miércoles, septiembre 18, 2019

Entre Bolsonaro y el inserto


     Para las personas bien nacidas en Chile, la respuesta que le dio el presidente de Brasil, Jail Bolsonaro a la Alta Comisionada de Derechos Humanos de las Nacionas Unidas, Michelle Bachelet antes del 11 de septiembre son una bendición y un balde de agua fría para la izquierda: “pero olvida que su país no es una Cuba gracias al personal de Pinochet, que derrotó a la izquierda en 1973, entre estos comunistas su padre, militar de la época”. A las personas que son de izquierda, hay decirles las cosas sin anestesia.
    Las palabras de Bolsonaro no sólo cayeron mal a los partidarios de la ex Unidad Popular, sino también a personas que no de izquierda o fueron como los dos conversos Mauricio Rojas y Roberto Ampuero; a los militantes de Evolución Política; al cientista político, Patricio Navia para quien el único problema de Allende era la inflación; a los firmantes de la Carta por la Reconciliación y de los Derechos Humanos. Por la izquierda, a las periodistas del Ciper, Mónica González y Férida Zerán; al terrorista del Mir, Pascal Allende; a los barones del Partido Socialista, Ricardo Nuñez y José Antonio Viera-Gallo; a las comunista Camila Vallejo y Carol Kariola; al actual director del Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos. Casi me olvido del señor José Rodríguez Elizondo.
    La liberal del Cato Institut, la uruguaya Hana Fischer estará con una urticaria al haberse enterado de las palabras de Bolsonaro, pues según ella, que comento el Informe Bachelet sobre Venezuela, aprovechó la oportunidad de calificar de ‘cruel’ el gobierno militar chileno. 
 La ex presidente de la República le espetó al gobierno brasileño “que el espacio democrático se está reduciendo”. Sin embargo, yo que recuerde Bachelet desde que asumió el cargo no ha condenado la dictadura cubana. Muchos aplaudieron el Informe sobre derechos humanos sobre Venezuela, entre ellos mucha gente que comulga las ideas liberales, olvidándose del mutismo hacia la isla cárcel. Igualmente, muchos académicos liberales que le creen que cuento que Bachelet fue víctima, se olvidan que la Alta Comisionada antes de ir Venezuela fue a México, donde comparo el país azteca con un país en guerra como Siria, lo que desató la furia de mexicanos. 
   ¿Por qué el silencio de Bachelet a Cuba? La ONU que dicta cátedra de derechos humanos realizó una reunión de unas de sus agencias en ese país. Me refiero a la Cepal. No sólo estuvo allí su actual directora, sino el mismísimo mandamás de las Naciones Unidas. Obviamente, no se lo ocurrió al jefe de la ONU que el actual regente de Cuba llamara a elecciones libres y que liberaran a los presos políticos. Los negacionistas están en la izquierda. Donde se violaron sistemáticamente los derechos humanos es en el gobierno de la Unidad Popular, no en el Gobierno Militar. Basta leer el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, donde acusa al gobierno de marxista de cometer flagelación y tortura contra los opositores. 
    Para la izquierda, violar los derechos humanos durante el gobierno cívico militar significa que nadie puede matar a la guerrilla o terroristas del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR, el brazo armado del Partido Comunista. El Museo de la Memoria están dedicado a ellos y no los asesinatos o personas que fueron heridas por bombas, o por la violencia de esos grupos antes del 11 de septiembre y después. Como de costumbre la prensa se puso al lado de la izquierda. Antes de la celebración del 11 de septiembre leí un titular que rezaba “El último crimen de la dictadura”. Refiriéndose al vocero del Mir, Jécar Neghme. El medio nos informa, además, que están tramitando en tribunales internacionales la causa contra el Estado de Chile. La prensa omitió los crímenes de la extrema izquierda en 1990, donde asesinaron a militares asignados a la CNI o la DINA, porque supuestamente habían sido torturados. Fueron ajusticiados. Después le llego al turno al senador Jaime Guzmán. Desde luego, que la prensa no sacara un titular que diga: “Los últimos crímenes de la izquierda”. No existe el periodismo en Chile. 
