sábado, diciembre 15, 2018

Jorge Edwards antes de Jorge Baradit


    A mí me interesa la verdad y no lo que sienta los demás. Además de la justicia. A muchas personas de derecha les molesta que escritor Jorge Baradit tergiverse la historia, poniendo siempre los zurdos como los buenos y los malos las personas de derecha. A ese escritor de ciencia ficción le hubiese gustado que la historia de Chile haya tenido otro rumbo. Ahora bien, cuando lee las declaraciones de personajes públicos tales como actores, escritores, cineastas y documentalistas de la época de la Unidad Popular, se da cuenta que mienten. Encuentro que el novelista Jorge Edwards está a la misma altura que Baradit, cuando habla de Allende, la Unidad Popular y el Gobierno Militar.
   Los dos escritores se llaman Jorge. 
   El novelista ha dicho que él no es converso como Mauricio Rojas y Roberto Ampuero. Sigue siendo de izquierda. Por eso, se inscribió como militante de Evolución Política. 
  Por mediados de los noventa entré a una librería de Viña del Mar y vi el libro El Whisky de los poetas del galardonado Premio Miguel de Cervantes y Premio Nacional de Literatura, Jorge Edwards. Me puso a hojear el libro hasta que encontré el artículo La mediocridad en la política. Primero habla de que los españoles quieren formar parte de la Unión Europea como modelos Inglaterra y Suecia. Después dice: 
  "En mi país, en Chile, durante la experiencia de la Unidad Popular, experiencia mirada con tal universales simpatías por los intelectuales de todas las latitudes, lo que faltaba precisamente era el consenso mínimo que hubiese podido evitar la crisis del sistema. Se quiso realizar una experiencia revolucionara desde una minoría de votos y sin haber buscado un acuerdo con una de las fuerzas más decisivas del país, la democracia cristiana. En esta forma, el Gobierno de Allende que en sus orígenes había presentado un programa socialdemócrata, un proyecto de economía mixta no demasiado diferente al que acaba de esbozarse en los artículos económicos de la nueva Constitución española, terminó arrastrado por fuerzas centrífugas, de manera que los gestos y los símbolos, juntos con invadir las calles y la prensa, empezaron a transformarse rápidamente en realidad conflictivas: tierras y fábricas ocupadas, minas extranjeras nacionalizadas sin pago de compensaciones, etcétera".
  El párrafo mencionado que me chocó, pues decía lo opuesto a lo que sostenía los militares. Algo me molestó desde que lo leí. Por un tiempo le creí el relato de la izquierda, hasta que un ex Mapu, que militaba el PPD en una casa dijo que querían instalar una dictadura comunista. Así supe que todo lo que decía los ex UP era falso. He mostrado en mi blog, que la socialdemocracia chilena de hace más de cincuenta años no tenía ninguna relación con esa corriente política que había en Europa Occidental. Queda claro que la Democracia Cristiana es un partido de izquierda. 
  También me molestaron otras expresiones de él que leí por los medios. Según Edwards, Allende respetó el Estado de Derecho. En mi blog, encuentro las siguientes palabras de él sobre Salvador Allende: "Yo creo que manejó la economía con bastante ingenuidad y poco conocimiento (...), pero intentó hacer algo en un país que era muy conservador y muy reaccionario". Las personas que se opusieron a la Escuela Nacional Unificada, a las Junta de Abastecimiento o JAP, o que aquellos que se quejaron de que sólo podían comprar lo únicamente el Estado permitía, cuando antes tenía libertad para comprar y vender lo que quisieran, eran unos tontos. Se parece a las declaraciones de Bachelet en su segundo mandato. En otro artículo publicado en La Segunda, el novelista había dicho que la clase media de la época no entendía el fabuloso programa marxista de la Unidad Popular.
  Cuando gobernó Ricardo Lagos, el escritor afirmó en una entrevista al diario El País de España: “La transición a la democracia no ha terminado y la reconciliación no ha comenzado”. Cuando Rafael Mera tenía su blog comentaba que teníamos la transición más larga de la historia. Y esta transición, agregué yo durante el segundo gobierno de Bachelet, que iba terminar cuando la izquierda tuviese su Constitución chavista. En otra parte de la entrevista, el periodista le pregunta por qué en su última novelas muestra un rechazó a las posiciones extremas. Edwards responde que él escribe desde la compasión y que el país necesita superar la división “típica de la guerra civil de 1891, de la Unidad Popular y de la dictadura”. Se le olvida que el Gobierno Militar dictó una amnistía a pedido de la democracia cristiana y el Partido Socialista venezolano. Además, no se le ocurrió sugerir al presidente socialista Ricardo Lagos como después de guerra civil de 1891 aplicar leyes amnistía a los dos lados. Por eso, el país se reconcilió. Y nadie le sacaba en cara después de veinte, treinta o cuarenta años después las cosas malas de uno u otro lado. 
  A pesar que es abogado no se conoce las leyes, pues avala que el inconstitucional Informe sobre tortura de falsos torturados. Y cuyo criterio es levantar falsos testimonios sin ninguna prueba y sin que el acusado pueda defenderse. Como buen izquierdista, ve la paja en el ojo ajeno y no la viga que tiene: “Prácticamente nadie en el país niega que hubo tortura, a Pinochet lo salvan porque lo declaran demente: ¡es un cambio impresionante debajo de nuestras narices sin que nos demos cuenta!” Después menciona a un señor que estuvo en el centro de detención Tejas Verdes, Hernán Valdés, el cual escribió un libro con el mismo nombre del centro. Edwards lo señala como “campo militar de torturas que dirigió Manuel Contreras)”. Agrega: “Los civiles del régimen no pueden decir que no sabían de la tortura”. La izquierda niega ellos torturaron en el gobierno marxista. Apostaría a que no conoce el documento del Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en acusa al gobierno de la Unidad Popular “de flagelación y tortura”. Tampoco conoce la extensa carta que escribió Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor, ni muchos menos el Acta de Rivera. ¿Sabrá Edwards que Allende le rindió un homenaje a dictador comunista, José Stalin?
   Por sus propias palabras, demuestra que él no quiere reconciliación, pues el periodista le pregunta a propósito de los supuestos torturados que caminan por las calles libremente “¿Es ésta una sociedad enferma?” Él responde: “Hay muchos procesados, condenados y Pinochet está arrinconado, fuera de su cargo de senador”. Además, esto ocurría, mientras Ricardo Lagos indultaba a los últimos terroristas encarcelados de Frente Lautaro, que tuvieron su libertad gracias a las gestiones de monseñor Baeza, quien manifestó que los militares no deberían tener libertad. Los miristas están amnistiados.
   Elogia al traidor general “Cheyre ha ido mucho más allá y ha sido más lúcido que los sectores políticos, que debaten si pedir disculpas”. O sea, los militares derrocaron a Salvador Allende por una simple y antojadiza aventura militar, según la versión de Cheyre.
   Otra mentira: “De repente nos metimos en la guerra fría con la elección de [Salvador] Allende. Creo que ni Allende se dio cuenta, pero Neruda sí, que en esto se había puesto lúcido desde que los cubanos lo atacaron en 1966”. Igualmente, desconoce que Salvador Allende era agente pagado de la K.G.B. La izquierda entre el bien y el mal, opto por este último libremente. Y eso ocurrió antes de la elección presidencial de 1970. Allende fue promotor de las Organización Latinoamericana de Solidaridad, quien manifestó: "Afirmo que ante una estrategia internacional de intervención debemos oponer otra fuerza. Oponer la violencia revolucionaria a la violencia reaccionaria";la declaración del PS de Chillán en que desecha la democracia liberal y optan por la violencia revolucionaria. E igualmente, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria que perseguía los mismos fines del Partido Socialista: instalar la dictadura del proletariado. ¿Cómo alguien tan culto desconoce ambas declaraciones? Siendo presidente del senado, Allende expresó ante el medio italiano Paese Sera: “Si tenemos éxito, y creo que lo tendremos, Cuba y Chile serán dos ejemplos válidos, aunque sean distintos en su fase inicial. Por lo demás, no existen diferencias, nosotros haremos el socialismo como los cubanos”. Tampoco la conoce. ¡Y de repente nos envolvimos en la Guerra Fría! 
   Para el novelista del Peso de la noche, no existió el terrorismo o guerrilla en Chile. 
   Edwards escribió el año pasado en el diario La Segunda sus recuerdos en La Habana. Cuenta que fue a la casa del poeta Enrique Lihn -quien es tío de Cristián Warken-, el cual le confiesa que hablaba bajo “”Por que esto…., está lleno de soplones”. ““¿En tu casa?” El poeta me respondió que los hombres de seguridad se hacían los invitados y que no había manera de evitarlo: soplones en los interiores de las casas, en las porterías de los edificios, en las presentaciones literarias y en las inauguraciones de pintura. ¡En toda la isla! Y nosotros bebíamos nuestros daiquiris y mirábamos hacia otro lado”. Él escribe: “Yo escribí mi testimonio, alrededor de tres años más tarde, porque llegaba desde Chile, y porque la mitad o más de la mitad del gobierno chileno de entonces, el de Salvador Allende y el de la Unidad Popular, pensaban que la revolución castrista era la panacea, la solución de todas las dificultades, de nuestras limitaciones, de nuestras miserias. Yo me convencí en forma muy rápida, a los pocos días de estar en la isla, de que si la panacea fidelista y guevarista llegaba aplicarse en mi país, sería uno de los primeros exiliados. Cuando lo dije en una conferencia literaria, hace pocos años, hubo chileno que abandonaron la sala, furiosos, y que confieso que sentí lástima por ellos, pero también por todos nosotros”. 
   El poeta Enrique Lihn es conocido por el verso “Nunca salí del horroroso Chile”, el cual es evocado para referirse al Gobierno Militar, no la UP ni mucho menos a la guerra civil larvada a que nos llevó la izquierda. 
  Durante a UP se quiso colocar los Comités de Vigilancia al mejor estilo de la Cuba castrista. 
  Sin embargo, él no tuvo esa misma impresión, cuando el buque escuela de la Armada Esmerada fue a Cuba por el año 68 o 69 como lo describe en su libro Persona Non Grata, en la que se pregunta cómo actuarían los militares chilenos en caso de verse confrontados los hombres armados de Castro. En esa oportunidad, la hermana de Salvador Allende, Isabel estaba entusiasmada con la dictadura cubana. 
  La solución de Jorge Edwards ante un intento totalitario por parte de la izquierda es huir. Lógico y sensato. De hecho, muchos chilenos se fueron a vivir al extranjero, cuando salió Allende, porque no querían el comunismo. La otra alternativa es rebelarse y luchar como lo hicieron primero los civiles y luego lo militares, cosa que él descarta.

