miércoles, septiembre 03, 2014

Los medios al servicio del terrorismo


En agosto pasado estuvo en Chile el terrorista del FPMR confesó Héctor Maturana Urzúa, quien vive en Bélgica, gracias a la permutación de la pena que le realizó el primer presidente de la Concertación, el demócrata cristiano, Patricio Aylwin. A un columnista de la derecha rancia se lamenta que el cuerpo de reportajes del diario La Tercera le haya dedicado un elogio al terrorista mencionado. Titulado ‘El Regreso del fusilero’. Según ese medio, lo califica de "prisioneros políticos del Gobierno Militar". Los que usaban esa expresión ‘presos políticos’ eran los medios de Izquierda a principios de los noventa. 
 Matura participó en el atentado al general Pinochet. Al serle preguntado por su identidad en la ciudad de Talca por el teniente de Carabineros, Juan Carlos Amar le disparó dos veces “un tiro para herir y otro para rematar”. Con todo, fue capturado. Según cita el columnista, “no me arrepiento de nada” manifestó al medio el terrorista. 
 Luego fue recluido en la Penitenciaría y en la cárcel de Santo Domingo, donde comenzó un ayuno. Extorsionó a la autoridad y ésta lo liberó después para conseguir la paz social de la cual se ufanan los zurdos. El ayuno lo comenzó hacer con el gobierno de Aylwin para que le cambien la pena. Ser terrorista y ser de izquierda en este país es un lujo. Naturalmente, gracias a las Leyes Cumplido, el presidente demócrata cristiano Narigón que clama “mazz estao” lo “fue extrañado” a Bélgica donde vive con su familia. ¿Alguien duda que los demócratas cristianos que han estado con la Izquierda son personas buenas y decentes? A los terroristas los perdonan y a los militares pretenden degradarlos. ¿Alguien cree que estamos reconciliados o en paz?
 El profesor de historia, Gonzalo Rojas se pregunta , “ ¿Es sensato que hombres como Aylwin o Cumplido vayan a pasar a la historia como pacificadores, cuando liberaron asesinos que no han cumplido condenas efectivas y, además, lo hicieron sobre la sangre que esos mismos criminales derramaron por su mano terminando con la vida de Jaime Guzmán justamente por causa de esa política de indultos?” No estamos en paz, ni Aylwin ni Cumplido son pacificadores,sino  cobardes que les temieron a los grupos terroristas. El Informe Rettig fue pedido por éstos últimos. 
 La venida del terrorista Maturana nos revela varias cosas. Una, la cobardía de los medios ante la maldad. Segundo, por la declaración del mencionado revela que los políticos de derecha han hecho el ridículo al pedir perdón, tal como lo hicieron Hernán Larraín y el primo del ex presidente Piñera, Andrés Chadwick. Hasta la propia declaración de Piñera acerca de los cómplices pasivos es absurda, puesto que el terrorista confesó no se arrepiente de haber matado. Y finalmente, que es igualmente absurda por boca de la Izquierda acusar a los militares de graves violaciones a los derechos humanos.


Volviendo al primer punto, mientras escribía sobre el tema de la cultura de Izquierda encontré una entrevista que le hizo la Revista Capital el año pasado la profesora de castellano, Mónica Echeverría, viuda del arquitecto del ex alcalde la comuna de La Reina, Fernando Castillo Velasco.La señora cumplió 93 años el 2013. Obsérvese el elogio que le hace el periodista a la hija mirista , Carmen Castillo Echeverría: “Ahí está el padre, Fernando, con su arquitectura marcadora y su vida en la DC; está Mónica, combativa, rebelde, sensible, bonita, talentosa. Está Carmen, la documentalista, ex MIR, la mujer que luchaba junto a Miguel Enríquez cuando los tiros lo encontraron en la calle Santa Fe”. Si el Mir hubiera triunfado, la revista mencionada no existiría. A los dueños o al editor no les importa elogiar a un grupo terrorista. No he leído el reportaje de ‘La Tercera’, mas supongo que habrá escritos palabras parecidas.


Luego la escritora realiza la siguiente afirmación: “Antes del 73 fue una época de entusiasmo, de estar haciendo algo muy original, diferente. Mi clase social decía que esto era un error, cosas terroríficas. Fernando además dirigía el Canal 13, que trataba de dar noticias más generales y no hablar de terror. Eso era, para la clase social a la que nosotros pertenecíamos, un horror y comenzaron a llamarnos por teléfono y a gritarnos “traidores, qué se han imaginado”...”.


