jueves, abril 30, 2020

Salvavidas de plomo a los militares presos




Los militares presos son rehenes de la izquierda gracias a la traición de la derecha. Perdón de la ex derecha. También incluyo el mundo académico de la ex derecha, ya sea de universidades, ya sea de centros de estudios o think tank que le han creído el relato de la izquierda.

 Escuché un audio por un celular en que político citaba el sesgado e inconstitucional ‘Informe Rettig’, en que los llamados ‘buenos hombres’ como se les decía en los noventa establecieron arbitrariamente que tanto los terroristas como los agentes del Estado eran violadores de los derechos humanos. Lo que es absurdo. Es una estupidez. Si usted acepta esa premisa, significa que si un delincuente, lo asalta, y si tiene la posibilidad de herirlo o matarlo, se convierte eo ipso en un violador de los derechos humanos. Las personas decentes estamos en el mismo nivel que delincuentes y terroristas.

  El tan alabado ‘Informe Rettig’ es el responsable de que a partir del 18 de octubre pasado, en que la extrema izquierda quiso hacer un golpe de Estado e insurrección, los civiles, carabineros y fuerzas armadas no tengamos derechos a ejercer el derecho de autodefensa. La abogada y demócrata cristiana, Soledad Alvear el Informe lo encontraba todo un mérito. Los peores son los abogados metidos en la política. Peor aún, ni como Estado atacado por otro país. El escritor y político Hermogénes Pérez de Arce reproducía en su blog las palabras de una madre, cuyo hijo era un joven militar a quien le pedía que no hiciera nada, pues si hacía algo, ya sea reprimir un grupo violento o simplemente autodefenderse, se convierte en un violador de los derechos humanos. Esto fue cuando Piñera sacó los militares a la calle y declaro un Estado de Excepción por una semana.

 El mismo político del audio recordaba que todos los terroristas están indultados: Mir, Frente Lautaro y Frente Patriótico Manuel Rodríguez. El fallecido presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin le conmuto la pena por un exilio dorado en Europa. ¡Qué terrible castigo! ‘El Informe Rettig’ los declaró a ellos como violadores de los derechos humanos. Sin embargo,  ninguno está en la cárcel. Otros jamás han sido llamados por los tribunales como Carlos Ominami aka el Carnicero de Queronque, Pascal Allende responsable del asesinato del general Carol Úrzua y por último, el terrorista confeso del FPMR, el actual diputado del Partido Comunista, Guillermo Teillier. Ellos dictan cátedra sobre democracia y derechos humanos. Los mismos que querían una dictadura del proletariado.

  Los hombres buenos declararon asimismo el período donde se violaron los derechos humanos: Desde el 11 de septiembre de 1973 hasta el 11 de marzo de 1990. Obviamente, no incluyeron a la Unidad Popular, ni tampoco el momento en que la izquierda abrazo la vía armada y los crímenes que cometieron revolucionarios marxistas leninistas. A lo más se alude a la violencia política en general y no al sujeto que la comenzó. Una reseña histórica para que la derecha quede conforme. Todo al gusto y medida de los ex UP para quedar como víctimas.

 Entre los hombres buenos por la derecha estaban el historiador Gonzalo Vial Correa y el profesor de Derecho, Cristóbal Orrego. El profesor por la Universidad de los Andes previa a la última elección presidencial sentía la lástima por los ancianos presos políticos y el trato que tienen. Sin embargo, él contribuyo a la injusticia que padecen por ‘el Informe Rettig’.

 Se estableció como corolario de lo anterior a principios de los noventa con la llegada de los nefastos políticos, que se rechazaba la violencia viniera de donde viniera. Una reflexión que volvió aparecer después del ataque del 18 de octubre. Tal predicamento lo proponía, precisamente, personajes que apoyaron la Unidad Popular, que se fueron al exilio y que de paso se convirtieron en expertos en derechos humanos en universidades norteamericanas y europeas. Al fin y al cabo, se trata de blanquear a la izquierda, relativizar lo que hizo y minimizar el daño que le hicieron al país. Eso lo que han hecho en treinta años. Ese es el relato, mas no la verdad.

 También como consecuencia del ‘Informe Rettig’ es frecuente escuchar o leer que tal o cual cosa no se justifica siempre que el acto lo haya cometido un militar. Todo lo que ha realizado la izquierda en materia de asesinato, violencia, secuestro, internación de armas y terrorismo tenía una justificación. Ellos pueden justificar sus acciones, mas no nuestro lado.

  La verdad es que la Unidad Popular se violaron sistemáticamente los derechos humanos, no en el Gobierno Cívico Militar. Los terroristas o guerrilla lo hicieron, no los militares.

  De hecho, cuando el grupo terrorista Movimiento de Izquierda Revolucionaria quiso convertirse en un partido político, en uno de sus principios tenía rechazar la violencia venga de donde venga. Ellos son los que perdieron. Por eso, lo ponen en lo declaración de principios.

 Además, esa afirmación que repiten tanto políticos y académicos de izquierda y derecha supone desconocer la diferencia entre el uso de la fuerza y la violencia. He escuchado varios doctorados en filosofía o política chilenos que hablan que el gobierno usa la violencia. El ex satanista norteamericano, Mark Passio decía hay leve diferencia. La fuerza es defensiva, no la violencia. Esta es ilegal, aquélla legal. El general Augusto Pinochet lo tenía bien claro en la entrevista que lo tuvo un formato de libro Pinochet: Ergo Sum de las dos periodistas progresistas. El ex presidente dice que ellos usaron la fuerza para derrocar a Allende y acabar con el terrorismo.

  Suponen que aceptando la doctrina de los derechos humanos como lo entiende la izquierda, todos seríamos buenos. Esa la manipulación psicológica que quieren, mientras ellos siguen comportándose como matones. No hay bueno, ni malos como diría Patricia Navia. De ser buenos llegamos a la imposibilidad de que podamos reaccionar ante la violencia, pues eso nos convertiría en violadores de los derechos humanos. Ante una revolución dirigida por la extrema izquierda desde el 18 octubre pasado, nos quedamos inmóviles; de ese modo, se les allana el camino. Todo el discurso moralizador de los derechos humanos en estos treinta años ha sido para esperar el momento, con lo cual nos convertimos en rehenes de los derechos humanos o de la izquierda.

 Esa visión del hombre basada en derechos humanos es contraria la naturaleza humana. Y, por tanto, al pensamiento de derecha. Una visión de cómo es el hombre sería mejor el pecado original o creer que el hombre es un lobo para el hombre. Eso es más real que el buenismo. Esto último nos lleva a creer que afirmando una declaración como  ‘nunca más’, la historia no se va a repetir . La propia conducta de las personas de la izquierda refuta eso. A ellos más le interesa lo que haga un agente del Estado que por ley tiene el uso legal de la fuerza que los violentista como hemos visto desde el 18 de octubre. Al INDH dudo que le interese la muerte por del transportista Juan Barrios Farías a raíz de una bomba molotov en la localidad de Victoria.  Barrios murió quemado en marzo. Si hubiese sido un carabinero o un militar del Ejército, eso sería una violación a los derechos humanos. Preguntarse que debió y no debió haber hecho los militares que combatieron el terrorismo tiene sentido, pues no se formulan lo mismo por los terroristas. Además, muchos militares actuaron por su cuenta contrariando las consideraciones que el propio gobierno militar estableció.

   Los únicos presos políticos que hay en el país son los militares que están en Punta Peuco y en otros recintos que se les ha negado la igualdad ante ley y el mismo trato que recibieron los terroristas. Los gobiernos democráticos han violado los derechos humanos a los uniformados. Esa es la verdad, pues cuando una persona tiene las leyes a su favor y no les respeta, entonces, el Estado vulnera los derechos humanos.

  Los han convertido en parias de la sociedad.

  Los políticos y académicos de la ex derecha han preferido creerles a quienes practicaron el terrorismo, la violencia y la vía armada que a los militares. Por eso, ejemplo, Allamand prefirió reunirse con el terrorista del Mir, Max Marambio, cuando éste presentó un  libro que estar con oficiales asignados a la CNI o DINA, que el general del Ejército tenía como asesores. Le pidieron la renuncia a un sobrino del general Manuel Contreras  en el Ejército solo por tener un vínculo familiar. De igual manera, el escritor y abogado, Arturo Fontaine Talavera y el abogado óscar Godoy prefieron ser parte del directorio del Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos, que abogar el mismo trato, defender la igualdad ante ley y el Estado de Derecho. Y sentarse a conversar con la ideóloga del tal institución que es la periodista y ex Mir, Marcia Scantlabury. Ambos no tienen nada de liberal. O al ex Mir, Mauricio Rojas quien como Ampuero son contrarios al derecho a la rebelión y la legítima autodefensa ante un gobierno que se salió de la ley y de la Constitución para imponer una dictadura comunista como el de Salvador Allende.

  Han preferido creerles a los hijos de los terroristas que a los hijos de los militares. Es más importante la opinión de Marco Enríquez-Ominami o Javiera Parada que al hijo del general Contreras.

 Han preferido creerles en unos políticos fracasados que destruyeron el país que a quienes levantaron la nación desde las  cenizas.

  La señora Scantlabury, Manuela Gumucio, Carmen Castillo Velasco eran las Carolina Cox del Movimiento Izquierda Revolucionaria en la década del setenta del siglo pasado, pues querían comunismo para Chile.

   Cuando le otorgaron un doctorado Honoris Causa a Bachelet por la Universidad Pompeu Fabra por el 2010, dijo: “Hubo una política deliberada de persecución y exterminio por parte del Estado” . Ls políticos y académicos ante semejante mentira, callan.En su segundo gobierno puso en trámite el proyecto de declarar patrimonio el lugar donde estuvo el comandante ‘Pepe’, quien como sabemos quería un millón de muertos.

¿En qué pensaban los parlamentarios, cuando dieron sus votos a la creación de la Museo de la Memoria y el Institutito Nacional de los Derechos Humanos? A este último lo facultaron para querellarse contra los militares que estuvieron trabajando entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990, como si no bastara el Consejo de Defensa del Estado, la oficina del Ministerio del Interior encargada de esos temas y la subsecretaría de los derechos humanos. Creyeron que cargándole más la mochila a los militares, la izquierda los tratarían de forma distinta.