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sábado, agosto 23, 2014

Por no perdonar nos quedamos sin futuro


 Para cualquiera persona de Derecha, no de la Nueva Derecha, ni los piñeristas, ni de los arrepentidos saben que el país no está en paz, ni está reconciliado. De hecho, a la nomenclatura UP/DC no le conviene cerrar cierto pasado, sino seguir profitando para mantener la sociedad divida. A diferencia de la derecha, la Izquierda sabe que si se deshace del pasado, no tiene futuro. Todas las ideas de ese sector fracasaron, por lo que no les quedo literalmente nada. Así que lo único que les queda para agarrarse es el pasado. Éste último es como flotador o una tabla a la que se agarra el naufrago. Ellos naufragaron, no nosotros. Después de todo, tienen el negociado millonario por los derechos humanos.
 La Vaca Loca en la tierra de los Zulúes visitó la celda donde estuvo Nelson Mandela. La ayudista del FPMR quedó emocionada. En varios países de América Latina, luego de la caída del ex imperio soviético la guerrilla terrorista castrista que fue derrotada se quedo sin recursos para seguir actuando. No hubo paz, sino comenzó la venganza. Olvido para los crímenes de los terroristas y persecución para los militares. En esos países, entre ellos Chile podemos decir que Nelson Mandela no pasó. Con todo, el año pasado antes de la conmemoración del cuarenta aniversario, los políticos de la Izquierda y la Derecha unidas le rindieron un homenaje al líder sudafricano. El objetivo es hacer creer al resto de los chilenos que estamos reconciliados y en paz, lo que es más falso que los falsos torturados y supuestas víctimas. La hipocresía de la Izquierda no tiene límites.
 La Vaca Loca sostuvo en el cuarenta aniversario de la intervención militar, que todavía había personas que justifican lo que la izquierda llama ‘violaciones a los derechos humanos’. Bachelet, por el contrario, justifica todas las tropelías y atropellos a los derechos humanos que en hubo en la Unidad Popular como asimismo las acciones terroristas del Mir y del FPMR. Después de todo, ella fue conviviente de unos de los terroristas, además, de la doctora de la clínica ‘Chiloé’. Y fue entrenada por la siniestra STASI. Si fuese una persona decente, no se hubiera comparado con la niña judía Ana Frank durante su primer mandato. Desde luego, que a ella y a las feministas de Izquierda no les importó que hayan salido muertos o heridos, ya sea niños o mujeres producto de artefactos explosivos colocados por el FPMR en su lucha contra el Gobierno Militar.
 Lo que tenemos es la paz social. Si escuchan a un político hablar de paz social es de Izquierda o cercano a ella. Esa paz con adjetivo se basa en la extorsión, el amedrentamiento, la intimidación, y hasta en el asesinato si les conviene. La típica artimaña de los terroristas chilenos una vez que caen presos, es doblegar a la autoridad con huelgas de hambre, tal como lo hizo el terrorista Héctor Maturana Urzúa que recientemente visitó el país, y que fue liberado durante el gobierno de Aylwin. Viviendo actualmente en Bélgica.


Haciendo zapping llegué al documental del History Channel “El Milagro de Mandela”, donde brevemente alguien contaba su experiencia en la "Comisión Verdad y Reconciliación", y luego aparecía el arzobispo anglicano Desmond Tutu, quien explicaba el lema de la comisión que presidió. El lema es: “Sin Perdón no hay Futuro”. Las personas que contaban sus testimonios se acogía a la amnistía. De ese modo, Sudáfrica consiguió la paz, no la paz social.


 Nelson Mandela en su largo período en la cárcel tuvo una transfiguración. Por eso, él insiste en respetarle la historia a los blancos como lo muestra la película "Invictus", cosa que los zurdos chilenos no les respetan a las personas de derecha. 
 Hay que recordar que los sudafricanos se basaron en el modelo chileno en su comisión. Las coincidencias son sólo de nombres, no de fondo. 
 Por lo pronto, hay que recordar que los grupos terroristas chilenos exigieron el Informe Rettig conocido como Verdad y Reconciliación, y perseguir a los militares que derrotaron al Mir y luego al FPMR. Para éstos últimos se les aplicó a Ley de Amnistía, y no a los militares. A los terroristas que cometieron crímenes entre 1979 y 1990 fueron indultados o sufrieron penas de extrañamiento en el extranjero. Lo que significa, simplemente, gozar de libertad en otro país y con pensión y todo. Ese es el castigo. 
 El sesgado Informe Rettig está basado en la venganza, mientras que el Informe sudafricano nace del corazón. Por tanto, del perdón. Más bien el lema de la comisión chilena es “Ni perdón ni Olvido”, expresión que uno puede encontrar en graffitis por diversas ciudades o en los carteles, cuando la Izquierda marcha. Y en fotos por internet. Como corolario de lo anterior, crearon el Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos.


En Chile, no encontramos hombres de la talla de Nelson Mandela y del arzobispo anglicano Desmond Tutú. Recuérdese que un miembro de esa comisión, el abogado de derechos humanos, José Zalaquett sostuvo en un programa de radio que los terroristas no cometen acciones contra los derechos humanos. En cambio, sí, los militares. ¿Cómo va ser serio? Al morir Mandela, ese abogado escribió una columna en ‘la Tercera’ llamada ‘Después de Mandela’. La deshonestidad intelectual sin pudor.


Después está el monseñor Alfonso Baeza, vicario de la Pastoral Social, quien se preocupó de que ex presidente socialista, Ricardo Lagos, indultara a un centenar de terroristas del grupo Lautaro. El mismo hombre de Iglesia considerado como “experto” en materias de indulto sostuvo que a los militares presos no había que aplicarle ese beneficio y otros de tipo carcelario. Naturalmente, no hay que haber estudiado en un colegio católico o protestante para darse cuenta que ese monseñor está en las antípodas del arzobispo sudafricano y del mensaje de Cristo. 
 Ni la Iglesia Católica chilena ha estado a la altura siendo incapaz de reconocer a los malos. Más bien han sido ‘tontos inútiles’ de la Izquierda. Primero apoyando a la Unidad Popular, Segundo salvando a los terroristas del Mir y del FPMR, respectivamente, con la Vicaría de la Solidaridad. 
 Es un verdadero contrapunto poner los dos lemas al lado. El de los sudafricanos, “Sin Perdón no hay futuro”, y el de los chilenos “Ni Perdón ni Olvido”.


 Los militares condenados o procesados, muchos de ellos en retiro, nunca se le han preguntado su testimonio, ya sea en el Informe "Verdad y Reconciliación", y en la Mesa de Diálogo, que de éste último no tenía nada. A los zurdos les gusta pelear sin que el adversario tenga la posibilidad de responder en todos los ámbitos Y como si fuera poco lo anterior, la Izquierda chilena aún desea derogar la Ley de Amnistía de 1978. 
A propósito de la palabra ‘amnistía’, la organización de derechos humanos Amnistía Internacional afirma, por un lado, que tiene que derogarse la mencionada ley. Por otro lado, apoya la Ley de Amnistía que se dieron los sudafricanos. ¿En qué quedamos? Desde la Independencia nacional se han dictado más de cien leyes de amnistía con propósito de pacificar el país, pues ese  es el objetivo. No se anda buscando el Hombre Nuevo socialista, que es lo que está detrás de la expresión “Nunca Más”. 
 En el congreso nacional hay un proyecto para degradar a los militares acusados de violar los derechos humanos.
 Muchos creen que dando razones a las personas de Izquierda van a entender. La llamada ‘Batalla de las ideas’ presupone que el otro se comportara como uno. La izquierda chilena nos niega la existencia, y, por tanto, las libertades. En realidad, no les interesan las razones, pues a igual que los fanáticos musulmanes que desean convertir a todo el mundo al Islam, los izquierdistas chilenos desean imponer su visión pasando a llevar y pisotear las experiencias, vivencias y recuerdos de las personas que no comulgan con sus ideas. El ex presidente Sebastián Piñera dijo que Allende se salió de la Ley y la Constitución en el cuarenta aniversario del 11 de septiembre. La hija del presidente marxista y actual presidente del senado, Isabel Allende dijo que “Piñera era un estúpido”. 
 Hasta los izquierdistas moderados en otros temas, cuando les toca abordar los derechos humanos no se diferencian de los musulmanes radicales. Repiten el estribillo del Partido Comunista y los grupos terroristas chilenos. Más bien, se sienten identificados.


 El padre Raúl Hasbún, quien en más de una ocasión ha sido objeto de burlas, ya sea en televisión, ya sea en medios como Cambio 21, hace tiempo escribió una columna llamada “Privilegios”. En ella expresa:“Quienes vencían en una batalla se ensañaban con los derrotados, procurando su máxima ignominia y estigmatización social. No sufría, el país, carencias objetivas capaces de justificar tanta odiosidad, era sólo el desmadre de la pasión política y el desenfreno de egos personales. Tras la derrota balmacedista y el suicidio del Presidente, se temió una interminable resaca. ¿Cómo superar la espiral de rencor y venganza que sucede a tan enconados desencuentros y desangramientos sociales? La respuesta fue extraída del abecedario de la sensatez histórica: amnistía. En las leyes y en los hechos. Para unos y otros. Quienes nacimos 4 décadas más tarde no conocimos siquiera vestigios de estas banderías ni reclamaciones para reabrir las heridas”. 
 He escrito cosas parecidas. Cuarenta años después de la Guerra Civil de 1981 nadie andaba buscando la inmortalidad del cangrejo, montando obras de teatro para perjudicar un bando, ni diciendo ‘Nunca Más’. La Izquierda rencorosa y llena de odio no está a la altura de los políticos que amnistiaron a ambos lados de la confrontación de 1891. Les encanta la ignominia y estigmatización social a los militares de Punta Peuco. Nos evitaríamos que se saque a cada rato al general en retiro, Manuel Contreras, como si él hubiese sido el responsable de la demencia de la Izquierda marxista leninista. Ni culpando al general Pinochet por no haber defendido a sus hombres. Los militares estarían en sus casas. Esa es la solución que la Izquierda no quiere, pues ésta desea privilegios para ella, por mucho que pregone acerca del igualitarismo y la equidad. 
 En la película G.I. Joe: La Venganza, el maestro de los ninja dice: “sienten tanto odio que ya no sienten el odio”. Esa declaración resume el comportamiento de la Izquierda chilena. 
 La Izquierda al no querer perdonar nos quedamos sin futuro.

