domingo, enero 14, 2018

Jamás existió la Izquierda vegetariana


     Se supone que después de la Caída del Muro de Berlín, la Izquierda se reformó aceptando la economía de mercado y la democracia liberal. Si lo vemos con lupa, sobre todo, en América Latina los partidos de Izquierda engañaron a sus opositores y a las personas comunes. 
    El escritor peruano, Álvaro Vargas Llosa en los noventa acuñó la expresión ‘izquierda vegetariana’ versus izquierda cavernaria. Un buen ejemplo de la primera fue la propia ex Concertación formada por la Democracia Cristiana y los partidos de la nefasta Unidad Popular marxista. Vargas Llosa se sentía más afín a la Concertación a que a la derecha. Igualmente, dentro de esa categoría quedaba incluido el ex presidente brasileño, Lula da Silva como ejemplo de moderación. Cuando fue él el que fundo el Foro de Sao Paulo, caja de resonancia de lo que se conoce “el marxismo cultural” : feminismo, globalización, ideología del género, transgénero y ecología, etc. Allí se refugió la Izquierda huérfana de la ex Unión Soviética no para resignarse, sino para emplear otras estrategias para alcanzar el poder y someter como lo vemos en Venezuela. Da Silva era tan moderado que nunca dejó de peregrinar a la isla cárcel de Cuba a conversar con el dictador Fidel Castro tal como lo hizo hace poco Bachelet para darse un gustito y hablar de democracia y derechos humanos. Tan moderado era el líder sindicalista que devolvió dos boxeadores cubanos que pensaban volver a su país, luego de participar en unos juegos deportivos. Lo que confirma lo que acabo de expresar, lo ilustra el periodista de CNN Andrés Oppenheimer en su columna El vergonzoso viaje de Bachelet a Cuba: “Durante décadas, los gobiernos izquierdistas moderados de Chile ha sido un referente para la izquierda democrática latinoamericana”. Antes había dicho que la Izquierda era defensora de los derechos humanos. Esa bandera fue usada para darle impunidad a la guerrilla o terrorismo, pues ellos no violaron los derechos humanos. 
   He sostenido en mi blog que los partidos de la ex Concertación solo por pragmatismo se hicieron cargo del modelo económico que los militares nos dejaron, no porque estar convencidos de las bondades, sino porque les convenía aparecer como moderado. De lo contrario, no hubiéramos llegado a la retroexcavadora al modelo neoliberal. Siempre se sintieron incómodos, mas no para llenarse los bolsillos con sueldos millonarios a costa de dona Juanita y poner a la parentela en el gobierno, lo que significa en palabras de Patricio Navia citando al DC, Patricio Aylwin “darle un rostro humano al neoliberalismo”, mientras denunciaban supuesta desigualdad o inequidad que había en el país. Desde los noventa, creando falsas peticiones a través de las llamadas ‘demandas sociales’. Lo que acabo de describir lo confirma una columna que escribió el cientista político Navia en mayo del 2017 El país que sueña la Izquierda: “Pero ya que la izquierda concuerda solo respecto a su rechazo al modelo económico actual”. Luego agrega: “Ya que llegó al poder como el socio minoritario de una alianza con el centro, las políticas económicas y sociales impulsadas en los primeros 10 años de democracia fueron aquellas favorecidas por el socio mayoritario de la Concertación. Si bien una buena parte de la izquierda se acostumbró al modelo neoliberal impuesto por la dictadura y dotado en los 90 de un componente social de mercado”. El partido mayoritario era la Democracia Cristiana, quien se opuso al modelo económico liberal. Para Navia, la DC no es un partido de Izquierda. Por eso, se conforma con usar la expresión vacía de ‘centro’, como si ese partido no hubiese apoyado las nefastas reformas de Bachelet con sus observaciones.
    La ex candidata a la presidencia del Frente Amplio, Beatriz Sánchez también expresó algo parecido en la entrevista: “me fui decepcionando de la Concertación por lo que significaron los gobiernos de la Concertación. Reconozco que hicieron cosas valiosas, la forma en que recuperaron la democracia fue muy valiosa, también hizo un esfuerzo para mantener lo que entendíamos en los 90′ como gobernabilidad y yo valoro tremendamente eso”. Se decepciono, porque la ex Concertación no busco otro modelo. Esa coalición creo el corporativismo “Alianza Pública Privada”. Me llamo la atención que antes de la segunda vuelta, el ex comunista y ex concertación, el filosofo Max Colodro dijera: “Bachelet deja la centroizquierda en ruinas”. El académico no precisa qué significa centroizquierda. Dicho sea de paso, el señor Colodro fue uno de los tantos académicos cobardes que firmaron la Carta Publica de los Derechos Humanos y la Reconciliación, liderada por Hernán Larraín Matte, Cristóbal Bellolio y otros en las que se pedía que los partidos de derecha, UDI y Renovación Nacional eliminaran de su Declaración de Principios el artículo en se elogiaba a los chilenos que se rebelaron contra el gobierno de Allende y las Fuerzas Armadas por liberarnos de una tiranía totalitaria. Desde luego que a los cobardes intelectuales no se les ocurrió solicitar que la Izquierda que sacara la estatua de Allende frente a la Moneda tal como lo expreso el ex candidato de derecha, José Antonio Kast, si llegaba a ganar. Sin embargo, las palabras de Colodro son un contrapunto a la declaración que hizo la vocera del gobierno de Bachelet, la psicóloga Paulina Nárvaez, quien dijo “La centroizquierda es un modelo que le hace bien al país”, entendiendo que la comunista presidenta es de centro izquierda. Y por tanto, el Partido Comunista también lo es. 
   Según Andrés Oppenheimer, Bachelet “cedió a las ideas de la vieja izquierda de su juventud”. Mas bien, jamás cambio de domicilio. El único que ha dicho que Bachelet es comunista ha sido, pues, Fernando Villegas. Si se hubiera presentado en las elecciones presidenciales como comunista, no gana. Prefirió engañar como su delfín, Guillier con sonrisas.
   Los periodistas como Oppenheimer tienen mala memoria o no investigan más atrás. Primero, Bachelet viviendo en la ex RDA viajo a vietnamita comunista, luego de la guerra con los Estados Unidos. Segundo, estando en Cuba durante su primer gobierno, salio corriendo como colegiala cuadno la llamó el dictador Fidel Castro. Tercero, no hay que olvidar las palabras de elogio al sistema social cubano, cuando murió el dictador. Y cuarto, están las fotos de Bachelet con el ex líder del Partido Comunista chileno, Luis Corvalán o con Margot Honecker. 
   Oppenheimer dice que le pregunto a Patricio Navia la razón de viaje. Según él, fue a saldar un sueño de juventud: “Fue allí para cerrar un capítulo de su historia personal, desde los días de su juventud cuando apoyaba la Revolución Cubana”. La sigue apoyando. No puede afirmar que fue “un viaje nostálgico”, pues ya estuvo ahí. Más adelante pone a Ricardo Lagos como ejemplo de moderación, según Patricio Navia. Había leído antes de la segunda vuelta, que ponía a Lagos como contrapunto de Bachelet. Nada más falso.Él apoyo las reformas que Chile no necesitaba. Y un detalle que se les escapaba, es que el presidente socialista quiso “terminar la obra de Allende” y siente orgullo del gobierno marxista chileno que nos llevó a la ruina. Además, el mismo Lagos a igual que Bachelet elogio el sistema cubano, cuando murió Fidel. ¿Esa es la centro izquierda democrática?