 Si alguien cree que en Chile existe el Estado de Derecho, se equivoca o es un mentiroso. Una diferencia que siempre se dice es que a la derecha, ya sea liberal o conservadora, el Estado de Derecho juega un rol importante en la convivencia, por no decir, democrática. Vean ustedes, que bajo el Gobierno Militar, los terroristas recibieron el mismo trato que los militares, cuando se dictó la Ley de Amnistía de 1978.  Los que ufanan de ser liberales dejan mucho que desean, pues le han hecho la vista gorda a los atropellos que han sufrido los presos políticos de Punta Peuco y otros penales. El Instituto Libertad y Desarrollo avala la figura ficticia del secuestro permanente. El resto, a saber, Evópoli y Fundación para el Progreso miran para al lado. No vaya ser que los tilden de pinochetistas. ¡Qué a los miliares los condenen por un delito que no es retroactivo como es de lesa humanidad tampoco los indigna! Y en que pensaban los parlamentarios que aprobaron la tipificación de ese delito al limitarlo o circunscribirlo a los agentes del Estado. No se les ocurrió incluir a un grupo particular como potencial genocida, por ejemplo, el Mir. Por ejemplo, a raíz del Corona virus 19, muchos piensan que hay acusar al empresario mutimillonario y principal financista de la Organización Mundial de la Salud, Bill Gates de genocidio o crímenes de lesa humanidad, ya que él habría creado el bicho sólo para enriquecerse con la vacuna. Con la legislación chilena no se lo podría llevar a las rejas. El señor Gates como la ONU, OMS no son del Estado.

   No se han dado cuenta los grandes pensadores y políticos de la ex derecha que liberando a los militares presos y poniendo fin a su persecución, se gana una batalla contra la izquierda. Como consecuencia de que ésta los tiene como rehenes, la mayoría de los chilenos desde hace un buen tiempo nos hemos convertido en rehenes de unos fanáticos. Hasta al punto que defender la verdad histórica se ha convertido casi en un delito, porque nadie puede decir que Allende nos quiso llevar a una dictadura comunista y que las llamadas ‘víctimas de la dictadura’ son en su mayoría guerrilleros o terroristas.

Una vez más vemos que a los militares presos políticos le niegan todo, aunque estemos en una pandemia mundial. A lo más le ofrecen más de lo mismo, a saber, un salvavidas de plomo. Lo que significa que saldrán libres si están contagiados con el Coronavirus-19. Estarán en sus casas, cuando estén medio muertos.

  A los militares se les continuado condenando y persiguiendo durante el golpe de Estado realizado por la extrema izquierda desde octubre pasado.

 Puesto que el Presidente de la República excluyo a los militares del beneficio por la pandemia junto su actual ministro de Justicia, lo único que merecen es que le llegue la justicia divina. Lo mismo para los políticos de la ex Concertación, que estuvo conformada por la Democracia Cristiana y los ex UP. No hay políticos decentes, pues si lo hubiese terminarían con la persecución.


Etiquetas: , , , , , ,

jueves, junio 20, 2019

Reflexión inútil II


   Siguiendo con esta reflexión inútil. Pues se imaginan que un inmortal hubiera visto que los políticos del 1891 hubiesen dichos declaraciones tales como “¡Nunca más!” Condeno las violaciones a los derechos humanos sin importar el contexto y la justificación. Y luego cuarenta años después no entendiera por qué nos vimos envuelto en otro conflicto interno ad portas a una guerra civil que no llego. Finalmente, el inmortal hubiera llegado a la década del sesenta del siglo pasado y hubiera visto la declaración del PS en el Congreso de Chillán y la declaración del Mir, en que ambos optan por la vía armada con el objeto de destruir la democracia e instalar una dictadura comunista. La guinda de la torta es, pues, la Unidad Popular que trajo la violencia, el odio y la división. Mientras le toco vivir bajo ese régimen hubiera visto cómo la izquierda se preparaba para una guerra civil con las armas y la guerrilla, mientras el otro lado intentaba defenderse en la medida de lo posible. El inmortal pensaría que son absurdas esas declaraciones que leyó hace más de 80 años, pues son contrarias a la naturaleza humana.
    Nuestros grandes pensadores de la ex derecha no reparan que los únicos que hacen ese tipo afirmaciones son ellos mismos, del Ejército y de los políticos del sector. Cuando el Mir quiso convertirse en partido político y mostro de su declaración de principios en que defendía los derechos humanos y que condenada la violencia venga de donde venga. Su declaración era similar al del señor Cristián Valenzuela. Desde luego, que cuando se refería a las violaciones a los derechos humanos, no se referían sus delitos. El FPMR tienen a la abogada Carmen Hertz que los defiende.
    En un programa de televisión Allamand señaló que Chile se habría librado de un régimen comunista, cosa que no le saco en cara al ex presidente Ricardo Lagos, cuando éste el año pasado hablo de un punto sin retorno. Menciona al traidor Patricio Aylwin y Eduardo Frei Montalva. Lagos quería comunismo para Chile: “En ese momento, pensé una cosa doble: por una parte, que el país había zafado de una dictadura comunista que era verdaderamente inminente, y aunque han pasado muchos años, esa era la impresión que tenía no solamente yo… sino personas tan importantes como el propio Patricio Aylwin o como Eduardo Frei Montalva”. La última declaración del primer presidente de la Concertación, que él jamás apoyo la intervención militar.
    Andrés Allamand habla de los sobre los derechos humanos, desde el punto de vista de la izquierda: “En ese minuto ya teníamos la conciencia absoluta de que nuestra principal función como derecha democrática era tener una posición muy fuerte en términos que no se repitiesen ni continuaran las violaciones a los derechos humanos. Además, buscábamos jugar un rol muy importante en lo que fue el proceso de transición a la democracia”. Supone que el gobierno militar violaba los derechos humanos. La segunda afirmación que hace: "Jamás cohonesté las violaciones a los derechos humanos, nunca participé en el gobierno militar y no obstante eso creo que el gobierno militar tuvo cosas positivas, aunque hoy día nadie quiera reconocer". Solamente los militares. De la izquierda no dice nada. Cuando gobernaron los militares, la izquierda no hizo nada. Que, por ejemplo, la muerte del agricultor Rolando Matus no constituye una violación a los derechos humanos, ni menos que bajo de Allende se tortura y flagelará. Todo comenzó el 11 de septiembre.
   Otros dentro de la ex derecha prefieren distinguir entre militares buenos y malos como lo hace el abogado y profesor universitario, Joaquín García-Huidobro, quien para el último 11 de septiembre del año pasado, escribió la columna El hombre más sabio del mundo: “Partamos por una constatación elemental: no todos los militares que se hallan presos en Punta Peuco o Colina se llaman Manuel Contreras o Álvaro Corvalán. Existen situaciones muy diferentes”. Como si a la izquierda le importara esa distinción. Partamos de un hecho elemental para lo cual no se necesita tener un doctorado y trabajar para la Fundación para el Progreso, el Instituto Libertad y Desarrollo y a la Fundación Jaime Guzmán, que a los militares se les ha vulnerado la igualdad ante ley. Partamos de otro hecho elemental, que al general Contreras le fue negada la Ley de Amnistía. Cuando murió el jefe de la DINA, el escritor y ex diputado Hermógenes Pérez Arce, dijo que el militar fue muy efectivo para derrotar al terrorismo. Y por último, gracias a los militares que combatieron el terrorismo, el señor García Huidobro tiene su cátedra y su estilo de vida.
    Él dice en su columna que conoce personas de izquierda razonables, y no fanáticos. Luego saca a relucir la ley que condena los crímenes de lesa humanidad con los cuales son juzgados los militares, olvidándose que la ley claramente establece que no es retroactiva. Por tanto, cuando alguien afirma que un delito ocurrido en el 1974 por un militar es imprescriptible, es ilegal. Se sale de la ley. Si hubiese personas razonables en la izquierda, cosa que no hay, estarían a favor de los militares presos. La abierta discriminación que sufren los militares les debiera provocar vergüenza ajena. A la gente razonable de la izquierda le parece normal la arbitrariedad.
    Luego el académico saca a relucir la experiencia de que un uniformado que tenía que obedecer una orden que implicaba fusilar. Como era católico el subteniente se opuso. Su superior le dijo: “Si lo haces, te fusilo”. Yo escuché por parte de una señora casada con un oficial de marina en retiro, que su hermano que tuvo que hacer el servicio militar en 1973, en el Regimiento Maipo.. El hermano le contó cosas horrendas. Aquí los jóvenes oficiales se creían dioses. Aquí querían matar. La explicación que daban otros ex uniformados de esa época ante esa conducta, es que era la ola. La podríamos llamar la ola revolucionaria. El ambiente que vivía el país arrastrado por la violencia de la izquierda. Lo que haya ocurrido está amnistiado. 
      García-Huidobro escribió hace poco la columna Queremos golpe, en la que dice los militares venezolanos no van a dar un golpe para sacar a Maduro, porque aprendieron que los civiles no son de fiar, porque los van a traicionar como lo hicieron acá. Guadió prometió una amnistía. Si no fuera por Aylwin no existía Punta Peuco. El profesor de derecho no menciona la Ley de Amnistía. Según algunos, el Penal de Punta Peuco es para la nueva generación militares no vuelvan a rebelarse, si el país vuelve a las mismas condiciones de la UP. En otras palabras, la izquierda no cambio y quiere el poder total. Con todo, elogiaron a Carlos Altamirano como promotor de la renovación socialista. Ningún político de 1891 haría los comentarios que menciona tanto de la izquierda como de la derecha. 
     Yo no escuchado o leído a ningún político o académico de la izquierda lamentando la muerte de las personas que sufrieron la violencia de la izquierda en general, y específicamente, los que fueron víctimas primero los grupos paramilitares de la UP, del grupo terrorista Mir. O lo que hizo el FPMR. Ningún político o académico de izquierda lamenta la muerte del subteniente del Ejército Héctor Lacrampette en manos el activista mexicano José Albino Sosa Gil; la muerte obrero ferroviario Robinson Gutiérrez; la muerte del niño Oscar Pineda en manos del Partido Comunista; la muerte del detective de la PDI Gabriel Rodríguez Alcaíno en manos del Mir; las lesiones que sufrió Emilio Bakit en manos de la GAP; el secuestro y tortura que sufrió el periodista Hernán Osses en manos del Mir, etc. Durante el gobierno militar el asesino del general Carol Úrzua en manos del Mir, el asesinato del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes, el asesinato del teniente del Roger Vergara, el asesinato del teniente Roberto Zegers del Ejército en manos del FPMR, entre otros olvidados. 
   Nadie de la izquierda lamenta la muerta de la señora Rosa Rivera, quien en 1986 murió quemada por una bomba molotov que lanzaron a un bus en Viña del Mar. Estaba embarazada. Según un testigo: “Me paré y recién ahí vi a la señora quemada. Estaba sentada. No se podía mover y pedía que la ayudaran. Ahí me sentí impactado porque gritaba. Apagamos el fuego. Enseguida ayudado por otra pasajera logramos calmar a Rosa Rivera. Bajamos hacia la Tenencia Forestal. Al llegar le expliqué a Carabineros lo que sucedió y ellos tomaron a la señora y la llevaron a la Asistencia Pública”. El señor Carlos Wilson, quien cuenta, luego agregó: “La señora estaba desesperada. La botella le cayó directamente al cuerpo. No se podía mover y gritaba: ¡Qué hecho yo para que pase esto!” Luego de 54 días de agonía muere la señora. Los únicos que lanzan bombas molotov están en la izquierda y el Partido Comunista. Nadie la recuerda a ella, sin embargo, la pirónama del PC, Carmen Gloria Quintana es recordara como víctima, cuando la comunista se quemó sola. 
   La suerte de la señora Rivera no constituye una violación a los derechos humanos. En cambio, el de Quintana, sí. ¿Estará en el Informe Rettig? ¿Tendrá un monolito o estatua como los profesionales del FPMR del caso Degollados? 
   A los pirónamos del Partido Comunista se les premia con el cargo de Agregado Cultural. 
   Mientras escribo estas líneas los medios informa que un estudiante del Instituto Nacional portaba bombas molotov y se quemó. Llegaron carabineros a salvarlos. Sin embargo, los periodistas se cargan contra los carabineros. Chile es un manicomio como dijo un forista.
   Según el ex oficial de la Armada y escritor, Germán Bravo Valdivieso, autor del excelente libro La infiltración a la Armada 1973: la historia de un motín abortado, uno de los terroristas indultado por Aylwin fue el suboficial Ernesto Zúñiga Vergara. Él que estuvo implicado en la infiltración en la marina. Estuvo detenido y en virtud de la ley de amnistía salió libre. Mientras estuvo en la cárcel fue contactado por el Mir. En la población Dávila de la capital montó un taller de artesanía apoyado por la Vicaría de la Solidaridad. De allí planificó en la planificación del secuestro y asesinato del teniente coronel, Roger Vergara, quien murió en 1980. 
   Fue detenido en 1981 como autor material del asesinato del oficial del Ejército y condenado a cadena perpetua a más de 94 años. Sin embargo, el traidor Aylwin le conmutó la pena por extradición en Bélgica. Para nuestros grandes pensadores y políticos, los terroristas no violaron los derechos humanos. 
    Por el contrario, los izquierdistas exaltan a los terroristas. Cuando se presentó el libro “Miguel Enríquez. Un hombre en las estrellas. Biografía de un revolucionario” del periodista español Mario Amorós en la Universidad de Chile, la vicerrectora de Extensión y Comunicación, la periodista Fáride Zerán  dijo que “la presentación de esta biografía de Miguel Enríquez hoy y aquí es un hecho histórico”. Y agrego:“una generación heroica, temeraria y radical en su apuesta por la consecuencia, aunque con ello se les fuese la vida”. No hubo funa. Elogiando a un terrorista y delincuente que quiso instalar una dictadura comunista. Mientras el hombre que lo enfrentó, el Brigadier (r) , Miguel Krassnoff está en la cárcel. El héroe está en Punta Peuco y es otro mártir del comunismo. 
    La señora Zerán es una genuina representante de la Generación Maldita, que todos son aquellos que apoyaron a la UP, y que van desde los que iban en la enseñanza media como el parlamentario, Jaime Naranjo hasta la generación de los políticos de Clodomiro Almeyda y Carlos Altamirano. 
   A los académicos de la ex derecha no les asombra que el Mir haya nacido en una universidad, mas si la conducta de los militares. Lenin y Trosky eran intelectuales.