Hay que recordar que Fernando Castillo Velasco les cerró la puerta a al periodista Nena Ossa, cuando llegó la UP en el canal 13. Para Mónica Echeverría no le importó el debacle y abismo a que nos condujo el gobierno de Salvador Allende. Obviamente que la trataron de traidora, si la clase social a la pertenecía era la burguesía que había que acabar junto su aparato militar como reza la declaración que sacó el Partido Socialista y el Mir. Que se haya salido de la ley y la Constitución es una trivialidad, que hayan expropiado expropiado ilegalmente tanto a empresas como fundos es una tontería, ni el racionamiento de comida a través de las JAP, que haya amparados a grupos armados como el Mir y otros, la ENU, que haya torturado y flagelado tampoco importa, que hayan internado armas en forma ilegal mandadas desde Cuba como parte de la correspondencia entre los dos países, ni menos la división que nos tienen ahora, ni menos que nos haya querido convertir en otra Cuba. ¿Dónde estuvo entre 1970 y septiembre de 1973? 
 Luego le cuenta su vida de burguesa en un balneario de la Quinta Región: “Te lo voy a graficar. Por esas casualidades, veraneábamos en Algarrobo y éramos amigos de todos estos políticos. De Salvador Allende, que estaba abajo; de Eduardo Frei, que estaba un poquito más arriba; de Patricio Aylwin, que estaba por el otro lado. Y en la playa se jugaba, salíamos a bañarnos todos juntos. Comenzó este momento y la división en Chile fue terrible. Fue drástica, espantosa, y nadie más se saludó en la playa”. 
 A los cuarenta años de la intervención militar que nos salvo de convertirnos en una dictadura comunista, la loca de Mónica Echeverría no desea admitir que el responsable de la división de país fue Allende y la Unidad Popular. Se les olvidó sus célebres palabras que él “no era presidente de todos los chilenos”. Mientras escribo este post, descubro que ella para los treinta años del 11 de septiembre escribió una radio teatro La última epopeya de Salvador Allende. Por eso, no les importo las JAP, la alta inflación, ni que Allende pasara a llevar los dictámenes de los Tribunales de Justicia. Está tan loca como su hija, Carmen Castillo, la Vaca Loca que nos gobierna, la loca Manuela Gumucio, la loca del Mapu y abajista Teresa Valdés.
 Después del pronunciamiento militar, el matrimonio Velasco Echeverría fue invitado a hacer clases en la Universidad de Cambridge. Afortunadamente para los británicos el parcito no se les ocurrió recomendar a un grupo aborígenes de ese país instalar una dictadura de comunista, eliminar la Carta Magna y tomarse el Palacio de Buckingham. Y enseñarles la tonada que cantaba el Mir, pero adaptaba al mundo inglés: “Los nobles y conservadores al paredón, y las Ladys al colchón”. 
 Asimismo, la escritora en tiempos del Gobierno Militar montó una exhibición de arte erótico. ¿Dónde está lo trasgresor? Recuerdo haber visto en los kioskos la revista Playboy.

 Conté que Allende tenía un yate en club de yates de Algarrobo. Finalmente, tuvo que venderlo porque sus pares del parlamento se lo sacaban en cara por ser burgués.
La profesora de castellano y autora de Crónicas vedadas y Krassnoff, arrastrado por su destino. El primer libro lo he leído. Naturalmente, termina con capítulo dedicado a Armando Fernández Larios. En cambio, a un terrorista del Mir o del FPMR nada.
 Cuando la historiadora Gisela Silva Encina publicó Miguel Krassnoff, Prisionero por servir a Chile, el cual fue un éxito editorial, la Izquierda en seguida reaccionó tal como lo hicieron con el documental Pinochet con sus documentales en TVN sobre la UP. La madre de la terrorista publicó el libro Krassnoff, arrastrado por su destino.  Mónica Echeverría apareció en La Tercera, en cambio a la historiadora la ningunearon. La viuda del arquitecto la invitaron al programa Off de Record del canal 13 cable, a la historiadora, no. Eso lo sabemos. A los zurdos no les gusta que nos podamos defender y contra atacar.
 La señora Mónica Echeverría pertenece a la Generación Maldita. Es generación abarca a personas que tiempos de la UP iban en la enseñanza media como Camilo Escalona, Jaime Naranjo hasta políticos como Patricio Aylwin. La escritora es coetánea del presidente demócrata cristiano.

