país 
  Al contrario de lo que sostiene el escritor venezolano, Hugo Chávez y Nicolás Maduro son Salvador Allende. Y Salvador Allende es Hugo Chávez y Nicolás Maduro. 
  Caso cerrado.

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sábado, marzo 09, 2019

Guaidó es chavista



 Juan Guaidó es el hombre del momento en Venezuela. Un héroe de nuestro tiempo. Ha sido reconocido por más de cincuenta países. Muchos tienen esperanza que las cosas cambiaran, cuando él logre tener el poder que no tiene ahora.
    Sin embargo, el actual presidente interino declaró en su cuenta twitter que se declara chavista. Me pregunto cuántos de los que están en la oposición fueron chavistas en su momento: “2/3 Dudo que Hugo Chávez aceptaría lo que Maduro ha traído para Venezuela y la FAN: hambre, violencia, represión y miedo. Maduro ha destruido lo comenzado por la constitución del 99 y promovida por Chávez en el 99 y defendida por nosotros en 2007. 3/3 Luego de tanta destrucción me pregunto: Aprobarían esto quienes creyeron en Chávez? Lo aprobaría su hija?” 
   Me pareció lo más extraño que medios tanto importante como el diario El País de España, El Mundo y LibertadDigital, hayan omitido esa declaración. 
   Me cabe preguntar, si las esposas de los líderes socialistas presos por Maduro fueron chavistas en su en momento, Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López y Mitzy de Ledezma, esposa de Antonio Ledezma. Cabe recordar que cuando vinieron las mencionadas señoras a Chile, estuvieron nada menos que la hija de Salvador Allende, la parlamentaria del Partido Socialista, Isabel Allende. Venezuela está bajo un sistema comunista. Es la copia exacta de la nefasta Unidad Popular marxista leninista, salvo que Allende no pudo ganarse a las Fuerzas Armadas.
    Al mismo tiempo Guaidó presentó su programa para levantar el país en la Universidad Central de Caracas: “El Plan País”. Dicho plan consta de tres áreas: Social, Económico y Petrolero. El objetivo es, pues, "la reestructuración de Venezuela en materia energética, agroalimentaria, económica, social, seguridad y defensa". 
    Para el Panel Social tiene pensado "El plan establece garantizar al menos 12 productos alimenticios como arroz, harina de maíz, pasta, proteínas como pollo, azúcar, leche". O sea, es el Estado el que proveerá de esas cosas a los venezolanos y no los empresarios motivados por su propio egoísmo. 
    Para el Panel Económico tiene pensado simplemente en gastar: Pretender incentivar la producción nacional, esto es, expandiendo el gasto fiscal, el cual será financiando con capital extranjero. "No vamos a reducir el gasto, no vamos a vivir en austeridad, vamos a un programa de expansión para reactivar la economía venezolana". 
   Una cosa rescatable. Pretender levantar el control de cambio, para que los venezolanos compren los dólares que quieran. 
    El propósito es pasar de un Estado Empresario a un Estado Social. 
    Guaidó promete más socialismo a los venezolanos. Si Guaidó se declara chavista, es porque comparte la ley que sacó Chávez para expropiar la propiedad privada conocida como “Ley de Propiedad Social”, en el 2009. Ahora bien, esa ley afirma: "declarar la utilidad pública y el interés social de bienes, materiales e infraestructuras que se determinen susceptibles de ser declarados de propiedad social, para asegurar la producción socialista". Todo por el llamado ‘Interés Social’. A lo anterior, bajo el pretexto del interés nacional también pueden caer en manos del Estado. La mencionada ley chavista sobre la propiedad social, ¿no les recuerda que en la constitución socialista que Bachelet quiso sacar en su segundo gobierno la propiedad privada tendría una función social? Esa idea la defendían tanto el Partido Comunista como la Democracia Cristiana. 
   En el 2007, Hugo Chávez afirmaba: "No se trata de estatizar toda la economía... No, nuestro socialismo acepta la propiedad privada. Solo que esa propiedad privada debe estar en el marco de una constitución y unas leyes y de un interés social". 
    Apenas elegido como diputado, según nos informó un medio, estuvo en Chile pidiendo ayuda, cuando murió Hugo Chávez y le sucedió Nicolás Maduro. 
