viernes, septiembre 28, 2018

La no legitimidad del Partido Comunista al derecho a la rebelión


 
    La izquierda o siendo más específico el Partido Comunista siempre saca en cara que ellos emplearon la vía armada por el derecho a la rebelión. Y me ha dado cuenta que las personas de derecha no saben cómo responder. Quizás como dice el historiador y columnista de la Pontificia Universidad Católica de Santiago, Gonzalo Rojas Sánchez, la derecha desprecia la historia.
   Ahora encontré razones por las cuáles el Partido Comunista no puede esgrimir el derecho a la rebelión contra el Gobierno Militar. Hay que ser fiel a la historia, a los hechos, a los actos de los políticos y de los partidos.
   El Partido Comunista se unió a la Unión Soviética a través de la Tercera Internacional. Luego obedecieron al dictador José Stalin.
   En la década del 60, el Partido Comunista chileno afirmaba que “no rechazaba a priori la lucha armada y consideraba su posibilidad en ciertas circunstancias”.
   Antes de que asumiera Salvador Allende el poder, el Partido Comunista apoyo la entrada de los tanques soviéticos en Checoslovaquia, en lo que se conoce como La Primavera de Praga.
  Luego cuando asumió el gobierno marxista de la Unidad Popular apoyo a Allende, aun cuando, según ellos, no estaban las condiciones para hacer una revolución marxista, o sea, establecer una dictadura comunista. No obstante, formó parte de la Unidad Popular. Como sabemos dicho gobierno hizo puras políticas públicas para instalar un sistema totalitario. ¿Se opuso a la ENU? No. ¿Se opuso a la entrada al país tanto grupos armados como de las propias armas que Salvador Allende trajo desde Cuba? No.
     En 1979, apoyo la invasión soviética a Afganistán.
    El Partido Comunista no puede esgrimir el derecho a la rebelión, pues el Gobierno Militar fue llamado por la mayoría ciudadana tal como lo expresa el Acuerdo de la Cámara de Diputados.
      La Constitución de 1980 también fue apoyada por la mayoría.
      El Gobierno Militar tenía fijado un itinerario que cumplió.
     O sea, si el Partido Comunista hubiese instalado una dictadura comunista, siguiendo la lógica que emplean contra el Gobierno Militar, entonces, ellos por sí mismos tendrían colgarse de un árbol u ordenar que alguien los maté. En última instancia suicidarse.
   El periodista norteamericano, James R. Whelan, autor Desde las Cenizas: vida, muerte y transfiguración de la democracia en Chile 1833- 1988 comenta la ambigüedad que tenía el PC sobre la democracia y la violencia: “Aunque públicamente fruncía el ceño ante la violencia, los comunistas no estaban alejados de su práctica. El periodista comunista Eduardo Labarca se jactó que una pandilla de matones comunistas había enviado a más de sesenta derechistas al hospital durante la campaña electoral de 1970”.
  Más adelante el autor señala: “Pero los socialistas, como los comunistas, mantenía a raya, y generalmente ocultas, a sus fuerzas de choque, utilizándolas, en cambio, cuadros de entrenamiento militar de fuerzas paramilitares clandestinas, formadas durante los años de Allende”. Así se sigue repitiendo el mito de que el PC chileno quería llegar al comunismo en forma gradual. No me calza su apegó a la legalidad.
   El señor Fernando Thauby en el artículo “Chile: derechos humanos al estilo de Piñera” se refiere a la historia no contada por el relato oficial, en que moros y cristianos se unen contra los militares chilenos. Todo ello a raíz de la muerte del Sargento de Carabineros, Leonidas Montes, quien murió en Punta Peuco a los 87 años. Se pregunta: “¿A qué tanto odio?
   Personas de distintas generaciones de derecha saben cómo empezó la división entre los chilenos y por qué el odio sigue perdurando en las filas de la izquierda. Para ellos, la historia no comenzó justo el 11 de septiembre de 1973, sino antes. Allende dividió el país. Esto uno lo puede comprobar en los diversos canales de derecha chilena que hay Youtube. La historia reciente ha sido manipulada por ejemplo, a través de los textos del Ministerio de Educación más con la ayuda de los medios. Con todo, el ex ministro de las Culturas, el ex Mir, Mauricio Rojas todavía no se entera. Ni siquiera los presos políticos militares encerrados en diversos recintos penitenciarios odian.
   Me salto la parte que Thauby menciona de la Unidad Popular para llegar a los ochenta: “El 3 de septiembre de 1980, a través de un discurso transmitido por Radio Moscú, Luis Corvalán anunció a Chile y al mundo, que el PCCh iniciaba la guerra contra el Gobierno Militar”.
 Quiero señalar que al mismo momento de comenzar este blog, mandé varias cartas a El Mercurio de Valparaíso y a La Tercera. En este último medio escribí una carta en respuesta a una columna que había escrito el sociólogo comunista Tomás Moulian. El intercambio epistolar entre varios lectores duró el mes de febrero. Teniendo retractores como defensores, En ese momento les dije que la izquierda chilena era responsable de lo ocurrido en los países comunistas. Desde luego, que a los lectores progresistas no les gusto. Según ellos, era un asunto de cada país. Tampoco le gustó a una tía comunista que hace poco murió. Para usar las palabras de Sebastián Piñera fueron cómplices activos de las violaciones a los derechos humanos en los países bajo el comunismo. Según Johannes Kaiser, los gulags siguieron vigentes hasta que cayó la ex URRS. Por tanto, concluía Kaiser que los chilenos partidarios del comunista eran responsables de los atropellos en la Rusia comunista. Asimismo, les saque en cara de por qué no habían apoyado vía de las armas para sacarse la dictadura de Fidel Castro u otro régimen comunista. Obviamente, al Partido Comunista chileno no se le ocurrió la vía armada para derrocar a la ex Unión Soviética y a la dictadura castrista.
  Luego Thauby cita un texto del historiador Claudio Pérez Silva titulado La Política de Rebelión Popular de Masas y el Movimiento Democrático Popular (MDP): Una mirada a la política de Alianzas del Partido Comunista de Chile bajo Pinochet 1980-1988: “Así, el contexto social y político de las protestas, permitirá el desarrollo, masificación y legitimación de diversas formas de luchas, incluida la lucha armada y las expresiones de violencia política popular, incorporando de esta forma, nuevas prácticas y concepciones de lucha a los tradicionales repertorios del movimiento popular”.
  Esas y estas palabras son dignas de estar en el Museo de la Memoria:

 “En este escenario, las acciones armadas en contra de la dictadura como ataques a cuarteles militares y policiales, los sabotajes, voladuras de torres y líneas férreas, ajusticiamientos a miembros de los cuerpos de seguridad, secuestros, recuperaciones (robo) de dinero, armas y comida; los copamientos territoriales, las emboscadas y las propagandas armadas, así como las actividades milicianas relacionadas con la autodefensa de masas, se incrementaron e intensificaron notablemente, por lo menos hasta fines de la dictadura”.