  Bachelet dijo en Cuba : “en pocas semanas más culmino mi gestión. La política internacional de mi gobierno ha estado dirigida a impulsar el entendimiento entre los pueblos, la democracia, los derechos humanos, favorecer la paz, fortalecer las relaciones económicas y trabajar en cooperación en los diferentes ámbitos”. Agrego: “Confiamos en que esa línea que tan buenos resultados ha tenido en, por ejemplo la creciente presencia de Chile en América Central y el Caribe y por cierto en Cuba, seguirá siendo una tónica predominante”. Se desprende de su declaración en la isla caribeña, que ella apoya las dictaduras de Venezuela y Cuba. Además, es una burla que Bachelet hable de democracia y derechos humanos, cuando el Partido Comunista de ese país no llamara a elecciones libres e informadas. Es una burla que hable de los derechos humanos, pues en su país no los practica por los militares presos en Punta Peuco, mientras la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación denunció más de 5000 arrestos por motivos político el 2017. Supongo que el embajador chileno en Cuba no despacho un correo encriptado a la cancillería y que ésta le comunicará a Bachelet. ¡No se vayan a enterar el servicio de inteligencia cubano! Cuando se refiere entendimiento entre los pueblos, significa: “cubanos y venezolanos resígnense al tipo régimen que tienen. Conversen o dialoguen mas no se rebelen”.
   Ni siquiera a Bachelet le ha importado los ríos de sangre que exporto Cuba al resto del mundo y la abierta intervención en América Latina, razón por la cual cayó el gobierno marxista de Allende. Los chilenos no querían vivir en un sistema comunista. Acá posa de víctima de los militares, cuando Michelle Bachelet es una victimaria. 
  Bachelet es idéntico al personaje femenino de la película alemana Goodbye Lenin!. La mandataria todavía cree que está el Muro de Berlín. Ningún periodista jamás le ha preguntado de los Gulags, el Muro de Berlín y de la hambruna que dejo el comunismo. El periodista de CNN se le olvido que el sucesor de Bachelet, el periodista Alejandro Guillier cerró la campaña antes de la segunda vuelta con las palabras del Che Guevara: “Hasta la victoria, siempre”. Si es que mal no recuerdo, el ex ministro de Economía y ex mir, Carlos Ominami dijo en una entrevista que la Izquierda chilena no tiene nada que ver con la socialdemocracia alemana o el laborismo inglés. Eso se pudo comprobar con los demás candidatos de izquierda en la elección presidencial del año pasado. 
   En resumen: jamás existió la izquierda vegetariana o democrática, pues fue una farsa.

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jueves, diciembre 28, 2017

¿El sexto gobierno de la Concertación o segundo gobierno de la Nueva Mayoría?




   

    Antes de la primera vuelta sostuve que si ganaba Piñera iba ser el sexto gobierno de la Concertación o bien el segundo gobierno de la Nueva Mayoría. Eso depende de la perspectiva de dónde se mire. Si se trata de enmendar las reformas que hizo Bachelet y que el país no necesitaba, entonces el segundo gobierno de la Nueva Mayoría. Ahora bien, si se trata de establecer la llamada “Democracia de los Acuerdos”, será el séptimo gobierno de la Concertación.
 Piñera ganó por temor de que Chile se convirtiera en la segunda Venezuela comunista. No voté por él, pues no le creo nada lo que dice. Ahora bien, para la gente más joven comparada con la generación vivió la experiencia de la Unidad Popular en Chile no transitaba hacia un mundo comunista. Eso era pura ficción política. Era un temor infundado. Eso lo pude comprobar escuchando a un hermano que vive en Santiago y que decía algo sabíamos que ambos bloques en la segunda vuelta tenía miedo. Sin embargo, para él era imposible que Chile se volviese comunista, pues somos diferentes o modernos. Repetía lo que decía el columnista Francisco Undurragaba o Vicente Undurragaba. Me acodaba de una frase que se decía antes de que asumiera Allende: “En Chile no pasan esas cosas”. Con todo pasan. Además, comentaba de esa ley mordaza de la Izquierda que desea prohibir todo lo relacionado con el Gobierno Militar al equiparlo con el régimen nazi. Refleja una ignorancia. 
     En todo caso, cuando Sebastián Piñera salió electo en El Mercurio de Santiago un apareció un un breve artículo en mostraba el recorrido que tuvo que hacer, comenzando con la publicación La historia se escribe hacia adelante del ex mir Mauricio Rojas sobre los éxitos de su gobierno. En ese período, Piñera no se sentía candidato, sin embargo, antes de que terminara su mandato se encargó de hundir a Laurence Golborne, a Pablo Longueira y la ex candidata de la presidencia, Evelyn Matthei. Si su gobierno hubiera sido exitoso, no hubiésemos tenido el segundo gobierno de Bachelet. Ya lo dijo el escritor peruano Álvaro Vargas Llosa, que fue un gobierno de centro izquierda. Por tanto, la ex Concertación más los nuevos grupos como el Frente Amplio y los comunistas viraron más hacia la Izquierda, con lo cual llegamos a la retroexcavadora a la arquitectura jurídico económico (la Constitución de 1980 y la economía de mercado) que nos legaron los militares.
   Después estuvo la disputa entre Sebastián Piñera, José Manuel Ossandón y Felipe Kast, donde el empresario ganó las primarias. De ahí hasta la primera vuelta apareció un factor inesperado y ninguneado por los medios, a saber, la candidatura de José Antonio Kast, que puso nervioso al comando piñerista. Finalmente, llegamos a la segunda vuelta, donde el factor Chilezuela jugó un papel importante. Por tanto, Piñera no ganó por su liderazgo y su primer gobierno, sino porque el comunismo estaba de vuelta de la esquina. 
 Antes de la elección del 17 de diciembre, el cientista político progresista, Patricio Navia escribió la columna que la vi en la revista mejicana Letras Libres, Los chilenos optan por mantener la hoja de ruta de Bachelet. Sin embargo, varios foristas citaban unas palabras del profesor universitario, en que si ganaba Guillier era como comprar un boleto de avión, donde uno está seguro que el piloto iba a estrellar el aparato: “Debes tomar un avión. Hay sólo dos pilotos. Si escoges a Piñera, atento que no te engañe, cobre de más o te lleve a otro lugar. Si escoges a Guillier, va a estrellar el avión”. La columna menciona da entender que no hubiese acontecido. ¿A qué se debe ese cambio súbito de última hora? Primero afirma en la columna de la revista, que los que votaron Piñera fue porque abrazaron las reformas de Bachalet, lo que es falso, sino por el medio al comunismo: “Así, un 55.4% de los chilenos votó por mantener la hoja de ruta de reformas que promovió la presidenta Michelle Bachelet”. En segundo lugar, la Nueva Mayoría fue como los gobiernos de la Concertación, lo que es falso: “Con todo, el 17 de diciembre, los chilenos no darán un giro radical ni hacia la izquierda ni hacia la derecha. El país seguirá por el mismo camino de reformas moderadas y pragmáticas que han sido la norma en ese país desde el retorno de la democracia en 1990”. No hay que olvidar que el escritor Fernando Villegas comparo el segundo gobierno de Bachelet con Tsunami en un libro que tiene ese título, porque destruye todo: “Usted puede llamarla como quiera, esconder la cabeza como quiera, engañarse a sí mismo como quiera o tratar de engañar al prójimo como quiera, pero lo que hoy vive Chile es una Revolución. Revolución, esto es, un cambio o intento masivo del aparato institucional por obra y gracia de un grupo político e ideológico más o menos organizado”. ¿En qué mundo vive Navia, si Mosciatti se asustó de este gobierno que termina?
   Cuando ganó Piñera por la televisión se escuchaba: "Nos salvamos".
  El argentino Alejandro Tagliavini escribió después de conocerse los resultados: “Más allá de la condena moral que merece el autoritarismo de Pinochet, Chile tuvo dirigentes de la talla de Hernán Büchi que, con sobriedad y seriedad, liberalizaron la economía y redujeron el peso del Estado relativamente”. Hay que ser mente abierta y meterse en la Historia de Chile para entender el Gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden, o gobierno cívico militar. Pues, cuando en Chile el país desborda hacia la anarquía, el descontrol, o hacia Guerra Civil o una dictadura comunista, a los revoltosos les llega “el peso de la noche”, que es un expresión que uso el político del siglo XIX, Diego Portales y con su sello hizo que país se diferenciara del resto de los países de Hispanoamérica evitando caer en el caudillismo. Los chilenos estaban felices con el orden, luego del desastre de la Unidad Popular. Además se les olvida, que fueron los civiles a través del Acuerdo de la Cámara de Diputados los que pidieron que las Fuerzas Armadas reestablecieran el Estado de Derecho. Era una Guerra Civil o una dictadura comunista o un gobierno al estilo de Maduro. 
 Tagliavini describe muy bien a Piñera. Se nota que no lo conoce: “Aunque los políticos suelen decir una cosa y luego hacer otra, como el presidente argentino que menosprecia al mercado, hay una esperanza de que Piñera actúe a favor”. 
  Para Alex Kaiser, director de la Fundación para el Progreso dijo lo siguiente, luego de saberse los resultados: “Él y la derecha son, sin duda, los grandes ganadores de la jornada. Al menos a primera vista. Porque si uno analiza las cosas con más cuidado se dará cuenta de que en realidad Bachelet es la que ganó la contienda que importa: la de las ideas que determinan el rumbo hacia el que debe ir el país". 
   Me abstuve de votar por Piñera, lo que no significa que le haya dado ventaja a Guillier. Si ganaba la Izquierda, habría que enfrentarla una vez por todas. ¿Cómo no sé?
    Ian Vázquez del Perú se pregunta con su columna ¿Giro a la derecha Chile? Cita las palabras de Kaiser dichas más arriba y del mediocre sociólogo Eugenio Tironi: “ganó la segunda vuelta con […] un discurso que no toca ni con el pétalo de una rosa las reformas hechas por Bachelet, que se comprometió a continuarlas […]. El que gana la segunda vuelta es otro Piñera […] ya no anti-Bachelet, sino pro-Bachelet”. 
   No hay que olvidar que la ex Derecha, salvo Amplitud votó por la nefasta reforma tributaria expropiatoria, se sumó a la idea de cambiar la Constitución del 1980 y, simplemente, siendo oposición de la Nueva Mayoría se dedicó a enmendar los proyectos del oficialismo. 
 Sebastián Piñera al recibir la visita del presidente Michelle Bachelet en su casa nos está indicando que su gobierno será el sexto Gobierno de la Concertación: "necesitaré el sabio consejo de ambas para seguir recorriendo este camino y ser un buen presidente de todos los chilenos". No sé qué consejos le va a pedir a lo no médico e inepta, quien desde La Moneda ordenó hundir a la UDI a través de Servicio de Impuestos Internos y le negó el indulto humanitario a cuatro militares. El típico gesto que hizo durante su primer gobierno. Los únicos chilenos que van a estar excluidos serán los presos políticos militares de Punta Peuco. 
   El Frente Amplio reconoció que la campaña del terror “Chilezuela” de probablemente si ganaba Guillier, Chile se convertiría en la segunda Venezuela. Muchas personas de los medios tirados a progresistas se rieron de los que decía eso, desconociendo la Historia con mayúscula. Lo mismo decía antes que asumiera Allende, pues en “Chile no pasan esas cosas”, puesto que éramos los ingleses de Sudamérica. 
   Serían un milagro si el próximo gobierno virará a la derecha. 
   Muchos chilenos estamos esperando la novela distópica o utopía negativa Chilezuela del escritor Jorge Baradit, quien uno de los intelectuales que apoyaron a Guillier.