   Según cuenta el medio, los socialistas no lo tomaron en cuenta. Manuel Avendaño , coordinador internacional de su partido Voluntad Popular manifestó: “El Partido Socialista estaba bien renuente a dar una declaración en contra de Maduro. Me acuerdo que la senadora Allende fue cortés con nosotros, pero no nos dijo nada bueno ni nada malo. En ese momento los socialistas no estaban en la línea de criticar a Maduro y varios daban las elecciones de Venezuela como legales. También nos acercamos al presidente del PC, don Guillermo Teillier, que estaba en la comisión de Relaciones Exteriores, y aunque fue cortés con nosotros tampoco nos dijo nada”. Obvio, si lo apoyaban hasta hace poco. Además, el PC apoya la dictadura cubana y a Maduro. 
    Asimismo, nos cuenta que en la antesala de las primarias del 2013, Guaidó y Avendaño quisieron reunirse con Michelle Bachelet, Andrés Velasco y Claudio Orrego. ¿Por qué? Afinidad ideológica. Con todo, ninguno de los tres los recibió. Se nota que no conocen a la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, que lo que único que conoce es el comunismo. Socialista atraen socialista. Ley de la atracción. 
    En la revista mexicana Letras Libres, el mexicano de izquierda,el periodista Ricardo Dudda escribe el artículo Venezuela y la izquierda anti-chavista, en que le molesta que identifiquen a la izquierda con el chavismo o “Socialismo del siglo XXI”: “Es cierto que la derecha explota el tema de Venezuela para atacar a la izquierda. Pero la mejor manera de evitar esto es simplemente no defendiendo a un dictador durante años simplemente porque se autodenomina de izquierdas”. Nos quieren convencer que Maduro no es izquierda. El columnista afirma que el gobierno de Maduro califica a la oposición venezolana de ultra derecha, cuando “en realidad socialdemócratas, pero antichavistas, claro: Voluntad Popular, el partido de Leopoldo López y del presidente interino Juan Guaidó, forma parte de la Internacional Socialista desde 2014)”.
    A la izquierda el gobierno de Maduro les trae mala publicidad. Les molesta más el chavismo que la dictadura comunista que hay en Cuba. Y no hay que olvidar, que Venezuela es manejada desde Cuba. De lo contrario, le pondrían el mismo empeño en sacar a los gobernantes actuales de la isla-cárcel, cosa que ni la Unión Europea hace. Después de todo, cuando arrestaron ilegalmente al general Augusto Pinochet, en Londres, el dictador comunista Fidel Castro estaba con el primer ministro español, José María Aznar. 
   El ex canciller del segundo gobierno de Michelle Bachelet, Heraldo Muñoz sostiene que hay contradicción en condenar el gobierno de Maduro y defender el Gobierno cívico militar chileno, cuando sabemos que éste fue pedido mayoritamente por la ciudadanía, porque no querían vivir bajo una dictadura comunista de corte cubano. A lo más chilenos llegamos a la situación que ha vivido Venezuela por 20 años. Nosotros lo vivimos en tres años: “tanto en la UDI como en RN, todavía hay parlamentarios, dirigentes que siguen reivindicando la dictadura y a Pinochet, y eso es una enorme contradicción. No puede ser que hablen de democracia y derechos humanos en Venezuela, y acá digan que la dictadura, con sus crímenes, es parte de la diversidad de la derecha, eso es inaceptable”. Es una contradicción y desfachatez que un ex revolucionario marxista que formo parte del gobierno de Salvador Allende que quiso instalar la dictadura del proletario o una dictadura comunista, hable de democracia y derechos humanos. A las dictaduras comunistas las llamaba democracias populares. En éstas últimas creía el señor Heraldo Muñoz, quien, además, en la UP oficiaba por así decirlo de comisario de las JAP (Juntas de Abastecimiento y Precios), que tenían por objeto esclavizar a la población a través del estómago. Desde luego, ningún político o académico que se diga de derecha le va a sacar en cara el ex ministro de Bachelet, salvo un chileno decente en su cuenta twitter. Dicho de sea paso, ahora Wikipedia borró del historial de Muñoz en la que se refería la parte en que fue Supervisor Nacional de las Tiendas del Pueblo (Almacenes del Pueblo). Lo que más enfureció a los chilenos que ya no podían comprar en efectivo. La Venezuela de Chávez saco la versión del JAP chilena. A estos políticos fracasados generacionalmente, hay que encararlo tal hizo la diputada de RN, Camila Flores a la diputada comunista y ex Mir, Carmen Hertz. Dejarlos entre la espada y la pared. 
   Al ex canciller Heraldo Muñoz se le puede calificar de traidor a la patria, luego que reconoció que el gobierno sabía de la llegada de los haitianos entre gallos y medianoche. 
   El presidente interino no trae para Venezuela ningún plan al estilo de ‘El Ladrillo’ de los Chicago Boys chilenos, ni tampoco trae un plan para disminuir la inflación, ni garantizar la propiedad privada. Su único objetivo es el poder y mantener al legado de Hugo Chávez.