   Lo que refuta la idea de los derechos humanos es el asesinato de Jaime Guzmán junto el ajusticiamiento que recibieron civiles y militares que fueron asignados a los servicios de seguridad en los noventa. Sólo la izquierda tiene derecho divino ajusticiar, sino cometer asesinato de imagen como lo hicieron el senador Jovino Novoa y con Fernando Villegas. Podemos agregar el secuestro del empresario brasileño, la muerte del guardia de seguridad del edificio consistorial de Valparaíso por una bomba molotov, el asesinato del matrimonio de Luchsinger-Mackay Los profesores que pasaron por  el INDH enseñando a quemar a los estudiantes. Y éstos quemando a profesores.
   Las expresiones como del señor Cristián Valenzuela, Allamand y otros son absurdas y ridículas.La guinda del torta es el estudiante encapuchado que quiso el día de ayer incendiar el Instituto Nacional. Se quemó. Nos recuerda a Carmen Gloria Quinta.
 Para qué sigo escribiendo, si es un razonamiento inútil.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

martes, abril 09, 2019

Punto de no retorno


     El año pasado el presidente del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica fue agredido antes de que se pronunciara sobre la libertad condicional hacia los presos políticos militares que se encuentran injustamente recluidos en el gulag de Punta Peuco y en otros recintos penitenciarios. El fallo fue desfavorable a los militares, por los que les impuso nuevas condiciones para gozar de ese beneficio. El Tribunal Constitucional vulneró la igualdad ante la ley.
   Cuando salieron bajo ese beneficio por marzo unos militares, la izquierda para variar armo un escándalo sin justificación. El mismo grupo político que se cree moralmente superior no dijo nada, cuando en el último año del gobierno de Bachelet, la Corte le concedió la libertad condicional a dos terroristas involucrados en el secuestro del empresario brasileño, uno de los cuales era del Mir y el otro del FPMR. Asimismo, no dijeron nada, cuando gobernaba la Concertación y el máximo tribunal concedía la libertad condicional a los terroristas. Aunque primero gendarmería les concedía la salida dominical, uno de los tantos beneficios que le niegan a los militares presos. La abogada comunista y partidaria del terrorismo del Frente, Carmen Hertz no dijo nada así como tampoco un juez, cuyo nombre no recuerdo, pero que estaba asombrado que les hubiese concedido ese beneficio a los militares. 
    Finalmente, el Tribunal Constitucional sólo acogió una petición del oficialismo, que excluía el arrepentimiento. Sin embargo, “mantiene el estándar de exigir 2/3 de la pena cumplida y haber cooperado eficazmente en la investigación de los delitos”. Muchos presos jamás podrán salir por el número de años de las condenas. Por otra parte, no sé cuánto más van a cooperar, si el militar no sabe más, pues cuando se combate el terrorismo se forman departamentos estancos. En la mayoría de los casos condenados, los militares simplemente entregaron al detenido en una unidad o establecimiento. Por tanto, no pueden saber lo que ocurrió después. Para los jueces prevaricadores, los jóvenes oficiales debían saber. A los terroristas del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR, que salieron con libertad condicional bajo los gobiernos de la Concertación, no les exigieron eso. La ley del embudo.       Los mediocres abogados de derechos humanos sacaron un escrito en que cuestionaron la acción de los jueces Carlos Künsemüller, Hugo Dolmetsch y Manuel Antonio Valderrama : “Rechazamos categóricamente el otorgamiento de dichas libertades condicionales a condenados por crímenes de lesa humanidad, por vulnerar las normas y los estándares que impone el Derecho Internacional de los Derechos Humanos para este tipo delitos”. Los firmantes fueron Nelson Caucoto Pereira, Héctor Salazar Ardiles, Luciano Fouilliox Fernández, Roberto Celedón Fernández, entre otros. Ellos son los que están vulnerando el Estado de Derecho y violando los derechos humanos, ya que el delito de lesa humanidad que Chile suscribió no es retroactivo. O sea, lo más arbitrario. El señor Fouilliox estuvo en la inconstitucional comisión Valech y fue el abogado defensor del sacerdote pederastra, Cristián Precht. 
   En una entrada que escribí Hombres mediocres, soluciones mediocres, mostré que el abogado Héctor Salazar era  partidario de la mediocre salida que propuso un grupo de parlamentarios, en que los militares saliesen de la cárcel a punto de morir o el  indulto humanitario. El año pasado se opuso a la libertad condicional. 
    Si hubiesen políticos y académicos de derecha de verdad, estarían en contra de las arbitrariedades que sufren los militares presos, partiendo con el estigma que le ponen de ‘violador de los derechos humanos’. Aparte de Hermógenes Pérez de Arce y el abogado Adolfo Paul Latorre, entre otros. Las razones no les interesan a la izquierda. 
    Dicho sea de paso, los llamados ‘jueces de derechos humanos’, porque en nuestra legislación hay tal juez, son unos verdaderos delincuentes de cuello y corbata o con faldas, ya que no aplican las leyes y los principios del Estado de Derecho.  
    El Tribunal Constitucional se salió de la Constitución. 
    El año pasado, cuando le pegaron al presidente del Tribunal Constitucional, el ex presidente socialista Ricardo Lagos planteó la “tesis de no retorno” para no desembocar en otro glorioso 11 de septiembre chileno: “Las democracias hay que cuidarlas. De repente nos encontramos con un punto de no retorno y los que tenemos más edad vimos cómo llegamos al 11 de septiembre”. En el sentido de que hay que cuidar las instituciones. Si a estas últimas, la manejan delincuentes como ocurre ahora, no hay que respetarlas, sino hay que hacer una limpieza. Primero, lo que había a fines del gobierno del marxista de Salvador Allende no era la democracia liberal. Segundo, Lagos fue parte del gobierno marxista ya no se acuerda que los terroristas había amenazado a los jueces de la Corte Suprema. 
    Ahora bien, quiero analizar las palabras que dijo Andrés Allamand; la diputada comunista, Carmen Hertz y el cientista político, Hernán Larraín Matte, actual jefe de Evolución Política (Evópoli).            Partamos por el último, Hernán Larraín, hijo del actual ministro de Justicia, quien dijo: “Me distancio de una mirada tan crítica como la que expone, pero comparto la necesidad de, en forma reformista y gradual, estar cuidando nuestra democracia y sus instituciones para no repetir heridas del pasado. Compartimos la necesidad de avanzar en acuerdos”. Hay que recordar el presidente de Evópoli y jefe la Fundación Horizontal durante el primer gobierno de Sebastián Piñera que gobernó con las banderas de la Concertación, él junto con otros académicos escribieron la Carta Pública “A 40 años: una declaración generacional” por la Democracia y de los Derechos Humanos, en que encarecía a los partidos Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional, que sacaran el artículo donde celebraba la gesta heroica en que pueblo y las Fuerzas Armadas impidieron la instalación de una dictadura comunista. Fue una rebelión ante gobierno que salió de la ley y la Constitución, y que llevo al país al borde de una guerra civil. RN se cambió sus principios a la luz día, mientras la UDI lo hizo a escondidas el año pasado. Todo por la reconciliación. Ambos partidos enfatizan la defensa de los derechos humanos, mientras no se dan cuenta a los presos políticos militares se les viola los derechos en democracia a la vista de todos. La izquierda sembró odio y cosechó tempestades. Si el presidente de Evopoli hubiese estado en la UP, estaríamos como los venezolanos dialogando en una sociedad comunista. Se hace leso del ejército paralelo que tenía Allende. Tal vez cree es una leyenda negra contra el socialismo chileno o una leyenda urbana. El escritor Jorge Edwards milita Evópoli y él ha dicho que no es un converso. Por ese, ese partido es de izquierda. 
    Ahora bien, poner las palabras de Allamand y Hertz digamos que es un verdadero contrapunto, si vemos que lo  hicieron ambos en la Unidad Popular. Me extraña que nadie se haya tomado el trabajo de hacerlo. Sus palabras actuales carecen de significado. También aparecieron las palabras del socialista, José Miguel Insulza y de Heraldo Muñoz, quien quería esclavizar a los chilenos por estómago en tiempos de la UP. 
     Allamand sueña con la democracia de los acuerdos o “acuerdos nacionales” de los noventa, donde la derecha lo que hizo fue ceder ante la Concertación: “en avanzar gradualmente en temas concretos de gran preocupación ciudadana”. El ex ministro de Defensa del primer gobierno de Piñera no le saco en cara a Lagos, que la Unidad Popular quería instalar una dictadura comunista. Ya no existía la democracia liberal. Allamand durante la UP se cambió al Liceo José Victorino Lastarria para combatir el marxismo. Después de la caída de Allende, cuando estaba prohibido publicar libros, él escribió la historia novelada No virar al Izquierda. En un párrafo afirma: 
   “La oposición sigue creyendo que el poder político surge de los votos exclusivamente. Siguen creyendo que el poder político es una resultante de las elecciones, mientras la UP se caga en las elecciones y desarrolla un poder político cada vez más poderoso, expresada en toda (una) cantidad de organizaciones (...) Sin los militares la UP no cae (...) Hay que presionarlos, obligarlos a intervenir. Hacer que se decidan. Si no lo hacen no la contamos. Nos friegan de todos modos”. Agrega: “(Los militares) actuarán cuando el caos sea total. La toma del liceo es nuestra cooperación al caos”.
    Lo importante era que Chile no cayera bajo una dictadura comunista. Allamand culpa a los militares.
  La diputada comunista, Carmen Hertz dijo: “El 11 de septiembre se incuba precisamente por los sectores que estaban siendo tocados en sus privilegios (…), lo que ocurre hoy es distinto”. Agrego que la desconfianza en las instituciones es “preocupante y peligroso para la democracia”. Gracias a la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores descubrimos que la abogada de los derechos y partidaria del grupo terrorista Frente Patriota Manuel Rodríguez, en tiempos de la nefasta UP ella militaba el grupo terroristas Mir y llamaba a la vía armada. Mientras Allamand estaba en el liceo Victorino Lastarria luchado contra la UP, la joven Hertz desde la radio El Loa, en Calama 1973 llamaba: “Debemos tomarnos Codelco por la Fuerza. Y asesinar a quien se oponga”. ¡Qué empática! Ella era partidaria de la vía armada y de instalar una dictadura comunista matando, naturalmente, a todo quien se oponga. No era partidaria de la democracia liberal, sino de las llamadas ‘democracias populares’ o dictadura del proletariado, donde el único partido es comunista. Eso confirma lo que tantas he dicho. 
    Los abogados de derechos humanos de izquierda no aparecieron cuando la guerrilla o los terroristas actuaban. Cuando éstos perdieron por los militares, entonces recién ahí hablaba de los derechos humanos. Tampoco se querellaban ante la justicia por los crímenes que cometían los terroristas estando los militares en el gobierno. Siempre ha estado deformado el tema de los derechos humanos. 
   Sólo una persona acomplejada le creería todo a la izquierda. 
   Varias veces he usado la expresión ‘punto de no retorno’, diciendo que la izquierda llevo al país a esa situación. Y dichas palabras quien mejor la manifiesta es el ex presidente de la República y presidente del senado en aquella época, el demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva, en la conocida Acta de Rivera, donde los grandes empresarios le fueron a pedir ayuda, a los cual él les dijo con impotencia: "Nada puedo hacer yo, ni el Congreso ni ningún civil. Desgraciadamente, este problema sólo se arregla con fusiles... les aconsejo plantear crudamente sus aprensiones, las que comparto plenamente, a los comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, ojalá hoy mismo". Así llegamos a un punto de no retorno, donde la única salida era la fuerza de las armas.
  Después de la batalla, todos son generales.