   Asimismo, queda probado que el Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos es de izquierda. Es una redundancia. Por tonto, ellos debieran financiarlos. La hija del presidente marxista, la política Isabel Allende, quien donó una carta de Hortensio Bussi, dijo: "El lugar es el más indicado, estar en el Museo de la Memoria porque se trata de eso, de reivindicar la memoria y el museo nos testimonia las gravísimas violaciones a los derechos humanos que ocurrieron a partir del 11 de septiembre del 73". Como de costumbre, hay que precisar lo significa la expresión ‘violaciones a los derechos humanos’. La senadora miente, pues donde se violaron sistemáticamente los derechos humanos fue en el gobierno de su padre tal como lo describe el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973. Para la izquierda, quienes combatieron el gobierno militar les violaron los derechos humanos. O sea, los militares no tenían derecho a defenderse. Así, cualquiera es matón, revolucionario de izquierda que es lo mismo que matón y guerrillero. Ni a la senadora ni al resto de la izquierda les importa los crímenes que cometió su sector, ya sea contra civiles o militares, antes del 11 de septiembre y después. La izquierda chilena no quiere admitir que fueron derrotados tanto política como militarmente. Un poco antes de comenzar este blog, escribe unas series de cartas a El Mercurio de Valparaíso, de Santiago y La Tercera. En este último medio exprese que ‘fueron derrotados tanto en la política como militar’. La editora borro la palabra ‘militar’. ¿Por qué le habrían de ofender? No existió el Mir, ni el FPMR. 
     El mismo día 11 aparecieron las palabras del académico norteamericano, Jared Diamond: “Nadie podría negar que Pinochet logró resultados positivos al tiempo que hizo cosas horribles”. Cuando leí esas palabras, me acorde de lo que dijo el historiador demócrata cristiano, Cristián Gazmuri: “Pinochet cometió horrores, Allende cometió grandes errores”. Esta última expresión la repiten todos con variaciones como un mantra. La nieta de Allende, Marcia Tambutti Allende dijo en el 2013: “La izquierda ha cometido errores, jamás horrores”. El ex senador socialista, Ricardo Nuñez decía por el 2000: "No se hicieron las cosas bien. Cometimos errores". Alguien más joven, un tal Nicolás Aravena escribió hace poco: “Crecí y descubrí que Allende cometió errores… Jamás me verán relativizar los horrores de la dictadura. Jamás avalaré que intenten empatar las cifras de muertos de un lado y de otro. Porque en Chile hubo terrorismo de Estado”. El mismo Ricardo Lagos: “errores, pero no horrores”. 
    La izquierda quería instalar una dictadura comunista que costaría un millón de muertos y guerra civil. Eso no es horroroso. 
   La Agrupación de Familiares Detenidos Desaparecidos (AFDH) el 11 septiembre pasado se molestó porque El Mercurio de Santiago puso un inserto, en que sostiene que gracias a la intervención militar, Chile no se transformó en una Venezuela. La presidente de AFDH dijo que se iba querellar contra ese medio. Cuando leí esa información bizarra, me acordé de la estúpida canción de la opción ‘NO’ para el plebiscito de 1988, “La Alegría ya viene”, que ya he comentado antes: 
   “Porque diga lo diga, yo soy libre de pensar
    Porque siento que es la hora de ganar la libertad 
    Hasta cuando ya se abusos, es tiempo de cambiar 
    Porque basta de miserias, voy a decir que no” 
    La letra describe la dictadura del ‘NO’. Estamos en la dictadura del ‘NO’. El próximo 5 de octubre, la izquierda dirá que ellos recuperaron la democracia y puras palabras huecas. A los militares presos se les abusa y los campamentos que se había reducido, volvieron a crecer gracias la izquierda y los jesuitas que necesitan miserias. 
    Eso prueba que la extrema izquierda no cree en la libertad de pensamiento. Y por tanto, en la libertad de expresión. Me extraña que la AFDH se haya querellado contra el ex embajador en Argentina, el abogado de derechos humanos del Partido Comunista, Eduardo Contreras, quien dijo: “Condenar a Maduro es como condenar a Allende”. 