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martes, junio 15, 2010

Recuperando la Memoria parte I

No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo.

Cita apócrifa a Voltaire



En tiempos de Pinochet o del Gobierno Militar o ‘dictadura’ era usual en las revistas de oposición, ya sea Fortín Mapocho, Apsi y las revistas ligadas al Partido Comunista, El Siglo y Punto Final citar las palabras que ellos le atribuían al filósofo francés del siglo XVIII, Voltaire. Y otras citas de autores llamando a respetar la tolerancia, la diversidad y hermandad, entre otras cosas. Las palabras del ex embajador Miguel Otero en Argentina: "la mayor parte de Chile no sintió el gobierno militar. Al contrario, se sintió aliviada. Ganó el pueblo" "De no haber existido el pronunciamiento militar de 1973, Chile hoy sería Cuba". La pura verdad. Eso lo saben las dos derechas, la DC y algunos honestos de la izquierda. Sin embargo, en el caso de las derechas siguen repitiendo los clichés de la izquierda en materias de derechos humanos, como en la última entrevista que le realizaron a Jovino Novoa en ‘La Segunda’ del 11 de junio. El ex embajador se ‘arrepiente’ como un purgado de la época de Stalin. Quedo demostrado que el ‘progresismo’ no respeta la libertad de expresión y los derechos humanos.

La izquierda es dueña de la historia, de los derechos humanos, de la memoria y de los documentales. Ellos perdieron. Pero ellos reescriben la historia con la anuencia de la derecha.

La izquierda acusó al ex embajador Otero de relativizar los derechos humanos. Con todo ellos los han relativizado al sostener que hay víctimas más importantes que otras. Otra broma de la izquierda.

La posterior reacción del ‘progresismo’ y de algunos de la derecha me hicieron recordar varias películas y personajes de ciencia ficción, en que al final, lo colectivo absorbe lo individual, tales como el remake Los Usurpadores de Cuerpos, los Borg de Viajes a las Estrellas y el llamado a la paz de la reina Anna de Los Visitantes, que se parece más al actual Presidente Piñera llamando a la unidad nacional , mientras sigue persiguiendo a los militares presos con los abogados izquierdistas que hay en el ministerio del Interior. Resultó cierto que, cuando Piñera se reunió con los diputados comunistas, les prometió que no iba indultar a nadie que hubiese violado los derechos humanos, valga la redundancia, como los entiende la izquierda. Piñera, el hombre del zig-zag. Prohibido pensar en forma independiente.

Me llamo la atención el título que le colocó un recocido columnista, Doctor en Ciencias Políticas y profesor de una universidad privada, Patricio Navia a las declaraciones de Otero, ‘Miguel Otero: Embajador historiador’. ¿Acaso las declaraciones que ha realizado los últimos presidentes de la Concertación sobre Allende, no los convierten ‘Presidentes historiadores’? O mejor dicho, ¿las declaraciones de Bachelet y Lagos sobre la Unidad Popular y Allende corresponde a la visión del Estado chileno sobre un determinado período de la historia del país o una visión personal? El 'progresismo' chileno quieren se conviertan en una visión de Estado. Los chilenos no tenemos derecho, conforme a la progresismo demócrata cristiano socialista a pensar en forma independiente. Como de costumbre, además, Navia le gusta dar una visión aséptica de la Unidad Popular, quitándole el marxismo leninismo, la política totalitaria, el fraude electoral, la violencia de la izquierda y pasando por alto las declaraciones de la Contraloría, la Justicia y el Acuerdo de la Cámara de Diputados: “Ya que el gobierno de la UP no tenía mayoría parlamentaria”. En otra oportunidad, había dicho que el único problema de la UP era la inflación.