Etiquetas: , , , , , , , ,

sábado, diciembre 15, 2018

Jorge Edwards antes de Jorge Baradit


    A mí me interesa la verdad y no lo que sienta los demás. Además de la justicia. A muchas personas de derecha les molesta que escritor Jorge Baradit tergiverse la historia, poniendo siempre los zurdos como los buenos y los malos las personas de derecha. A ese escritor de ciencia ficción le hubiese gustado que la historia de Chile haya tenido otro rumbo. Ahora bien, cuando lee las declaraciones de personajes públicos tales como actores, escritores, cineastas y documentalistas de la época de la Unidad Popular, se da cuenta que mienten. Encuentro que el novelista Jorge Edwards está a la misma altura que Baradit, cuando habla de Allende, la Unidad Popular y el Gobierno Militar.
   Los dos escritores se llaman Jorge. 
   El novelista ha dicho que él no es converso como Mauricio Rojas y Roberto Ampuero. Sigue siendo de izquierda. Por eso, se inscribió como militante de Evolución Política. 
  Por mediados de los noventa entré a una librería de Viña del Mar y vi el libro El Whisky de los poetas del galardonado Premio Miguel de Cervantes y Premio Nacional de Literatura, Jorge Edwards. Me puso a hojear el libro hasta que encontré el artículo La mediocridad en la política. Primero habla de que los españoles quieren formar parte de la Unión Europea como modelos Inglaterra y Suecia. Después dice: 
  "En mi país, en Chile, durante la experiencia de la Unidad Popular, experiencia mirada con tal universales simpatías por los intelectuales de todas las latitudes, lo que faltaba precisamente era el consenso mínimo que hubiese podido evitar la crisis del sistema. Se quiso realizar una experiencia revolucionara desde una minoría de votos y sin haber buscado un acuerdo con una de las fuerzas más decisivas del país, la democracia cristiana. En esta forma, el Gobierno de Allende que en sus orígenes había presentado un programa socialdemócrata, un proyecto de economía mixta no demasiado diferente al que acaba de esbozarse en los artículos económicos de la nueva Constitución española, terminó arrastrado por fuerzas centrífugas, de manera que los gestos y los símbolos, juntos con invadir las calles y la prensa, empezaron a transformarse rápidamente en realidad conflictivas: tierras y fábricas ocupadas, minas extranjeras nacionalizadas sin pago de compensaciones, etcétera".
  El párrafo mencionado que me chocó, pues decía lo opuesto a lo que sostenía los militares. Algo me molestó desde que lo leí. Por un tiempo le creí el relato de la izquierda, hasta que un ex Mapu, que militaba el PPD en una casa dijo que querían instalar una dictadura comunista. Así supe que todo lo que decía los ex UP era falso. He mostrado en mi blog, que la socialdemocracia chilena de hace más de cincuenta años no tenía ninguna relación con esa corriente política que había en Europa Occidental. Queda claro que la Democracia Cristiana es un partido de izquierda. 
  También me molestaron otras expresiones de él que leí por los medios. Según Edwards, Allende respetó el Estado de Derecho. En mi blog, encuentro las siguientes palabras de él sobre Salvador Allende: "Yo creo que manejó la economía con bastante ingenuidad y poco conocimiento (...), pero intentó hacer algo en un país que era muy conservador y muy reaccionario". Las personas que se opusieron a la Escuela Nacional Unificada, a las Junta de Abastecimiento o JAP, o que aquellos que se quejaron de que sólo podían comprar lo únicamente el Estado permitía, cuando antes tenía libertad para comprar y vender lo que quisieran, eran unos tontos. Se parece a las declaraciones de Bachelet en su segundo mandato. En otro artículo publicado en La Segunda, el novelista había dicho que la clase media de la época no entendía el fabuloso programa marxista de la Unidad Popular.
  Cuando gobernó Ricardo Lagos, el escritor afirmó en una entrevista al diario El País de España: “La transición a la democracia no ha terminado y la reconciliación no ha comenzado”. Cuando Rafael Mera tenía su blog comentaba que teníamos la transición más larga de la historia. Y esta transición, agregué yo durante el segundo gobierno de Bachelet, que iba terminar cuando la izquierda tuviese su Constitución chavista. En otra parte de la entrevista, el periodista le pregunta por qué en su última novelas muestra un rechazó a las posiciones extremas. Edwards responde que él escribe desde la compasión y que el país necesita superar la división “típica de la guerra civil de 1891, de la Unidad Popular y de la dictadura”. Se le olvida que el Gobierno Militar dictó una amnistía a pedido de la democracia cristiana y el Partido Socialista venezolano. Además, no se le ocurrió sugerir al presidente socialista Ricardo Lagos como después de guerra civil de 1891 aplicar leyes amnistía a los dos lados. Por eso, el país se reconcilió. Y nadie le sacaba en cara después de veinte, treinta o cuarenta años después las cosas malas de uno u otro lado. 
  A pesar que es abogado no se conoce las leyes, pues avala que el inconstitucional Informe sobre tortura de falsos torturados. Y cuyo criterio es levantar falsos testimonios sin ninguna prueba y sin que el acusado pueda defenderse. Como buen izquierdista, ve la paja en el ojo ajeno y no la viga que tiene: “Prácticamente nadie en el país niega que hubo tortura, a Pinochet lo salvan porque lo declaran demente: ¡es un cambio impresionante debajo de nuestras narices sin que nos demos cuenta!” Después menciona a un señor que estuvo en el centro de detención Tejas Verdes, Hernán Valdés, el cual escribió un libro con el mismo nombre del centro. Edwards lo señala como “campo militar de torturas que dirigió Manuel Contreras)”. Agrega: “Los civiles del régimen no pueden decir que no sabían de la tortura”. La izquierda niega ellos torturaron en el gobierno marxista. Apostaría a que no conoce el documento del Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en acusa al gobierno de la Unidad Popular “de flagelación y tortura”. Tampoco conoce la extensa carta que escribió Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor, ni muchos menos el Acta de Rivera. ¿Sabrá Edwards que Allende le rindió un homenaje a dictador comunista, José Stalin?
   Por sus propias palabras, demuestra que él no quiere reconciliación, pues el periodista le pregunta a propósito de los supuestos torturados que caminan por las calles libremente “¿Es ésta una sociedad enferma?” Él responde: “Hay muchos procesados, condenados y Pinochet está arrinconado, fuera de su cargo de senador”. Además, esto ocurría, mientras Ricardo Lagos indultaba a los últimos terroristas encarcelados de Frente Lautaro, que tuvieron su libertad gracias a las gestiones de monseñor Baeza, quien manifestó que los militares no deberían tener libertad. Los miristas están amnistiados.
   Elogia al traidor general “Cheyre ha ido mucho más allá y ha sido más lúcido que los sectores políticos, que debaten si pedir disculpas”. O sea, los militares derrocaron a Salvador Allende por una simple y antojadiza aventura militar, según la versión de Cheyre.
   Otra mentira: “De repente nos metimos en la guerra fría con la elección de [Salvador] Allende. Creo que ni Allende se dio cuenta, pero Neruda sí, que en esto se había puesto lúcido desde que los cubanos lo atacaron en 1966”. Igualmente, desconoce que Salvador Allende era agente pagado de la K.G.B. La izquierda entre el bien y el mal, opto por este último libremente. Y eso ocurrió antes de la elección presidencial de 1970. Allende fue promotor de las Organización Latinoamericana de Solidaridad, quien manifestó: "Afirmo que ante una estrategia internacional de intervención debemos oponer otra fuerza. Oponer la violencia revolucionaria a la violencia reaccionaria";la declaración del PS de Chillán en que desecha la democracia liberal y optan por la violencia revolucionaria. E igualmente, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria que perseguía los mismos fines del Partido Socialista: instalar la dictadura del proletariado. ¿Cómo alguien tan culto desconoce ambas declaraciones? Siendo presidente del senado, Allende expresó ante el medio italiano Paese Sera: “Si tenemos éxito, y creo que lo tendremos, Cuba y Chile serán dos ejemplos válidos, aunque sean distintos en su fase inicial. Por lo demás, no existen diferencias, nosotros haremos el socialismo como los cubanos”. Tampoco la conoce. ¡Y de repente nos envolvimos en la Guerra Fría! 
   Para el novelista del Peso de la noche, no existió el terrorismo o guerrilla en Chile. 