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viernes, junio 28, 2013

¿Cómo pudo ocurrir? Respuesta a Mauricio Rojas


Resumiendo lo anterior. El chileno Mauricio Rojas se pregunta en una columna aparecida en LibertadDigital si ‘La Reconciliación no ha comenzado’. Con todo, él repite las frases comunes de la Izquierda: solamente el gobierno militar violo los derechos humanos, la Izquierda, no. ¿Por qué no hemos de recordar los crímenes de la Izquierda? Tampoco resuelve dos problemas: ¿Cómo detener un gobierno totalitario? ¿Cómo acabar con el terrorismo o la guerrilla castrista? En fin, como detener un grupo totalitario, ya sea religioso como político. 

De hecho, compara la actual Yihad islámica con el leninismo y lo remonta Rodespierre. El ex parlamentario sueco liberal escribió un libro titulado ‘Lenin y el Totalitarismo’, ni siquiera se plantea lo que pudo ocurrir, si ellos hubieran triunfado teniendo en cuenta el historial de sangre que dejó el comunismo en el mundo. En la Izquierda del mediados de los 60 todos eran seguidores de Lenin.

Luego sale con la formulación de la filosofa judía alemana Hannah Arendt, sin mencionarla: “hora de sincerarnos sobre el cómo pudo ocurrir”. Cuando lean en los medios digitales como‘El Mostrador’ o ’El Quinto Poder’, la mención a esa filosofa de la política y autora del libro ‘Los Orígenes del Totalitarismo’, reparan que los izquierdista nunca critica que la propia Izquierda haya abrazado el totalitarismo, nunca criticaran al ‘Che’ Guevara ni a los grupos terrorista, ni menos al comandante ‘Pepe’, ni al Partido Socialista, ni al Mir. Agrega: “No para hacer más leves las responsabilidades del régimen militar, sino para entender cómo se legitimó el uso de la violencia y quiénes fueron los que realmente abrieron las puertas a aquellos que luego no trepidarían en usarla sistemáticamente para alcanzar sus propósitos”. ¿A quién se refiere: a los militares o sus compañeros del Mir? De nuevo aparece el Gobierno Militar. 
 ¿Cómo pudo ocurrir?
Declaración de Principios del Mir en 1965: “El MIR rechaza la teoría de la "vía pacífica" porque desarma políticamente al proletariado y por resultar inaplicable, ya que la propia burguesía es la que resistirá, incluso con la dictadura totalitaria y la guerra civil, antes de entregar pacíficamente el poder. Reafirmamos el principio marxista-leninista de que el único camino para derrocar al régimen capitalista es la insurrección armada”. 
  Declaración del Partido Socialista en su Congreso Plenario XXII , en su punto 2 afirma: “La violencia revolucionaria es inevitable y legítima…Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués”. En el punto 3 afirma: “Las formas pacíficas o legales de lucha (reivindicativas, ideológicas, electorales, etc) no conducen por sí misma al poder. El Partido Socialista las considera como instrumentos limitados de acción, incorporados al proceso político que nos lleva a la lucha armada.” 
  Palabras de su colega del Mir, el comandante ‘Pepe’ , José Gregorio Liendo al serle preguntado por la periodista Nena Ossa si su meta era ‘tomarse todo Chile violentamente’: “Claro que violentamente. Tiene que morir un millón de chilenos para que el pueblo se comprometa con la revolución y ésta se convierta en realidad. Con menos muertos no va resultar”. Esas palabras no fueron dichas por el general Manuel Contreras, a quien la Izquierda y los grupos de derechos humanos demoniza. Más bien, el aquel entonces coronel se enfrento a verdaderos monstruos, asesinos en serie, sociópatas y psicópatas que no sabíamos los chilenos que existían entre nosotros. 
  Palabras de socialista Clodomiro Almeyda:"La forma fundamental que en un país como Chile pueda asumir la fase superior de la lucha política, cuando el proceso vigente llegue a colocar a la orden del día el problema del poder, es impredecible en términos absolutos. Yo me inclino a creer que es más probable que tome la forma de una guerra civil revolucionaria, a la manera española, con intervención extranjera, pero de curso más rápido y agudo" (Revista Punto Final, 22 de noviembre de 1967). 
 Según Julio Bazán Álvarez, autor de ‘Lo derroto el Pueblo’: ”El senador Pedro Ibañez que en Chile se mantienen no menos de 6.000 cubanos realizando distintas labores de entrenamiento. Dijo, además: “Nosotros el (Partido Nacional) sabemos que hay por lo menos 20.000 hombres en el país pertenecientes a grupos violentista de extrema izquierda” ”. Agrega más adelante: “Conocí al senador Ibañez. No era fascista ni faltaba a la verdad,…”. 
 Los grupos armados son acusados de quebrar el Estado de Derecho, entre otras cosas, según el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en su punto 12º: “Que en la quiebra del Estado de Derecho tiene especial gravedad la formación y desarrollo, bajo el amparo del Gobierno, de grupos armados que, además de atentar contra la seguridad de las personas y sus derechos y contra la paz interna de la Nación, están destinados a enfrentarse contra las Fuerzas Armadas;”. 
 El ex ministro de Interior de Salvador Allende con profundas simpatías al proyecto totalitario de la UP, el general Prats reconoce después de pronunciamiento que la intervención militar evitó la muerte de un millón de chilenos. Esa la única declaración que la Izquierda no le reconoce, pues según ellos la Guerra Civil es un inventó de la Derecha y la DC. Mauricio Rojas no llega a tener la honestidad del general del Ejército. 
 Luego el señor Bazán cita una parte de la carta a Mariano Rumor de Eduardo Frei Montalva: ”…estas denuncias de la Democracia Cristiana han quedado plenamente confirmadas. Las armas hasta ahora recogidas (y se estima que no son aún el 40 por ciento) permitirían dotar a más de 15 regimientos y eso que una abrumadora proporción aún no ha sido descubierta. Estas armas son todas de procedencia checa o rusa, armas que jamás ha tenido el Ejército chileno. Por lo demás, nadie ignora o descarta en Chile la existencia de estas armas”. 
 Teniendo todo esto en cuenta, no sé cómo esperaba que terminara la revolución marxista leninista. O bien, que respuesta esperaban de las Fuerzas Armadas o del otro bando.
 Las palabras del ‘Che’ Guevara que ‘el socialismo se llega con ríos de sangre’, de Liendo, del Partido Socialista y del Mir deberían estar en un mural de mármol en el Parque la Paz Villa Grimaldi y en la entrada del Museo de la Memoria. 
 Por el artículo se desprende que a Mauricio Rojas, el ex mirista no le importa las muertes que causaron el Mir y el FPMR. En al año 1970 murieron el Cabo de Carabineros Luis Fuente Pineda; el Cabo de Carabineros Armando Cofré López, los dos por el MIR; la propietaria del Fundo La Tregua de Panguipulli, Antonia Maachel, es secuestrada y violada por ocupantes de su predio; Rolando Mutus, militante del Partido Nacional es asesinado por el Mir; en 1971 murieron por causa del grupo terrorista el Cabo de Carabinero Tomás Gutiérrez Urrutia; la humilde propietaria de un terreno en Renca, doña Blanca Vergara se suicida al ser tomada su propiedad; doña Domitila Palma sufre un ataque cardíaco en la toma del Fundo Brasil Sur de Lautaro; el asesinato del Intendente general Carol Urzua y el oficial del Ejército, Roger Vergara; el asesinato del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes; luego está la internación de armas del FPMR y su larga lista de atentados y asesinatos, ya sean civiles y militares. Por eso, soy severo con él y con cualquiera de su generación de Izquierda. 
 Ustedes hablaban de guerra civil, ustedes hablaban de la vía armada. No eran solo hablar como a veces insisten, sino que asesinaban a sangre fría. Allende era el que tenía sexo oral y anal con el dictador Fidel Castro. Usted se puso al lado del imperio soviético. Allende presidió las OLAS y era agente de la KGB. Ustedes querían ríos de sangre. Ustedes querían convertir América Latina en otra Vietnam. El Mir al cual usted perteneció intento infiltrase en la Armada para poner a la marinería contra a los oficiales. Ni Pinochet, ni la derecha querían sangre, ni guerra civil. Nos podría explicar por qué los miristas llevaban varios carnets de identidad falsos, lo que explicaría los desaparecidos o por qué algunos cobardes del Mir se escondieron en los regimientos del Ejército ayudados por sus parientes fachos. ¿Para qué eran las armas que había en la embajada cubana, según cuenta Max Marambio? ¿Para qué las armas en la casa de Allende? 
 Parece que todavía no se enteró de las declaraciones de la comunista Camila Vallejo, en que ‘por el momento no descarta la vía armada’: “Nuestra experiencia puede servir para que nuevas generaciones de chilenos deseosos de luchar por una sociedad mejor no se dejen conducir por un camino que nuevamente pueda llevar a un Chile en guerra consigo mismo”. No se enteró que “el 21 de marzo de 1990, el General (r) Gustavo Leigh Guzmán fue acribillado a balazos en su oficina, quien salvó la vida pese a que quedó con serias lesiones. El 10 de mayo siguiente sería asesinado el coronel de Carabineros, Luis Fontaine. Antes de completar un año de gobierno, el 3 de marzo de 1991, fueron asesinados el médico del Ejército, Mayor Carlos Pérez Castro y su esposa, Anita Schlager. Unos días después, el 1 de abril, es asesinado el senador Jaime Guzmán”. Del asesinato de los carabineros rurales en Junin adjudicado al Mir y al FPMR chileno, ni del cruel asesinato del matrimonio Luchsinger Mackay y que a un carabinero le lanzaron ácido. ¿Aún sigue creyendo en el Nunca Más? Por cierto, ‘El Nunca más’ se refiere a los militares, no los terroristas que son glorificados en teleseries nacionales y en películas. Todos estos crimines ocurrieron en democracia. La reconciliación pasa, según Rojas por contar un relato verídico y sin que distorsione la verdad: “para reconciliarse Chile necesita de una memoria histórica sin silencios, que no se adecue a las conveniencias de unos u otros ni se quede a medio camino”. Sin embargo, el artículo que he comentado es lo más sesgado. A estos tipos les encanta hablar de la ‘memoria histórica’ y no de la verdad histórica. 
 La reconciliación pasa por olvidar, hasta que de nuevo nos destruyamos los unos a los otros. Así pensaría un pesimista constructivo de línea los Padres Fundadores, Hobbes, Tucídides , Sun Tzu, Maquiavelo, Tito Livio y Churchill. 
 Visito Chile en tiempos de Bachelet, y sin embargo, no se ha dado cuenta que la Izquierda es la que no quiere la reconciliación con su slogan ‘Ni perdón ni olvido’. 
 A faltas de argumentos, los izquierdistas chilenos se ponen sentimentales. O nos ‘funan’ o no respetan nuestra libertad de expresión. 
 Además, omite que el Gobierno Militar amnistió a los terroristas en 1978, cosa que se las niegan a los militares. Y los Gobiernos de la Concertación indultaron a los terroristas que cometieron crímenes entre 1978 y 1990, cosa que también se las ha negado a los militares. Para alguien que se dice liberal debiera preocuparse cómo se ha socavado el Estado de Derecho y pasado por alto la igualdad ante la ley. 
  A diferencia del liberal argentino Alberto Benegas Lynch , Mauricio Rojas no reconoce el derecho a la rebelión, lo que causo finalmente, la caída de la Unidad Popular, y así se evito como dice el trasandino, la implantación de otro Gulag.