    Supongo que el historiador es comunista, pues el señor Thauby señala que recurrió a las fuentes de ese partido. El FPMR secuestró al hijo de un empresario en los ochenta.
   Después de citar ese párrafo recuerda que según el señor Rettig no hubo guerra, cuando el mismo texto citado dice lo contrario. Y para reforzar el texto citado de Claudio Pérez Silva, hace poco vi por el canal Capitalismo Libertario, un mini reportaje realizado por el señor Felipe Izquierdo del asesinato del joven Teniente del Ejército, Roberto Zegers Reed acribillado por el FPMR entre el plebiscito de 1988 y la toma del poder por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin. El 20 de agosto de 1989. Pues bien, en ese reportaje señalan que el mencionado grupo terrorista lanzaron cohetes Low de fabricación soviética al Comando de Aviación del Ejército, en el aeródromo de Tobalaba. Puesto que no estallaron, los terroristas entraron. Uno de ellos le disparo en la espalda al joven oficial, el cual cayó. Después le disparó en la cabeza.  En fin el Teniente Zegers recibió seis disparos. Un soldado conscripto mató a otro terrorista. En el Informe Rettig se señala la muerte del oficial, sin embargo, no se habla de terrorismo, ni de menos del autor, que es Roberto Nordenflycht, hijastro del dirigente comunista Volodia Teilteimboin.
   Cuando uno escucha ese reportaje se da cuenta que el Museo de la Memoria vale menos que paquete de cabritas. El Instituto Nacional de los Derechos Humanos  no se van a querellar contra el FMPR por la muerte del oficial, ya que como sabemos el dicha institución tiene por objeto perseguir a los agentes del Estado del gobierno militar.
  El Partido Comunista formó parte de una coalición que destruyó el país, mientras que los militares entregaron a los civiles el país en buen estado.
   Hace poco el dirigente histórico del Partido Comunista, Juan Andrés Lagos reivindico la violencia para derrocar el Gobierno Militar: "Es evidente que al plebiscito se llega luego de una intensa lucha que se expresó de forma pacífica y violenta. Hubo muchas formas de lucha, y eso generó las condiciones para el plebiscito". El plebiscito estaba fijado en la Constitución. No sé cómo el PC puede hablar de deudas sociales que dejo el gobierno militar, luego del desastre de la Unidad Popular. Peor aún, luego del pésimo segundo gobierno de Michelle Bachelet, donde ellos formaron parte y dejo el país paralizado debido a la retroexcavadora. Lo que se tradujo en cierre de fuentes labolares, caída de la inversión y empleo precario. Eso ilustra que son unos fanáticos. Que yo sepa nadie le saco en cara el dirigente comunista que estaba justificando la violación de los derechos humanos.
    En una revista de historia encontré la siguiente afirmación que refuta al señor Juan Andrés Lagos: “En base a un poderoso aparato militar y una línea política de carácter insurreccional, el PC de Chile intentó derrocar al régimen. Fracasada esta opción, impuesta la vía de negociación pactada (rechazada por el PC), unido al colapso del socialismo real, los comunistas chilenos vieron sumirse en una profunda crisis su proyecto político e histórico”. Puesto que no admiten que fracasaron, prefieren posar de víctimas el FPMR.
   La izquierda en general de Chile no puede bajo ninguna circunstancia apelar el derecho a rebelión contra el Gobierno Militar, pues quiso instalar una dictadura totalitaria por medio de un gobierno que se salió de la Ley y la Constitución, la cual fracaso porque hubo una rebelión civil y militar.

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miércoles, septiembre 05, 2018

Sumisión frente a la izquierda


   Hace tiempo leí en un sitio de internet las siguientes palabras: “La libertad es un privilegio, no un derecho”. Dichas palabras estaban puestas en un cartel, en el estado de Nevada, según comentaba un venezolano al comienzo de gobierno de Hugo Chávez. Si la libertad es un privilegio, significa que tuvo un costo en alcanzarla. No cayó del cielo. Eso explicaría por qué algunos sectores del mundo, sobre todo en Asia se aceptan los abusos del gobierno como se da en China. La mayoría de los chilenos todavía no se dan cuenta que hoy disfrutan de las libertades porque otros arriesgaron sus vidas y se tomaron decisiones que tal vez no fueron populares, pero que dieron frutos a largo plazo. Se tomo la decisión de derrocar al gobierno de la Unidad Popular porque devino en tiranía y cuyas políticas mermaron las libertades que hasta entonces los chilenos daban por sentado. Dicho gobierno quiso instalar una dictadura comunista.
    El nombre completo de la institución que creó polémica por las declaraciones del ex mir Mauricio Rojas se llama Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos. Se me olvidó mencionar que una frase que no gusta del ex ministro y que siempre la repite: “Es cómo llegamos a odiarnos”. Es que lo mismo que decir “todos somos responsables”. Por tanto, nadie es responsable. Las personas opositoras a la UP no odiaban, pues lo único que querían era renunciara Allende o sacarse el gobierno malo. 
    Para cualquiera persona normal, sabe que la memoria es selectiva. Nos acordamos de ciertas cosas y otras, no. Revivimos buenas experiencias o recreamos malas experiencias si tenemos odio o rencor contra alguien, hasta que al final, ese mismo odio termina matando a la persona. La izquierda con dicho museo coloca lo que le conviene y no que la deja en ridículo. 
   Sin embargo, primero nadie ha reparado que la autoría de la creación de dicho museo. A dos personas se les ocurrió: a la mirista Marcia Scantlebury y a la frentista Michelle Bachelet. O sea, dos terroristas o guerrilleras. Para hacerlo más simple equivale a que un violador que se queje que la mujer agredida le pego en los genitales. ¿Con qué autoridad dos personas que justificaron la violencia revolucionaria y el terrorismo dictan cátedra sobre los derechos humanos? Segundo, que para la izquierda cuando ellos asesinan no constituye una violación a los derechos, en cambio, sí, los agentes del Estado. No importa si hayan estado en la DINA o CNI, sino porque el militar sobre todo, después del 11 de septiembre, lidió con personas que empuñaron las armas para instalar una dictadura comunista. Si es así, no sé por qué tenemos que aceptar el criterio de la izquierda. Por lo menos, yo no lo acepto. No hay ningún terrorista acusado de violar los derechos humanos, después de todo, están amnistiados e indultados. Una joven historiadora escribió que ella jamás iría con hija a ese museo, porque no explicaba cómo llegamos a eso. El objetivo del Museo es mostrar las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo el Gobierno Militar. La historiadora no se dado cuenta aún que los terroristas no violan los derechos humanos. 
   Antes de la renuncia de Rojas, el actual director del Museo de la Memoria, Francisco Estévez critico la muestra ‘Hijos de la Libertad’ del Museo de Historia, donde aparecían las palabras del general Augusto Pinochet, en las que se decía Chile se había liberado del comunismo. Las palabras decían una verdad. Pero, la institución que creó Bachelet, además, de ser sesgada oficia el papel de la Doctrina de Fe o la Inquisición al imponer una “verdad”, que no es tal. 
   La izquierda nunca abandona a su gente a diferencia de los políticos de la ex derecha se avergüenza de quienes combatieron el terrorismo poniendo en peligro sus vidas. Además, si se trata del ex presidente Bachelet, no hay que olvidar que en su segundo mandato ella quiso indultar a un terrorista del FPMR, mientras les negó el indulto humanitario a cuatro presos políticos de Punta Peuco. A ella, tanto los políticos como académicos de la ex derecha le creen todo. A todo le dicen: “Amén”.      Mientras escribía el post anterior, me acordé de otro crimen de la izquierda, a saber, el atentado ferroviario en Queronque, donde murieron 58 personas y cientos de heridos, en 1986. Después se supo que autor intelectual del atentado fue el mirista Carlos Ominami como lo denunció en una carta pública otro mirista a fines de los noventa. Eso no está en el Museo de la Memoria. El señor Ominani después fue ministro de Estado del primer gobierno de la Concertación y ahora último ha sido conocido, porque fue uno de los tantos políticos de su sector que mandaron una carta de apoyo al ex presidente brasileño, Lula da Silva, quien se encuentra en la cárcel. No bastando la carta, se reunió con el Papa jesuita Francisco I para que interceda por ex mandatario brasileño. Algunos columnistas se acordaron que el museo no recoge las víctimas que fueron asesinadas por el terrorismo del Mir, el Frente Lautaro y el FPMR.
   Dicho museo fue creado por terroristas como un homenaje a los terroristas, aunque sea redundante afirmarlo. Tenemos dos pruebas que ratifica lo que acabo de decir. La primera, es que en la región de Neltume hay un museo dedicado al comandante ‘Pepe’ del Mir, quien era apoyado por el gobierno de la Unidad Popular aun cuando lo negaba. Decían que era un invento de la oposición. Con todo, el museo omitirá las célebres palabras de él, el cual sostenía que la revolución marxista de Salvador Allende costaría un millón de muertos: “Claro que violentamente. Tiene que morir un millón de chilenos para que el pueblo se comprometa con la revolución y ésta se convierta en realidad. Con menos muertos no va resultar”. La segunda, es que cuando se descubrió las palabras que había dicho el ex ministro Mauricio Rojas y que la izquierda las calificó de ‘ofensa’, hubo una manifestación de apoyo al museo. Entre las personas que concurrieron estaba la actriz Magdalena Pinto conocida como Malucha, quien tenía como un primo al militante del Mir, Mario Fernando Peña Solari.
   El actual presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes publicó un artículo que apareció en La Tercera a propósito del Museo de la Memoria. En él dice: “1) Que en el objeto del Museo caben sólo las víctimas de violaciones de DDHH. Eso es una simple convención, un acuerdo (hoy inexistente) que puede ser modificado. 3) Se pretende que los caídos a manos del FMR, el Lautaro o el MIR fueron víctimas del ejercicio al derecho de rebelión. Efectivamente hay derecho a rebelarse contra una dictadura, pero ese derecho es respecto de quienes buscan recuperar la libertad y, obviamente, no asiste a quienes pretenden instaurar otro tipo de dictadura”. 
   Las palabras del presidente de RN confirma lo que he dicho, las víctimas del Gobierno Militar son victimarios. Puesto que todo es a gusto de la izquierda, a lo que llaman ‘´víctimas de las violaciones de derechos humanos’ son en realidad terroristas. Lo que omite el presidente de RN es, por ejemplo, que el Mir nació antes de Gobierno Militar para instalar una dictadura comunista o del proletariado. Luego cuando los militares tomaron el poder, salieron con el cuento de luchar por la democracia que ellos la habían destruido. Nadie ha notado que los Miristas son bipolares como Bachelet. 
   Asimismo, quienes han ayudado a blanquear el pasado totalitario y terrorista de la izquierda chilena es, por ejemplo, el cientista político, Patricio Navia, quien le expresó a Álvaro Vargas Llosa en un documental que éste último hizo sobre América Latina y el populismo, si es que no equivocó, que el único problema de Salvador Allende era la economía. 
   Durante la campaña presidencial, Sebastián Piñera viajo a Argentina para visitar la Fundación Libertad. Allí propuso que el actual gobierno venezolano la “vía chilena”, esto es, un itinerario como el que tuvo el Gobierno Militar chileno para entregar el poder. Cualquiera comparación con el régimen del país de Simón Bolívar es injusta, pues los militares chilenos no querían que sus compatriotas viviesen como los venezolanos. Sin embargo, el periodista del Infobae : acusa los militares de irse contra la población civil y no los terroristas: ”Desde entonces Chile se ha mantenido como una de las democracias más estables de la región. Pero el costo de este acuerdo ha sido la imposibilidad de juzgar a las cúpulas militares por los numerosos crímenes y violaciones a los derechos humanos contra la población civil, lo que ha generado tensiones en el país”.
   Lucía Santa Cruz, Consejera del Instituto Libertad y Desarrollo dijo por la polémica de Rojas: “En suma, la derecha debe convivir con la memoria; y la izquierda, tolerar la historia”. Ella cree que está tratando con personas racionales, cuando la izquierda no reconoce nada de lo que menciona.
   El Museo de la Memoria equivale cuando los talibanes en Afganistán dinamitaron los budas gigantes.
   Hace dos post había dicho que la situación del país es tal que a la izquierda hay que pedirle permiso para vivir y opinar. Mas luego también me acordé que una palabra resume todo y es el título de una novela del polémico escritor francés Michel Houellebecq: Sumisión.