   Tanto las palabras de Bolsonaro como el inserto que publicaron el 11 de septiembre refuta las excusas que ha dado la izquierda. A mí me molesto a leer la columna del señor Joaquín García-Huidobro Queremos golpe, donde escribe: “Hoy decimos que no tenemos responsabilidad por lo que pasó en Chile, como tampoco la izquierda. Los civiles de uno y otro lado decimos: “Lo siento, yo quería otra cosa””. ¿Cómo un académico no es capaz de distinguir una trampa? Decir nadie es responsable significa exculpar a la izquierda de llevarnos a cuasi guerra civil. No les creo que ellos querían otra cosa. Esa afirmación que cita el filósofo es más falso que el certificado de médico de Michelle Bachelet. 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

jueves, junio 20, 2019

Reflexión inútil II


   Siguiendo con esta reflexión inútil. Pues se imaginan que un inmortal hubiera visto que los políticos del 1891 hubiesen dichos declaraciones tales como “¡Nunca más!” Condeno las violaciones a los derechos humanos sin importar el contexto y la justificación. Y luego cuarenta años después no entendiera por qué nos vimos envuelto en otro conflicto interno ad portas a una guerra civil que no llego. Finalmente, el inmortal hubiera llegado a la década del sesenta del siglo pasado y hubiera visto la declaración del PS en el Congreso de Chillán y la declaración del Mir, en que ambos optan por la vía armada con el objeto de destruir la democracia e instalar una dictadura comunista. La guinda de la torta es, pues, la Unidad Popular que trajo la violencia, el odio y la división. Mientras le toco vivir bajo ese régimen hubiera visto cómo la izquierda se preparaba para una guerra civil con las armas y la guerrilla, mientras el otro lado intentaba defenderse en la medida de lo posible. El inmortal pensaría que son absurdas esas declaraciones que leyó hace más de 80 años, pues son contrarias a la naturaleza humana.
    Nuestros grandes pensadores de la ex derecha no reparan que los únicos que hacen ese tipo afirmaciones son ellos mismos, del Ejército y de los políticos del sector. Cuando el Mir quiso convertirse en partido político y mostro de su declaración de principios en que defendía los derechos humanos y que condenada la violencia venga de donde venga. Su declaración era similar al del señor Cristián Valenzuela. Desde luego, que cuando se refería a las violaciones a los derechos humanos, no se referían sus delitos. El FPMR tienen a la abogada Carmen Hertz que los defiende.
    En un programa de televisión Allamand señaló que Chile se habría librado de un régimen comunista, cosa que no le saco en cara al ex presidente Ricardo Lagos, cuando éste el año pasado hablo de un punto sin retorno. Menciona al traidor Patricio Aylwin y Eduardo Frei Montalva. Lagos quería comunismo para Chile: “En ese momento, pensé una cosa doble: por una parte, que el país había zafado de una dictadura comunista que era verdaderamente inminente, y aunque han pasado muchos años, esa era la impresión que tenía no solamente yo… sino personas tan importantes como el propio Patricio Aylwin o como Eduardo Frei Montalva”. La última declaración del primer presidente de la Concertación, que él jamás apoyo la intervención militar.
    Andrés Allamand habla de los sobre los derechos humanos, desde el punto de vista de la izquierda: “En ese minuto ya teníamos la conciencia absoluta de que nuestra principal función como derecha democrática era tener una posición muy fuerte en términos que no se repitiesen ni continuaran las violaciones a los derechos humanos. Además, buscábamos jugar un rol muy importante en lo que fue el proceso de transición a la democracia”. Supone que el gobierno militar violaba los derechos humanos. La segunda afirmación que hace: "Jamás cohonesté las violaciones a los derechos humanos, nunca participé en el gobierno militar y no obstante eso creo que el gobierno militar tuvo cosas positivas, aunque hoy día nadie quiera reconocer". Solamente los militares. De la izquierda no dice nada. Cuando gobernaron los militares, la izquierda no hizo nada. Que, por ejemplo, la muerte del agricultor Rolando Matus no constituye una violación a los derechos humanos, ni menos que bajo de Allende se tortura y flagelará. Todo comenzó el 11 de septiembre.