 

 Según me contó el bloguero Ciro Cárdenas del blog Libertad o Socialismo , el rector de la Universidad San Alberto Hurtado, Fernando Montes S.J. comentó el libro de Mónica Echeverría en un video que aparece en Youtube. Habla mal del preso político Krassnoff. No pude seguir escuchando los comentarios e injurias. La Iglesia Católica chilena está podrida no sólo por los pedófilos, sino también por personas como ese rector, que se pone los anteojos de la Izquierda marxista. 
¿Con que tontería saldrá la Izquierda el próximo 11 de septiembre? ¿Bachelet se comparara con Aleksandr Solzhenitsyn?

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

lunes, diciembre 03, 2012

Le bon vivant du agent provocateur


“The insolence of office, and the spurns 
 That patient merit of th' unworthy takes”
(Del monólogo de Hamlet, Acto III. Escena I)

 Este post lo escribo por tres razones. La primera es para refutar un libro que recientemente público la profesora Mónica Echeverría sobre Pinochet y sus excesos, titulado “Insaciables”. El libro mencionado “versa sobre la ambición sin límites de la familia del extinto dictador Augusto Pinochet”.Ella fue la misma que antes había publicado un libro difamatorio sobre Miguel Krassnoff, en repuesta del éxito rotundo que ha sido el libro ‘Prisionero por servir a Chile”. Después de todo, está emparentada con la documentalista terrorista. ¿Por qué no hablamos de los excesos de Salvador Allende? Por cierto, no me refiero a los excesos políticos, sino la vida sibarítica que tenía el agente provocador. La segunda razón, es que no entiendo como alguien puede estimar a Allende, si debido él todavía la Izquierda perpetúa el odio entre las nuevas generaciones de su lado nacidas a fines y después de la Guerra Fría, que no tiene idea del horror del comunismo. El mencionado forista que frecuentaba el blog Chileliberal y el blog de Hermógenes , no le gusta Pinochet por los así llamados ‘derechos humanos’. Con todo, el Presidente de la Unidad Popular tan estimado por él fue acusado por la Cámara de Diputados por violar la mayoría de los derechos humanos. Él sabe que cuando la Izquierda habla ‘de la violación de los derechos humanos’ se refiere al combate del terrorismo o guerrilla. Tal forista, sin embargo, no ofrece una solución para haber combatido a la guerrilla. O sea, Pinochet lo desprecia porque violó los derechos humanos y no puso límites a las agencias de seguridad, y a Allende que violó la mayoría de nuestros derechos, lo estima. En realidad, no entiendo. Aún se cree el cuento de que el presidente socialista que fue sobrepasado por su propio partido y el Mir, cuando el propio líder de la UP sobrepasó la Constitución y la ley. La razón, es la última novela de Roberto Ampuero.

 

