Hablemos como la izquierda
Aun cuando estemos en Fiesta Patrias, lo que significa que los chilenos debemos estar unidos. Con todo, siguen las discusiones de hace 33 años. Solamente un sector de la política le exige al otro disculpa, mientras el otro tiene que ceder. Así vemos a la Izquierda exigiendo un ‘nunca más’, un ‘mea culpa’, etc., a la Derecha. La izquierda no se arrepiente de nada, mas parece que su vida carece de sentido, después del retorno a la democracia. De hecho, al Partido Socialista no le gustó la administración de Ricardo Lagos, ni menos al bloque PPD-PS-PRSD le va gustar Bachelet, cuando termine con un bajo crecimiento y la misma cesantía que hay ahora. Desde luego, los culpables van ser los poderes económicos y la derecha, y no las malas leyes de la Concertación.
La izquierda (Democristianos y socialistas) e incluso algunos liberales (Lucas Sierra y el CEP) de derecha también le exigen a sus colegas un ‘mea culpa’ de actos de los cuales no fueron responsables. Después de la batalla, todos son generales. También el CEP omite el Acuerdo de la Cámara. En efecto, cometieron el peor delito, a saber, haber levantado el país de las ruinas en que le dejó la Unidad Popular. Lo más interesante es que los intelectuales ‘progresistas’ como Carlos Peña, el filósofo Max Colodoro, el sociólogo Manuel Antonio Carretón, una y otra vez se empeñan en comparar el régimen autoritario, que lo era, con un régimen totalitario como el nazi. ¿Por qué no lo comparan el paraíso socialista de la Unión Soviética o Cuba? Los intelectuales de izquierda hacen tabula rasa, esto es, borrón y cuenta nueva, como si nunca hubiese existido el socialismo en el siglo XX. Entonces viene la comparación odiosa de equiparar Villa Grimaldi u otro lugar de detención con un Campo de Concentración Nazi. ¿Por qué se saltan los Gulag? Por tanto, quienes levantaron el país debe sentir vergüenza, porque ellos a igual que a los alemanes no sabía lo que pasaba.
Los intelectuales de izquierda le atribuyen a la derecha perder las elecciones presidenciales a su ausencia de arrepentimiento. Yo creo que la derecha pierde por otras razones.
La izquierda no se avergüenza de nada, ni de los tres años de la Unidad Popular. Para ellos la violencia política surgió de la nada, de ese modo se quitan toda responsabilidad. Por eso, es frecuente escuchar a políticos como a intelectuales un cierto asombro por la violencia de los militares. ¿Los militares perdieron el control? ¿Cómo pudo ocurrir el 11 chileno? ¿En Chile nunca debió haber pasado? Los mismos que admiraban como un acto romántico el cañoneo del acorazado “Aurora” sobre el Palacio de Invierno, se desploman por el bombardeo a La Moneda. ¿Cuándo ha habido una revuelta sin sangre en la historia humana? Más aún, para sacarse toda responsabilidad dicen: “Todos fuimos culpables”. Es lo mismo que decir: “Nadie es culpable”, como le hace ver el escritor cubano Arnoldo Águila a Tomás Moulian. Está claro como el agua quién es el responsable: la izquierda.
La izquierda es como esas personas adultas que le culpan de sus males a sus padres o abuelos, porque era bueno para el cigarrillo o la bebida, etc. Siendo adultos nunca asumen su responsabilidad. Así tenemos los siguientes subterfugios:
- La sociedad chilena no estaba preparada a tan grandes cambios. ¿Qué cambios? ¿Más estado? De hecho, ninguna sociedad los aguantó, partiendo con la rebelión de Cronstand contra el régimen comunista.
- La izquierda tuvo una conducta inmadura debido al marxismo (Aldo Valle del PPD). ¡Nunca salen de la edad del pavo!
- Allende es el Balmaceda del siglo XX. Otra típica deformación, para olvidar que Allende apoyaba las dictaduras comunistas.
