Alguien podría preguntarse, ¿por qué los medios no les ofrecen columnas a las personas que reiteradamente escriben en la sección Cartas al director? Ahora bien, según el bloguero
Jorge A. Gómez , el mérito de la juventud no sería un buen argumento, porque ellos simplemente, reproducirían las élites o serían un apéndice de éstas. Estarían allí por tiene buenos lazos de amistad, o como dicen en Chile, apitutados. La crítica de Jorge me parece justa y legítima. Sospecha.
El error de Jorge es que centra solamente en la parte política, cuando hay en realidad, una generación con otra actitud, que no esperan ser empleados, sino ellos ser los dueños de su destino. Eso lo veo cuando uno se mete al sitio Emol, y la sección mujeres, diseño y arte, que unas veinteañeras abrieron un tienda de zapatos y de trajes para mujeres. Ya que está de moda ser mujer en Chile. Desde luego esas veinteañeras no son las pioneras, pues, por ejemplo, la tienda Marie Claire se fundó en 1975, mientras las mujeres de izquierda se oponían a ello. Desde luego, la mujer que fundó esa tienda no apareció en la prensa, ni las mujeres dueñas de fuentes de soda,ni tampoco un tía que en los ochenta tenía una empresa dedicada al aseo industrial –un nicho masculino-. O bien, que los jóvenes artistas abran galerías de arte alternativas a los circuitos oficiales, o que un joven diseñador solamente utiliza el programa Paint de Window en vez de tela, que ha expuesto y publicado catálogo de sus pinturas. En las ingenierías vemos lo mismo. Un proyecto que lo tenía en la Universidad, lo transforman en empresa, otros que están en el primer año de universidad comenzaron a facturar e incluso entran en relación con empresas extranjeras; otros, como encontré en la red una empresa, cuyo negocio son los estampados en la comuna de Maipú, y se publicitan con el siguiente mensaje: “vendemos por internet igual que amazon”, y entre sus logros estaba el haberle hecho unas poleras al cuerpo de bomberos de su comuna. Hay personas valiosas que no necesitan del concurso de los políticos.
El mismo discurso Cristóbal Bellolio le escuché en el programa de entrevistas “Sin corbatas”, cuando entrevistaron al diputado liberal de Renovación Nacional, Francisco Chahuán. En efecto, él dijo que tenía 16 años para el plebiscito, menos la Unidad Popular y la Guerra Fría. Chahuán sostuvo que a él le interesaba los temas de futuro, y no los temas de pasado. Y eso era lo que tenían en común los diputados Karla Rubilar, Marco Enríquez Ominami, Valenzuela, Kast y Rodrigo Álvarez. Ahora entendí por qué Rubilar y Chahuán no se pronunciaba sobre el caso del terrorista Woodward a diferencia de José Miguel Kast. Pronunciarse sobre la prescripción del delito y la aplicación de la Amnistía es tema de pasado. Si lo invitan a formar otra comisión para saber si Pinochet estuvo en alianza con los hombrecitos verdes y elaborar otro informe 4.5.8 Recargado, para blanquear a la izquierda, se van a ofrecer Rubilar y Chahuán, eso sería tema de futuro. El diputado se equivoca, cuando sostiene Marco –el hijo del terrorista y fundador del Mir, Miguel Enríquez- le interesa los temas de futuro, pues no hubiese declarado por la prensa: “Yo soy hijo de dos personas: un sobreviviente y otro que perdió la vida. Entonces la política la entiendo de una forma distinta a cómo la entienden muchos: mi papá murió dejó tres niños huérfanos, tres mujeres por sus ideas, y mi otro papá, que es Carlos, se fue exiliado, a su papá lo torturaron…..lo que hay detrás de la política, no es problema de alternancia, es un tema de trascendencia y de dar peleas mayores” (El Mercurio de Valparaíso, 11-04-2009). Marco representa el pasado. Para vencer a la izquierda o que la izquierda deje ser izquierda, la derecha tiene actuar como ella en algunas ocasiones. Cuando leí esa parte de la entrevista, reparé que la derecha debe hacer el ejemplo del diputado Marco, esto es, los parientes de las víctimas que sufrieron tortura durante la UP y fueron víctimas del terrorismo del padre adoptivo y biológico de Marco, antes del 11 de septiembre, durante el Régimen Militar y en democracia, se presenten a alcaldes, concejales, parlamentarios, para que sepamos de su testimonio; pues enfrentar la maldad y terrorismo “es un tema de trascendencia”. Ya sabemos las ideas de su madre, Manuela Gumucio: terrorismo y más terrorismo. El diputado Enríquez-Ominani contó que a él cargaba que en Francia los exiliados casi lo reverenciaran, solo por hijo del terrorista Miguel Enríquez. Entones me di cuenta, que Marco era el Harry Potter de la política chilena, pues a igual que el mago el único mérito de Harry era que a su padre lo habían asesinado. En el programa ‘Tolerancia Cero’, él dijo que haría posible la “extrema derecha”, o sea, la UDI, no llegase al gobierno. Precisamente, gracias a las ideas de los jóvenes que trabajaron en el Gobierno Militar, el diputado Enríquez-Ominani tiene su productora. De lo contrario, si hubiese triunfado el Mir, Marco sería la versión chilena de la cineasta nazi Leni Riefenstahl. Nos narraría los fusilamientos masivos que su padre biológico hubiese hecho como la Cheka de Lenin, los planes quinquenales del gobierno socialista, las purgas a los elementos reaccionarios de la izquierda y el nacimiento del nuevo hombre socialista.