   Otros dentro de la ex derecha prefieren distinguir entre militares buenos y malos como lo hace el abogado y profesor universitario, Joaquín García-Huidobro, quien para el último 11 de septiembre del año pasado, escribió la columna El hombre más sabio del mundo: “Partamos por una constatación elemental: no todos los militares que se hallan presos en Punta Peuco o Colina se llaman Manuel Contreras o Álvaro Corvalán. Existen situaciones muy diferentes”. Como si a la izquierda le importara esa distinción. Partamos de un hecho elemental para lo cual no se necesita tener un doctorado y trabajar para la Fundación para el Progreso, el Instituto Libertad y Desarrollo y a la Fundación Jaime Guzmán, que a los militares se les ha vulnerado la igualdad ante ley. Partamos de otro hecho elemental, que al general Contreras le fue negada la Ley de Amnistía. Cuando murió el jefe de la DINA, el escritor y ex diputado Hermógenes Pérez Arce, dijo que el militar fue muy efectivo para derrotar al terrorismo. Y por último, gracias a los militares que combatieron el terrorismo, el señor García Huidobro tiene su cátedra y su estilo de vida.
    Él dice en su columna que conoce personas de izquierda razonables, y no fanáticos. Luego saca a relucir la ley que condena los crímenes de lesa humanidad con los cuales son juzgados los militares, olvidándose que la ley claramente establece que no es retroactiva. Por tanto, cuando alguien afirma que un delito ocurrido en el 1974 por un militar es imprescriptible, es ilegal. Se sale de la ley. Si hubiese personas razonables en la izquierda, cosa que no hay, estarían a favor de los militares presos. La abierta discriminación que sufren los militares les debiera provocar vergüenza ajena. A la gente razonable de la izquierda le parece normal la arbitrariedad.
    Luego el académico saca a relucir la experiencia de que un uniformado que tenía que obedecer una orden que implicaba fusilar. Como era católico el subteniente se opuso. Su superior le dijo: “Si lo haces, te fusilo”. Yo escuché por parte de una señora casada con un oficial de marina en retiro, que su hermano que tuvo que hacer el servicio militar en 1973, en el Regimiento Maipo.. El hermano le contó cosas horrendas. Aquí los jóvenes oficiales se creían dioses. Aquí querían matar. La explicación que daban otros ex uniformados de esa época ante esa conducta, es que era la ola. La podríamos llamar la ola revolucionaria. El ambiente que vivía el país arrastrado por la violencia de la izquierda. Lo que haya ocurrido está amnistiado. 
      García-Huidobro escribió hace poco la columna Queremos golpe, en la que dice los militares venezolanos no van a dar un golpe para sacar a Maduro, porque aprendieron que los civiles no son de fiar, porque los van a traicionar como lo hicieron acá. Guadió prometió una amnistía. Si no fuera por Aylwin no existía Punta Peuco. El profesor de derecho no menciona la Ley de Amnistía. Según algunos, el Penal de Punta Peuco es para la nueva generación militares no vuelvan a rebelarse, si el país vuelve a las mismas condiciones de la UP. En otras palabras, la izquierda no cambio y quiere el poder total. Con todo, elogiaron a Carlos Altamirano como promotor de la renovación socialista. Ningún político de 1891 haría los comentarios que menciona tanto de la izquierda como de la derecha. 
     Yo no escuchado o leído a ningún político o académico de la izquierda lamentando la muerte de las personas que sufrieron la violencia de la izquierda en general, y específicamente, los que fueron víctimas primero los grupos paramilitares de la UP, del grupo terrorista Mir. O lo que hizo el FPMR. Ningún político o académico de izquierda lamenta la muerte del subteniente del Ejército Héctor Lacrampette en manos el activista mexicano José Albino Sosa Gil; la muerte obrero ferroviario Robinson Gutiérrez; la muerte del niño Oscar Pineda en manos del Partido Comunista; la muerte del detective de la PDI Gabriel Rodríguez Alcaíno en manos del Mir; las lesiones que sufrió Emilio Bakit en manos de la GAP; el secuestro y tortura que sufrió el periodista Hernán Osses en manos del Mir, etc. Durante el gobierno militar el asesino del general Carol Úrzua en manos del Mir, el asesinato del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes, el asesinato del teniente del Roger Vergara, el asesinato del teniente Roberto Zegers del Ejército en manos del FPMR, entre otros olvidados. 