Con todo, a ningún periodista se le ocurrió contradecir al Presidente con unas palabras que repitió en campaña y que antes del incidente Otero: “Yo no estoy en esto para ser el guardián del pasado, sino un constructor del futuro”. Palabras que las volvió a repetir hace poco. Sin embargo, el Gobierno se ha encargado de financiar el Museo de la Memoria. Desde el momento en que le entrega apoyo pecuniario a dicha institución de izquierda, se convierte eo ipso en “el guardián de pasado”. Donde la izquierda impone una visión del pasado. No trate de tonto al electorado. En la semana, recién el tonto inútil del senador Alberto Espina reparó que “me parece que demuestra que la izquierda en Chile siempre ha querido tener, respecto del pasado, una sola verdad oficial”. A treinta y siete años del pronunciamiento militar y a veinte del retorno a la democracia recién despierta de la Matrix. ¿Qué hizo al respecto y su partido? Nada. Mirar al lado. El senador Espina sigue repitiendo los clichés de la izquierda: “aquí hubo una gran violación a los derechos humanos, inexcusable, durante el gobierno militar, imperdonable, y creo que eso es muy bueno para no repetirlo hacia el futuro”. Expresiones como esas son las que les gusta la izquierda, pues lo que ésta llama ‘violaciones a los derechos humanos’ es el enfrentamiento entre los grupos terroristas y los militares o de terroristas y carabineros. Así, la muerte del fundador del Mir, Miguel Enríquez, del comandante ‘Pepe’ y la muerte de los hermanos Vergara constituyen violaciones a los derechos humanos. En el Gobierno Militar se respetaron la mayoría de los derechos humanos, tan así, que los opositores tenían radios, centros de estudios, institutos que se convirtieron posteriormente en universidades (privadas), colegios (privados), restoranes, revistas, y las personas hasta podían entrar con pasaportes falsos como muchos lo hicieron. Finalmente, la jauría ‘progresista’ consiguió lo que quería: la disculpa. ¿Alguien recuerda, la mea culpa y la disculpa del PS, la disculpa del Mir, del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, del Frente Lautaro y la del Partido Comunista? No. Si se sienten orgullosos de su trayectoria. ¿Cómo se van a disculpar en mayo pasado celebraron los 24 años del desembarco de armas de Carrizal Bajo por el FPMR? Todavía, el diputado comunista tiene la desfachatez de decir: "decir tamañas tonterías finalmente le costó el puesto". Ningún periodista le saca en cara Guillermo Teiller las armas de Carrizal Bajo.

Si no queremos convertirnos en los vegetales de los Usurpadores de Cuerpos y perder nuestra memoria individual, hay que seguir luchando contra el nuevo colectivismo, que quiere apoderarse de lo que pensamos.

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domingo, enero 24, 2010

Entre una elección y un carnaval



Finalmente, ganó la Derecha y como decía un lector ni el Museo de la Memoria, ni doble funeral de Víctor Jara, ni nuestra versión del ‘Aló Presidente’ antes de la elección pudo cambiar el parecer de la ciudadanía. Hay que agradecerle a la Concertación por haber mantenido el sistema económico de Pinochet, y no haber seguido al sugerencia del joven economista, “El Mozart de Al” como lo llamó la revista Time a Ricardo Lagos: “La única y verdadera solución es, entonces, la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, los cuales deben pasar al Estado”. Estaríamos como Venezuela de Chávez.


La última cacería de brujas de la Concertación: La semana antes de la elección alguien me dijo que el cientista político progre Patricio Navia, decidió votar por el candidato de la Derecha, el Demócrata Cristiano, Sebastián Piñera. En un principio, no pude procesar hasta que me puse a investigar, descubrí que el señor Navia había condicionado su apoyo si y solo si, el Presidente electo, no colocaba en los cargos importantes del futuro Gobierno, a personas que hubiesen colaborado en el Gobierno Militar. Los ex militares que se reunieron con el presidenciable, podrían haber sido más exigentes. De más está decir, que sin la ‘dictadura’, el señor Navia como el actual rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña no tendría sus cargos respectivos en ese centro de estudio de educación superior.

Fantasmas: Cuando ganó Sebastián Piñera, muchos pinochetistas salieron a la calle con bustos del ex Presidente o con pancartas en el que aparecía con la banda presidencial. Rápidamente la intelligentsia chilena se escandalizó. Así, la periodista Mirna Schindler de TVN 24h, le preguntó al líder de ChilePrimero, Jorge Schaulsohn qué pensaba acerca de ello. Así, primero apareció una carta ‘La Tercera’ de dos investigadores del think tank de izquierda Flacso: Carolina Aguilera y Manuela Badilla. Ambas estaban alarmadas, porque “También llamaron la atención las imágenes de adherentes de Piñera portando fotografías y bustos de Pinochet”. Lo mismo se debatió en el programa ‘Memoria Histórica’ del canal 13 cable. Los anfitriones estaban escandalizados. Mientras Víctor Farías, ex allendista habla de la Revolución Económica de la ‘dictadura’ que nos puso al lado de Estados Unidos y de las economías emergentes del Asia Pacífico, el representante de RN, decía que Pinochet era del pasado, pero sin admitir que los empresarios de ese partido no serían dueños de sus empresas, sino fuera por el Gobierno Militar. Sin embargo, la intelligentsia chilena nunca en los veinte años cuestionó los homenajes a Salvador Allende, quien se salió de la ley y la Constitución. Ni siquiera se han molestado por informar correctamente de por qué se llegó a un punto muerto con la UP a la generaciones que nacieron, desde 1980 en adelante.

Periodismo: La elección pasada quedó al descubierto los zalameros que son los periodistas con la Concertación. Escuchando en la noche de la elección, parece que en el programa ‘Tolerancia Cero’, Matías del Río se dedicó a relatar con imagines las diversas obras de la Concertación, como cuando Ricardo Lagos abrió la puerta Morandé por donde salió Allende para dar la impresión de que éste era un republicano, olvidando que fue solamente “Presidente de la Unidad Popular". Esa es una “obra”. Otra “obra” de Ricardo Lagos fue haberle cambiado la firma a la Constitución del 1980, como si él fuese el autor. En vez de mostrar por gobiernos el despilfarro de dinero que se ha perdido, que uno puede encontrar en diversos sitios o el nepotismo en que cayó la Concertación, ha preferido la complicidad. Así, por ejemplo, en el blog de Bernardita Huerta , que subió el 16 de diciembre del 2009 a su sitio una noticia que se refería a que las organizaciones que defienden a los militares presos, habían descubierto en la ciudad de Valdivia, que varias organizaciones de DD.HH., eran falsas. Lo mismo que las acusaciones que se basaban en el Informe Valech. Recién la semana pasada, la Radio Bío-Bío –una radio de izquierda- informó acerca de las irregularidades. Más de un mes y los periodistas no sabían. Por el blog de la periodista chilena Angélica Mora hace mucho tiempo avencidada en Estados Unidos, subió una carta de ex coronel del Ejército, hablando sobre ellos. El ex militar afirma: “Noten además, estimados camaradas, que no hubo necesidad de señalar absolutamente nada sobre amnistía, prescripción, media prescripción y aplicación de tratados de fecha posterior a 1973. No fue necesario, porque todo es FALSO”. En otro blog, conté la historia del compañero de Liceo del Brigadier Miguel Krassnoff, el terrorista “Iván”, quien entregó información espontáneamente cuando fue interrogado. Con todo, cuando llegó a España dijo que lo habían torturado. Leyendo el libro del señor Julio Bazán Álvarez “Lo Derrocó el Pueblo: La Historia comenzó antes” (Editorial Maye, 2009) que, por cierto, lo recomiendo, él escribe: “En los años transcurridos desde 1973 se ha creado una imagen del gobierno de la Unidad Popular y del Presidente Allende totalmente disociado de la verdad siguiendo el dictado de Lenin: “Hay que repetir la mentira tantas veces como sea necesario, hasta transformarla en verdad””. Volviendo al caso de Valdivia. Esa noticia no tuvo la cobertura en ‘Emol’ o ‘La Tercera’, como ha ocurrido cuando informa en primera plana -sin importa la hora, en que uno los lea por Internet-, de una nueva condena a la los militares que combatieron el terrorismo.