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domingo, agosto 19, 2018

Pidiéndole permiso a la izquierda para vivir


   Como ya sabrán, más de una vez he criticado al ex mirista y ex diputado de Suecia, Mauricio Rojas. Pues bien, Piñera hace poco lo había nombrado ministro de las Culturas. La izquierda se puso a escarbar y encontró las siguientes palabras sobre el Museo de la Memoria : “Más que un museo (…) se trata de un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar (…) Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos tocó tan dura y directamente”. Por haber dicho esas palabras tuvo que retractarse, porque la izquierda lo consideró “una ofensa”. Liberarse del comunismo no constituye una tragedia.
   El Museo de la Memoria es la creación de la mirista y periodistas Marcia Scantlebury. Igualmente otra creación de los grupos terroristas chilenos es, pues, el Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH), que tiene como uno de sus objetivos querellarse contra los agentes del Estado que combatieron la subversión entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990. Para la izquierda, los terroristas no violan los derechos humanos. 
    En una entrevista en que le sacaron en cara afirma: “Imagínate lo que tienen que reconocer. Imagínate lo que tienen que decir frente a Chile. Y lo que tienen que perder en cuanto a ese capital político, cuando tú dices “yo soy la víctima, aquí están los únicos culpables”, cuando tú dices “yo soy culpable”. Cierto: yo no torturé, ni hice desaparecer, ni maté, como este señor que tenía las armas, pero yo propicié, yo creé el camino por el cual transitaron los tanques”. La Unidad Popular torturó y los particulares afines a ese gobierno como el Mir y la Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP).
   A propósito de tortura, escuchen la interesante reflexión que hace Johannes Kaiser -hermano de Alex Kaiser- sobre Rojas, el Museo de la Memoria y la tortura. Es frecuente escuchar a los políticos desde 1990, que los militares casi se mandaban solos antes de la caída de Allende, tanto desde la izquierda como de la derecha. Pues, los políticos fueron los que mandaron a los militares a entrenar con los norteamericanos y franceses sabiendo que el método que empleaban era la tortura. Allende hizo lo mismo. Johannes luego hace el siguiente comentario: “Si los militares los hubieran mandado a la ex Unión Soviética, hubieran aprendido lo mismo que hacían los franceses y norteamericanos: torturar”. Así hablan los hombres. Peor aún, después se asombran cómo los militares actuaron contra el terrorismo, después del 11 de septiembre. El único político que a dicho la verdad ha sido el ex parlamentario Hemógenes Pérez de Arce que ha sostenido que la práctica de la tortura era habitual en los gobiernos democráticos. Bajo la administración de Eduardo Frei Montalva torturaron.

     Luego se retractó: “Las declaraciones de hoy en La Tercera sobre el Museo de la Memoria provienen de una entrevista antigua que no refleja mi pensamiento actual. Nunca he minimizado ni justificado las inaceptables, sistemáticas y gravísimas violaciones de los derechos humanos ocurridas en Chile”. Cuando leí la vuelta de carnero de Rojas, sentí que los chilenos ya perdieron el resto de las libertades que aún conservan. Un grupo de chilenos decidieron ponerse cadenas mentales, mas luego conocerán las cadenas de hierro del comunismo. Por ejemplo, como este blog puede constituir una amenaza para la izquierda. O las declaraciones que hacía Fernando Villegas antes que los progresistas le montaran un montaje. Hasta ahora no se ha sabido que una mujer fuese a querellarse contra el sociólogo y escritor. Si hasta la misma Teresa Marinovic ha dicho que le han amenazado. 
   Como consecuencia de la rendición de Rojas, de nuevo la izquierda quiere sacar una ley para quienes ‘nieguen los crímenes de la dictadura’. Desde luego que ese sector niega los crímenes de los grupos terroristas chilenos Mir y FPMR. Y el historiador Gonzalo Rojas Sánchez dijo se nos viene la ley ‘Cárcel para los historiadores’ basada en los ‘discursos del odio’ como se vio en el documental ‘Pinochet’. Se trata, a fin de cuentas, de imponer una verdad oficial, que es una mentira. 
  Mauricio Rojas en una Carta pública dirigida Marco Enríquez-Ominami , quien es el hijo del terrorista, delincuente y fundador del Mir, Miguel Enríquez, le dice: “Ni cambiamos el mundo ni liberamos a nadie. Terminamos como mártires o como víctimas, y como tal nos acogieron generosamente por todas partes”. En conformidad con la Ley Natural el que usa la violencia, ya sea un delincuente o un grupo que opto la vía armada o la violencia revolucionaria como el Mir son siempre los víctimarios, no los que se defienden. Eso no cambia nada lo que hayan hecho los militares después. Si hubiese sido hombre, no se habría quejado. Quisieron hacer una revolución comunista y les salió el tiro por la culata. No se habla más.
   Rojas en la mencionada Carta dice que conoció al padre de MEO. Supongo que también sabrá que días antes de morir, asalto un banco, se enfrentó con el representante de la sucursal bancaria, quien le aforró un puñetazo en la cara, con lo cual Miguel Enríquez ordenó a sus ayudantes que mataran al hombre. Asimismo, supongo que sabrá que el fundador del Mir murió en un enfrentamiento. El joven oficial del Ejército está en Punta Peuco, Miguel Krassnoff porque nadie en Chile puede matar a un terrorista. En el mismo período, el Mir realizó una emboscada al general Carol Urzúa, quien era el intendente de Santiago. Pues bien, los terroristas que asesinaron al general están amnistiados y no así Krassnoff. El asesinato del trabajador bancario y del Urzúa no constituyen una violación a los derechos humanos, más sí la muerte del padre de MEO. Lo mismo lo podríamos aplicar en los ochenta. Por tanto, las palabras que dijo Rojas no tienen sentido: “Nunca he minimizado ni justificado las inaceptables, sistemáticas y gravísimas violaciones de los derechos humanos ocurridas en Chile”. 
    El senior Rojas de la Fundación para el Progreso (FPP) no siente empatía por las víctimas del terrorismo del Mir y del FPMR. No respeta la igualdad ante la ley, es que lo piden los defensores de los presos políticos de Punta Peuco y avala el ilegal Informe Valech, el cual se basa en acusar a otra persona sin pruebas. Muy liberal. Se hace el leso con la abierta prevaricación de los jueces. Y con ilícito de la Justicia de acusar con la ficción jurídica del ‘secuestro permanente’ y de imputarle a os militares delitos que no son retroactivos. Por último, les niega a los chilenos el derecho a la rebelión. La izquierda chilena no tiene argumentos. Por eso censura. 
   En Chile no hay libertad de expresión desde 1990. El ejemplo más elocuente aparte de la censura al documental ‘Pinochet’, es que el Café Torres que tiene como tradición poner los nombres de los ex presidentes, no puede poner el nombre de quien gobernó entre 1973 y 1990. Cito a Hermógenes Pérez de Arce: “Lo comenté en este blog y “La Segunda” fue al Café Torres, comprobó el hecho y le preguntó al dueño o encargado la razón de esa omisión. Y éste le dijo que originalmente habían grabado el nombre del Presidente entre 1973 y 1990, pero que los comunistas les habían notificado que, si no lo borraban, su local sufriría un atentado incendiario. Entonces, prudentemente, lo borraron”. En cambio, si hay que aguantar que la izquierda le ponga nombre a cada calle, avenida y liceos al peor gobernante que ha tenido el país, Salvador Allende. Los dueños de ese Café podrían querellarse en los tribunales y al INDH. 
    Así, pues, desde 1990 la democracia chilena está secuestrada por un grupo minoritario que no representan a nadie. Los grupos terroristas extorsionaron al presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin con el Informe Rettig y la persecución a los militares. Toda la política de los derechos humanos está en manos de personas ligadas al terrorismo chileno. Algunos políticos de la ex derecha les podrían sacar en cara en el parlamento algunos versos de la canción La Alegría ya viene:
 “Porque digan lo que digan yo soy libre de pensar.  
   Porque siento que es la hora de ganar la libertad, 
 …………………………… 
 Porque nace el arco iris después de la tempestad, 
 Porque quiero que florezca mi manera de pensar,”