   Nadie de la izquierda lamenta la muerta de la señora Rosa Rivera, quien en 1986 murió quemada por una bomba molotov que lanzaron a un bus en Viña del Mar. Estaba embarazada. Según un testigo: “Me paré y recién ahí vi a la señora quemada. Estaba sentada. No se podía mover y pedía que la ayudaran. Ahí me sentí impactado porque gritaba. Apagamos el fuego. Enseguida ayudado por otra pasajera logramos calmar a Rosa Rivera. Bajamos hacia la Tenencia Forestal. Al llegar le expliqué a Carabineros lo que sucedió y ellos tomaron a la señora y la llevaron a la Asistencia Pública”. El señor Carlos Wilson, quien cuenta, luego agregó: “La señora estaba desesperada. La botella le cayó directamente al cuerpo. No se podía mover y gritaba: ¡Qué hecho yo para que pase esto!” Luego de 54 días de agonía muere la señora. Los únicos que lanzan bombas molotov están en la izquierda y el Partido Comunista. Nadie la recuerda a ella, sin embargo, la pirónama del PC, Carmen Gloria Quintana es recordara como víctima, cuando la comunista se quemó sola. 
   La suerte de la señora Rivera no constituye una violación a los derechos humanos. En cambio, el de Quintana, sí. ¿Estará en el Informe Rettig? ¿Tendrá un monolito o estatua como los profesionales del FPMR del caso Degollados? 
   A los pirónamos del Partido Comunista se les premia con el cargo de Agregado Cultural. 
   Mientras escribo estas líneas los medios informa que un estudiante del Instituto Nacional portaba bombas molotov y se quemó. Llegaron carabineros a salvarlos. Sin embargo, los periodistas se cargan contra los carabineros. Chile es un manicomio como dijo un forista.
   Según el ex oficial de la Armada y escritor, Germán Bravo Valdivieso, autor del excelente libro La infiltración a la Armada 1973: la historia de un motín abortado, uno de los terroristas indultado por Aylwin fue el suboficial Ernesto Zúñiga Vergara. Él que estuvo implicado en la infiltración en la marina. Estuvo detenido y en virtud de la ley de amnistía salió libre. Mientras estuvo en la cárcel fue contactado por el Mir. En la población Dávila de la capital montó un taller de artesanía apoyado por la Vicaría de la Solidaridad. De allí planificó en la planificación del secuestro y asesinato del teniente coronel, Roger Vergara, quien murió en 1980. 
   Fue detenido en 1981 como autor material del asesinato del oficial del Ejército y condenado a cadena perpetua a más de 94 años. Sin embargo, el traidor Aylwin le conmutó la pena por extradición en Bélgica. Para nuestros grandes pensadores y políticos, los terroristas no violaron los derechos humanos. 
    Por el contrario, los izquierdistas exaltan a los terroristas. Cuando se presentó el libro “Miguel Enríquez. Un hombre en las estrellas. Biografía de un revolucionario” del periodista español Mario Amorós en la Universidad de Chile, la vicerrectora de Extensión y Comunicación, la periodista Fáride Zerán  dijo que “la presentación de esta biografía de Miguel Enríquez hoy y aquí es un hecho histórico”. Y agrego:“una generación heroica, temeraria y radical en su apuesta por la consecuencia, aunque con ello se les fuese la vida”. No hubo funa. Elogiando a un terrorista y delincuente que quiso instalar una dictadura comunista. Mientras el hombre que lo enfrentó, el Brigadier (r) , Miguel Krassnoff está en la cárcel. El héroe está en Punta Peuco y es otro mártir del comunismo. 
    La señora Zerán es una genuina representante de la Generación Maldita, que todos son aquellos que apoyaron a la UP, y que van desde los que iban en la enseñanza media como el parlamentario, Jaime Naranjo hasta la generación de los políticos de Clodomiro Almeyda y Carlos Altamirano. 
   A los académicos de la ex derecha no les asombra que el Mir haya nacido en una universidad, mas si la conducta de los militares. Lenin y Trosky eran intelectuales.