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miércoles, marzo 30, 2011

Invictus


Como he dicho otras veces, en el país no estamos reconciliados. Cualquiera que diga lo contrario, es un mentiroso o alguien intelectualmente deshonesto. El Gobierno que preside el demócrata cristiano, Sebastián Piñera habla de ‘unidad nacional’ en vez de reconciliación, pues de veinte años manoseando esa palabra, el progresío demócrata cristiano socialista, la vació de contenido o lo desvirtuó.

En su viaje por Europa, Piñera afirmó en la Corriere della Sera : “Este es mi Chile reconciliado”. Reconoció a su vez que “hay naturalmente hay todavía divisiones”. Luego agregó: “si pensamos en lo que ocurre hoy en los países árabes, Chile es una sociedad reconciliada. Volvimos a la democracia de modo unitario, sabio y pacífico, lo que no es poca cosa, pues las transiciones están casi siempre marcadas por violencia, muerte y caos”. ¿Cómo se le ocurre comparar Chile con cualquier sociedad árabe?

La reconciliación con mayúscula no se ha dado, sino simplemente tenemos por parte de los progresistas, que siempre se pavonean de estar en la vanguardia a diferencia de sus adversarios que se quedan atrás o en el pasado, un resurgimiento de la ética de Viejo Testamento. Si tú padre cometió un delito, que lo paguen sus descendientes. No es broma. Más de una vez, lo he leído en los comentarios a las noticias como ‘La Tercera’ o ‘El Mercurio’. Se dicen progresistas porque supuestamente traen progreso, sin embargo, han retrocedido más de dos mil años. De ahí el slogan ‘Ni perdón ni olvido’. Con todo, perdón y olvido para la izquierda. Incluso después de 38 años del 11 de septiembre y a 21 años de la llegada a la democracia el odio continúa.

Si le preguntan a alguien de derecha que bordee los setenta años, me refiero a los comunes de la derecha, no a los expertos, supuestos pensadores que escriben en los medios y los representantes que están el parlamento, si estamos reconciliados, les dirán que no. Más aún, se asombrarán que en vez de ir decreciendo con los años, vaya in crescendo el odio.

Parafraseado al Papa Juan Pablo II: “El Odio es más fuerte”. Tan fuerte que la izquierda y el Gobierno de derecha, le niega dar el indulto a personas mayores de 70 años, sólo por haber sido agentes del Estado; aun cuando tienen toda la ley a su favor. Más aun, el descriterio de Piñera para excluir al general Manuel Contreras. En efecto, el presidente dijo : “Quiero asegurar que los que cometieron delitos atroces como el caso del general Contreras, no van a tener ningún beneficio durante nuestro gobierno, porque sentimos que no lo merecen”. Descriterio de delitos atroces porque en ninguna parte de la ley y la Constitución aparece ese criterio que dio a conocer él. Por tanto, se estaría poniendo más allá de la ley.

¿Algún mandatario que hemos tenido en estos veinte y un años, nos ha dado una definición? Ciertamente no. Más que una definición, un acto. Lo que hemos visto es, pues, venganza. La reconciliación tiene que ver con el perdón, el olvido y la misericordia, cosa que no hemos visto.

No es reconciliación presenciar sin nadie haga nada al respecto que la izquierda presente a través de la fiscal de la Corte de Apelaciones de Santiago, Beatriz Pedrals 726 querellas en los tribunales de justicia, para investigue supuesto delitos a los derechos humanos ocurridas entre el 11 de septiembre de 1973 y 1990 en enero de este año. Tampoco es reconciliación, que en marzo, la propia izquierda presente a través del abogado comunista Eduardo Contreras otras 403 querellas por los mismos delitos mencionados, entre ellos, el más absurdo de todos, que se investigue la muerte del ex Presidente Allende, quien quiso jugar con fuego, hasta que el fuego lo consumió.

¿Reconciliación son las querellas que presentaron las mujeres de izquierda por supuestos abusos sexuales ocurridos bajo el Gobierno Militar? No le preguntemos por la expresión ‘Los momios al paredón y las momias al colchón’. La segunda frase significa nada menos violación, como ocurrió durante la Unidad Popular a dueñas de fundos y otras de origen humilde como que el perpetró el comandante ‘Pepe’ en la selva de Neltume.

La justicia ni los organismos de derechos humanos no se van querellar contra los terroristas que ampararon.

Tanto las 726 como las 403 querellas fueron presentadas ante el propio ministro Carroza. ¿Por qué, arbitrariamente, las llamadas causas de derechos humanos son investigadas por el sistema antiguo de justicia y no por el nuevo? Naturalmente, no se van querellar por muertes ocurridas entre 1967 y el 11 de septiembre.

A mi me había hablado de la película sobre Mandela, el presidente Sudafricano, ‘Invictus’ de Clint Eastwood. Y protagonizada por Morgan Fredman como Mandela y Matt Damonn como el capitán del equipo nacional de rugby Francois Peinar. No la había podido ver, hasta que la vi pasada la medianoche. La película no la encontré sentimental, ni llorona. Eastwood muestra un drama. Y por tanto, una tensión que se refleja en los diversos personajes. Desde la desconfianza de un entrenador que aparece al principio de la película, el propio padre de Peinar, por parte de los blancos, y la recelo de los negros, que se muestra por uno de los guardasespaldas y la propia asesora que no entiende la estrategia de Mandela. La tensión que vivió ese país se refleja, cuando una mujer blanca haciendo caridad, le regala una polera de Sprinbok a un niño pobre negro, y éste la rechaza. Una mujer que le ayuda le dice a la gentil dama blanca, que los colores de Sprinbok representan el apartheid. Las primeras palabras que emplea Mandela son que la reconciliación está relacionada con el perdón, la misericordia. El pasado es el pasado, como dice.

Por eso, encontré desatinado el comentario del critico de cine y comentarista político de ‘La Tercera’, sobre ese película. Soto la despacha en cuatro líneas: “Mandela ha llegado al poder y ahora su desafío es la unidad nacional. La cinta tiene propósitos nobles y posiblemente está bien contada. Pero sus simplificaciones y su hedor a conciencia políticamente correcta la sitúan en la franja menos interesante del cine de Clint Eastwood”.

Ahora bien, ¿Por qué a Soto no le gustó la película? “Está en que las agrupaciones de DDHH por ningún motivo van a permitir que en el benigno paquete del indulto se cuelen militares que están purgando penas por delitos de apremio, tortura, abusos represivos y secuestros. Por ancianos que los condenados sean. Por enfermos que estén”. No le preguntemos al abogado Soto de la Universidad de Valparaíso sobre el Estado de Derecho y las leyes vigentes con respecto a los militares. Antes había escrito: “La Iglesia incluso apoyó la amnistía que se concedió el régimen militar el año 78, a lo mejor haciendo un voto de buena fe y sin saber mucho en qué se estaba metiendo”. Prefiero el comentario que cite hace tiempo de un señor, que decía que la Iglesia perdió el piso y la voz ante las autoridades civiles sobre el indulto a los militares, porque simplemente, apoyó a los terroristas en vez de ser mediadora entre dos bandos.

A Héctor Soto le parece estupendo que la ley se aplique para un lado, la prevaricación del juez Guzmán , que se recuerde los crímenes de un lado de la trinchera. Por último que se indulten y amnistíen a los terroristas, y no los militares. Tan políticamente correcto es este señor como sus aburridos comentarios sobre la contingencia nacional.

El odio es más fuerte.

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miércoles, febrero 09, 2011

La misma distorsión de hace 20 años



A los que están en el gobierno de Sebastián Piñera, no les gusta que los opositores de Derecha los llamen, ya sea ‘V de la Concertación’ o el ‘IV de la Democracia Cristiana’. ¿Cómo a un gobierno de Derecha se lo confunde con la Democracia Cristiana, que aquí se caracteriza por la ambigüedad permanente y el oportunismo, esto es, irse donde calienta el sol? La respuesta es muy simple. La respuesta es una pregunta: ¿Cómo Piñera tiene una foto del ex Presidente Eduardo Frei Montalva en su escritorio en La Moneda, siendo que éste último despreciaba la derecha?

Pues bien, el actual gobierno sigue en la senda que ha trazado la Concertación con respecto a los militares que combatieron el terrorismo, a saber, los quiere convertir en paria de la sociedad, ya sea del Mir en los primeros años, y luego del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), que fue el brazo armado del Partido Comunista. Y aún así, el actual Presidente tiene la arrogancia de hablar de ‘Unidad Nacional’ en vez ‘Reconciliación’.

En efecto, el nuevo ministro de Defensa que hace poco era senador, Andrés Allamand solicitó la renuncia de tres asesores del actual subsecretario del Ejército y ex comandante en jefe de esa institución, Izurieta, porque los dos pasaron por la Central Nacional de Inteligencia (CNI) en tiempos del Gobierno Militar. Entre paréntesis, los que criticamos el paso de Tohá al gobierno como vocera de gobierno de Bachelet, también tiene que incomodarnos que el Presidente haya llamado a los senadores Matthei y Allamand para trabajar en el Gobierno. Fueron elegidos para ser senadores, no ministros de Estado. Ambos estafaron a sus electores. Un mínimo de coherencia.