   Edwards escribió el año pasado en el diario La Segunda sus recuerdos en La Habana. Cuenta que fue a la casa del poeta Enrique Lihn -quien es tío de Cristián Warken-, el cual le confiesa que hablaba bajo “”Por que esto…., está lleno de soplones”. ““¿En tu casa?” El poeta me respondió que los hombres de seguridad se hacían los invitados y que no había manera de evitarlo: soplones en los interiores de las casas, en las porterías de los edificios, en las presentaciones literarias y en las inauguraciones de pintura. ¡En toda la isla! Y nosotros bebíamos nuestros daiquiris y mirábamos hacia otro lado”. Él escribe: “Yo escribí mi testimonio, alrededor de tres años más tarde, porque llegaba desde Chile, y porque la mitad o más de la mitad del gobierno chileno de entonces, el de Salvador Allende y el de la Unidad Popular, pensaban que la revolución castrista era la panacea, la solución de todas las dificultades, de nuestras limitaciones, de nuestras miserias. Yo me convencí en forma muy rápida, a los pocos días de estar en la isla, de que si la panacea fidelista y guevarista llegaba aplicarse en mi país, sería uno de los primeros exiliados. Cuando lo dije en una conferencia literaria, hace pocos años, hubo chileno que abandonaron la sala, furiosos, y que confieso que sentí lástima por ellos, pero también por todos nosotros”. 
   El poeta Enrique Lihn es conocido por el verso “Nunca salí del horroroso Chile”, el cual es evocado para referirse al Gobierno Militar, no la UP ni mucho menos a la guerra civil larvada a que nos llevó la izquierda. 
  Durante a UP se quiso colocar los Comités de Vigilancia al mejor estilo de la Cuba castrista. 
  Sin embargo, él no tuvo esa misma impresión, cuando el buque escuela de la Armada Esmerada fue a Cuba por el año 68 o 69 como lo describe en su libro Persona Non Grata, en la que se pregunta cómo actuarían los militares chilenos en caso de verse confrontados los hombres armados de Castro. En esa oportunidad, la hermana de Salvador Allende, Isabel estaba entusiasmada con la dictadura cubana. 
  La solución de Jorge Edwards ante un intento totalitario por parte de la izquierda es huir. Lógico y sensato. De hecho, muchos chilenos se fueron a vivir al extranjero, cuando salió Allende, porque no querían el comunismo. La otra alternativa es rebelarse y luchar como lo hicieron primero los civiles y luego lo militares, cosa que él descarta.

Etiquetas: , , , , , , ,

jueves, junio 29, 2017

“No respetan el estado de derecho o la decencia humana”



  Me llamaron la atención de las palabras que dijo el presidente norteamericano Donald Trump a raíz de la muerte del estudiante de economía de la Universidad Otto Warmbier bajo el régimen de Corea del Norte: "El destino de Otto profundiza la determinación de mi administración de evitar que tales tragedias a manos de regímenes que no respetan el estado de derecho o la decencia humana básica lleguen a personas inocentes". 
   El Estado de Derecho viene a ser lo mismo que la decencia humana básica. Trump no condeno a nortecorea por violar los derechos humanos como suelen decir los zurdos chilenos. Aunque la expresión ‘violar los derechos humanos’ se ha presta para diversas cosas. Las palabras del presidente norteamericano también valen para Chile. Chile no es Corea del Norte. El Partido Comunista chileno apoya la dictadura comunista de ese país. Y Bachelet apoya al PC.
  Chile es distinto de la dictadura comunista de Corea, pues estamos en democracia como dice Bachelet poniendo énfasis en la expresión ‘en democracia’. Según algunos, ya estamos en una dictadura democrática, puesto que la Nueva Mayoría hace que las instituciones les favorezca a ellos, mientras que a los políticos opositores les llega todo el peso de ley. No hay ninguna institución que se salve: los Tribunales de Justicia, el Servicio de Impuestos Internos, la Fiscalía, el Consejo de Defensa del Estado. Para unos hay prescripción del delito, si son de Izquierda, ya sean civiles o terroristas, para otros no rige la prescripción, porque son militares o son políticos de derecha.
   El estado de derecho comenzó a erosionarse con la “Llegada de la Alegría”, cuando el ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin traicionó a los militares con el Informe Rettig y con la reinterpretación de la Ley de Amnistía, mientras liberan a través de indultos a los terroristas y los miristas se beneficiaban con la amnistía. Recuérdese que los grupos armados de la extrema izquierda extorsionaron al primer gobierno de la Concertación exigiendo el mencionado informe a la vez que instalaban los llamados ‘jueces de derechos humanos’, cosa que no existe en nuestra legislación tales jueces como tampoco existe los delitos de derechos humanos tal cual les gusta repetir a los medios para condenar a los militares. Abierta discriminación. 
   La cárcel de Punta Peuco, donde están presos los militares ancianos es un símbolo de la indecencia humana. En primer lugar, les niega la Ley de Aministía de 1978. En segundo lugar, la igualdad ante ley, pues mientras los terroristas del FPMR fueron indultados a los militares asignados a la CNI han sido condenados. En tercer lugar, los jueces han cometido el delito de prevaricación, que en cualquier país civilizado estarían castigados. En cuarto lugar, se les imputa delitos que no son retroactivos como el delito de lesa humanidad que condena el genocidio. Aquí no hubo tal práctica En quinto lugar, se les niega los derechos carcelarios como la salida dominical, que los terroristas tuvieron bajo los gobiernos de la ex Concertación.Y por último, se les niega el indulto humanitario en caso de que tengan enfermedades terminales, que el bloque DC/UP hizo con algún terrorista que tenía cáncer. En el Penal de Punta Peuco ha muerto el único reo que tenía Alzheimer.
   Sabemos que a la llamada derecha liberal representada por diversos think tank no les importa la suerte de los militares. Si les puede importar que a un ex ministro de Hacienda como Andrés Velasco el Servicio de Impuestos Internos haya actuado arbitrariamente, o que algunos políticos de la ex derecha se les haya acusado de financiamiento irregular, mientras a los parlamentarios de la Nueva Mayoría que también cometieron ese delito que no existe se les aplique la prescripción, ni caigan procesados. Ni mucho menos que el actual Gobierno que libero a más de quinientos reos haya discriminado a los ancianos de Punta Peuco por considerar que son un peligro de la sociedad.   Asimismo es irrelevante tener la opinión del Instituto Nacional de los Derechos Humanos –engendro del primer gobierno de Michelle-, cuya labor es defender a delincuentes y terroristas para que tengamos la tranquilidad de que en Chile se respeta el Estado de Derecho. 
   A principios de este año, la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), la gremial que agrupa a los grandes empresarios puso un inserto en La Tercera, en que acusaba al gobierno de dejar a la región de La Araucanía sin estado de derecho: “en esa zona ya no impera el Estado de Derecho”. Agregaron:”es evidente la incapacidad de los poderes del Estado para reaccionar y cumplir con sus funciones de hacer respetar la ley y sancionar los delitos que se comenten”. La vocera del gobierno, Paula Nárvaez califico de irresponsables las declaraciones de la Sofofa y llamo a diálogo: "Es una opinión que no compartimos ni en la forma ni en el fondo. Nos parece tremendamente preocupante que se den declaraciones irresponsables respecto a señalar que en una parte del territorio nacional no hay estado de derecho". ¿Por qué se tiene que dialogar con delincuentes y terroristas que queman, matan y extorsionan a los agricultores? Después dijo la vocera que era un juicio que no se basaba en la realidad, por tanto, era falso: "lo señalado por la Sofofa no es real, no es la situación que hoy día impera en la región de La Araucanía". La ministra mintió. La prueba más elocuente la vimos en el último censo, donde una comunidad de esa región no se dejo encuestar. No sé si le habrá llegado el castigo pecuniario con que el Estado amenazo a quienes no se dejaban encuestar.
   En el penúltimo 21 de mayo, el día de las Glorias Navales y de la rendición de cuentas del Jefe de Estado que, por cierto se cambio este año la fecha, gracias a los amigos violentos que tiene Michelle Bachelet, murió calcinado por el fuego el vigilante, Eduardo Lara encargado de cuidar el edificio consistorial de la ciudad de Valparaíso. Gracias a un grupo de estudiantes que lanzaron una bomba molotov en esa edificación. Los únicos que lanzan esos artefactos explosivos pertenecen al PC. Al día siguiente el obispo de la ciudad dijo: “Valparaíso está perdiendo la confianza en el Estado de Derecho”. 
   El Gobierno tanto en La Araucanía como en el resto del país no quiere aplicar el Estado de Derecho, esto es, usar la fuerza legítima contra delincuentes o terroristas. A decir verdad, este post lo tenía pensado hace tiempo. Sin embargo, me faltaba algo. Tenía el título: “Un país sin Estado de Derecho”. Me quede mejor con las palabras de Trump.
 En resumen, nos hemos vuelto un país indecente. Por tanto, no hay Estado de Derecho.