   Lo que refuta la idea de los derechos humanos es el asesinato de Jaime Guzmán junto el ajusticiamiento que recibieron civiles y militares que fueron asignados a los servicios de seguridad en los noventa. Sólo la izquierda tiene derecho divino ajusticiar, sino cometer asesinato de imagen como lo hicieron el senador Jovino Novoa y con Fernando Villegas. Podemos agregar el secuestro del empresario brasileño, la muerte del guardia de seguridad del edificio consistorial de Valparaíso por una bomba molotov, el asesinato del matrimonio de Luchsinger-Mackay Los profesores que pasaron por  el INDH enseñando a quemar a los estudiantes. Y éstos quemando a profesores.
   Las expresiones como del señor Cristián Valenzuela, Allamand y otros son absurdas y ridículas.La guinda del torta es el estudiante encapuchado que quiso el día de ayer incendiar el Instituto Nacional. Se quemó. Nos recuerda a Carmen Gloria Quinta.
 Para qué sigo escribiendo, si es un razonamiento inútil.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

domingo, septiembre 16, 2018

“Comunista y amiga de dictadores”



Pocos en el país se atreven a calificar al ex presidente, Michelle Bachelet de comunista. Después de todo, ella se ha promocionado como víctima del gobierno militar, cuando es victimaria, pues era partidaria de la vía armada y de la violencia revolucionaria. Después de todo, si ella se hubiera presentado como comunista y no como socialista en la elección presidencial, no hubiera salido. El Partido Socialista se presta para todo o puede dar imagen de que tienen una ideología difusa. 
   Cuando Bachelet fue nombrada Alta Comisionada por los Derechos Humanos por las Naciones Unidas a ningún que sea un personaje público se le ocurrió sacarle en cara su prontuario de anti derechos humanos. Ella fue simpatizante del grupo terrorista Movimiento Izquierda Revolucionario (MIR), quienes optaron la vía armada y la instalación de una dictadura comunista. Luego se fue a vivir en la ex República Democrática Alemana (RDA) o Alemania comunista. Y nunca se enteró de que las personas que escapaban de ese lugar, le disparaban. Ni menos de la ausencia total de libertad, tanto en el plano político como económico. Luego militó el brazo armado del Partido Comunista chileno, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en los ochenta, cuando hacía atentados donde morían tanto civiles como militares. Para ella es normal, que el Estado establezca que debe comer uno como ocurrió con las Dirección Nacional de Abastecimiento y Comercialización (DINAC), que a su vez dirigía las Juntas de Abastecimiento y Control de Precios (JAP), que su padre el general de la Fuerza Aérea, Alberto Bachelet estaba a cargo. Las personas que vendían productos por su cuenta era considerado un especulador, que en  un régimen comunista se considera delito revolucionario. 
   El actual presidente Sebastián Piñera la felicito por su cargo. Una vez más, la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores le saco en cara a Bachelet que no tiene autoridad para hablar de los derechos humanos y dice cosas que la mayoría de los políticos y académicos no se atreven a decir. En efecto, la joven política cuestionó el nombramiento de Bachelet en el cargo mencionado: "¿Quién más alejada de la protección de los DD.HH. de una forma universal y de la condena a las violaciones de estos derechos que ella? Permanentemente justifica a violadores de derechos humanos y condena lo que ocurre en Chile, pero apoya a Maduro y Fidel Castro". Ni Allamand ni Alberto Espina y otro político de ese partido se atrevido a decir lo que dijo la diputada. 
   A la diputada se le olvidó mencionar el prontuario mencionado en el segundo párrafo.
    Y aun así Bachelet se siente con la autoridad moral para dictar cátedra sobre los derechos humanos. Por eso, creo el Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos dedicado a recordar las llamadas ‘violaciones a los derechos humanos cometidas bajo el gobierno militar’. ¿A qué se refiere esa expresión? En la polémica entre el ex ministro de las Culturas, Mauricio Rojas y el museo quedó demostrado que esa institución fue creada para homenajear a los grupos terroristas del Mir, Frente Lautaro y FPMR que combatieron el gobierno militar. Los grupos terroristas mencionados son las llamadas ‘víctimas de la dictadura’. En Chile, por tanto no se pueden matar a terroristas. Y el Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH) con el propósito de perseguir a los agentes del Estado entre 1973 y 1990, no a los terroristas como dice el estatuto de esa institución. 