Para la izquierda leninista y stalinista, los militares asignados tanto a la DINA como la CNI, están marcados. Así lo vemos en las diversas intervenciones, por ejemplo, el abogado de Derechos Humanos y comunista, naturalmente, el diputado Hugo Gutiérrez , afirmó: “Ninguna persona que haya integrado la DINA o la CNI en organismos de seguridad de la dictadura militar tiene la probidad necesaria para ocupar un cargo público (…) deben ser destituidas de sus cargos”. En cambio, los terrorista y los ayudistas de éstos, si pueden ocupar cargos públicos, como el senador, ex mirista y ministro de Economía, Carlos Ominami; la propia Bachalet quien fue ayudista del Mir en la Unidad Popular luego del Frente en tiempos del Gobierno Militar; el ex ministro de Defensa y ex fundador del Mir, José Goñi, quien se quiso infiltrar en la Marina y el subsecretario de Aviación, Raúl Vergara, quien fue acusado de traición por sus pares al caer la UP, porque estaba ligado al Mir. A Allamand nunca en estos veinte años se le ha escuchado pedirle la renuncia a esas personas y otras que se me olvidan. Más aún, el actual ministro de Defensa junto Cristina Bitar y Felipe Lamarca fueron a la presentación del libro ‘Las Armas del Ayer’ del terrorista Mir y millonario, Max Marambio. Libro que fue comentado por los medios, en la que un joven terrorista se esconde en la embajada de Cuba para combatir el fascismo que se avecina. Así dice la contratapa del libro. Cristina, creo haber leído, estaba maravillada de la madurez de los actores que fueron a ese evento, luego de tantos años de confrontación.

Por una parte, el Partido Socialista declaró: "Somos una nueva generación política que no estamos por el odio ni la venganza, pero sí reivindicamos la verdad y la justicia en las violaciones sistemáticas y masivas a la dignidad de los chilenos y chilenas”. Esa declaración ni se la cree ni el demonio. Por otra parte, Partido por la Democracia (PPD) afirmó: "Dicho organismo constituye una asociación ilícita creada y dedicada a consumar las más brutales violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos, que representa una de las etapas más negras de la historia de nuestro país, haber pertenecido a ella es un hecho grave y nuestra posición política es que debieran en lo sucesivo dejar de formar parte de las FF.AA. todos quienes hayan formado parte de dicha asociación ilícita".

Se ha querido meter durante estos veinte años de ¿‘Reconciliación Nacional’? , que cualquier militar asignado a la DINA como la CNI es sinónimo, equivalente (==), o igual (=) a violar los derechos humanos. Las palabras del ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter lo confirman : "la posición nuestra en materia de CNI es súper clara: ninguna persona que haya participado en una violación de los derechos humanos”. Por descartes, los terroristas indultados en los Gobiernos de la Concertación y que salieron con beneficios carcelarios con el apoyo del PS y PPD , no violaron los derechos humanos.

El nuevo ministro de Defensa les pidió la renuncia al general de Brigada ®, Orlando Carter Cuadra y Alejandro Romero Peragallo, José Pérez Manríquez. Los dos últimos fueron asignados a la CNI.
Al tal extremo ha llegado la locura, que al señor Orlando Carter Cuadra le pidieron la renuncia por ser yerno del general ‘preso político’, Manuel Contreras. En una carta aparecida en ‘La Tercera’ y en ‘El Mostrador’, el oficial Orlando Carter sostiene que su renuncia se debió a ‘presión política’: “Sin embargo, ahora, en el gobierno de la “Unidad Nacional” no puedo trabajar en mi profesión original porque mi presencia, a lo menos, para el Presidente de la Republica y para el Ministro de Defensa, es políticamente incorrecta”.El presidente Piñera colocó a alguien que hace veinte años, denunciaba los poderes fácticos. Y ahora vemos, que el ministro de Defensa se cuadra ante el poder fáctico de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y los abogados comunistas de DD.HH.

Quedo entre dicho la permanencia la permanencia del general Castro, jefe del Estado Mayor del Ejército. Sin embargo, Allamand para justificar el cargo del general afirmó: "Por el solo hecho de haber, un oficial en servicio activo, sido destinado en algún momento de su carrera, particularmente al inicio de la misma, a la CNI, esa sola circunstancia no constituye un elemento que lo inhabilite para continuar adelante con su carrera militar".Al ex parlamentario nunca se le escuchó defender la presunción a militares que fueron asignados a la CNI y la DINA, y tal como dijo un parlamentario de la UDI, fueron simples reparticiones, que estuvieron en un tiempo determinado. O sea, si permanecieron más tiempo, eso los inhabilita. Repite el discurso de izquierda.

Una forma de caracterizar las personas que si son de izquierda o derecha, es ver si apegan a la realidad, y por tanto a la verdad, o se dejan arrastrar por sus fantasías, inventándose un pasado. Por cierto, la verdad no es bien apreciada en estos días. En efecto, el profesor de Escuela de Gobierno la Universidad Adolfo Ibáñez, Gonzalo Bustamante y su columna “La CNI y lo que inhabilita al general Castro” es un ejemplo de ello. El profesor universitario es fans de Allamand, Hinzpeter y Cía. Uno espera que los académicos se apeguen a los hechos, a la realidad. Pues, parece que al señor Bustamante no le gusta. Compara el organismo de seguridad del Gobierno Militar, que enfrento el terrorismo con la Cosa Nostra y el Cartel de Juárez. Escribe: “La DINA, La CNI, al igual que la Gestapo, la Securitate o la Stasi, carecen de legitimidad por los mismos fines que buscaban, los cuales se contraponen con los fines mínimos del Estado como tal: resguardar la integridad de los individuos y sus bienes”. Acto seguido compara el Gobierno Militar que se enfrentó al totalitarismo soviético los pone en el mismo nivel de los regimenes comunista y nazistas. La Junta Militar nació porque sociedad civil lo pidió, ya que no quería caer bajo una dictadura comunista. Luego compara los organismos de seguridad con el Ku-Klux-Klan, las Brigadas Rojas, Al-Quaeda y los Ustasha. Después recomienda una suerte de desnazificación como la que ocurrió en Alemania y Francia de la Post-Guerra, entre quienes participaron o no en el gobierno, o en “sus organismos de represión y quienes sí”. La última cita no le tiene que envidiar a la Nación chilena, que escribió: “ligado a organismos de represión de la dictadura de Augusto Pinochet”. En otras palabras, la última columna de Gonzalo Bustamante la podría haber escrito cualquier intelectual de izquierda, ya sea el historiador mirista Gabriel Salazar, ya sea los sociólogos Manuel Antonio Carretón, Tomás Moulián y Eugenio Tironi, o cualquier columnista del ‘The Clinic’. Bustamente es un izquierdista. Le falto no más en su columna decir que los organismos de seguridad cometieron delitos de lesa humanidad y terrorismo de Estado para estar a la par del PPD, PS y PC Además, repite la clasificación de ‘asociación ilícita’ por “el simple carácter delictual de la organización".Al paso que va comparar las S.A.S inglesas y los Seals norteamericanos que combaten Al-Qaeda con ese grupo terrorista. ¿Qué raro que no mencione al Mir, FPMR, los Montoneros, FARC, Tupamaros y el Sendero Luminoso?

Ahora bien, ¿por qué la misma distorsión de hace 20 años? Porque al leer las declaraciones del PS, PPD y la columna de Gonzalo Bustamante, me recuerda la experiencia que he contado, que no tiene nada que envidiarle a 1984, cuando Burton le obliga que vea cinco dedos en vez de cuatro a John Hurt, o la versión inglesa de Residet Evil. Una experiencia claustrofóbica y de ahogo . Cada vez que un izquierdista demonizaba la DINA, y la CNI, con el pretexto de defender la UP y a los grupos terroristas, no me dejaban hablar, o decir que esos organismo se enfrentaron a tales o cuales grupos terroristas. Y que todo lo que había hecho la izquierda era retórica. Luego de ello, ahora entiendo el tartamudeo del vocalista Roger Daltrey ‘The Who’ con la canción “My Generation”. Sólo que desde hace buen tiempo, lo que fue una experiencia personal se convirtió en una pandemia nacional. Lo vemos en la carta aparecida en ‘La Tercera’, donde critica al abogado Axel Buchheister , por denunciar una cacerías de brujas a propósito del yerno del general Contreras: “El articulista desconoce que el hecho de haber formado parte de una agencia de exterminio”. Los zombis del PC a través del FPMR con su internación de armas en Carrizal Bajo pretendían exterminarnos a igual que el PS y el Mir en la Unidad Popular. Por otra parte, el abogado Buchheister recién se da cuenta de la cacería de brujas de la izquierda.

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domingo, enero 16, 2011

Recuperación de la memoria II





Muchas cosas no pude abordar el año pasado, así que empezaré con un post que lo tenía pendiente.

Viendo una entrevista, al documentalista Patricio Guzmán en el canal Vía X conocido por su documental la “Batalla de Santiago”, él manifestó que estaba aburrido de hablar cosas que sucedieron hace 37 años. Si es su sector el que insiste en recordar lo que les conviene y mentir sobre el intento totalitario de la Unidad Popular. Más aún, sostenía que un sector de la sociedad no reconoce que se hicieron tal y tales cosas malas. Tiene que ser la derecha y no la izquierda. Con todo, a nadie le saca a la izquierda que ellos violaron los derechos humanos durante la Unidad Popular y cuando apoyaron el terrorismo. Guzmán declaró: “España no juega un rol importante en el concierto de naciones europeas justamente porque está enredada en arenas movedizas, porque no soluciona su historia. No hay reconciliación. Y yo creo que tiene que haber un entendimiento mutuo o no se puede convivir. La transición española es muy desequilibrada, como la chilena o la brasileña.” O sea, este documentalista no se atreve mostrar los asesinatos de la cheka durante la Guerra Civil Española o el intento del golpe de Estado que quiso dar el PSOE para imponer un régimen comunista, lo cual dio origen a la guerra civil, ni identificar el responsable de la matanza de Paracuellos. ¿A que viene ese comentario? En el canal Vía X, criticó que España viviese del turismo y que no tuviese grandes filósofos, debido precisamente a la industria sin chimeneas. ¿Habrá leído alguna vez a don José Ortega y Gasset, y Miguel de Unamuno? ¿Al vasco liberal socialista libertino Fernando Savater? Si él no sabe, que en la primera mitad del siglo veinte, España se la consideraba que formaba parte de África, no de Europa. En palabras claras para que entienda el director, Europa terminaba en los Pirineos. El promotor de la europeización de España fue nada menos que Ortega y Gasset. La memoria para él consiste en galardonar un documental de hijos de miristas . Si se hubiesen presentado un documental que mostrara la verdad sobre Manuel Contreras o Miguel Krassnoff, Fidocs no los hubiera premiado.