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sábado, diciembre 17, 2011

Sin salida: Entre Lenin y Trosky



Sabido ya el resultado de la elección del presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), en la que perdió la candidata del Partido Comunista, Camila Vallejo y ganó la lista de Gabriel Boric, que está a la izquierda del PC, los ingenuos o ‘tontos inútiles’ de este país, aún creen que Camila era ‘moderada’ . Al parecer se hacen los lesos o se olvidan de la declaración que hizo en el Parque O’Higgins, en la que llamó a no respetar la institucionalidad: “Tendremos que ser capaces nosotros mismos de romper con esta institucionalidad política que está en crisis por esta clase política y este modelo intransigente, que no es capaz de desprenderse de sus intereses, de sus negociados”.Nadie la acuso de golpista o fascista. Si, por el contrario, lo hubiera dicho alguien de derecha, entonces, no serían democráticos. Los beneficios de ser de izquierda, es que puedes comportarte como matón y la prensa y el mundo académico te tratará como alguien que ha innovado en el liderazgo. De hecho, es tan así que el presidente del Federación de Estudiantes de Pontificia Universidad de Católica de Chile, Giorgio Jackson, la Revista Sábado del ‘El Mercurio’ lo premió y colocó entre los cien líderes jóvenes del 2011. Y Camila Vallejo salió el personaje del año en una encuesta realizada por la Universidad Federico Santa María, la Radio Cooperativa y la consultora Imaginación.

Luego de saberse el resultado de la Fech, el nuevo presidente declaró: "Con el Partido Comunista tenemos nuestras diferencias, pero tenemos que trabajar juntos por nuestras metas en común, teniendo claro que estamos trabajando juntos, porque el enemigo es el Gobierno". En seguida trataron de decir que Boric no había dicho tal cosa. ¿Y quién fue el escudero? Nada menos que el Prosecretario Nacional del Colegio de Profesores de Chile, Mario Aguilar en una carta a ‘La Tercera’ y al ‘El Mercurio’. Boric había dicho: "Los adversarios no están en la universidad, están en el gobierno y el parlamento". Desde luego, el Gobierno a través de su vocero, Andrés Chadwick, dijo:"el gobierno no ve a nadie como enemigo ni adversario, el gobierno no tiene ni utiliza esos parámetros y, por consiguiente, nosotros no vemos a ningún dirigente social a ningún dirigente de ninguna organización, menos de carácter estudiantil". Más aún, el mismo Boric intentó desmarcase de su lógica de guerra, pues afirmó: “no estamos en una lógica de guerra”.

Ahora bien, parece Boric está siguiendo la receta del Presidente de los Estados Unidos, Barak Obama y del filósofo Zuccotti Park del movimiento que Ocupemos Wall Street, quienes culpan al uno por ciento de los ricos del descalabro de su economía. Expresado con el lenguaje de los sesenta, es lucha de clases: “Tenemos al 1 por ciento de la población chilena, la elite económica y empresarial de este país que concentra las decisiones de todo el resto, del 99 por ciento de la población, son los que deciden las tasas de interés que pagamos, cuánto pagamos por nuestros servicios básicos, cómo accedemos a nuestros derechos sociales. Nosotros creemos que a ese 1 por ciento es al que hay que combatir, el enemigo no está dentro de la Universidad”. La receta de Boric es, por cierto, reemplazar la élite económica y empresarial por la nomenklatura del Partido Comunista y de su movimiento “asistémico”.

Si las palabras de Boric ponen los pelos de punta a la clase política, salvo a los tres diputados comunistas, es que el nuevo dirigente de la Fech sigue los pasos de Camila. En efecto, ésta había dicho el 4 de noviembre: “se está dejando llevar por la política de los consensos en la discusión presupuestaria, se está configurando un escenario para un posible acuerdo entre la Alianza y la Concertación, queremos evitar que eso suceda”. Nihil sub sol. Nada nuevo bajo el sol.