Museo de la Memoria, El Evangelio de Judas y Código de Da Vinci: De nuevo el director del think tank liberal, Arturo Fontaine salió en defensa de esa abominación . Él que se pone aséptico con la Unidad Popular. Me extraña que aquellos que se llamen ‘liberal’ se opongan a que uno dude y cuestione. Les sugiero aquellos individuos que son partidarios de ese Museo, que en sus blog y otros medios recomienden, asimismo, clausurar las diversas escuelas de historia y filosofía, ya que están prohibiendo el pensamiento independiente. Incluso que cierren los think tank. ¿Por qué no cierra el CEP, señor Fontaine? El ‘progresismo’ que se ufana de ser moderno y que se siente orgullo de estos veinte años, no quieren que le recuerden que despreciaba la vida de las clases medias o la burguesía. Julio Bazán cita unas palabras de Jacques Chonchol, del 2008: “Pienso finalmente, y es un tema de reflexión, que no tuvimos en la UP una política más favorable a la clase media”. ¡Qué explicación mariposona! A la clase media la querían destruir. No puede decir eso. Creo haber encontrado la razón. La razón es como dicen los estudiosos, es que en Chile ha emergido una nueva clase media, que ha entrado a las universidades y accedidos a nuevos bienes. Sin embargo, esos sesudos analistas se olvidan que las nuevas clases medias emergieron con Pinochet, cuando en los feudos de la izquierda ganó la UDI. El discurso revolucionario de la década del 70, ni siquiera servía en los feudos de la ex UP a principios de los noventa, que se habían convertidos en pequeños burgueses. La nueva clase media que llaman ‘ascencionalista’ es producto de las reformas económicas de Pinochet. Un día me encontré con un auxiliar del colegio donde estudié. Él me contó que su hijo o hija había entrado a la Universidad del Mar o la de Viña del Mar. Ambas privadas. Esto para recordarle al ‘Mercurio de Santiago’ que las universidades privadas no es legado de la Concertación, ya que cuando se supo el resultado, al día siguiente, mostró como logros del oficialismo la cantidad de universidades privadas que nacieron en estos veinte años. La izquierda no quiere que les recuerda, las palabras de José Antonio Viera Gallo, actual ministro: “Algunos han pretendido que el segundo camino hacia el socialismo excluye la Dictadura del Proletariado y han buscado amparo en las palabras presidenciales. Ésta ha sido una vieja pretensión de la socialdemocracia europea” (“Cuadernos del CEREN”, Universidad Católica de Chile, N° 15, diciembre 1972, p. 160)”. El progresismo chileno se comporta igual que la Iglesia Católica de la novela Dan Brown y la discusión sobre el Evangelio de Judas. Nos imponen una visión y nos ocultan otra. Reemplacemos el Evangelio de Judas y María Magdalena por la Unidad Popular. ¿Por qué ocultan? El pasado la de la izquierda es el presente de la nación venezolana, y ello les llena de vergüenza.

El Carnaval Cultural y la intelligentsia chilena: Como es costumbre, Bachelet nunca ha ocultado sus simpatías al totalitarismo. Sin embargo, la intelligentsia chilena se escandaliza porque alguien saca el retrato de Pinochet y no critica el símbolo del puño en alto de socialismo bajo el cual murieron ochenta millones de personas y que en Chile nos llevó a una guerra civil, durante el siglo XX. Nunca la intelligentsia chilena ha criticado las banderas comunistas, el nexo del PC con las FARC y el saludo totalitario del socialismo. En efecto, en el último carnaval cultural de Valparaíso a la asistió la Presidenta, "El Mercurio de Valparaíso" cuenta que: “ comenzaron a aparecer imágenes de puño en rojo en la pantalla gigante…..El cierre del segmento fue con todos los artistas sobre el escenario interpretando “El aparecido” de Víctor Jara, seguido de “El pueblo unido”, con puños en alto, incluido el de Bachelet, además de gritos de la masa en contra del Presidente electo y con un alcalde Jorge Castro (UDI) que fue de los pocos que vio el acto en silencio y luego emprendió la retirada con su esposa”. Para Arturo Fontaine y el equipo liberal tiene que toda una gracia ver el puño en alto, como si nada hubiese pasado en el siglo XX. En otras partes, estaría prohibido. A Bachelet le recomiendo como lectura de verano: “Lo derrotó el pueblo”.

PD: La foto es del Carnaval Cultural de Valparaíso 2010

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martes, diciembre 29, 2009

Mentiras



El reciente nombrado Presidente de la Corte Suprema, Milton Juica declaró: “Creo que en la época de la dictadura el Poder Judicial no se comportó a la altura, especialmente la Corte Suprema”. Se le olvida que los propios ministros de la Corte Suprema en tiempos de Allende estaban atemorizados por los terroristas, pues éstos quería liquidarlos. Parafraseando, a Juica podemos decir que en estos veinte años de democracia y en democracia, el Poder Judicial no ha estado a la altura. ¿Por qué? Porque no ha aplicado la Ley de Amnistía que benefició a muchos personeros que han trabajado en el aparato público en estos veinte años, se ha saltado la prescripción y la cosa juzgada, se ha limitado ha investigar para un lado y para otro, no ha respetado la ley para personas de mayores de 70 años, permitir el perjurio, condenando a base de presunciones sin tener pruebas, inventando delito como ‘el secuestro permanente’, han trasgredido el principio de legalidad base del derecho penal Occidental, han trasgredido el principio de reserva. La Corte ha trasgredido la norma que dice que “las disposiciones de un tratado no obligarán a una parte, respecto de ningún acto o hecho que ha tenido lugar con anterioridad a la fecha de entrada en vigor del tratado para dicha parte ....”, como es cuando ha condenado a un militar por crímenes de lesa humanidad; cosa que recientemente Chile se inscribió.La Corte Suprema en los casos denominados “derechos humanos” o “privilegios humanos” ha aplicado la ley de embudo: ancho a los terroristas y angosto a los uniformados que los combatieron. Naturalmente que no son casos de derechos humanos los delitos cometidos por el terrorismo previo al 11 de septiembre de 1973, ni tampoco los ocurridos durante el Gobierno Militar, ya que esos son ‘delitos comunes’ para la izquierda; aunque el objetivo era político. En fin, no ha respetado el Estado de Derecho y el principio del liberalismo la igualdad ante la ley. En las cárceles donde están encerrados los militares tenemos varios Alfred Dreyfus como el brigadier Miguel Krassnoff , cuyo delito es haberse enfrentado al terrorista y fundador del Mir, Miguel Enríquez, sólo que aquí no ha habido error, sino alevosía y predimitación por parte de la Justicia para estar bien con el poder político. Aquí no hubo genocidio como tanto le gusta decir al progresismo. La derecha ‘liberal’ o chamberliana como yo la califico no dice nada respecto a esos abusos de poder.

Los intelectuales orgánicos nunca se cansan de mentir. Así, el cientista político Patricio Navia afirma en su última columna en ‘La Tercera’: “Uno de sus legados menos comentados será haber presidido sobre el fin del fantasma de Pinochet. Bachelet, correctamente, no le otorgó funerales de Jefe de Estado. En derechos humanos, la Mandataria cerró el ciclo. Una mujer que fue víctima de las violaciones a los DD.HH. ocupó el sillón de La Moneda”. Navia miente en dos cosas: la primera, es que Bachelet no le fue una víctima de las violaciones de los derechos humanos. No fue torturada, ni tampoco estuvo en Villa Grimaldi. Ya sabemos que para Patricio Navia como tantos intelectuales progres los terroristas que han indultado la Concertación no le violaron los derechos humanos a las personas que asesinaron, ya sea bajo el Gobierno Militar, ya sea en democracia. Segundo, el circo de los derechos humanos y de Pinochet va continuar con el Instituto de los Derechos Humanos y con el Museo de la Memoria, de la cual la Presidenta asumirá el cargo de directora, apenas termine su mandato.

A otro que le gusta mentir es, pues, el candidato de la Alianza por el Cambio, el demócrata cristiano, Sebastián Piñera. En efecto, en una entrevista concedida al diario ‘La Tercera’ afirmó:” -por la historia del régimen militar y sus atropellos a los derechos humanos- que viniera una corriente a favor de quienes más lucharon por recuperar la democracia, que fue la Concertación.”. Repite los clichés de la izquierda sobre derechos humanos. Después de todo, el joven estudiante de Harvard no sacó a los terroristas de las empresas y fundos tomados por la Unidad Popular, ni los combatió cuando gobernaron los militares. No fue la Concertación quien recuperó la democracia, sino los militares, ya que los opositores al Gobierno Militar abolieron en democracia o en la vieja democracia la propiedad que estaba garantizada en la Constitución de 1925. Si gracias a que está resguardada la propiedad en la Constitución de 1980, Piñera pudo prosperar como empresario.