Como de costumbre, Ciper sacó a relucir un testimonio de un estudiante de Derecho de la Universidad de Chile, que luego se convertiría en abogado de la Vicaría de la Solidaridad. Álvaro Valera, ex Mapu, titulado “Yo sí sentí la dictadura (y también a Miguel Otero)”. Le sale lo políticamente correcto: “La represión ya se había desatado en todo el país, por la persecución a todos quienes habíamos apoyado el gobierno constitucional”. A treinta y siete años del 11 de septiembre, tiene todavía la indecencia de hablar de ‘gobierno constitucional’, cuyo gobierno se salió de la ley. Lo que recuerdo de los famosos abogados de la Vicaría, es que cada vez que un terrorista caía en manos de la autoridad, eran los primeros en presentar recursos de protección, mas nunca presentaron querellas contra ellos sabiendas que habían asesinado, asaltado y puestos bombas. Ello prueba que los derechos humanos son solo para las personas de izquierda. Por eso, se entiende después en democracia en su empeño por dejarlos libres. Ciertamente, la oposición ‘moderada’ a Pinochet simpatizaba con ellos.

Casi lo dejó en el tintero, hace como tres años un comentador nos señaló un link, donde se contaba que el embajador de la ONU y actual subsecretario de esa burocracia internacional, Heraldo Muñoz había presentado el libro ‘La sombra del dictador: una memoria política de la vida bajo el régimen de Augusto Pinochet ‘, acompañado con el juez Garzón , cuyas tesis son: “asegura que Pinochet no fue necesario para el éxito económico de Chile” o que "El verdadero milagro económico se produce en la democracia”, "se transformó en el impulsor de unas reformas liberales en las que no creía”. Chile y la civilizada Unión Europea no han tenido problemas en establecer negocios con ese país, pese a la represión. Desde luego, el socialista Muñoz nunca va admitir que las reformas que se hicieron a mediados de los 70 y a principios de los 80, fueron las que produjeron prosperidad que hubo en los noventa, cuando nos creíamos los tigres de América Latina. Para alguien que fue durante el peor gobierno que tuvo Chile, esto es, la Unidad Popular supervisor nacional de los Almacenes del Pueblo, le será difícil admitir que sus ideas colectivistas y comunistas terminaron en el alcantarillado.

Al leer las declaraciones del señor Muñoz, no sé si me causa lástima o risa, o ambas cosas. En mi reciente viaje al balneario sureño de Lincan Ray, uno se da cuenta cuánto el país le debe a las políticas que se implementaron con el Gobierno Militar. ¿Dónde uno lo ve? Simplemente, viendo a los lugareños con sus propios negocios, ya sea vendiendo tortillas, pan amasado, kuchen, quesos, frutas y verduras orgánicas, diversas condimentos elaborados con productos de la zona, como el merken, mermeladas y un licor que se hace base de frutos, cuyo nombre no recuerdo, entre otras cosas. Otrosí, que algunos lugareños se dedican al negocio del arriendo de kayak y bicicletas acuáticas. Ellos nos contaron, que además de pagarle, a la Marina, por los permisos, había que pagarle al municipio. Se mantiene el negocio, porque le pagan a un nochero. Y que decir de los restoranes y hoteles que se han instalado en ese balneario. El actual subsecretario de la ONU tiene la fatal arrogancia que Hayek les atribuye a los socialistas. Si la UP hubiese continuado, esas personas nunca tendrían sus negocios. O tal vez, los lugareños y el resto de los chilenos le estaríamos lamiendo los zapatos al sátrapa y Supervisor Nacional de los Almacenes Muñoz con tal de conseguir un poco de alimento. Heraldo diría: ‘I have the power’.

Hay que recordar que el director socialista y admirador del dictador Fidel Castro, Oliver Stone hará una película basada en el libro de Heraldo Muñoz.

Heraldo, además, nos podría explicar, ¿por qué siendo socialista y Supervisor Nacional de los Almacenes del Pueblo en tiempos de la UP, se exilia en los Estados Unidos y saca tres post-grados en tres universidades distintas y no se fue a los países comunistas? ¿Por qué no se fue al paraíso comunista?

La derecha anoréxica que nos gobierna, cuando fue oposición nunca pidió la renuncia del entonces embajador en la ONU por comentar la historia reciente, a diferencia del ex embajador Miguel Otero.

Después de veinte años de mentiras, es bueno recuperar la memoria.

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miércoles, agosto 04, 2010

Sebastián Piñera, un Presidente mentiroso

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A decir verdad no quise ver la entrevista que le hicieron al preso político general Manual Contreras, porque estoy aburrido de la estrategia de la izquierda de demonizar a sus adversarios. Sin embargo, luego leí las declaraciones del general, quien dijo: “Lo que nos interesa lo que el Presidente de la República prometió en la reunión que hizo con oficiales y suboficiales en el Centro Español que es el cumplimiento de la ley y la prescripción. Es que él iba a aplicar la ley en Chile y eso es lo que le pedimos al Presidente hoy día. Aplicando la ley nosotros no tenemos porqué estar presos”. El general preso dio una media solución que los afecta, que creo yo también la dicho, si aplican las leyes, los militares que enfrentaron el terrorismo entre 1974 y 1978, tiene que estar libres. La aplicación de las leyes, y por tanto, del Estado de Derecho, se los niega. Se les violan sus derechos humanos. Así de simple. Nada de indulto, ni perdón social. También hay que darles una solución a los militares que enfrentaron el terrorismo entre 1979 y 1990. Por lo demás, al Presidente no le gustó que un general lo hubiese encarado por la televisión quedando como mentiroso ante sus conciudadanos. Luego, todas las condenas que ha recibido el general Contreras no se ajustan a derecho, y por tanto, son ilegales.

Ahora bien, ¿Qué dijo el candidato y hoy presidente de la República a los ex uniformados en el Círculo Español en el 2009? “Me quiero referir al tema de la justicia en nuestro país. En mi administración se terminara con la discriminación que afecta en los tribunales al personal uniformado, el Gobierno demandara a todos se aplique los principios que siempre han orientado a la justicia…Se tomara las medidas para haya para todos una justicia que se aplique en forma oportuna y sin mantener procesos ad eternun, que nunca termina. Para los uniformados, en servicio activo o en condición de retiro, habrá una justicia justa que no discrimine, sino que a todos garantice el respeto de las garantías fundamentales como es el debido proceso. A los tribunales se les va pedir, de acuerdo a nuestra legislación, la correcta aplicación de los tratados internacionales y el principio de prescripción de los delitos. Si se aplican tratados internacionales que no son leyes en Chile, ¡No hay juicio justo! Se demandara a los tribunales aplicar lo que es esencia, lo que garantiza un verdadero estado de derecho. La justicia tiene que ser aplicada en forma equitativa, y los principios de la justicia, como el debido proceso, como las normas de prescripción, como la imparcialidad de los tribunales, como la presunción de inocencia, como la oportunidad en que la justicia debe ser aplicada; debe aplicarse a todos los chilenos sin ninguna distinción. Creo que lo anterior es un principio que honrara a nuestro país, fortalecerá nuestro estado de derecho y apuntara definitivamente a conquistar una plena y total reconciliación en un país que, por distintas razones, estuvo sometido a divisiones muy profundas, que generaron mucho encono, mucho rencor, mucha odiosidad entre los chilenos”. Por lo anterior, se desprende que a los militares no se les respeta el Estado de Derecho.

El actual Presidente de la República cree parte del electorado que votó por él son tontos. Sus palabras lo demuestran: “Yo me comprometí ante todos los chilenos, de hecho juré, cuando asumí como Presidente, cumplir y hacer cumplir las leyes y, por supuesto, ese compromiso lo tengo con los 17 millones de chilenos”. Cantinfladas de Piñera. Pero sus palabras no le llega o excluye a los militares presos o que van ser procesados. Si desde que le negó el indulto a un general con cáncer, hasta excluir a los militares del indulto bicentenario, pasando por mantener el programa de DD.HH., del ministerio del interior, no ha cumplido con las leyes. La nueva forma de gobernar consiste en imitar a la Concertación.

Además, el presidente Sebastián Piñera cometió el peor el error de vida al no querer indultar a los militares, pues si le concedió facultades al primer presidente de la Concertación para indultar cuando era senador, uno esperaría que como Jefe de Estado actuase de la misma forma. También la derecha oportunista que sueña con gobernar tres períodos perdió. No tiene nada asegurada.

Una vez el periodismo chileno quedó al descubierto su mediocridad, pues podrían haber mostrado por televisión el video de Youtube, en que el candidato habla a los ex militares. Con lo cual, hubiese quedado en una situación embarazosa. Eso se llama como me dijo un amigo que estudió periodismo en la jerga de ellos, golpe noticioso. De hecho, al presidente no le gustó la entrevista que le hicieron por Chilevisión al general Contreras,. Cuando fue el encuentro entre Piñera y los ex militares, el candidato a la presidencia y su comando no quiso que los medio supieran, pues no quería le grabaran. Sin embargo, los presentes en el Circulo Español lo grabaron. Milagros de la tecnología. Hasta ahora el video lo han visto 1210 veces. Fue una organización cercana a los militares, quien informó a los medios del encuentro con los ex uniformados. Así de cobarde es el actual mandatario. No quería que le cobraran las palabras.

A diferencia del monseñor Precht, quien dijo en una entrevista: “Comprendo al Presidente Piñera”. No hay nada que comprender. Lo que quedo claro en la semana previa al anuncio del indulto, es que basto que la progresía demócrata cristiano socialista y la extrema izquierda mostrara sus colmillos, para que el cobarde mandatario no cumpliera su compromiso del Circulo Español y de que no haría distinciones entre civiles y militares como manifestó en una entrevista. Simplemente se echó para atrás porque le teme a la extrema izquierda. Por tanto, cuando Piñera ha dicho que luchó contra el Gobierno Militar, es una mentira del porte un portaaviones, ya que lo único que hizo fue hacer negocios. Y cuando quiso entrar a la política por la puerta ancha a través de la Democracia Cristiana, el entonces presidente de ese partido le cerró la puerta. Piñera pensó que por ser ‘hijo de’ uno de los fundadores de la Falange, tal vez le darían un cargo en la Junta Nacional o en otro cargo.