Volviendo a Chahuán. Tema de pasado es llamar terrorista a Miguel Enríquez; tema de futuro es llamarlo “guerrillero mirista” como le llama
Patricio Navia ; Tema de futuro es hacer una exposición fotográfica sobre 1973 y 1990 que organizó el Ministerio de la Cultura; tema de pasado, es mostrar las fotografías de la Unidad Popular; tema de pasado es criticar que el grupo terrorista Mir reciba una pensión por haber sido una ‘empresa limitada’; tema de futuro es que la coalición oficialista saque a colación el Gobierno Militar, cuando está en aprietos; tema de futuro fue la apertura de la puerta Morandé por Ricardo Lagos para reivindicar el allendismo; tema de pasado es malo criticar que al salón Blanco de La Moneda se le haya puesto el nombre de Salvador Allende, cuando éste dijo ‘No era Presidente de todos los chilenos’ y antes de suicidarse o que lo mataran los agentes cubanos ordenara destruir todos los bustos de los presidentes que lo precedieron, salvo dos o tres; tema de futuro son los Informes Rettig y Valech; tema de pasado es mostrar la violencia que originó la izquierda entre 1967 y 1973 con el propósito de instalar la dictadura del proletariado; tema de futuro es indultar a los terrorista; tema de pasado es negárselos a los militares; tema de futuro es recordar las violaciones a los DD.HH., durante el Gobierno Militar; tema de pasado es sostener que los terroristas del Mir y otros le violaron los DD.HH., a la contraparte; es tema de futuro recordar cómo la izquierda luchó para recuperar la democracia; tema de pasado
es recordar cómo la izquierda destruyó la democracia y
cómo el Gobierno Militar recuperó la democracia , según la óptica del derechista José Piñera.
Aunque Chahuán y Bellolio son de generaciones distintas, pues los separan más de una década, ambos repiten que no estuvieron en el plebiscito, ni en la UP y la Guerra Fría. Después me puse a reflexionar sobre lo qué significaba esa expresión, sobre todo, la Guerra Fría. Primero, es una forma de banalizar la maldad, y segundo, es una forma de banalizar la lucha que hubo en diversos frentes –intelectual, moral y la acción- entre el totalitarismo y la democracia liberal en el siglo XX, y que en el país le costó estar al borde de una guerra civil, ad portas de un régimen totalitario y las pérdidas de vidas por el terrorismo. Es justamente lo que quiere la izquierda. En el caso de Chahuán, cuando estaba en la enseñanza media no le interesaba la guerra entre sandinistas y contras, los atentados del Sendero Luminoso y el peligro de una Guerra Nuclear. La respuesta la encuentro infantil. En el caso de Bellolio, le faltó decir que tampoco estuvo involucrado en la Segunda Mundial, ni el desembarco de Normandía, ni estuvo en las Cruzadas, ni el Lepanto para no herir la sensibilidad de los musulmanes como ocurre en Europa, ni menos en el desfiladero de las Termopilas, donde murieron los 300 espartanos, en el primer choque de civilizaciones. Además, no creo que los jóvenes de la edad de Bellolio que militan la DC, PS, PRSD, PPD y el PC, estén dispuestos a sacarse la odiosidad del ‘Ni el perdón ni el olvido’, esto es, la lógica binaria del socialismo. Como Tomás el Apóstol, tengo que ver para creerles. Bellolio se ufana su talante liberal. Se olvidan, sin embargo, tanto Bellolio como Chahuán de la lucha que tuvieron que dar filósofos, escritores, economistas liberales y conservadores como von Mises, von Hayek, Friedman, Ayn Rand, Paul Johnson, Jean François Revel y Sowell, entre otros, durante la Guerra Fría, para desmantelar las falacias del socialismo, como si hubiese sido una tarea fácil en el mundo académico dominado por la izquierda. Y aquí el esfuerzo que realizó el político Jaime Guzmán para sacar del ámbito político la odiosidad de la lucha de clases. Bellolio y el Chahuán temen rebatirle a la izquierda donde más les duele.
Con personas como Bellolio y Chahuán puedo decir que la derecha está clínicamente muerta.
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