En política es un buen negocio mentir.

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lunes, diciembre 14, 2009

El Bebé de Rose Mary



Quería hablar de la derecha, pero prefiero hablar del Mesías que iba a romper los esquemas de la izquierda y derecha, de la Unidad Popular y el Gobierno Militar. Así lo vemos en un ex columnista de la Concertación y que luego apoyó a Marco Enríquez Ominami, Max Colodro escribió días antes de la elección presidencial en ‘La Segunda’: “Frente a la inercia de un país dividido por un golpe militar y una larga dictadura, fue capaz de conectarse con una sensibilidad emergente, no contaminada ya por odios o revanchismos. Entendió que las nuevas generaciones podían mirar el pasado como un aprendizaje, como algo que era imperioso no volver a repetir, y que ello era una tarea de todos”. El Mesías, nuestra Obama chileno iba acabar con todos los males. Como de costumbre, el columnista progresista miente acerca de la división del país, pues quién dividió el país entre buenos y malos, fue la izquierda leninista marxista y guevarista de la Unidad Popular. Señor Colodro, ¿Se olvidó de las palabras de Salvador Allende, el Hitler chileno? "Yo no soy el presidente de todos los chilenos, soy el presidente de la Unidad Popular".

Me causa risa los comentarios de los cientistas políticos que votaron por Marco, como , Cristóbal Bellolio que no es cientísta político y , Patricio Navia . Aún creen porque es Marco es sinónimo de cambio.

Lo que llama la atención es su discurso antipluralista el día de la elección: "a mi no me de los mismo que gane la derecha, porque yo soy candidato presidencial. Yo no comparto la mirada de Sebastián Piñera sobre Chile (...) Yo los invito a todos a que nos unamos para derrotar a los conservadores, pero con ideas de presente, no con las ideas de 1940 ni los miedos de 1970". El representa, por el contrario, lo peor de la izquierda. Si gracias a ideas conservadoras como el respeto a la propiedad Chile está mejor que los países latinoamericanos.

Y, qué decir sus palabras, cuando se supo que no había ganado: "Confieso que hubiera querido abrazar a mi padre como abracé a Manuela". Durante la campaña dije que era un resentido social, pues a cada momento sacaba la muerte de su padre terrorista y fundador del Mir. Otros perdieron a sus padres, gracias al terrorismo del Mir. Guardan su dolor silenciosamente. Desde luego, que Marco, el Mesías, nunca mostró ningún gesto por la pérdida de esas vidas. Ningún político de derecha ni menos un periodista le dijo la verdad sobre su padre, que no fue asesinado. Y que su padre no creía en la democracia liberal.

Por último es para risa las siguientes palabras, cuando critica Piñera: "es la continuidad más triste del status quo y representa lo más cruel del mercado". Según nos informó la prensa, el Mesías se fue volando en helicóptero al balneario de Zapallar para votar, pues su familia socialista tiene una casa allí. Dicho sea de paso, Zapallar es un balneario donde la gente que tiene harta plata va veranear.

Marco Enríquez Ominami, nuestro Obama chileno terminó su discurso reproduciendo las palabras de Allende, él quería superar las odiosidades del pasado, ni ser de la Unidad Popular, ni del Gobierno Militar: "Viva el pueblo, viva los trabajadores, Viva Chile". De alguien que sostuvo que indultaría a los militares siempre y cuando tuviesen Alzheimer nada bueno puede salir.

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martes, abril 21, 2009

Temas de futuro, temas de pasado








Un joven abogado veinteañero que trabaja en la Universidad Adolfo Ibáñez y en la Fundación Futuro, esto es, la fundación del candidato presidencial Sebastián Piñera y columnista del diario ‘La Tercera’, Cristóbal Bellolio argüía que los de su generación no tuvieron nada que ver con el Gobierno Militar, la Unidad Popular y la Guerra Fría. Eso significaba otro modo de hacer política. Decía, además, que esa generación copaba literalmente los medios, universidades, think tank y se caracterizan por el emprendimiento social, entre otras cosas.

Alguien podría preguntarse, ¿por qué los medios no les ofrecen columnas a las personas que reiteradamente escriben en la sección Cartas al director? Ahora bien, según el bloguero Jorge A. Gómez , el mérito de la juventud no sería un buen argumento, porque ellos simplemente, reproducirían las élites o serían un apéndice de éstas. Estarían allí por tiene buenos lazos de amistad, o como dicen en Chile, apitutados. La crítica de Jorge me parece justa y legítima. Sospecha.

El error de Jorge es que centra solamente en la parte política, cuando hay en realidad, una generación con otra actitud, que no esperan ser empleados, sino ellos ser los dueños de su destino. Eso lo veo cuando uno se mete al sitio Emol, y la sección mujeres, diseño y arte, que unas veinteañeras abrieron un tienda de zapatos y de trajes para mujeres. Ya que está de moda ser mujer en Chile. Desde luego esas veinteañeras no son las pioneras, pues, por ejemplo, la tienda Marie Claire se fundó en 1975, mientras las mujeres de izquierda se oponían a ello. Desde luego, la mujer que fundó esa tienda no apareció en la prensa, ni las mujeres dueñas de fuentes de soda,ni tampoco un tía que en los ochenta tenía una empresa dedicada al aseo industrial –un nicho masculino-. O bien, que los jóvenes artistas abran galerías de arte alternativas a los circuitos oficiales, o que un joven diseñador solamente utiliza el programa Paint de Window en vez de tela, que ha expuesto y publicado catálogo de sus pinturas. En las ingenierías vemos lo mismo. Un proyecto que lo tenía en la Universidad, lo transforman en empresa, otros que están en el primer año de universidad comenzaron a facturar e incluso entran en relación con empresas extranjeras; otros, como encontré en la red una empresa, cuyo negocio son los estampados en la comuna de Maipú, y se publicitan con el siguiente mensaje: “vendemos por internet igual que amazon”, y entre sus logros estaba el haberle hecho unas poleras al cuerpo de bomberos de su comuna. Hay personas valiosas que no necesitan del concurso de los políticos.

El mismo discurso Cristóbal Bellolio le escuché en el programa de entrevistas “Sin corbatas”, cuando entrevistaron al diputado liberal de Renovación Nacional, Francisco Chahuán. En efecto, él dijo que tenía 16 años para el plebiscito, menos la Unidad Popular y la Guerra Fría. Chahuán sostuvo que a él le interesaba los temas de futuro, y no los temas de pasado. Y eso era lo que tenían en común los diputados Karla Rubilar, Marco Enríquez Ominami, Valenzuela, Kast y Rodrigo Álvarez. Ahora entendí por qué Rubilar y Chahuán no se pronunciaba sobre el caso del terrorista Woodward a diferencia de José Miguel Kast. Pronunciarse sobre la prescripción del delito y la aplicación de la Amnistía es tema de pasado. Si lo invitan a formar otra comisión para saber si Pinochet estuvo en alianza con los hombrecitos verdes y elaborar otro informe 4.5.8 Recargado, para blanquear a la izquierda, se van a ofrecer Rubilar y Chahuán, eso sería tema de futuro. El diputado se equivoca, cuando sostiene Marco –el hijo del terrorista y fundador del Mir, Miguel Enríquez- le interesa los temas de futuro, pues no hubiese declarado por la prensa: “Yo soy hijo de dos personas: un sobreviviente y otro que perdió la vida. Entonces la política la entiendo de una forma distinta a cómo la entienden muchos: mi papá murió dejó tres niños huérfanos, tres mujeres por sus ideas, y mi otro papá, que es Carlos, se fue exiliado, a su papá lo torturaron…..lo que hay detrás de la política, no es problema de alternancia, es un tema de trascendencia y de dar peleas mayores” (El Mercurio de Valparaíso, 11-04-2009). Marco representa el pasado. Para vencer a la izquierda o que la izquierda deje ser izquierda, la derecha tiene actuar como ella en algunas ocasiones. Cuando leí esa parte de la entrevista, reparé que la derecha debe hacer el ejemplo del diputado Marco, esto es, los parientes de las víctimas que sufrieron tortura durante la UP y fueron víctimas del terrorismo del padre adoptivo y biológico de Marco, antes del 11 de septiembre, durante el Régimen Militar y en democracia, se presenten a alcaldes, concejales, parlamentarios, para que sepamos de su testimonio; pues enfrentar la maldad y terrorismo “es un tema de trascendencia”. Ya sabemos las ideas de su madre, Manuela Gumucio: terrorismo y más terrorismo. El diputado Enríquez-Ominani contó que a él cargaba que en Francia los exiliados casi lo reverenciaran, solo por hijo del terrorista Miguel Enríquez. Entones me di cuenta, que Marco era el Harry Potter de la política chilena, pues a igual que el mago el único mérito de Harry era que a su padre lo habían asesinado. En el programa ‘Tolerancia Cero’, él dijo que haría posible la “extrema derecha”, o sea, la UDI, no llegase al gobierno. Precisamente, gracias a las ideas de los jóvenes que trabajaron en el Gobierno Militar, el diputado Enríquez-Ominani tiene su productora. De lo contrario, si hubiese triunfado el Mir, Marco sería la versión chilena de la cineasta nazi Leni Riefenstahl. Nos narraría los fusilamientos masivos que su padre biológico hubiese hecho como la Cheka de Lenin, los planes quinquenales del gobierno socialista, las purgas a los elementos reaccionarios de la izquierda y el nacimiento del nuevo hombre socialista.