Etiquetas: , , , , , ,

jueves, septiembre 22, 2016

La otra cara del Padre Fernando Montes s.j.



 

 Partamos del hecho desafortunado que las personas que llaman a los militares presos políticos en el penal Punta Peuco ‘violadores a los derechos humanos’ no distinguen entre el bien y el mal, ni entre justicia y venganza, ni la distinción entre personas decentes y matones. Más aún, algunos fueron cómplices activos de los malos en estos últimos cuarenta y tanto años, por ejemplo, la Iglesia Católica chilena. Esta última tuvo una respuesta tibia o de tristeza cuando fue derrocado el gobierno marxista leninista de Salvador Allende. De inmediato crearon el Comité Pro Paz y que luego se transformaría en la Vicaría de la Solidaridad, que en un primer momento apoyo al grupo terrorista Mir y luego al FPMR. Pese a que el gobierno marxista violo los derechos humanos. Además de cometer flagelación y tortura tal cual dice el Acuerdo de la Cámara, los altos personeros de esa institución no dijeron nada. Obispo Goic dijo una frase cliché que le gusta repetir incluso a la Izquierda en el 2010: "Nosotros hemos mantenido y mantenemos la defensa de los derechos humanos”. Falso. Primero, jamás han condenado el terrorismo, ni han acogido a las víctimas de éste antes del 11 de septiembre de 1973 y durante el Gobierno Cívico Militar.
   La Izquierda les niega todo a los presos militares del Penal Punta Peuco, los mismos beneficios que recibieron los terroristas del Mir, del Frente Lautaro y del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, brazo armado del Partido Comunista. El mismo partido que apoya la dictadura del hambre de Nicolás Maduro, la dictadura de los hermanos Castro y, por último, la dictadura de Corea del Norte. 
   Partamos del hecho de que la Izquierda denomina el tema de los derechos humanos a su antojo y arbitrariamente. Para ellos la expresión ‘violadores a los derechos humanos’ se refiere a los agente de Estado que combatieron el terrorismo entre 1974 y 1989. Aún cuando la Izquierda empleo la vía armada desde 1965, esto es, el terrorismo como forma de lucha, los expertos solo catalogan como violadores de los derechos humanos a los militares, no a los grupos terroristas mencionados que asesinaron, ponían bombas y secuestraban. Por tanto, la sociedad tiene los valores totalmente invertidos, pues quienes deberían entre las rejas están amnistiados e indultados. Para los políticos, académicos y abogados de los derechos humanos de la ex Concertación, los terroristas del FPMR, del Lautaro y del Mir que cometieron crímenes entre 1979 y 1990, eran solo delitos comunes. De ahí partimos mal. ¡Que hayan asesinado, puestos bombas y que cientos de personas hayan salido muertas o heridas no les importaba a la Concertación ni las iglesias opositoras al Gobierno Militar! Por tanto, no eran violadores de los derechos humanos.
   Una figura religiosa que ha cobrado relevancia a favor de los militares presos es, pues, el ex rector de la Universidad  Alberto Hurtado, el sacerdote Fernando Montes s.j., quien pide que se le aplique el derecho humanitario a los enfermos terminales del Penal Peuco. Cuando fue el funeral de ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin, el columnista Fernando Thauby escribió el artículo EL FUNERAL DE AYLWIN DESDE PUNTA PEUCO . En esa columna cita las palabras del sacerdote jesuita: “Yo creo algo que le escuché a don Patricio Aylwin. Él contó que cuando su papá era niño era la revolución de 1891, y acompañaba a su padre (abuelo de don Patricio) a la cárcel a ver a su propio padre (su bisabuelo). Y nunca se olvidó de eso. La conclusión que sacaba Aylwin era que este es un problema tan traumático, que se necesita que pasen dos generaciones: las que vivieron el tema de adultos y las que lo vivieron de niños. Yo creo que tiene bastante razón”. Las palabras del ex mandatario demócrata cristiano fueron solo un pretexto para ocultar su cobardía ante los grupos violentista. Esa declaración están falsa como el falso perdón que dijo, cuando leyó el Informe Rettig.   Según el Padre Rául Hasbún, cuarenta años después de la Guerra Civil de 1981 nadie andaba sacando los muertos de uno y otro bando, porque la clase política con altura de miras amnistió a los dos bandos. Por tanto, no había rencor ni odio.

   El fino académico de la universidad jesuita ni siquiera se le ocurre cuestionar el concepto manoseado de la Memoria, que tanto le gusta hablar como dijo Bachelet en el último 11 de septiembre: “Nuestra memoria es un potente instrumento para la paz”.

   Muchos cercanos a los militares presos de Punta Peuco, se alegran que el sacerdote jesuita Fernando Montes esté del lado suyo. No sé que se trae. A mí, sin embargo, no me calza. En efecto, cuando se presentó al público el libro Miguel Krassnoff: Prisionero por servir a Chile de la historiadora Gisela Encina, la Izquierda al año siguiente sacó el libro de la profesora de castellano, Mónica Echeverría Krassnoff, arrastrado por su destino. Cabe señalar que la señora Echeverría tuvo dos hijos que ingresaron al grupo terrorista Mir. Uno de ellos es Carmen Castillo Velasco, quien estuvo al lado del dirigente y fundador de ese grupo, Miguel Enríquez, en la calle Santa Fe. Previamente, la profesora había escrito libro Crónicas Vedadas, en que termina hablando de un agente de la DINA que vive en USA. Para que vean los sesgados que son. No les importa los crímenes del Mir. El libro de Gisela Encina fue un éxito de ventas con ediciones en ruso y en inglés. Pues bien, el Padre Montes presentó el libro de Krassnoff de Mónica Echeverría supongo que en la universidad jesuita, donde injuria al oficial preso como se muestra en el video. Se nota que no leyó el libro de Encina. ¡Tan ecuánime!
 La experiencia familiar del ex presidente no tiene nada que ver cómo actuó cuando gobernó. Si fuese cierta las palabras de Aylwin, no hubiera ordenado a la Corte Suprema reinterpretan de la Ley de Amnistía de 1978, en desmedro de los militares, unos que estaba en retiro, otros que estaba en las distintas ramas de las Fuerzas Armadas. La verdad es otra. Cuando los terroristas que emboscaron al fiscal Elgueta, hicieron huelga del hambre, durante el gobierno de Piñera, el parlamentario del UDI, Hernán Larraín dijo: “No sé si fue mi impresión, mas las palabras del político oficialista dejan entrever otra cosa. El primer Gobierno de la Concertación, presidido por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin libero a los terroristas porque temía que les causaran problemas”. Palabras que luego las confirmó el diputado socialista, Marcelo Schilling: “Alguna experiencia tengo en esto de enfrentar la violencia política de los grupos armados, y quiero decir que si en su oportunidad no se hubiesen tomado medidas como llevar adelante el Informe Rettig, hacer las leyes de reparación y levantar las limitaciones que imponía la ley de Amnistía, todo eso se habría convertido en bandera de lucha de los grupos violentista”. El ex presidente Patricio Aylwin cedió ante los grupos terroristas chilenos. Como he dicho más de una vez, el problema del primer gobierno de la Concertación no eran los militares, sino los terroristas. De ahí entendemos la rapidez de los indultos. Para la prensa opositora de la época, los terroristas presos eran “presos políticos”. Vean cómo tergiversan o alteran las palabras. 
   Cuando se supo que tres uniformados iban a pedir la libertad condicional, el brigadier (r) Miguel Krassnoff, Miguel Estay y el capitán (r) Alex Ambler Hinojosa, el Padre Montes dijo: “no quiero entrar en el fondo ni amnistía ni de concesiones de los beneficios eventualmente legales que se pueden dar. Sólo celebro que se pidan informes serios”. El jesuita le niega la amnistía a los militares asignados a la DINA. No le incomoda que los miristas o los de FPMR estén libres. ¿Le va creer el informe serio del psicólogo de Punta Peuco?