 Para opinar y vivir hay que pedirle permiso a la izquierda en el segundo gobierno de Piñera como se ha visto desde las declaraciones del diputado Urrutia, la muestra que hubo en el Museo de Historia, las declaraciones del ex ministro de Educación, Gerardo Valera. Tan bajo se ha llegado. Lo que me recuerda las palabras de Ayn Rand: 
   “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.”

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viernes, junio 15, 2018

Una vez más la censura





 En  una entrevista que se realizó en la Fundación Para Progreso, donde el director Alex Kaiser, quien le preguntó al Premio Nobel, el escritor peruano, Mario Vargas Llosa, si existían dictaduras mejores que otras: “Hay dictaduras menos malas, por no decir mejores…” Luego Kaiser comparaba el régimen marxista de Maduro y Chávez con el Gobierno Militar chileno: “Por ejemplo, ¿cuántos en esta sala preferirían vivir en la dictadura de Maduro o en Cuba que lo que fueron los años 80 en Chile? Probablemente nadie. Ahí viene la pregunta…”, Cuando lo que hay en Venezuela es la copia infeliz de la Unidad Popular. El mismo escritor chileno invitado al Café Vienés del Instituto Mariana de España había escrito una columna que decía que había hacerle un monumento a los “Chicago Boys”. En realidad, habría erigirle un monumento al almirante Merino en un lugar público, pues, fue él a espalda del comandante en jefe de la Armada en tiempos de la Unidad Popular, quien le pidió a otro oficial en retiro que tenía vínculos con la Escuela de Economía de la Pontificia Católica de Santiago que reuniera un grupo de jóvenes economista, ya que necesitaría de un plan económico si los militares intervenían.  Ese plan fue “El Ladrillo”. El director y abogado de la FPP no se ha enterado de que en democracia se les están violando los derechos humanos a los presos de Punta Peuco.

 Mario Vargas Llosa no quiso quedar estigmatizado como el escritor argentino Jorge Luis Borges. Tal vez le hubiesen quitado el Nobel, cuando no tuvieron problemas en concederle el premio al comunista Pablo Neruda con su “Oda a José Stalin”. El escritor peruano salió al paso diciendo que él: "Esa pregunta yo no te la acepto".

 El canciller chileno, Roberto Ampuero que salió contra Kaiser expresó: "en relación a lo que ha rondando en los últimos días quiero decir: no hay dictaduras buenas (...) Las dictaduras son siempre malas". Y agregó después: "El peor régimen democrático es ampliamente preferible a la peor de las dictaduras. No hay dictaduras buenas". El ex comunista Ampuero de joven apoyo una coalición que quiso instalar una dictadura comunista. Por tanto, su declaración es un sin sentido.

 Si para Mario Vargas Llosa, el actual canciller chileno y escritor Roberto Ampuero y otros que piensen como ellos, sostienen que lo que lo había en Chile a fines del gobierno marxista de Salvador Allende era democracia, más no la liberal, entonces, tienen que aceptar que lo hay en Venezuela es una democracia, y no una dictadura.  El general Augusto Pinochet da una descripción del régimen político allendista: ¡Que democracia se estaba rompiendo! Ése es un cuento que me traen aquí, al “apriete”. ¡Miren la tradición democrática que había! -dice con sorna-. El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. La Cámara de Diputados, tampoco. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos con insistencia. La Justicia…¡Los trataba de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llama democracia? ¿Ésa es la democracia que les gusta? ¡A mi esa forma de democracia no me gusta! Palabra de Honor”

Es conocida la frase del premier ruso Leonid  Brézhnev  que cuando la ex Unión Soviética invadió Afganistán dijo que “No quería otro Chile”. Sin embargo, mientras escribo estas líneas y buscaba la frase mencionada que no encontré, halle otra perla. Cuando Salvador Allende fue la Rusia comunista en su discurso en el Kremlin habló de “un Vietnam silencioso”: “Como dijo nuestro gran amigo y camarada, el poeta Pablo Neruda, Premio Nobel, Chile se convierte en un “Vietnam silencioso”, sin el estruendo de aviones ni explosiones de granadas, pero con los mismo sentimientos: millones compatriotas nuestros sienten el cerco abierto y encubierto que tiene lugar en torno a nuestro país”. Allende miente en dos cosas: Primero, nunca el boicot que tuvo el Gobierno Militar. Segundo, dijo esas palabras mientras internaba armas desde Cuba.  El Partido Socialista culpa a Carlos Altamirano del fracaso de Allende y de la posterior intervención militar.

Un evento relacionado con la entrevista a Mario Vargas Llosa ocurrió en una muestra en el Museo de Historia que recogía las palabras de los ex mandatarios que habían pasado por La Moneda titulada “Hijos de a la Libertad”. En ella estaban las palabras del general Augusto Pinochet: “La gesta del 11 de septiembre incorporó a Chile en la heroica lucha contra la dictadura marxista de los pueblos amantes de la libertad”. La frase dice la verdad. El director del Museo fue destituido y la ministra de las Culturas se escandalizó. La orden de quitar la frase del general vino de la presidencia. No se podía esperar otra cosa del demócrata cristiano, Sebastián Piñera. No encontré las declaraciones de Piñera padre, quien dijo hace tiempo que lo peor había sido el gobierno militar para el país. Sin embargo, encontré las palabras de su hijo Sebastián Piñera Morel, quien dijo: “fue mucho peor la dictadura que la UP”.  

  A decir verdad, me molestó mucho más la declaración que saco el Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH). Según  su actual director, un tal Consuelo Contreras manifestó: "dichas acciones constituyen un homenaje y exaltación de la dictadura, de negacionismo de los acontecimientos ocurridos durante ésta y de justificación respecto del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, incitando al odio y la violencia alejándose del respeto por los Derechos Humanos que debe existir en nuestro país".

También se sumó el director del Museo de la Memoria, Francisco Estévez: "El marco ético de la convivencia republicana son los derechos humanos. El MHN rompe ese marco en su exposición con la imagen de Pinochet".

Ambas instituciones corresponde al legado nefasto del primer gobierno de la terrorista Michelle Bachelet. Les interesa imponer,  tergiversar la historia y manipular las palabras.

No sabía que hasta había intervenido el diputado Giorgio Jackson por su cuenta twitter: "Sencillamente no puedo creer que desde el Museo Histórico Nacional puedan incluir a (Augusto) Pinochet en la exposición 'Hijos de la Libertad'". No puedo creer que hay incluido a Salvador Allende, quien dijo: “no era presidente de  todos los chilenos”. Espero que hayan puesto las célebres palabras de Bachelet: “Cuando la Izquierda sale a la calle, la derecha tiembla”.  Tanto Allende como Bachelet rompen "el marco ético de la convivencia republicana son los derechos humanos”.