Volviendo a Chahuán. Tema de pasado es llamar terrorista a Miguel Enríquez; tema de futuro es llamarlo “guerrillero mirista” como le llama Patricio Navia ; Tema de futuro es hacer una exposición fotográfica sobre 1973 y 1990 que organizó el Ministerio de la Cultura; tema de pasado, es mostrar las fotografías de la Unidad Popular; tema de pasado es criticar que el grupo terrorista Mir reciba una pensión por haber sido una ‘empresa limitada’; tema de futuro es que la coalición oficialista saque a colación el Gobierno Militar, cuando está en aprietos; tema de futuro fue la apertura de la puerta Morandé por Ricardo Lagos para reivindicar el allendismo; tema de pasado es malo criticar que al salón Blanco de La Moneda se le haya puesto el nombre de Salvador Allende, cuando éste dijo ‘No era Presidente de todos los chilenos’ y antes de suicidarse o que lo mataran los agentes cubanos ordenara destruir todos los bustos de los presidentes que lo precedieron, salvo dos o tres; tema de futuro son los Informes Rettig y Valech; tema de pasado es mostrar la violencia que originó la izquierda entre 1967 y 1973 con el propósito de instalar la dictadura del proletariado; tema de futuro es indultar a los terrorista; tema de pasado es negárselos a los militares; tema de futuro es recordar las violaciones a los DD.HH., durante el Gobierno Militar; tema de pasado es sostener que los terroristas del Mir y otros le violaron los DD.HH., a la contraparte; es tema de futuro recordar cómo la izquierda luchó para recuperar la democracia; tema de pasado es recordar cómo la izquierda destruyó la democracia y cómo el Gobierno Militar recuperó la democracia , según la óptica del derechista José Piñera.

Aunque Chahuán y Bellolio son de generaciones distintas, pues los separan más de una década, ambos repiten que no estuvieron en el plebiscito, ni en la UP y la Guerra Fría. Después me puse a reflexionar sobre lo qué significaba esa expresión, sobre todo, la Guerra Fría. Primero, es una forma de banalizar la maldad, y segundo, es una forma de banalizar la lucha que hubo en diversos frentes –intelectual, moral y la acción- entre el totalitarismo y la democracia liberal en el siglo XX, y que en el país le costó estar al borde de una guerra civil, ad portas de un régimen totalitario y las pérdidas de vidas por el terrorismo. Es justamente lo que quiere la izquierda. En el caso de Chahuán, cuando estaba en la enseñanza media no le interesaba la guerra entre sandinistas y contras, los atentados del Sendero Luminoso y el peligro de una Guerra Nuclear. La respuesta la encuentro infantil. En el caso de Bellolio, le faltó decir que tampoco estuvo involucrado en la Segunda Mundial, ni el desembarco de Normandía, ni estuvo en las Cruzadas, ni el Lepanto para no herir la sensibilidad de los musulmanes como ocurre en Europa, ni menos en el desfiladero de las Termopilas, donde murieron los 300 espartanos, en el primer choque de civilizaciones. Además, no creo que los jóvenes de la edad de Bellolio que militan la DC, PS, PRSD, PPD y el PC, estén dispuestos a sacarse la odiosidad del ‘Ni el perdón ni el olvido’, esto es, la lógica binaria del socialismo. Como Tomás el Apóstol, tengo que ver para creerles. Bellolio se ufana su talante liberal. Se olvidan, sin embargo, tanto Bellolio como Chahuán de la lucha que tuvieron que dar filósofos, escritores, economistas liberales y conservadores como von Mises, von Hayek, Friedman, Ayn Rand, Paul Johnson, Jean François Revel y Sowell, entre otros, durante la Guerra Fría, para desmantelar las falacias del socialismo, como si hubiese sido una tarea fácil en el mundo académico dominado por la izquierda. Y aquí el esfuerzo que realizó el político Jaime Guzmán para sacar del ámbito político la odiosidad de la lucha de clases. Bellolio y el Chahuán temen rebatirle a la izquierda donde más les duele.

Con personas como Bellolio y Chahuán puedo decir que la derecha está clínicamente muerta.

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martes, enero 01, 2008

Ricardo Lagos el Rey Sol, absolutista y estafista

Escribo este artículo con el propósito deliberado para que Ricardo Lagos no vuelva a La Moneda. Un pequeño aporte. Si eso es ‘asesinato de imagen’, eso será. Después de todo, ellos lo han realizado con los militares procesados con los tribunales populares del nuevo periodismo chileno. El hecho es que Ricardo Lagos usó prácticas stalinistas con la historia reciente. Eso no tiene perdón de Dios, si es que existe. Lagos y la Concertación es responsable de que “se ha mantenido secuestrada la memoria de los chilenos, hasta el punto de creérsela ya muerta”, como dice el abogado Luis Valentín Ferrada. Le perdono la corrupción y el despilfarro, más no la tergiversación de la historia. Ricardo Lagos nunca ha sido ‘estadista’.

Cuando hace semanas salió el informe o los informes sobre el transporte público de Santiago, conocido como Transantiago, inmediatamente los peones de Ricardo Lagos comenzaron a defenderlo, por una parte. Incluyendo la Presidenta. Y, por otra parte, Ricardo Lagos comenzó su sermón típico acerca de las formas o trato que hay que tener en democracia. En efecto, el ex Presidente se expresaba así: "en democracia tenemos que ser capaces de tener una relación cívica adecuada y en último término no se está insultado a Ricardo Lagos, se está insultando a alguien que desempeñó la Presidencia de la República y eso le hace mal a Chile" (3-12-2007).

Cuando Ricardo Lagos habla de esa forma, lo único que hace esconderse. Lagos utiliza la ‘figura de la Presidencia’ para sancionar toda crítica. Chile es una república, no una monarquía absolutista. Más aún si comparamos las críticas que han recibido los Presidentes norteamericanos George W. Bush y Ronald Reagan, veremos que ellos nunca se han escudado en la ‘figura de la Presidencia’. Nadie critica la figura de la Presidencia, sino al individuo que la ocupa.

Lagos crítica a ciertos políticos (la oposición) por la manera en que se expresan. Menos mal que no crítica la prensa servil a la Concertación. Ahora bien, compárese esta cita sacada de La Democracia en América, de Alexis de Tocqueville por el 1830: “En todo este asunto, el lenguaje usado por Jackson (El Presidente) ha sido el de un déspota sin corazón, preocupado únicamente de conservar el poder. La ambición es su crimen y en ella encontrará el castigo” (Vincenn’s Gazette). Supongo que en aquella época el Presidente Jackson si es que leyó ese tabloide, no se escudaría ‘en la figura de la Presidencia’.