   Por el canal de Youtube Que no piensen por ti supe que a la actual Alta Comisionada por los Derechos Humanos la han criticado países como Austria e Italia, ya que según Bachelet tratan mal a los inmigrantes. El primer ministro italiano dijo: “No aceptamos lecciones de nadie”. Luego el diario italiano conservador Il Giornale la califico de “invasión moralizante” y que Bachelet era un personaje “llena de sombras”. El medio conservador al ex presidente de la República la llamó como "comunista y amiga de dictadores".
   Me di cuenta que los medios oficiales, o sea, la televisión abierta no informo de esta noticia. 
   Deseo insistir que la diputada Camila Flores fue la que critico a Bachelet antes que el medio italiano. 
  En efecto, la editorial recuerda que cuando Bachelet visitó Cuba en el 2008, mostró escasa atención a la oposición a la dictadura comunista. De hecho, la bloguera cubana, Yoani Sánchez destaco su “proximidad a La Habana marcada por una nostalgia ideológica que oscurece su visión y su capacidad para reconocer la falta de derechos que marcan la vida de los cubanos”. 
   Domenico Ferrara, quien es el que escribe la editorial afirma: “De su boca nunca ha habido ninguna condena a la represión política sistemáticamente conducida por Raúl Castro, incluso cuando las víctimas son mujeres”. Luego le sacan en cara su elogio al dictador Fidel Castro cuando falleció en 2016: “un líder para la dignidad social y la justicia en Cuba y América Latina”. Lo mismo, cuando elogio al dictador Hugo Chávez: “su amor más profundo por su pueblo y los desafíos de nuestra región para erradicar la pobreza y generar una vida mejor para todos”. 
   Después Ferrara le critica su apoyo al régimen de Nicolás Maduro, pues Bachelet la situación que vive Venezuela es una responsabilidad compartida: “en el hecho de que el problema de Venezuela es la falta de diálogo, lo que sugiere que hay una especie de responsabilidad compartida”. El mismo comentario para Nicaragua. Cuando la izquierda es la única responsable, tanto en Chile por el 11 de septiembre como en el país de Simón Bolívar, todos son responsables. Lo que significa que nadie es responsable.
   Según el académico conservador heterodoxo, Joaquín García-Huidobro, cuando se refiere a los políticos de izquierda chilena que apoyaron a Lula da Silva, arrestado y condenado por corrupción: “¿qué hay en ellos que los transforma en seres impecables, y que lleva a que figuras correctas en lo personal (Lagos, Bachelet) tengan una especial ceguera a la hora de advertir ciertas cosas elementales?” 
   Al filósofo conservador se le olvida que tanto Lagos como Bachelet apoyan el sistema social cubano como demostrado, cuando murió el dictador Fidel Castro. Para él son “figuras correctas en lo personal”
   Con todo, Bachelet crítico la situación de Venezuela y Nicaragua en la semana pasada: “continuó recibiendo información sobre violaciones de los derechos económicos y sociales, como los casos de muertes relacionadas con la malnutrición o las enfermedades que se pueden evitar, así como las violaciones de los derechos civiles y políticos”. No mencionó a Cuba. Si condena a Venezuela, también tendría que condenar la Unidad Popular. 
   Cuando asumió Bachelet su segundo mandato apoyo a Maduro: “no nos parece adecuado que hayan acciones violentas que busquen desestabilizar a un gobierno democráticamente elegido". En su segundo gobierno, Bachelet como sostiene el diario italiano apostó por el diálogo. 
  ¿Alguien le cree? Señora Alta Comisionada por los Derechos Humanos, ¿La actual Venezuela no le recuerda la Unidad Popular? 
   Esta declaración la encuentro tan falsa como las lágrimas de cocodrilo que derramo por las muertes de los más de mil niños muertos ocurridas en el Servicio Nacional de Menores (SENAME) ocurrida bajo su gobierno. Dicho sea de paso, por un blog me enteré que una persona presentó un querella contra Michelle Bachelet por delitos de lesa humanidad o genocidio a raíz de los niños muertos en el Sename.
   Despierten. Bachelet es comunista. Es lo único que conoce.

Etiquetas: , , , , , , ,