 El jesuita es hombre mediocre. No le creo nada.

Etiquetas: , , , , , , ,

viernes, mayo 27, 2016

No defienden la Constitución del 80


 ¿Alguien esperaba que la ex Derecha iban a defender la Constitución de 1980 ante la envestida de la Nueva Mayoría de refundar el país con una nueva Constitución, si ni siquiera han sido capaces en estos 26 años de defender la Ley de Amnistía de 1978 y la igualdad ante ley hacia los militares? Pues, como decía uno de nuestros grandes pensadores que trabaja en el think tank Centro Estudios Públicos (CEP) y ex ministro de Educación de Sebastián Piñera, Harald Beyer, lo que diferencia la Izquierda y la Derecha, es que la primera cree en el igualitarismo y la segunda en la igualdad ante ley. Eso lo dicen para llenar su currículo académico, mas en la práctica como mostro el gobierno anterior, no les interesa. De lo contrario, los militares presos en el Penal Punta Peuco, estaría libres, unos por la ley de Amnistía y otros porque la clase política los indultó igual que a los terroristas bajo la ex Concertación. 
  ¿Qué estoy diciendo? Si los partidos de la ex Derecha Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI) no defendieron la actual Constitución, cuando el socialista Ricardo Lagos bajo su mandato se la expropió, poniendo su firma y borrando la del general Pinochet. Además, derogando una serie de artículos a gusto de la ex Concertación. ¿Cómo van a defender el actual texto ahora con la firma de Lagos? 
 Se quejan ahora la oposición, que están en la ola o que hay que quitarle espacio a la Izquierda con los cabildos al iniciarse el proceso constituyente . Con todo, en primer lugar, jamás se les ocurrió espetarle a la Nueva Mayoría, si la ciudadanía está tan disconforme con la actual Constitución, ¿por qué la “marca AC” no obtuvo ningún respaldo en la primera vuelta como en la segunda de la elección presidencial? Esta última fue una suerte de plebiscito. En segundo lugar, debido al paupérrimo e inexistente resultado de esa marca, el corolario es que a la ciudadanía no está en sus prioridades una nueva Constitución. No les interesa. A los únicos que les importa son los que están en la oligarquía política. Desde el primer momento, tendrían que haber dicho que es ilegítima como el actual presidente de Renovación Nacional, el diputado Cristián Monckeberg dijo: “Que participe el que quiera, lleve adelante sus propuestas, sus planteamientos, pero yo vuelvo a decir que este proceso es absolutamente ilegítimo en cómo el Gobierno lo está empujando". Lástima que no mantuvo su postura luego del llamado del ex presidente Piñera de participar en los cabildos. En vez de lo anterior, la oposición se ha dedicado a presentar alternativas constitucionales en diversos foros y momentos. La ex derecha desahucio la Constitución del 80. 
  Al actual ministro de Interior, el demócrata cristiano, Jorge Burgos no les gusta que a la Constitución del 2005 firmada por Lagos la llamen aún hoy ‘Constitución del 80’. ¿Cómo les duele a la coalición UP/DC/PC? 
  El ex presidente Piñera les había dicho a los partidos que conforman Chile Vamos – la nueva coalición de derecha- sobre el proceso constituyente: lo impugnan o se margina o participan. 
  Ante el inicio del proceso constituyente, la ex derecha ha optado por marginarse, salvo el movimiento Evolución Política (Evópoli), una parte de Renovación Nacional, que va a participar en los cabildos. Luego cambio por el llamado  a colaborar que hizo el ex presidente Sebastián Piñera a la UDI, los descolgados de la Democracia Cristiana, el PRI. Mejor dicho, soviets, pues no tiene nada que ver con la institución española. En efecto, se marginan y a la vez presentan sus propuestas constitucionales. ¿En qué quedamos? ¿Estoy o afuera? 
  Lo único que han criticado es que no hay las reglas del juego claro, entre otras cosas: "Ausencia de un sólido marco jurídico que regule el proceso,”, el sesgo de los observadores. La derecha sigue hablando de perfeccionar la actual Constitución. Perfeccionar significa desmantelar, cosa que han estado haciendo desde el primer Gobierno de la Concertación. El ex presidente Piñera y actual pre candidato para la próxima elección presidencial afirmó: "Soy partidario de una reforma que permita perfeccionar y no desmantelar la Constitución de hoy". Asimismo se comprometió con una leal colaboración: “Comprometo mi plena y leal colaboración”. 
  Según el ex presidente Piñera las personas tendrán confianza en los políticos con una nueva Carta Magna: “Estoy convencido que los que Chile requiere es confianza, certezas, estabilidad para resolver de verdad los problemas y volver a poner a Chile en la senda del progreso”. A decir verdad, la falta de desconfianza hacia los políticos no se debe a la Constitución del 80, sino al propio actuar de la clase política oligárquica, que han visto como se llena de privilegios, sueldos millonarios, nepotismo, tráfico de influencias, robo a la vista de los electores, poner a toda a parentela en cargos públicos. Y por último que dos instituciones del Estado como la fiscalía e Impuestos Internos persiga solamente a los políticos opositores, cuando los oficialistas hicieron lo mismo.
 Hace justo un año y un mes, Sebastián Piñera junto el DC, Jorge Correa y el abogado constitucionalista, José Francisco García presentaron el libro “¿Nueva Constitución o Reforma? Nuestra propuesta: Evolución Constitucional” en el Instituto Libertad y Desarrollo que contó con el aporte de 25 abogados constitucionalistas. Conocido como “El Grupo de los 25”. 
  En abril de este año, el abogado del Instituto Libertad y Desarrollo José Francisco García, la Fundación Horizontal de Hernán Larraín Matte y grupo de Evópoli de Kast desarrollaron un seminario: “Hacia una Nueva Constitución”. Evópoli sugirió una constitución mínima o liberal, respetando la institucionalidad vigente que deje fuera aspectos “ideológicos que dividan a los chilenos”. Si el debate actual es ideológico en todos los ámbitos: educación, trabajo, cultura, justicia. ¿No supone dos visiones de la sociedad contrapuestas una que defiende la propiedad privada y la otra que postula la función social de la propiedad privada? Kast dijo: “Hay quienes creen que el debate ideológico no es relevante”. Se contradice. 
   El sesudo investigador del Libertad y Desarrollo, García dijo sobre el proceso constituyente: “si bien la Asamblea Constituyente no debe ser demonizada, quienes hoy la promueven en Chile, de alguna manera, rechazan el sistema de democracia representativa y apuntan a una suerte de corporativismo de izquierda”. Así se da la batalla de las ideas. Luis Larraín, director del LyD no hace una defensa de la actual Constitución a diferencia de Cristián Larroulet y José Piñera que dicen más o menos lo mismo: “Los chilenos no mejorarán su vida entregando más poder al Estado y a los políticos, que es lo que proponen muchos de los cambios que se quieren hacer a la Constitución desde la Nueva Mayoría”. 
 Para Larraín Matte con “una constitución democrática, que sea un punto encuentro de todos los sectores políticos”. No más funas, ni quema de bienes en la región de La Araucanía, los militares libres y ponerle a cuantas avenidas los nombres de Augusto Pinochet o Tobirio Merino Castro. Todo por el encuentro. Todos cantando canción ‘Todos Juntos’ Inti –Llimani. 
  Naturalmente, para el DC, Jorge Correa Sutil la nueva Constitución no tiene ser neoliberal ni socialdemócrata, ni capitalismo ni socialismo: comunismo. 
 En la declaración pública del 26 de abril del 2016, el ex Presidente Piñera expresó: “Estoy convencido que es bueno y necesario que Chile tenga una Constitución de todos, con todos y para todos, acorde con los tiempos modernos, que sea un marco de unidad nacional, con plena legitimidad y que dé estabilidad y proyección, para juntos recorrer los caminos y enfrentar los desafíos y oportunidades del futuro”. Todos bailando en la plaza Italia. Cantando: “Juntos como Hermanos, miembros de un mismo país”. 
  Asimismo en esa declaración, Piñera deja entrever que “Chile Vamos” desconoce los planteamientos constitucionales de la Izquierda o se hacen los lesos. Están las cartas de Ignacio Walker y Patricio Zapata y el libro del jurista de Bachelet, Fernando Atria La Constitución tramposa: “primero, tanto la Nueva Mayoría, Chile Vamos y otras organizaciones planteen con convicción y claridad cuáles son los principios y contenidos fundamentales de la Constitución que queremos para Chile”. . Un columnista muestra lo que les molesta al oficialismo: “Y fue pensada para que en democracia se pudiese realizar pequeños cambios, pero no grandes transformaciones. Esto se refleja en las exigencias de quórums calificados que se exigen: 2/3, 3/5, etc”. Además del Tribunal Constitucional. Agrega: “Les preocupa el derecho a la propiedad. ¿Es que acaso estamos en un país en que no se respetará la propiedad privada, se expropiarán empresas? Chile ya no va en este camino”. En la nueva Carta Magna, los derechos sociales estarán garantizados, mientras los derechos de primera generación, no: la vida, la libertad y la propiedad. Según ese columnista, los inversionistas no se van a ir. 
  El abogado Marcelo Elissalde probó que las mejores constituciones exitosas del mundo moderno, la crearon un grupo selectos de hombres bajo condiciones excepcionales. Ha sido la más ratificada de nuestra historia republicana. Se tiene que tener en cuenta que la mayoría de la población chilena no entiende lo que lee, y de ello no se excluyen ni los Ph. Doctor que hay en las universidades. El 90% de la población tiene analfabetismo disfuncional. ¿Cómo pretenden redactar un texto? 
   Finalmente, la oposición dio a conocer su propuesta constitucional, a saber: reforzar el papel del Estado para que sea subsidario y solidario,. El senador Espina dijo cuando presentaron su propuesta: “La participación del sector privado es válida, necesaria y útil, pero el Estado tiene el deber insustituible de crear las condiciones fundamentales para mejorar las condiciones de vida de los chilenos. Eso es un giro y un cambio respecto de nuestra propuesta histórica". Reniegan de su pasado. No aprendieron nada de los cuarenta años de socialismo y de la Unidad Popular. La Constitución del 80 nació teniendo en cuenta esas experiencias. Impedir otro Allende, Chávez y Maduro.