Como dije la vez pasada, la Iglesia Católica chilena no ha realizado una autocrítica. Lo prueba un comentario a la entrevista a monseñor Precht del señor Lisandro Contreras Radic:“Monseñor: el error cometido por Ud y la iglesia chilena en tiempos del GM, al ponerse al lado de uno de los bandos (la izquierda terrorista) y no hacer lo que correspondía, vale decir, poner la acción de la iglesia entre ambos bandos en conflicto, ya no lo puede borrar.
Llevan más de 35 años instrumentalizados por la ideología enemiga de Jesús. Y ahora, ya no tienen ni la fuerza ni la convicción para ayudar al otro bando.
En relación a las personas que están privadas de libertad y procesados, su problema no es lo que Ud Cree. Ellos son víctimas de la venganza del bando que Ud otrora ayudó. Para ellos la ley y el estado de derecho, no existe. Le propongo presentar un recurso de amparo, a ver cómo le vá
”. Más claro que el agua. Ver la portada del diario ‘La Nación’ del monseñor Goic con la AFDD. O las propias declaraciones de monseñor Precht justificando la ira de la AFDD por televisión. Donde quedó su sermón: “¿Seremos capaces como país de darnos la mano y empezar algo nuevo?”.La podredumbre de la Iglesia Católica chilena quedó coronada con el conforme que le hicieron ver monseñor Goic y el arzobispo Errázuriz al anuncio de indulto del mandatario. Perdón y olvido a los terroristas, ni perdón ni olvido a los militares.

Si bien el socialista José Antonio Viera Gallo refiriéndose a otro tipo de condenados dijo: "No se saca nada con rebajar penas si después esas personas vuelven a ser condenadas" Sin embargo, si vemos lo que ha ocurrido, desde que arrestaron a la llamada ‘cópula de la DINA’, eso es lo que ha sucedido, de modo tal que ha quedado como asesinos en serie.

En el cine norteamericano una persona acusada de un delito tiene dos modos de mostrar su inocencia: huyendo hasta encontrar las pruebas que no lo inculpen y la otra es a través de los tribunales. Con la declaración que hizo el general Contreras, ni siquiera necesitaría un abogado para defenderse en las películas de los tribunales norteamericanos.

El general Contreras nos mostró la ruta. Simplemente hay enrostrarle a la cara al Presidente tal como lo hacen en el cine americano con las autoridades que se portan mal. Si no entendió por las buenas Sebastián Piñera, entenderá por las malas. Simplemente, hablemos como la izquierda. Mejor dicho actuemos como la izquierda. Mutatis mutandis.

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miércoles, julio 28, 2010

Hacerse cargo de la Historia

Durante la campaña a la presidencia expresé en mi blog que no quería votar por Piñera, después que él manifestó en un debate de la Anatel que: “Daría la amnistía solo en casos por razones humanitarias y que los beneficios no alcanzarían a las jefaturas de los organismos de inteligencia cuestionados. Además agregó que no revisaría los casos que han cometido graves delitos de derechos humanos”. No obstante, haberse reunido una semana antes con los ex militares en el Circulo Español, en que les había prometido hacer respetar el Estado de Derecho, “en forma oportuna y sin mantener procesos adeternum, que nunca terminan" y “respeto de las garantías fundamentales como es el debido proceso, la presunción de inocencia y la imparcialidad del Tribunal que debe juzgar los casos’’, la prescripción y la imparcialidad de los jueces. ¿Alguien lo entiende? Todas esas promesas uno las puede ver en un video que está en Youtube. ¿Es el mismo ser humano? "la veleta" Piñera es un traidor. No tiene nada cristiano. Al negarle el indulto a los militares, su gobierno quedó bautizado como "el quinto gobierno de la Concertación".

Quedo probado que al ‘teoría del mal menor’ que se ventilo en la campaña no sirvió, puesto que el mal menor al negar el indulto a los militares, se hace cargo de los programas de gobierno de los candidatos de izquierda.

Quedo probado, además, que la derecha actual no tiene mucho think ni mucho tank , pues el Presidente dijo: “Salvaguardará el pleno imperio de los derechos humanos en materia de crímenes de lesa humanidad". Y la mayoría de los politicos de derecha decían que no querían indultar, quienes hubiesen cometido esos crímenes. Sin embargo, ello carece e fundamento, Miguel Schweitzer afirma: “no hay delito sin una ley que previamente los haya descrito y sancionado-; el de la irretroactividad de la ley penal, según el cual no se puede aplicar una ley posterior a hechos ocurridos antes, salvo que ella sea más beneficiosa para el inculpado”. Por cierto, la Reforma Constitucional por el Tratado de Roma de 2009, establece: “En consecuencia, las disposiciones de la presente Ley sólo serán aplicables a hechos cuyo principio de ejecución sea posterior a su entrada en vigencia”. Por tanto, no se les puede acusar a nuestros militares de ese delito.

Una vez conocido la opinión del presidente Sebastián Piñera en torno a los indultos, en los cuales se excluyó a los militares, porque según él: ‘violaron los derechos humanos’, cosa que es falsa. El actual gobierno que él preside les está violando los derechos humanos a los militares presos al no respetar las leyes vigentes. Piñera probó ser inconsecuente, ya que él junto con varias personas de la Derecha, cuando llegó la democracia, le concedieron facultades al ex presidente Aylwin de indultar a los terroristas. Desde luego, que el entonces senador nunca se preguntó, si los terroristas le habían violado los derechos humanos con el asesinato y bombas. Obvio, si tiene menos cerebro que Pinky. Además, el actual Presidente no debió cerrarles las puertas a los militares, ya que como recuerda el experto abogado del Instituto Libertad y Desarrollo, Rodrigo Delaveau que “el propio Presidente Ricardo Lagos el que en su minuto indultó a Manuel Contreras Donaire, condenado por delitos de derechos humanos, y en ese entonces no existió ningún problema de constitucionalidad, ni de responsabilidad internacional del Estado de Chile por eventuales vulneraciones a tratados internacionales” (22-07-2010). Por tanto, no había ningún problema en indultar a los violadores de los derechos humanos. Como saben, no me gusta la etiqueta de ‘violadores de derechos humanos’ a los militares, que es típica de la izquierda, que no incluye a los terroristas. La declaración de Delaveau revela que hasta los think tank de derecha hacen suyos las categorías de la izquierda, siendo incapaces de rebatirles.

Siempre me ha extrañado que la UDI no haya sabido defender la Ley de Amnistía de 1978 como lo tenía en su web antigua, ni tampoco miembros del partido Renovación Nacional que participaron en el Gobierno Militar. No sé si llamarla crisis que afecta la derecha la disputa entre los continuadores de la ‘patrulla juvenil’ de los noventa que lideran Monckeberg, Rubilar, Godoy y Chahuan y el tema de la Unidad Popular y el Gobierno Militar. Mientras la nueva camada de RN le niega todo respaldo una persona que vivió la Unidad Popular como es al abogado Miguel Otero, esa misma generación no tiene ningún problema en que uno de los suyos asista a un seminario justamente en el natalicio de Allende Y después esa generación se haya molestado por lo que dijeron unas diputadas de la UDI: “Ensalzar a un mandatario que condujo al mayor caos social, político y económico de nuestra historia y que fuera declarado inconstitucional por el Parlamento, sólo puede entenderse por parte de alguien que ha sido víctima de la tergiversación de la historia que ha hecho la izquierda chilena”. Esa misma grieta un lo observa en el tema del indulto. Precisamente, el sector más ‘liberal’ es contrario al indulto, ni menos aplicar las leyes vigentes. Entonces, ¿dónde quedó su liberalismo político?

Nunca he entendido la fobia que le tuvo el senador asesinado Jaime Guzmán y el columnista y abogado Hermógenes Pérez de Arce al general Manuel Contreras. Si después que la DINA se disolviera, el terrorismo tomo otro nombre y acabo en democracia con el senador Guzmán. Ya a estas alturas, me parece una niñería descargarse con Contreras. Él a raíz del fallo de la suprema por el caso Prats, sacó una declaración: “Pero, el personal del Ejército activo y en Retiro, conocen la importancia y el valor que tuvieron los Generales Contreras e Iturriaga, los Brigadieres Espinoza, Willicke y Zara, como también el Coronel Morales, los que al frente de sus Soldados enfrentaron y vencieron a terroristas marxistas de 42 países del mundo, sin dar jamás una orden de matar”. Don Hermógenes le cae mal el general, pero no tiene ningún problema en citar su libro para entender unos crímenes, dando a entender, por ejemplo, que la CIA tenía buenas motivos de asesinar a Prats. La historiadora Patricia Arancibia Clavel dijo en una entrevista, que el general Pinochet en Londres no se arrepentía de haber asignado a Contreras. Encuentro que es de cobardes demonizar a una persona, como lo hace la izquierda. La abogada y ex comunista Clara Szczaranski, que desnaturalizó el CDE, afirmó: “Si no pide perdón, si no justifica y si no ve la gravedad podrían ser entre comillas ser peligrosos...”. Ella se ha preguntado alguna vez, si el MIR, el FPMR, el Lautaro y el propia izquierda han perdido perdón. Para los izquierdistas, Contreras es un símbolo. Lo mismo dijo Francisco Vidal el fin de semana pasada en ‘La Segunda’: “Contreras es un símbolo”. Eso me recuerda que la izquierda se comporta igual que un ladrón que robarle a una mujer en su casa, y que ésta le pegó un golpe vertical –el que usaba Bruce Lee-. Luego en los tribunales, el ladrón se quejó de que una karateca le había pegado. Ella había llegado a hasta cinturón azul. Ese golpe reemplácemelos en el ámbito político por ‘terrorismo de estado’, que es la excusa para justificar el terrorismo su derrota. La monstruosidad de la izquierda es que pida perdón.

Los militares cumplieron sus objetivos, cosa que la derecha que llegó al poder no los ha cumplido. Por eso, son mediocres.

La Iglesia católica que en su momento apoyó la ley de Amnistía de 1978, lo que se condice con las declaraciones de monseñor Alejandro Goic. En efecto, después de entregar su propuesta que muchos encontraron equilibrada, menos yo, declaró en Radio Cooperativa, que se excluirían los crímenes de lesa humanidad. Luego añadió un mentira que no me asombra para nada, ya que Goic, Precht y Baeza apoyan la justicia prevaricadora que no respeta las leyes vigentes y el perjurio en los tribunales: "Hay mucha gente que tuvo tareas menores bajo la ley de obediencia debida: esas personas tienen una responsabilidad muy distinta a aquellas que planearon y que llevaron este plan de exterminio. Hay que distinguir a quienes tuvieron el grado de responsabilidad total y las víctimas".Aquí no hubo exterminio, sino que se evitó un exterminio que pensaban realizar la Unidad Popular y los grupos terroristas como el Mir. Cuando hubo entregado su petitorio de indulto, preguntó: "¿Querían que llamáramos al odio?" Mentir en política es una forma de odiar, pues nada más alejado declaración antedicha. Creo que la Iglesia Católica chilena nunca ha realizado una autocrítica por su nefasta participación en la política, mientras la mayoría de la población se sintió aliviada con la caída de la Unidad Popular, Iglesia se mostró perpleja, desconcertada y hasta infeliz. Después de todo, una prestigiosa revista de la Iglesia, llamaba a votar por el gobierno socialista, pues aparecía ‘el hombre nuevo’. Más aún, cuando un grupo de chilenos incitó al odio y la violencia revolucionaria a fines del sesenta, la Iglesia no dijo nada. Después de escuchar a monseñor Precht por televisión, me quedó claro que apoyó el terrorismo y que no quiere perdón a los militares. Más les pregunte una vez a algunas personas que visitan a los prisioneros en Punta Peuco, que pensaba él ‘del secuestro permanente’ y la no aplicación de las leyes. Mejor estar solo que mal acompañado.