- La CIA es la responsable de la caída de Allende. Sin embargo, la inflación, la fijación de precios, las tomas ilegales de fábricas y fundos, y la violencia en las calles. En fin, como dice Alvaro Bardón una sociedad que vive en paro, no produce, ni trabaja, emite billetes a destajo y está al borde de la guerra civil, obviamente, la economía se va desplomar, como ocurrió en la UP. El ministro de educación omite en los textos de historia, las consecuencias de la política económica de la Unidad Popular. En ese ámbito la CIA no jugo ningún papel. La UP se ahogó en su propio vaso o se puso la soga en el cuello y se la jalo. Y siguen la causa primera es la CIA. El Estado manejaba el 70% del PIB hacia 1970.
- La Cámara de Diputados se excedió en sus atributos (José Antonio Viera Gallo, subsecretario de Justicia de Allende). ¡Es el colmo de la sinvergüenza! También se excedió la Controlaría y la Corte Suprema.
- Todo era retórica. Esa es la que más le gusta repetir.
Yo le llamo a esas explicaciones circunstancias atenuantes, como en las novelas de Fedor Dostoievski, en que el criminal le rebajan la pena por haber hecho una buena conducta, mientras cometía una fechoría. Si alguien conoce otra circunstancia atenuante, me gustaría que la mencionara.
La izquierda es responsable de haber militarizado la política, ya que les gustaba el uniforme verde oliva del “Che” y de Fidel, por una parte. Por otra parte, de haber introducido el concepto de enemigo, pues como dice el Vigésimo Segundo Congreso general del Partido Socialista de Chile, de Chillán, en 1967:
“2. La violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico y a su ulterior defensa y fortalecimiento. Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista.
3. Las formas pacíficas o legales de lucha (reivindicativas, ideológicas, electorales, etc.) no conducen por sí mismas al poder. El Partido Socialista las considera como instrumentos limitados de acción, incorporados al proceso político que nos lleva a la lucha armada. Consecuencialmente, las alianzas que el partido establezca sólo se justifican en la medida en que contribuyen a la realización de los objetivos estratégicos ya precisados. “
El enemigo era la burguesía (la clase media baja, alta y la clase alta), o sea, el 70% de la población del país.
La izquierda, asimismo, es responsable de haber introducido la violencia política, para imponer una dictadura comunista. Naturalmente, si alguien dice que va emplear la violencia, el otro se va a defender o empleará las mismas estrategias de su enemigo.
La izquierda, como consecuencia de lo anterior, es responsable de haber introducido el odio en la convivencia política, odio que los devoró después.
Y esa violencia condujo a que se tortura, flagela y violaran los derechos humanos durante la Unidad Popular, como dice el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973. Algunos diputados igual se lavan las manos, porque según ellos interpretaron mal el Acuerdo. Otros generales después de la batalla.
A la izquierda hay que recordarle que ellos fueron colaboracionista de una de las ideologías más sangrientas de la historia, que costó la vida a 100 millones de seres humanos. ¿Los exiliados chilenos detrás de la Cortina de Hierro no sabían que la Stasi o la KGB torturaban y que había campos de concentración en Cuba y la URSS? ¿Bachelet nunca escuchó hablar de la Stasi? ¿No sabía lo que hacía la Stasi?
Por las razones antes expuestas, la izquierda debe pedir perdón, hacer una ‘mea culpa’ y decir un ‘nunca más’.
Al parecer la única forma de relacionarse con la izquierda, consiste en mostrar de vez en cuando los colmillos como los perros o lobos, o bien las garras como los gatos o tigres. No significa ver al otro como un enemigo, simplemente se trata de mantenerlo a distancia. Y si a la izquierda se le dice esas razones como yo lo hice primero en la universidad, recordándole a Víctor Farías si todos aquellos que apoyaron la URSS, eran responsables de los crímenes del comunismo y luego en el diario “La Tercera”, la izquierda no mostrará sus dientes, ni tendrán ningún argumento. Así la izquierda no se ufanará de una supuesta superioridad moral de la cual hace gala. Lo importante es mantenerse firme en la posición.
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