 Todavía no entiende lo que quiere la Nueva Mayoría. Ahora desean tocar el corazón del actual cuerpo legal, esto es, los resguardos constitucionales a la propiedad privada e eliminar los altos quórum.

 Casi me olvido de Arturo Fontaine Talavera que propuso volver a la Constitución de 1925.

   Quienes tampoco defienden la Constitución de 1980 es la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) que agrupa a los grandes empresarios que financiaron y apoyaron a Bachelet en la última elección presidencial, quienes han manifestado que van a participar en el proceso constituyente. Igualmente, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), quienes va presentar sus ideas sobre nuevo proyecto constitucional. Gracias al marco legal de la Constitución de 1980 los empresarios de diverso tipo pudieron prosperar e enriquecerse. Incluso el traidor de Piñera, quien se opuso al actual texto Fundamental, cuando era una demócrata cristiano.

   Podemos decir a grosso modo, que tanto políticos, académicos y empresarios de la ex derecha no aprendieron nada de la Historia de Chile del período que va desde 1935 más o menos hasta el debacle de la Unidad Popular. Y peor es que no admiten que estamos ante una Revolución Comunista.

Etiquetas: , , , , , , , ,

sábado, junio 07, 2014

Los demócratas cristianos malos



Muchas personas ligadas a la derecha e identificada con el Gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden, se han sentido extrañadas por las palabras y medidas del nuevo ministro de Defensa, el demócrata cristiano y abogado, Jorge Burgos. En efecto, el nuevo ministro en una clase magistral realizada el 17 de marzo en la Escuela Militar ante los comandantes en jefe de las FF.AA., manifestó que : "los esfuerzos por abordar los problemas derivados de violaciones a los derechos humanos y encauzarlos de manera de devolver dignidad a las víctimas aún son insuficientes y no satisfacen los anhelos de amplios sectores de nuestro pueblo”. Agrega que es perentorio "someter a los responsables de crímenes atroces que todos condenamos al Estado de Derecho". 
 Como señala el abogado y escritor, Adolfo Paúl Latorre en una carta:” ¡Pero si eso es, precisamente, por lo que estamos clamando los militares en retiro: que los órganos del Estado sometan su acción a la Constitución y a las normas dictadas conforme a ella; es decir, que cumplan las reglas básicas de un Estado de Derecho!”.
 Nótese que para el abogado demócrata cristiano los grupos terroristas chilenos no violaron los derechos humanos, ni cometieron crímenes atroces.
 Se dicen cristianos. Sin embargo, no perdonan a los militares presos. Mas sí perdonan a la Izquierda su intento totalitario y sus actos terroristas. En ese sentido, se parecen al monseñor Baeza que fue amigo del grupo terrorista Frente Lautaro y que intercedió para que el presidente Ricardo Lagos los indultara. El mismo monseñor que daba razones para no perdonar a los militares, y negarle el indulto. Incluso, el infiltrado marxista en la Iglesia, después de que murió fue homenajeado en el Congreso. 
Otra que persona que se sintió decepcionada fue el vicealmirante en retiro Fernando Navajas , quien tenía una buena impresión del ex diputado, y lo consideraba moderado. El actual ministro de Defensa no le basta de etiquetarlos como criminales a los militares presos en el gulag de Punta Peuco, sino que, además, desea degradarlos. Y para ello, ha encargado un estudio jurídico la posibilidad de hacerlo. 
 Parece mucha gente de derecha, no de la nueva derecha, no sabe escuchar o no sabe entender lo que dice su interlocutor político. En este caso, la Democracia Cristiana. Muchos creen aún que la DC chilena es un partido moderado. Sus políticas tienden a estar al borde del totalitarismo, siendo un partido estatista, que se siente incómodo con el capitalismo. Producto de una confusión crónica busca sucedáneos, donde no los hay. Del mismo modo, que una lesión puede tornarse crónica o permanente. La única diferencia, si lo comparamos, por ejemplo, con un deportista lesionado es que éste tiene consciencia de su dolor. En cambio, un demócrata cristiano chileno es incapaz de reconocer su confusión ideológica crónica. Un ejemplo de esa confusión actual lo vemos con la reforma educacional de la Nueva Mayoría. El actual ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre calificó un poco más de tontos a los apoderados, porque según el ungido secretario de Estado, no sabían elegir cuál colegio era mejor para sus hijos, a excepción de la nomenclatura de Izquierda, que si sabe. Y por eso los educa en colegios privados que lucran, que discriminan y seleccionan. La ex ministra de Educación, Mariana Alywin dijo que las palabras de Eyzaguirre era una falta de respeto a los apoderados. Tenemos las palabras del timonel DC el sábado 7, quien dijo:: “Nunca imaginé que íbamos a terminar transformado el Ministerio de Educación en un gestor inmobilario”.La Nueva Mayoría a la coalición a la él pertenece desea barrer los colegios particular subvencionados.
 El actual presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker declaró que su partido es de Izquierda. ¿Leyó bien? Otros políticos de esa tienda han dicho que la DC no es ni de derecha ni Izquierda, que es lo mismo decir que son de Izquierda y partidarios de la distribución. Más aún no se identifican con el conservadurismo de Edmundo Burke o del liberalismo económico de Hayek. Con respecto al régimen político, son demócratas liberales, hasta que ellos mismos le hayan facilitado al resto de la Izquierda, socavar los derechos humanos de primera generación: la vida, la libertad y la propiedad. Una vez que han destruido estos tres derechos, se oponen a sus aliados. 
El primer gobierno de la Concertación presidido por el demócrata cristiano, Patricio Alywin, presionado por los grupos terroristas chilenos como dijo el socialista Schilling sacó el Informe Rettig de ‘Verdad y Reconciliación’, violentó el Estado de Derecho, y por tanto Ley de Amnistía de 1978, y se puso a perseguir a los militares que combatieron el terrorismo, mientras con la otra mano se dedicó a indultar a los terroristas por la paz social. Una paz basada en extorsión, lo que no es paz.
 Con el informe ‘Mentira e Irreconciliación’ vinieron las millonarias indemnizaciones a las presuntas víctimas o las parientes de los terroristas. 
La Democracia Cristiana chilena con su silencio apoyó el Museo de la Memoria, pues cuando se produjo en el debate, no dijeron nada. Asimismo, el Instituto Nacional de Derechos Humanos que como dice su estatuto solamente se querellan contra los agentes del Estado, no contra los terroristas. 
Los democristianos como la derecha excluyeron a las víctimas de su sector, que fueron asesinadas por el grupo terroristas Mir entre 1967 o 1968 hasta el 11 de septiembre de 1973. Todas personas comunes. Además los carabineros asesinados en esa época.
 En el mismo período junto con la Derecha, crearon la figura ilegal de ‘jueces de derechos humanos’, que solamente investigarían y perseguirían a los militares derrotaron a los terroristas. Obviamente, no procesarían a éstos últimos. 
A fines del gobierno de Eduardo Frei Tagle, no contentos con lo anterior, crearon la oficina de derechos humanos dependiente del Ministerio del Interior, la cual no se querellaría contra el Mir, el Frente Lautaro y el FPMR, sino contra los militares asignados a la DINA y la CNI. 
El mismo gobierno de Aylwin creó el actual conflicto en La Araucanía. De hecho, el pariente del ex presidente demócrata cristiano, José Aylwin Oyarzún, quien dicho sea de paso, está a cargo de una ONGs de derechos humanos, junto con el señor José Bengoa fueron los asesores de la “Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato” que pretendió reescribir la Historia de Chile, con respecto a los asuntos indígenas. El hermano del presidente Aylwin, Andrés Aylwin conocido como ‘abogado de derechos humanos’ estaba en la misma línea de la Izquierda. 
Otro demócrata cristiano con influencia pública, es el columnista de ‘La Tercera’ y panelista de un programa político del día domingo, Jorge Navarrete. Otro abogado que no tiene problemas en violentar la ley y de oponerse a la igualdad ante ley. Basta leer su columna que escribió sobre el brigadier preso político, Miguel Krassnoff. 
 Aquellos que están en la Nueva Mayorìa como Alejandro Foxley, Jorge Navarrete, Soledad Alvear, Claudio Orrego, Eduardo Frei Tagle, Andrés Aylwin, Patricio Aylwin, José Aylwin, Jorge Pizarro, Juan Carlos Latorre, Ricardo Hormazabal, Ximena Rincón, Enrique Krauss, Máximo Pacheco, Ignacio Walker, Andrés Zaldìvar,  Gutemberg Martínez y Belisario Velasco, ¿habrá algún demócrata cristiano decente?
 La mayoría de los DC de la vieja escuela eran abogados. Sin embargo, todos que han tenido figuración pública son partidarios de los atropellos de violarles los derechos humanos a los militares presos. Por una parte, les niega la Amnistía, la prescripción, el principio pro reo, la igualdad ante ley. Los terroristas que asesinaron entre 1979 y 1990 fueron indultados. Por otra parte, a los militares se les niega los beneficios carcelarios que también recibieron los criminales de la Izquierda, y el indulto humanitario cuando han tenido una enfermedad terminal. Es decir, les niegan todo. Se pavonean de ser cristianos. 
Ni siquiera, según mi modesta opinión, no se salva el ex rector de la Universidad de Chile, el ingeniero y académico, Edgardo Boeninger, el hombre que estuvo detrás del primer gobierno de la Concertación. O el cientista político Genaro Arriagada. El único que salva es el fallecido Adolfo Zaldívar, que al final de su vida tuvo el coraje y lucidez de que terminara la persecución a los militares. 
Casi me olvido. El ex presidente de la República, Eduardo Frei Montalva tiene que estar revolcándose en la tumba al ver como sus hijos, Carmen Frei y Eduardo Frei Tagle intentan por todos los medios usufructuar de la muerte de su padre, inventando que fue asesinado por el Gobierno Militar. 
Nómbrenme un DC decente. Los que tienen esa cualidad son los trabajaron para el Gobierno Militar, defienden la verdad histórica, estuvieron en la larga fila del funeral al general Pinochet, agradecen porque los libraron del terrorismo y de una dictadura comunista. 
 Entiendan una cosa. Los demócratas cristianos que están en la Nueva Mayoría son personas malas.

Etiquetas: , , , , , , ,