Puesto que los proyectos emblemáticos del gobierno de Lagos han fracasado y ha salido a la luz la corrupción, el despilfarro en Ferrocarriles del Estado, Codelco, los programas empleo y otras empresas estatales, entonces hay que defender la Obra de la Concertación en los últimos 20 años. No importa que se haya despilfarrado más de US$ 1000 millones. Después de todo, paga Moya, como dicen en Chile. Me parece que, cuando hablan de la Obra con mayúscula veo una imitación burda al Gobierno Militar. En un sitio, un bloguero se quejaba que la Obra con mayúscula del oficialismo le recordaba la Obra del Opus Dei.

Hay que decir la verdad. Por la verdad me refiero a lo que el filósofo alemán Edmundo Husserl, padre de la fenomenología hablaba de describir cómo son las cosas. En este caso cómo fueron las cosas. Y la verdad es que los logros de los 20 años de la Concertación se deben al Gobierno Militar. Hay que recordar que tanto Ricardo Lagos como Michelle Bachelet apoyaron un gobierno que promovió la violencia, el terrorismo con el objetivo claro de imponer un régimen totalitario y colectivista, donde ser empresario constituía un estigma. Y ese gobierno cuando fue derrocado dejó al país con una inflación del 600%; aunque otros lo aproximan a 1000%; Chile tenía reservas negativas en más de 230 millones de dólares; el déficit fiscal era del 25%. Como dice Alfonso Márquez de la Plata en su libro ‘Salto al futuro’ a propósito de que al Gobierno Militar le imputen una ‘deuda social’: “El Gobierno Militar se encontró con una situación realmente caótica. La gente debía formar interminables colas para obtener comida y muchas veces las personas más modestas no encontraban, luego de largas oradse espera, alimento alguno para satisfacer el hambre de sus hijos”. A lo anterior hay que agregar, las tomas de las fábricas y de los campos, los cuales no producían porque los tenían grupos terroristas de izquierda. Teniendo esos antecedentes, ¿cómo Lagos y Bachelet puede ufanarse de sus logros si no pueden explicar ese salto entre septiembre de 1973 y marzo de 1990?

La Concertación dentro del país critica el modelo liberal, sin embargo, en el extranjero se vanaglorian. La prueba de ello uno lo puede encontrar en la revista mexicana ‘Letraslibres’, la que en septiembre le dedicó a Chile. El título de ese mes era algo así: “Chile: modelo ha seguir”. En ese número escribieron los novelistas Rafael Gumucio y Carlos Franz actual embajador de Bachelet; el filósofo Martín Hopenhayn, el cientista político Patricio Navia y el propio Ricardo Lagos, entre otros. Todos ‘progresistas’. ¿Cuál es el mejor modo de inventarse el mito? Teniendo un ejército de novelistas, intelectuales, poetas y cineastas para que cuenten cuentos.

Así, Lagos escribe en su artículo “Chile: creatividad para el desarrollo”, que lo primero que hizo fue abrir el Palacio de Gobierno como señal república. No explica por qué la Unidad Popular quería destruir la república burguesa. A continuación nos habla de los informes Valech y Rettig, más no nombra el ‘Acuerdo de la Cámara de Diputados’ de agosto de 1973 en que denunciaba la flagelación, tortura y la violación de la mayoría de los derechos humanos que realizaba el gobierno socialista, y ni siquiera la Revista Punto Final de ese año, en que afirmaba que la Investigaciones de la UP torturaba. Lagos habla de la apertura comercial. Leerlo es para matarse de risa: “Del mismo modo, como Chile tiene un mercado pequeño, nos atrevimos a decir: “Abrámonos al mundo; si el mundo se va a globalizar, atrevámonos a competir. Ya que la globalización viene para quedarse, más nos vale prepararnos para ella. Así que bajamos los aranceles e hicimos acuerdos con los distintos bloques económicos del mundo”. Sin embargo, Chile se abrió en forma unilateral en 1976 tal como lo hizo Hong-Kong, sin aspavientos. Las palabras de Lagos se encarga de refutarla su predecesora, Michelle Bachelet, quien dijo que “Chile vuelve de donde nunca debió haberse ido, [...]significa el reencuentro de mi país con uno de los procesos de integración más importantes de América Latina y porque permite acercarnos a nuestros países y pueblos ". O sea, la propia Presidenta le dice a Ricardo Lagos que la apertura comercial fue un error. Chile bajo Pinochet se salió de la CAN porque las políticas proteccionistas de altos aranceles contradecían la apertura económica, a la cual se opusieron quienes gobiernan hoy día Chile. Y también la Iglesia Católica. Igualmente, las palabras del primer Presidente elegido Patricio Aylwin contradicen a Lagos, pues el mandatario demócrata cristiano llamó ‘cruel’ al mercado.

Después Lagos agrega: “Entendemos que son ciudadanos y no consumidores los que van a plasmar la sociedad que los chilenos queremos construir. Y esto hace al ser humano el centro de nuestras preocupaciones públicas”. La típica falacia socialista de separar el ser humano entre ciudadano y consumidor, cuando uno es a la vez los dos. Diría que durante el gobierno de Lagos el ciudadano se convirtió en súbdito del Estado. Y donde escribe ‘hace al ser humano el centro de nuestras preocupaciones’ debió escribir ‘hace la burocracia o sea los políticos de la Concertación el centro de nuestras preocupaciones’.

Si en este año, los propios ministros del Gobierno llamaron a manifestarse contra el ‘neoliberalismo’ que ha mejorado el bienestar de los chilenos.

El filósofo Martín Hopenhayn en esa oportunidad comenta el destape chileno con La Casa de Vidrio, el surgimiento del paskín ‘The Clinic’, el destape radial con la película ‘El Chacotero Sentimental’, reality shows, los desnudos Spencer Tunick, etc. ¿Todo ello que describe Hopenhayn se podría haber realizado bajo un gobierno socialista de corte marxista leninista como el Allende, donde toda la propiedad pertenecía al Estado? O esos fenómenos son productos del capitalismo o de un modelo que respeta la propiedad, la libertad y la vida como señala la Constitución del 80. Tal vez, los Padres Fundadores de los Estados Unidos no pensaron 150 años después, surgería el mundo del Comic, la revista Playboy y todas las manifestaciones de contrapunto a la Norteamérica conservadora.


Hablar del estafista y absolutista Ricardo Lagos da para mucho. Rafael Gumucio se equivoca cuando dice que las instituciones funcionan, pues funcionan para un lado del espectro político. En su imaginario de novelista exagera la figura de ciertas personas “en especial el hiperbuscado y siempre peligroso Manuel Contreras, el director de la DINA”. ¡Un viejo de setenta años él lo considera peligroso! Yo mismo podría decir del terrorista del Mir y actual ministro de Defensa, José Goñi.


El cientista políticoPatricio Navia alaba ‘modelo de la Concertación’. Dicho sea de paso, cada vez que intento escribir cientista en el Word, cientista se transforma en ‘cuentista’. ¿Será porque las columnas que escriben sobre la UP y los logros de la Concertación tienen mucho de fábula?


También Navia miente cuando dice: “Chile pasó de ser un país de enemigos bajo Pinochet a una república de ciudadanos”. Se equivoca, pues quienes introdujeron la categoría de ‘enemigo’ en la política con su revolución violenta de Ernesto ‘Che’ Guevara, la lucha de clases y al más puro estilo jacobino -sin haber leído al filósofo alemán Carl Schmitt - en Latinoamérica, fue la izquierda. Además, militarizó la política.


Con todo, Navia es el único que tiene la honestidad intelectual al escribir: “Si bien la Constitución ha sido modificada y “democratizada”, Pinochet sigue siendo el padre del Chile actual”.


Lo demás es puro mito.

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