Pensaba titular este artículo la Era de la mediocridad. Desde un punto de vista político, nuestros representantes son bastantes mediocres, que no han sabido aprender de nuestra propia historia, ya sea con la Guerra Civil de 1891 o la matanza del Seguro Obrero y de las experiencias del mundo. Nos falto un Mandela.

Como dije una vez, si Sebastián Piñera no indulta a los militares, sin hacer distinción, entonces, que termine su mandato como el primer gobierno de Arturo Alessandri Palma, esto es, en Buenos Aires rindiéndole homenaje a Perón y Allende .

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sábado, junio 05, 2010

Me asombra




Me asombra el silencio de la derecha ante la muerte del suboficial mayor del Ejército (SOM), Héctor Vallejos Birtiola. También me asombra las explicaciones que ha dado el Gobierno para no tomar cartas en el asunto, pues así dejan a los abogados de derechos humanos tranquilos y no como adversarios. Digo que me ‘asombra la palabras del Gobierno’, porque yo no encuentro complicado indultar a un paralítico. Las palabras que uso el Gobierno fueron aplicar la sentencia y a la vez ejercer misericordia. ¿Qué raro que ningún derechista cuando la Concertación indultó a los terroristas no dijeran nada al respecto? De hecho, la mayoría de los presos en los GULAG de Punta Peuco y Penal Cordillera tienen cáncer, diabetes y otros problemas que aquejan a personas de mayores de 70 años. Y si no tienen esa edad y padecen algún problema de este tipo, tendrían que estar libres, pues la ley los apoya. Hay que recordar que el Ricardo Lagos indultó a un terrorista que tenía cáncer terminal. La única voz que habló fue la diputada María Angélica Cristi. Los demás, nada.

Igualmente, nadie de la derecha dijo nada, cuando el viernes pasado, los gollumianos del partido socialista, Francisco Encina y Denise Pascal, se mostraron “indignado por el hecho de que esta institución castrense aún no haya suspendido el descuento que se la hace a los militares para pagar sus abogados defensores”. Ese descuento es voluntario. En cambio, sí nos obligan a una parte de la población vía impuesto a financiar el Museo de la Memoria, las millonarias indemnizaciones y el Instituto de los Derechos Humanos. Así, los que se pavonean de luchar por la democracia y la libertad, le niegan a unos compatriotas a ejercer su libertad. Luego agregaron: “fue un compromiso del Ministro de Defensa, José Goñi y del Comandante en Jefe del Ejército, Raúl Izurieta, quienes asumieron que suspenderían este descuento que se hace a través del departamento de bienestar del ejercito". Ahora sabemos porqué no dice nada el ex comandante en jefe del Ejército, Izurieta sobre la muerte de Héctor Vallejos.

También me asombro el silencio de los ex generales del Ejército, Juan Emilio Cheyre y el actual subsecretario de Defensa, Izurieta. El primero se le ocurrió escribir una carta al ‘Mercurio de Santiago’ por la última columna del izquierdista Cristián Warken. Nada trascendente.

La venganza de la izquierda no tiene límites. Así, ex ministro de Defensa de Bachelet, el gollumiano Francisco Vidal dictó un decreto que prohíbe que los militares condenados por sentencia judicial tengan honores fúnebres como corresponde a su institución. ¿Qué significa? Convertirlos en parias dentro de su institución y al resto de la sociedad. ¿Dónde está el senador Pablo Longuiera junto con el resto de la derecha, quien recordarán fue que el ayudó a la izquierda terrorista a “borrar las anotaciones prontuariales de las personas reconocidas como prisioneros políticos”, esto es, quitarle el prontuario de ‘terrorista’? ¿Por qué no hacen lo mismo con los militares? El senador Longueira en la entrevista de Tomás Mosciatti afirmó: “En política uno debe ser consecuente con sus valores”. ¿De qué valores habla? Los militares que combatieron el terrorismo tienen la ley a su favor. Y sin embargo, se la niegan.Cuando hablé de la ‘derecha socialista’ me refería a que había hecho suyo el marco conceptual de la izquierda en materias de derechos humanos, y no a una política económica. Me extraña, además, que ambos generales nombrados no hayan criticado ese decreto. Tampoco, el actual ministro de Defensa, Jaime Ravinet no lo haya derogado, pues él sabe que los militares son inocentes.

El ex candidato presidencial Sebastián Piñera se comprometió hacer respetar el Estado de Derecho y a la vez al inicio de la campaña más o menos, también hablo del perdón, pues él cree en el ‘humanismo cristiano’. Quedo demostrado que al negarle el indulto al general primo sus intereses electorales hacia la izquierda sobre sus consideraciones cristianas. Más aún creo, que ni siquiera es cristiano. Me asombra por lo mismo, el mutismo de la senadora Matthei, quien más de una vez habló en la Cámara Alta a favor de los militares presos.

Cuando se reunieron en el Círculo Español le dieron la falsa sensación de que verían la luz al final del túnel. Pero, simultáneamente, la derecha tonta aprobaba el Instituto de Derechos Humanos con la facultad de querellarse. Naturalmente, los abogados de ese instituto no se iban a querellar contra los terroristas amnistiados e indultados, ya que dichos profesionales como la abogada Pamela Pereira se encargo de liberarlos. Una vez en el Gobierno, la derecha sigue manteniendo la oficina de Derechos Humanos creada en 1997. O sea, en tiempos de Eduardo Frei Tagle. Por eso, no hay nada que agradecerle a la Concertación. Recién ahora, el abogado comunista Eduardo Contreras presentó 1.197 causas para que la oficina de derechos humanos se haga parte. ¿Por qué no las presentaron antes? De hecho, muchas de esas causas fueron vistas por los tribunales y al no tener antecedentes, las cerraron. Como consecuencia de lo anterior, tanto la oficina de DD.HH., como el Instituto de Derechos Humanos son un chiste. No hay que ponerse tonto grave cuando la izquierda habla de los derechos humanos.

¡Qué fácil es refutar a los abogados de derechos humanos! Así, por ejemplo, el abogado Héctor Salazar a propósito de la muerte del sub oficial mayor, Héctor Vallejos Birtiola , es abierto a indultar cuando son enfermos terminales. Yo, que recuerdo, cuando Alywin y Lagos indultaron, la única razón que esgrimieron fue la no reincidencia. No esperaron a que tuvieran setenta años o más, para indultarlos. Muchos de ellos tenían cadenas perpetuas. Otro argumento del señor Salazar, es que los actos que se le imputan al fallecido señor Vallejos “son hechos absolutamente al margen del Estado de Derecho”. Y los actos terroristas del Mir en la vieja democracia y posteriormente durante el Gobierno Militar, ¿se ajustaban al Estado de Derecho? Conforme a lo anterior, los crímenes del movimiento terrorista Mir, Frente Patriótico Manuel Rodríguez y el Frente Lautaro “son calificados como crímenes de lesa humanidad”. Sólo prueba que los abogados de derechos humanos están al borde del irracionalismo. Por último, la Ley de Amnistía está vigente.

Para agravar el combate desigual como diría Arturo Prat, y agravar la falta del ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter, se reunió con los familiares de DD.DD.

Como de costumbre, la desalmada Bachelet , que le negó el indulto al SOM, Héctor Vallejos, se atreve hablar de Reconciliación, y nadie de la derecha la refuta. Así, en Colombia, la representante de la maldad dijo: “Pero para que una herida cierre tiene que estar limpia, si la herida está infectada no va a sanarse, por lo tanto la verdad de lo ocurrido es esencial, aunque sea dolorosa, porque con ocultar la verdad el dolor reaparece con conflictividad". ¿Cuál verdad? La verdad de que la izquierda uso la violencia y el terrorismo para imponer una dictadura comunista. Después durante el Gobierno Militar intentó lo mismo, con el pretexto de luchar por la democracia y la libertad, asesinando a civiles y militares, cuando fueron ellos los que destruyeron la antigua democracia. Bachelet agrega “que cada gobierno consecutivo, hasta llegar al suyo, "fue generando" nuevas propuestas y políticas para cerrar aquellas heridas de la violencia que generó el gobierno militar”. Falso. Una vez más los periodistas no hacen su trabajo. Basta recordar la declaración del PS en Chillán en 1967 y la del grupo terrorista Mir que despreciaba los votos y aposto por la violencia revolucionaria. La izquierda perdió la apuesta. Repitió la frase de Lagos y de las políticas reparatorias: “No hay mañana sin ayer”, olvidándose del anteayer, esto es, del período de 1967 a 1973. Desde luego, las políticas reparatorias no fueron incluidas las víctimas civiles y militares del terrorismo.

Prima la campaña comunicacional sobre el Estado de Derecho. De tanto repetirlo que, al final se creen las propias mentiras, aunque las palabras no den cuenta de la realidad. Así, la Concertación habla de ‘violaciones a los derechos humanos’ o de ‘violencia política’. Siempre se la imputan a los militares y nunca a los terroristas. Ahora bien, si los terroristas fueron muertos por carabineros u otro agente del Estado, entonces, se habla de ‘violencia política’ o ‘terrorismo de Estado’, pero nunca explican la acción del Mir, del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, como si éstos últimos fuesen unos pacíficos burgueses. Gracias a la labor del periodismo progre en estos veinte años y la derecha oportunista, que mira al lado. Se omite la mitad de la historia. Es una manera de hacer trampa, ya que es un contrasentido o una contradicción en los términos, que la izquierda, la otrora guerrilla revolucionaria y terrorista, y el actual ‘progresismo’, practiquen el fair play.

A pesar de que la contienda es desigual, yo sigo abrigando la esperanza de que más tarde o temprano, los militares estén libres y rehabilitados, tal como se hizo después de la muerte del dictador José Stalin para aquellos que padecieron las purgas. Si cayó el nazismo, el fascismo y por último, el comunismo, ¿por qué no puede caer la maldad del progresismo, que aún anda con el rabo entre las piernas, después de haber perdido la lucha revolucionaria hace 37 años?

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