Declaración más estúpida dicha por una estúpida, valga la redundancia son las palabras de la directora del INDH. Es la única  palabra académica  que encuentro en la RAE. Lo primero, que emplea la palabra ‘dictadura’ en el en sentido moderno de la palabra como un gobierno fuera la ley. Lo que es falso. Segundo, los negacionistas están en el Izquierda que niegan que hayan querido instalar una dictadura marxista. Tercero, la Izquierda promovió el odio, pues había que “exterminar la burguesía y su aparato militar” y continúa hasta ahora con la expresión “Ni perdón ni olvido”. Cuarto, la Izquierda uso la violencia ya sea para imponer un gobierno comunista una vez en el poder, ya sea a través del grupos terroristas o guerrilleros como el Mir y después el brazo armado del Partido Comunista, el FPMR. Quinto, de acuerdo a la declaración que el INDH sobre la agresión sufrió el ex candidato presidencial, José Antonio Kast, la Izquierda violo los Derechos Humanos con las bombas y asesinatos: La intangibilidad de los derechos humanos supone el absoluto respeto a la integridad física y psíquica de la persona”. Sexto, se desprende que dicha institución niega el derecho a la defensa, y por tanto el uso de la fuerza que siempre es legítima. Tanto el Museo de la Memoria como el INDH violan la libertad de expresión. Por ende, de conciencia.

Luego agregó: "para el INDH no se trata de ocultar la historia, es más bien una cuestión de construir una nación que no niegue su pasado o lo distorsione, pues ello puede ser el inicio de una justificación de horrores que en el futuro se pueden volver a repetir con otra excusa".

 El INDH quiere ocultar la historia. Se desprende que esa institución quiere convencernos que Allende no era marxista y que los partidos de Izquierda que conformaron la fracasada Unidad Popular no pretendían instalar una dictadura comunista.   La estúpida declaración que sacó su actual directora que “niegue su pasado o lo distorsione”. La Izquierda chilena siempre tiene una excusa o justificación  para usar la violencia y matar. A ellos les encanta hablar de horrores, pues la Izquierda tal como dijo historiador demócrata cristiano ese sector cometió errores y no horrores: “puede ser el inicio de una justificación de horrores que en el futuro se pueden volver a repetir con otra excusa". Si hubieran muerto un millón de chilenos como varios dirigentes de la UP y del Mir manifestaron no sería un horror, sino un error. Los militares que están presos en Punta Peuco están ahí, porque se enfrentaron al Mir y al FPMR. No por haber matado a un panadero, a un ingeniero y una profesora. O sea, personas comunes dedicadas a sus labores y no a la subversión.

Entre las palabras del actual canciller, el foro de  la Fundación para el Progreso y las declaraciones del INDH, me acordé de lo que dice el traidor demócrata cristiano, Patricio Aylwin: "el gobierno de Allende había agotado, en el mayor fracaso, la ‘vía chilena hacia el socialismo’, y se aprestaba a consumar un autogolpe para instaurar por la fuerza la dictadura Comunista. Añadió: “la mayor prueba es la enorme dotación de armas que tenían las ilegales milicias marxistas que formaban un verdadero ejército paralelo, con un poder de fuego equivalente a 12 regimientos regulares y con la presencia activa de más de diez mil extremistas extranjeros”.

 Y  las declaraciones del ex presidente del senado, el demócrata cristianos, Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor: “El fondo del problema es que este gobierno minoritario, presentándose como una vía legal y pacífica hacia el socialismo - que fue el slogan de su propaganda nacional y mundial - estaba absolutamente decidido a instaurar en el país una dictadura totalitaria y se estaban dando los pasos progresivos para llegar a esta situación, de tal manera que ya en el año 1973 no cabía duda de que estábamos viviendo un régimen absolutamente anormal y que eran pocos los pasos que quedaban por dar para instaurar en plenitud en Chile una dictadura totalitaria”.

¿Hasta cuándo vamos a permitir ese tipo de tonteras como la expresada por el INDH? ¿Hasta cuándo vamos a permitir que nos quiten nuestra historia, pues eso lo que pretende la inquisición izquierdista de los Derechos Humanos? Los académicos y políticos de la ex derecha se olvidaron la famosa frase del escritor George Orwell: “Quien controla el pasado controla el futuroquien controla el presente controla el pasado”.

   La caída de Allende fue la primera rebelión exitosa contra el comunismo. Todas las rebeliones empezando en la propia rusa con la rebelión de Kronstand pasando por Berlín, Hungría y terminar con la Primavera de Praga fracasaron.

  Una pregunta tanto al canciller Roberto Ampuero, Mario Vargas Llosa y  Axel Kaiser: ¿Cómo se detiene el comunismo en las circunstancias en que Chile se encontraba?


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martes, abril 21, 2015

La oposición a Maduro ciega ante la historia


 La experiencia nefasta del gobierno marxista leninista que fue los 1000 días de Salvador Allende a unos les dejo una lección y otros simplemente se olvidaron como queriendo decir, que no va volver a ocurrir. Una parte de Izquierda que aún vive como si el Muro de Berlín estuviese ahí saco una lección. La Izquierda partidaria de la democracia liberal semejantes a los partidos de ese sector de la Europa Occidental también aprendieron. De aquellos que no son progresistas, los únicos que aprendieron fueron los que formaron parte del Gobierno Militar. Por eso, crearon toda una institucionalidad para la historia no vuelva a repetirse: sistema binominal, senadores designados, el Tribunal Constitucional, el Consejo de Seguridad Nacional y, sobre todo, la Constitución de 1980 que resguarda, gracias a los altos quórum los derechos individuales de las personas o los derechos humanos de primera generación: la libertad, la vida y la propiedad. De esas instituciones queda poco o nada. La Izquierda marxista aprendió que hay tomarse las instituciones más importantes de la República para poder hacer su Revolución. Eso hemos visto en Chile, Argentina y Venezuela. La otra Izquierda no pretende inventar el mundo de nuevo. Los únicos que no han aprendido están en la derecha y en otros sectores.
 Las palabras del autor El conflicto en La Araucanía lo ilustran como asimismo la visita Lilian Tintori y Mitzi Capriles a Chile, la semana pasada. Según Julio Bazán Álvarez y ex dirigente Confederación Única de de Profesionales de Chile (CUPROCH) contra la Unidad Popular, en su reconocido libro Lo derroco el pueblo señala que la organización del PC francés, “Huelga General de Mujeres” tiene ramificaciones mundiales. Por eso, en abril del 2004, advirtió a John Sweeney, presidente de los sindicatos de los Estados Unidos, que para el gobierno de Chávez era un peligro que se creará una CUPROCH en Venezuela. Cito:
 “Nixon dio instrucciones de que se destruyera la economía chilena para interrumpir y derrocar el gobierno. La intervención de los EE.UU. en Chile fue dirigida por Henry Kissinger y la CIA con la mayoría de los proyectos dirigidos a la AFL-CIO, a través del “Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre” y sus redes en América Latina. Hizo uso de contratos y dineros gubernamentales para organizar y sostener a CUPROCH, una confederación de “Trabajadores Profesionales” lideradas por Julio Bazán, un ejemplo típico de aristócrata fascista, que llamó a formar un “gobierno autoritario” de las Fuerzas Armadas y de las elites educadas, con la “masacre masiva de comunistas y de otras fuerzas de Izquierda””.

 

 La oposición venezolana está más perdida que el teniente Bello. Lo ilustra las diversas declaraciones donde comparan al régimen de Maduro o Chávez con el gobierno de la Fuerzas Armadas y de Orden (1973-1990), y no contra la UP. Al mismo tiempo se creen en el cuento que la hija del general Bachelet es víctima, cuando formaba parte de los victimarios marxistas leninistas de Allende. Lilian Tintori, esposa de López viene a Chile y espera reunirse con la mandataria. La venezolana dijo sobre Bachelet: “no es ajena al dolor de quienes experimentamos en carne propia los rigores de los regímenes autoritarios”. Asimismo, en marzo del año pasado, un grupo de madres venezolanas le mandó una carta abierta, en la que expresan : “A usted que ha sufrido el abuso de poder manifestado en detenciones ilegales y en el maltrato por parte de agentes del Estado”. Igualmente, la vocera de los venezolanos en Chile, María Laura Liscano, le llevaron una carta también en marzo , en la enfatiza que “No somos golpistas. No somos fascistas. Pero si deseamos la libertad y el progreso de nuestra patria. Señora Presidenta, es difícil, pedirle al pueblo, que se inmole por la libertad y la democracia, cuando la libertad y la democracia no son capaces de darles de comer, de impedir el alza exorbitante de los costos de la subsistencia y de ponerle un coto definitivo al morbo terrible de la corrupción”. A la ex ayudante del grupo terrorista FPMR le interesa poco que un país socialista no pueda comer o haya hambruna , ya que le produce urticaria la desigualdad capitalista. En vez de llamarse golpista, la palabra correcta sería rebelde.