Asimismo, la ex dirigente Camila Vallejo que ahora tiene el cargo de vicepresidente de la Fech, en una entrevista al diario ‘El Ciudadano’ había sentenciado, después de mucho meditar: “La crisis se debe al mercado”. Obviamente, se refiere a la educación. Sin embargo, varias noticias denunciaron fuga de estudiantes de los colegios tomados. Así, “El Mercurio de Valparaíso” anunció en noviembre: “Once mil estudiantes dejan colegios municipalizados”. O sea, el mercado funcionó. Los comunistas y los progresistas de la Concertación, con todo, desean obligar a los padres a que sus hijos estudien en colegios estatales, después de haber optado por una decisión libremente, mientras aquéllos educan en colegios privados y élite.



Durante los seis meses de toma y que ahora posponen para marzo del 2012, tanto Vallejo como Jackson tuvieron la oportunidad de presentar un libro en la Feria Internacional del Libro de Santiago, titulado: “Otro Chile es posible”. Sus demandas en educación habían pasado a segundo plano, lo importante es cambiar la estructura política y económica por menos libertad y más socialismo. Camila Vallejo en una entrevista al periódico venezolano “Tribunal Popular” mandó el siguiente mensaje a Hugo Chávez que fue comentado en los medios impresos y digitales, salvo en la televisión abierta: “Me permito, en nombre de la Juventud Comunista de Chile, enviarle un mensaje: "Comandante, lo necesitamos en pie de lucha"”. Y luego le mandó un saludos a las Juventudes Comunistas de ese país: “debemos seguir articulando esfuerzos, porque la pelea es universal; no sólo contra el neoliberalismo en Chile, sino contra el sistema capitalista mundial". Uno al leer el mensaje a las JJ.CC venezolanas, si tiene bastante conocimiento de historia del siglo XX, pareciera que la egresada de la Universidad de Chile cree que estamos entre 1920 y 1930, después de la Revolución Rusa, o bien a mediados del siglo XX, cuando el comunismo estaba en su mejor época con la mitad de Europa en sus manos. En fin, el otro Chile de que habla la comandante Vallejo, y Cía es crear, la República Socialista Bolivariana de Chile. Jonathan Franklin, corresponsal del diario izquierdista ‘El Guardian’ escribió: “Desde los días del Zapatista Subcomandante Marcos que Latinoamérica no se veía tan encantada con un líder rebelde. Esta vez no hay pasamontañas, no hay pipa y no hay pistola. Sólo un aro en la nariz”. Agregó: “Sus conferencias de prensa pueden acabar con un ministro. Las marchas que ella dirige pueden paralizar secciones de la capital chilena. Tiene al gobierno en apuros e incluso ahora tiene protección policial, después de recibir amenazas de muerte”. Pidió protección policial, luego de llamar a romper la institucionalidad. Mr. Franklin escribió lo dicho antes de los desórdenes de Londres.

Si llega surgir el Chile comunista, tendremos nuestra versión de la comisaria estricta Nina 'Ninotchka' Ivanovna Yakushova para evitar que el capitalismo nos seduzca. No sé quien reemplazara a Greta Garbo. ¿La comisaria Camila?

Así como Pablo Neruda le escribió sus odas a Stalin, el cantante del Mir, Victor Jara le escribió una canción al asesino Ernesto ‘Che’ Guevara, el novelista Antonio Skármeta le escribió un poema a Camila Vallejo:

"Camila
Qué será de ti
Hace dos años eras niña
Hoy todos te admiran
Camila
Qué manera de vivir
Blue jeans gastados
Argolla en la nariz de Chile”.

Hablan de democracia o más democracia y ciudadanía. Con todo, Vallejo, Jackson y Boric no respetan el ejecutivo, el parlamento y la ley. Ellos creen que han descubierto algo nuevo. En vez de hablar de la ‘democracia popular’ como hace treinta y ocho años, emplean otro lenguaje. En vez de usar la palabra ‘pueblo’ emplean la palabra ‘ciudadanos’. Pero, al fin y al cabo, es el mismo cuento: acabar con la democracia liberal y reemplazarla por el socialismo chavista, acabando con todo pluralismo.

Ahora bien, si algún ingenuo cree hay diferencias entre Vallejo y Boric, calificando de moderada a ésta e intransigente a aquél, están totalmente equivocados. Si los dos apoyan Chávez y éste apoya a Fidel, ¿dónde está lo novedoso? Es como ver divergencias entre Lenin y Trosky. No hay diferencias entre el dictador cubano y venezolano con Camila. Cambia el envase. La programación es la misma.

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