 Lilian Tintori y Mitzi Capriles al reunirse con ex dirigentes de la ex Unidad Popular, que forman parte de la Nueva Mayoría nos ilustra la cegara y manipulación en que se han envuelto. Desde luego, que los ex personeros del ex gobierno marxista leninista de Allende nos les dijeron que ellos pretendieron instalar una dictadura comunista como la que hay en ese país, doblegando a la población con una tarjeta de racionamiento y eliminando el mercado solo abasteciendo con los productos que el Estado imponía. Acusando a los empresarios que no vendían los productos del Estado como ‘especuladores’. En las páginas sociales de ‘El Mercurio de Santiago’, nos muestra que visitaron ese diario: “Lilian Tintori y Mitzi Capriles visitan El Mercurio”. Allí estaba presente el subsecretario de Justicia de Salvador Allende, José Antonio Viera-Gallo, quien aparece como presidente de la ONGs o Fundación Chile Transparente. El actual cargo miembro del Tribunal Constitucional no sale. El empresario socialista, Oscar Guillermo Garretón, quien intentó infiltrase en la Armada. Igualmente, aparece el senador Juan Pablo Letelier, cuyo padre, el canciller de Allende considera un mal neoliberalismo que estaban instalando los militares, aun cuando disfrutaba de la American Life en su exilio Fue invitado también el ex presidente de la DC, Gutenberg Martínez. Y el ex rector de la Universidad de Chile, Riveros. Mientras busco las fotos, veo que estuvieron la hija de Salvador Allende, la parlamentaria Isabel Allende.


 No entendía porque las esposas se reunían con personeros de la Nueva Mayoría, hasta que descubrí que el abogado José Antonio Vieria-Gallo –uno de los políticos que se ha dedicado a socavar el Estado de Derecho en estos 25 años, porque para él la ley de Amnistía no se le aplica a los militares- fue el que realizó las gestiones dos años antes. También anunciaron que visitarían el Museo de la Memoria, que omite las violaciones a los derechos humanos denunciadas por el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973 y el terrorismo de la Izquierda. Y por supuesto, las colas y desabastecimiento que vemos en Venezuela. A dicho Museo las acompaño el DC, Ignacio Walker ; compartieron con el hijo tonto y culposo del periodista, Arturo Fontaine Aldunate, el escritor y miembro del directorio de esa institución sesgada, el abogado Arturo Fontaine, a quien no le importa que no les aplica el Estado de Derecho a los militares, y con el director de esa institución, escritor Ricardo Brodsky y guionista de la película ‘Machuca’. Tampoco les contó el abogado de la ex derecha que Chile ya vivió lo que está viviendo Venezuela.


 Cuando arribo a Chile, Lilian Tintori afirmo: “Queremos que se conozcan con detalle los problemas económicos, políticos y sociales que padece Venezuela. Estamos al borde de una crisis humanitaria, nuestro país es víctima de la inseguridad, la escasez, la corrupción y las arbitrariedades por parte del régimen”. Eso es la Unidad Popular. El país también tuvo su crisis humanitaria, pues quedaba harina para tres días. No es el Gobierno Militar.
 La declaración que hizo una de las esposas, muestran que están desinformadas sobre la historia de Chile de los últimos 50 años. Lilian Tintori dijo sobre el Gobierno Militar: "Venezuela recibió muchísimos chilenos, le abrimos los brazos a Chile y Venezuela exportó democracia para ese momento tan difícil para Chile". Recibieron a marxistas leninistas.
 En otro momento Tintori dijo : “La solidaridad del pueblo chileno, de un pueblo que ha vivido en carne propia los abusos de una dictadura, será el bastión para lograr la libertad, recuperar la paz y restablecer el respeto de todos los venezolanos”. El gobierno que cometió una serie de abusos contra la población fue del Salvador Allende como señala el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Si quiere seguir el modelo de la Concertación, no van a lograr la paz, pues no estamos en esa condición.
 Se reunieron con 13 ex ministro de la Nueva Mayoría. Asimismo, con el Consejo Chileno para las Relaciones Exteriores (CCRI), que reúne a ex cancilleres, ex presidentes y representantes del mundo cultural, político y académico.
 Y la Izquierda intentó tergiversar la historia. El diputado oficialista del PPD, Jorge Tarud dijo al recibirlas: “Hoy día, Leopoldo López y también el alcalde Ledezma, son víctimas de un régimen autoritario, con una justicia absolutamente sumisa al poder político, tal como la tuvimos nosotros en Chile durante la dictadura militar, por lo tanto, que no nos vengan a decir acá de que hay un proceso judicial". Un régimen en vías de convertirse en totalitario. Ya no recuerda la justicia revolucionaria.


 Además, aparecieron en primera plana, los ex presidentes de la Concertación junto con las esposas de los presos, Eduardo Frei Tagle, Ricardo Lagos y Sebastián Piñera, respectivamente. Tanto Frei como Lagos no quieren reconocer que lo que ocurre en Venezuela es la copia exacta de la Unidad Popular, sobre todo, las políticas económicas y la presencia cubana en ese país. El demócrata cristiano porque no quiere admitir que su partido a través del Acuerdo de la Cámara y la carta de su padre a Mariano Rumor del intento totalitario de la Izquierda. El socialista es tan bipolar como Bachelet y los allendistas. A Lagos no le recuerda la UP. ¿Tendrá amnesia senil que no se recuerda las expropiaciones ilegitimas, la alta inflación, las colas y el Presidente gobernando con decretos? No entiendo cómo condena el régimen de Maduro, si para el 40 aniversario de la intervención militar en un seminario organizado por la Fundación Salvador Allende se conmemoró su legado. No se puede condenar el chavismo de Venezuela a su vez reivindicar la Unidad Popular. Contraria el principio de identidad.

¡Y qué decir de los demócratas cristianos! Se reunieron con el hijo del ex mandatario Frei Montalva, que reniega de su participación en la caída del gobierno marxista. Julio Bazán cuenta que hablo por última vez el 14 o 15 de septiembre de 1973 en una sesión que estaba lleno de dirigentes de el país, en el que: “Se tomó el acuerdo, dejándome la responsabilidad de convocar al paro en el momento en que estuviera absolutamente convencido de que este podía cumplir su objetivo. En primera fila estaba el representante de los profesionales de SIGDO KOPPER, el ingeniero Eduardo Frei Ruiz-Tagle”. Eduardito tampoco se acuerda.



A las esposas se les olvidó que el ex presidente Piñera estuvo en la “guardia de honor” durante el funeral de Hugo Chávez. Y no les contó que cuando supe que Allende había caído, gritó: “¡Ganamos!”

 En su primer mandato, Michelle Bachelet ya le había dado su apoyo a Chávez con su silencio , cuando clausuró el canal venezolano Radio Caracas Televisión (RCTV). Y a pesar de que se conocían sus atropellos a la oposición. Bachelet se había reunido con el dirigente Leopoldo López a mediados de febrero del 2014. Un sitio de izquierda titulo así el encuentro: Bachelet compartió con golpista venezolano meses atrás”. Con todo, cuando asumió en marzo del año pasado le dio su respaldo al gobierno de Nicolás Maduro en medio de las protestas generalizadas. El señor López no se enteró del silencio de la actual mandataria y de sus palabras a Chávez: “Siempre fue un gran colega”. La mandataria no recibió a las esposas de los presos venezolanos.


 Mientras la oposición a Maduro no lea su situación a través de la nefasta Unidad Popular, no obstante, el fallecido Chávez ser admirador de Allende, es imposible que haya una salida. Con quienes se reunieron en Chile ni siquiera forman un entero, ni siquiera se les ocurre proponer la versión de “El Ladrillo” para Venezuela, entre otras cosas.

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martes, julio 08, 2014

El arte como arma política


Para el mundo de la Izquierda chilena y en particular los que apoyaron a la Unidad Popular, afirman que la derecha se queda en el pasado. Sin embargo, los ex revolucionarios marxistas leninista, que son varias generaciones, que van desde los estaban en la enseñanza media hasta políticos de la edad del ex canciller de Allende, Clodomiro Almeyda, son los que desde los noventa se han quedado en el pasado transmitiéndole el odio a la nuevas generaciones que tienen idea de nada. Los que apoyaron a la Unidad Popular los califico como la Generación Maldita. 
 Para los artistas de ese sector, los únicos en este planeta que tienen sentimientos, emociones y son sensibles están en su lado, pues las personas de derecha se guían por la razón y el sentido común. 
 Según el director del Museo de Bellas Artes nombrado por Salvador Allende, el pintor Guillermo Ñúñez el museo en el cual él trabajaba debía convertirse en un arma política al servicio de la Revolución socialista. Desde luego, éste último no tenía nada que ver el socialismo del laborismo inglés o la socialdemocracia alemana. Había que dejar, según ellos, ser el artista el mono de la burguesía.
 El género el documental es su arma.
 ¿Qué es el Museo de la Memoria? Un arma política, que ni siquiera es museo, sino mauseleo. ¿Qué fueron las teleseries Los Ochenta y Los Archivos del Cardenal? Un arma política. ¿Qué es el Ministerio de la Cultura? Un arma política que financia documentales y otros tipos de actividades al gusto de la Izquierda financiada por los contribuyentes de la derecha. 
 Ahora bien, el discurso revolucionario de los setenta lo reemplazaron por la memoria. Para que vean que es selectiva la memoria, en el blog de Maximo el forista Hugo Solo mencionó que él había en un colegio Saint Dominic de Viña del Mar y un año. A mí se vinieron otros recuerdos, olvidándome de la Guerra de las Malvinas y la crisis económica de 1982. Además, el forista Solo dijo que había muchos años atrás en ese colegio y luego estuvo en la Escuela Militar. Por lo que deduzco que habrá tenido como superiores o compañeros a los futuros agentes del Estado que combatieron el terrorismo. En fin la memoria no tiene nada que ver con el significado que le da la Izquierda. Lo que ellos plantean ya formulado por el escritor inglés George Orwell en su utopía negativa 1984, donde en un Estado Totalitario incluso pretende alterar los recuerdos personales de cada uno. Esa es la idea que está cuando ellos hablan de la Memoria. Cada persona tiene primero una vivencia, que luego se convierte en recuerdo, que a veces se olvida, y otras veces, no. Según el autor y creador de los Códigos Curativos, el ser humano cuando pasa por un evento que no necesariamente tiene que ser traumático, el subconsciente se encarga de que olvidemos esa experiencia, de ese modo podemos vivir.


Recientemente, el director chileno, Fernando Guzzoni (nacido en 1983) de la película Carne de Perro, que trata sobre un torturador dijo dos cosas en un programa del canal de Izquierda ARTV: primero, que el cine norteamericano no hay ninguna película digna de recordar y que son comerciales. En cambio, el cine europeo siempre se recuerda. Ahí está el cine del sueco Bergman. Segundo, que los cineastas chilenos estaban tratando de recuperar la memoria de las supuestas víctimas del Gobierno Militar. Sabe de Bergman, mas habla como si el mundo hubiese comenzado con la web.


Me di cuenta que el joven cineasta amargado y tonto grave no tenía idea de cine. El cine norteamericano es una industria, que no es subsidiada por el Estado. Por lo tanto, obviamente tiene que tener ganancias. Hasta el cine independiente procura tener ganancias. Y de repente se sacan la lotería con una buena película de escaso presupuesto. El estudio que financió la primera película de El planeta de los Simios, no había le tan bien como esperaban con unas cuatro películas que tenían en cartelera. Esa película que se convirtió en fenómeno cultural antes de la Guerra de las Galaxias y salvo a esa empresa de la bancarrota. Y lo mismo le ha ocurrido a los otros estudios estadounidenses. Las mejores películas de diversos géneros que vi en mi infancia ya sean norteamericanas o europeas fue durante el llamado apagón cultural, donde según la Izquierda allendista, no hubo cultura. Mi registro memorístico me trae de vuelta películas como After the Fox, What's New Pussycat?, Casino Royale (la sátira), El Hombre Omega, Zulú, Soylet green, Melody, la primera película de George Lucas THX 1138, The Italian Job, Khartoum, El hombre que quería ser rey, 55 días en Pekin, Los tres días del cóndor, infantiles como la Montaña Embrujada, ¿Quién se robo el dinosaurio?, las películas de ciencia ficción de los cincuenta, Topkapi, películas bélicas como Los Cañones de Navarone, El cañonero del Yangtze, Tobruk; antes de la película Carrozas de Fuego estuvo Play sobre unos corredores que entrenaban para una maratón. Una buena película de los ochenta de ciencia ficción es Enemigo Mío y la comedia El Expreso a Chicago. Películas anti bélicas como La Trampa 22 y Cómo yo gané la guerra. Y así dicen que estábamos aislados del mundo durante el Gobierno Militar. Por ser un régimen de excepción, las autoridades nos vetaron varias películas. 
 Gracias al invento de Youtube, creí nunca podría escuchar una y otra vez los temas de la películas After the Fox y The Italian Job: After the Fox y The Self Preservation Society, respectivamente. El remake del El Trabajo en Italia no tiene nada que ver con el original.
 Ahí tenemos los documentales Héroes Fatigados de Marco Enríquez Ominani y Calle Santa Fe de la mirista Carmen Castillo Velasco. Ambos tratan sobre el terrorista Miguel Enríquez como un santo. Ahí está el documental Los Sueños del Comandante, que es sobre el terrorista José Gregorio Liendo, conocido como comandante Pepe. En el tráiler que deje, mostré como le lavan el cerebro a los niños de Neltume. Los malos son santificados y los buenos exiliados en un gulag.

 

 En teatro tenemos la obra Yo maté a Pinochet basada en los recuerdos de los terroristas del FPMR que, por cierto, estuvo en la parrilla cultural del Teatro a Mil. Obviamente, si hubiese una obra de teatro Yo maté a Miguel Enríquez, la censuraría. La obra de teatro Allende, noche de septiembre de la actriz Patricia Rivaineira. Culto a la persona.

 

 La obra de danza Pinochet recomendada por el Museo de la Memoria. Asimismo, el documental La Flaca Alejandra.

               

 La ex candidata a diputado en la elección parlamentaria del 2014 y una genuina representante de la Generación Maldita, Teresa Valdés que perteneció al Mapu, el cual pretendía exterminar a 800.000 a propósito del documental Yo he sido, yo soy, yo seré, de los documentalistas de la ex RDA Walter Heynowski y Gerhard Scheumann que estuvieron en Chile, en específicamente, en Pisagua y Chacabuco hace el siguiente comentario en twitter: “Testimonios de Pisagua y Chacabuco: no pudieron esconder la verdad”. En ese mismo twittero que usa el apodo GeneracionNoViolenta recoge la opinión de la abogada comunista, Carmen Herzt, la misma que se opuso al documental Pinochet, porque según ellos, incitaba al odio: “El mejor documental sobre el Golpe y la Pasión del Pueblo”. Tres cuartas partes de los chilenos quisieron que el gobierno de Allende fuese sacado por las razones que se esgrimen en el Acuerdo de Diputados, y la Izquierda que era una minoría insisten que la mayor parte de la población lo respaldaba. Por último, el señor Arturo Muñoz escribe por el documental: “Lo siento, pero mi memoria está viva; yo no olvido ni perdono”.

En resume, a los artistas principalmente de Izquierda no les importa que un grupo de personas haya declarado la opción de la dictadura del proletariado y una vez en el gobierno prepara la instalación de un dictadura comunista, que hayan declarado la vía armada y la llevasen a cabo a través de asesinatos, que una vez en el gobierno violase sistemáticamente las leyes y los derechos humanos, que amparase a grupos armados, que esclavizara a través de la comida y que a miles conciudadanos les expropiaran ilegalmente sus fundos y empresas. Como tampoco que la mayoría del país estuviese descontento y se sublevase con los mil días de Allende. 

 No les interesa el arte, sino la propaganda y tergiversar la historia reciente por diversos medios. Y ocultando, lo que los perjudica.

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miércoles, noviembre 06, 2013

Bachelet: mitónama, terrorista, esclavista y totalitaria



Este último 11 de septiembre se dijeron varias cosas, sobre todo, proviniendo de la Izquierda. Esta vez como cuando Bachelet insistió ante la opinión pública y ante las nuevas generaciones, que ella estuvo en el centro de detención Villa Grimaldi , donde únicamente pasaron sus amigos terroristas del Mir: "He vuelto hoy también en calidad de sobreviviente de Villa Grimaldi, lo que por un lado trae a la memoria todo lo que vivieron tantos miles de compatriotas, hombres y mujeres, y por lo tanto, como lo hemos señalado en estos últimos días, la necesidad de seguir avanzando en un reencuentro que sólo es posible sobre la base de la verdad y la justicia". Primero hay que decir, que la ex Presidenta Bachelet no estuvo en centro de detención, sino que estuvo en un cuartel de la Fuerza Área de Chile para que no le pasaran nada. En segundo lugar, no fue torturada como tantas a veces ha dicho la Ayudista, y que de hecho, acuso mientras se daba a conocer el Informe Valech, que ella fue torturada por el preso político el general Manuel Contreras, lo que él negó a través de una carta que mando a ‘La Tercera’. Antes había dicho: “pero la verdad hoy día lo que representa Villa Grimaldi es una memoria histórica por un lado, pero también un compromiso de todos para un nunca más”. La Izquierda se ha apropiadado de la verdad, la justicia y la memoria. Desde luego, que el ‘nunca más’ no se refiere a ellos, que emplearon la vía armada para imponer una dictadura comunista. Lo mismo que la justicia. A Bachelet no le importa los crímenes que realizaron el Mir y el FPMR. Este último hasta tiene un sitio en la red , donde está el pensamiento que el ex mandataria comparte.

 
El post anterior y los siguientes, es para que Bachelet pierda, y podamos vivir en libertad. 
A la actual candidata de la Nueva Mayoría, esto es, la Concertación más el Partido Comunista, la apoyan los grandes oligopolios del país, que, por cierto, fueron creados el estatista Ricardo Lagos. No tienen que ver con el modelo que entregó el general Pinochet y las Fuerzas Armadas. Ahora que tienen los oligopolios desean crear los grandes sindicatos. Eso está en su programa. 
Cuando volvió de su trabajo de la ONU Mujer en marzo de este año, dijo : "Hace algunos días el ambiente político ha estado dominado por la agresividad y el enojo. Y quiero que sepan que yo no volví a Chile para sumarme a este clima. Yo sé que esto no es lo que ustedes esperan de los dirigentes. Lo que el país espera y demanda es diálogo y capacidad de escucharse para enfrentar las tareas que Chile tiene por delante". Nótese la primera frase. Cuando salió electa, una de las primaras cosas que dijo: “Cuando la Izquierda sale a la calle, la Derecha tiembla”. Esa es la auténtica Bachelet, y no la que habla de la dignidad y que se asombra “por la agresividad y el enojo”. 
La corresponsal del diario Libertaddigital, Mónica Mullor todavía no se informa o no le han informado, que la ex mandataria fue miembro del FPMR, grupo terrorista que quiso instalar una dictadura comunista en los ochenta. Y que su padre colaboro con el gobierno de Allende a través de las JAP, con el propósito de someter a la población por el estómago. La Ayudista no se arrepiente de las políticas esclavistas de la UP . Digo esto, porque la periodista española se extraña por silencio de Bachelet ante las dictaduras comunistas , si la ex presidenta es comunista: “Pero más grave aún es el hecho de que la misma Bachelet nunca haya manifestado su repudio por la dictadura comunista que un día la amparó. Ha elegido el silencio”. Más aún se extraña, que no se conmemoré el Día del Listón Negro, esto es, el Pacto Mólotov-Ribbentrop, donde se recuerdan a las Víctimas del Estalinismo y el Nazismo. Salvador Allende intento imponer un régimen totalitario. ¿Por qué los progresistas habrían de recordar las víctimas de los totalitarismos? Además, no le han comunicado que en la Guerra Civil de 1891 murieron 10.000 personas y que no hubo ‘Un Nunca Màs’, ni un Museo de la Memoria. Ella sugiere que en famoso Museo estén, por ejemplo, la carta de Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor. Los Izquierdista chilenos saben las causas de cómo llegamos al precipicio, sin embargo, como son irracionales e indecentes no les gustan las explicaciones. Por eso, censuran. Según Mónica Mullor , el Museo: “Es un valioso testimonio que debe ser preservado; pero es un museo que queda trunco porque deja sin explicación el cómo se pudieron llegar a cometer esas atrocidades”. En ningún artículo que ha escrito aparecen las acciones y atrocidades de los grupos terroristas Mir y FPMR. Los ‘Nunca Más’ es el Nuevo Hombre Socialista del siglo XXI.

 

 Tampoco le han informado, que Michelle Bachelet avala el supuesto régimen democrático del fallecido Hugo Chávez. Y si le preguntan ante las escasez y el alto grado de violencia que tiene ese país, no sabrá que responder. El escritor Francisco Salinas del blog ‘Revista Júpiter’ nos ilustra cómo los periodistas protegen a Bachelet, en que por ejemplo defendió el cierre del canal Radio Caracas Televisión (RCTV), ya que el ministro de Exterior chileno subrogante, Alberto van Klaveren dijo que “no habrá un postura oficial”. 
Para que vean que es mentirosa, tenemos que retroceder cuando ella fue ministra de Defensa. Cuando estuvo en Defensa, salió la noticia en la revista ‘Que Pasa’, que Michelle Bachelet había pertenecido al grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). ¿Qué dijo ella? "Soy y he sido militante del Partido Socialista de Chile por 33 años de mi vida, y no he participado en ninguna otra organización política. Todo el mundo sabe, y no es una sorpresa para nadie, que fui una decidida opositora al régimen militar (...) Como muchos otros chilenos estuve en las calles demostrando mi repudio a un conjunto de acciones”. Según ella, la noticia que apareció fue, pues, una campaña de desprestigio y descalificaciones: "Me niego a aceptar campañas de desprestigio y de descalificaciones que pretenden muy irresponsablemente cuestionar el rol que yo pueda ejercer como Ministra de Defensa, y pretenden debilitar lo que ha sido el buen desarrollo que tenemos con los comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas para desarrollar y consolidar el camino". En esa oportunidad dijo que estaba empeñada en la unión de los chilenos: “encontrarnos y que podamos tener las mejores relaciones entre todos los chilenos y los militares". Sabemos que esto no es así, por el Instituto de los Derechos Humanos, que está facultado para perseguir a los militares, y el documental de Benjamín Vicuña en que sostuvo que las Fuerzas Armadas habían cometido genocidio. Es falso. Enfrentaron a terroristas. 
 La Derecha en vez aprovechar la oportunidad de sacarla del juego político, apoyó a la ministra. Así lo hizo el ex candidato presidencial de la Derecha, Joaquín Lavín como también el ex comandante del Ejército, Juan Emilio Cheyre. ¿Cómo ha respondido la Izquierda en estos cuatro años con el asesinato de imagen, cada vez que un funcionario del Gobierno los ha incomodado con sus declaraciones? 
 Cuando a principios de este año, Guillermo Teillier, diputado del Partido Comunista confesó a los medios que el grupo terrorista mencionado se adjudicaba los atentados y muertes en la década de los ochenta, Marcos Riquelme vocero del FPMR manifestó que los dichos del diputado eran para blindar a la candidata de la Nueva Mayoría , Michelle Bachelet: "Teilllier, está poniendo la cara en este momento, para impedir que vuelvan los comentarios sobre la participación de Bachelet en el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Es preferible conducir la opinión mediática hacia el PC y en particular Tellier, por la responsabilidad que dijo tener en las acciones, que ponerla sobre Bachelet". La campaña presidencial está a punto de terminar, con todo, a ningún dirigente de derecha se le ocurrió sacárselo en la cara.

 

 En otras palabras, la ex ministra de Defensa y ex Presidenta le mintió al país. Sabemos que las mentiras las convierten en ‘verdades oficiales’. Así en el 2006 afirmó: “el hecho de ser la primera o primera Presidenta de este país que ha venido acá a rendir un emocionado recuerdo y un apoyo irrestricto a la gran tarea que es garantizar que en este país nunca más volvamos a vivir lo que vivimos en esos años, me llena de orgullo”. La prensa dijo que el centro Villa Grimaldi fue, “un centro clandestino de tortura y exterminio del régimen de Augusto Pinochet, en el que estuvo detenida junto a su madre en 1975”. Luego en el 2007, en el Consejo de la ONU volvió a repetir la mentira:” "Amigos y amigas, cuando llegué por primera vez a Villa Grimaldi hace 32 años tenía la vista vendada, cuando visité el Parque por la Paz el año pasado llegué con la frente en alto y la vista puesta en los ojos y en los corazones de quienes me acompañaban”. Y agrego: "¡Qué capricho de la historia! ¡Qué enseñanza que nos deja! Quienes pretendieron hundirnos no lo lograron, porque nada, ni la más brutal de las fuerzas, puede contra la dignidad humana”. Hay que recordar que, cuando fue la comisión Valech, ella se negó a concurrir. ¿Por qué? Porque su vida es una mentira. También son mitónamos Patricio Bustos, el mirista a cargo del Servicio Médico Legal; la hermana del realizador del documental ‘Pinochet’, y la actriz que previos al 11 de septiembre sostuvo que fue torturada por ser del Mir.
Mitónama, terrorista, esclavista y totalitaria. Eso es Bachelet.

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