El periodista James Whelan, autor "Desde las cenizas" escribe sobre Allende: “Durante la mayor parte de su vida adulta posó como el campeón de los oprimidos, pero nunca cesó en la búsqueda de los placeres físicos y sensuales para sí mismo. Durante la mayor parte de su vida de casado vivió con su mujer y tres hijas en una casa de dos pisos, de estuco rosado, ubicada en la calle Guardia Vieja, en un sector de buen tono de Providencia, en Santiago. La pareja tenía a su servicio a una empleada, una cocinera y un chofer. Los Allende también tenían una casa, pequeña pero bonita, junto a la playa y justo en la bahía en uno de los terrenos más valiosos de Algarrobo, que es un pueblecito de pescadores y balneario preferido por las familias selectas de Santiago. (El pueblecito pudo mantener su encanto principalmente porque no se podía llegar hasta ahí por medios de transportes públicos) La casa de los Allende estaba al otro lado del camino, casi frente del club de yates de Algarrobo, que era más famoso más bien por sus cualidades marineras que por tamaño y opulencia de los barcos”. Según el periodista norteamericano, Allende quería dar la impresión de un ávido yatista, sin embargo, se le recuerda “como un navegante apático que jugaba con su botecito más por escapismo que por amor al mar”. Ahora bien, ya que en el senado, donde él era presidente de esa cámara a cada rato lo provocaban por el yate, en un arrebato de ira dijo en 1968: “velero con capacidad para cuatro personas, que ni siquiera tiene motor de borda. Sin embargo, para algunos, es un transatlántico”.
   Después Allende abandonó la casa de Algarrobo y prefirió su refugio en El Cañavelar, “un refugio escondido en el Arrayán, al pie de los Andes, hacia el este de Santiago”. Esta extensa propiedad la había comprado su amante, Mirian Contreras Bell (La Payita). Agrega:“Una vez que Allende llegó a la Presidencia, se rodeó de una riqueza y esplendor nunca antes visto en el austero Chile: automóviles, casas, banquetes y ropa fina en forma extravagante. (Después de su muerte en 1973, se encontraron, un solo closet, 40 trajes de alto precio.) Su reputación de bon vivant creció hasta tal punto que se decía que él podía identificar la marca del whisky escocés al primer trago, aunque su preferido era el fino (muy caro) Chivas Regal”. Con todo, marzo de 1972, Allende diría que bebía whisky para las ocasiones especiales. El periodista norteamericano agrega: “De hecho lo bebió hasta el último momento de su muerte”. El forista Hunter que con frecuencia comenta en nuestros blogs, ha dicho siempre que Allende la pasaba borracho. La cita que he mencionado, me recuerda que en una entrevista que la historiadora Patricia Arancibia Clavel le realizó al ex capitán de Navío, Richard Kelly, quien fue el hombre que introdujo a los ‘Chicago Boys’ en el Gobierno Militar. Él cuenta que cuando fue a la casa de El Cañaveral, le causo, por así decirlo, vergüenza ajena lo que encontró en ese lugar. Por cierto, no se refería a las armas halladas, sino al lujo que contrastaba con la carestía y el racionamiento que existía en el país. 
    En el mismo capítulo, Whelan cita las palabras de un periodista británico que lo siguió Allende en su campaña de 1964, escribe: “Para presentarse en tierras de campesinos, por donde acaba de pasar su campaña, elige usar un cortaviento de plebeyo. No es un hombre del pueblo. Le gustan las comodidades burguesas a las que se acostumbró en su juventud. Mandó a sus hijas a colegios ingleses…”. La última cita es importante por dos razones. La primera, es que hay una anécdota de que cuando Allende después de visitar una población de Santiago recogió a una pobladora para llevarla más cerca del centro. En un momento, el auto paro y Allende se cambió el overol por el traje. La pobladora que había votado por él, se sintió algo así como defraudado. De hecho, en ‘La Tercera’ hace tiempo, a propósito de que noticia sobre Allende, la hija de la pobladora contó esa historia. La segunda razón estriba en que el actual senador Isabel Allende defiende la educación pública que le gusta a Vallejo. 
 En la última novela de Roberto Ampuero, ‘El último tango de Salvador Allende’ , “escribe sus vivencias junto al singular mandatario que gusta del Chiva's Regal y las corbatas de seda, mientras lucha por la causa de los pobres”, desligándolo de la política. El propósito de Ampuero es mostrar un Allende más humano. Se puede ser millonario, tener una vida extravagante de playboy como el personaje de Batman y ayudar a los pobres. Y en efecto, no tener ninguna contradicción. Además, cuántos millonarios han surgido de su condición de pobre. ¿Y que los saco de la pobreza? Por cierto, no fue la ayuda del Gobierno, sino la ambición. Los motivadores norteamericanos, como Napoleón Hill, Og Mandino, entre otros destacan la ambición para salir adelante. Desde luego, respetando los derechos individuales. 
 El actual embajador en México, Ampuero repite a través de un personaje que Allende se vio superado por la Izquierda y la Derecha :"Lo cierto es que (Allende) ya perdió el control del país por la desobediencia civil de la derecha, la escasez y el mercado negro, la presión de Nixon y las exigencias de la ultraizquierda de profundizar el proceso y armar al pueblo. Mientras la oposición de centro y derecha exige la intervención militar, la de ultraizquierda reclama armas para imponer el socialismo". O sea, Allende es inocente. Las palabras y sus actos que él hizo antes y durante su mandato refutan esa visión idílica del ex mandatario socialista. Se trata de mantener el mito. Sus propias palabras que uno encuentra en la red lo refutan, que el Estado de Derecho era tal cosa, que los periodistas no deben buscar la verdad y que no es Presidente de todos los chilenos como sus actos. 
 Roberto Ampuero se parece al forista mencionado al principio: "Fui hasta allí y me impactó ver los nombres de las víctimas grabados en la piedra y contemplar sus rostros en fotografías, ver celdas de tortura y aquello que fue borrado para no dejar huellas, pero que sigue latiendo. Me hizo recordar mis visitas a campos de concentración nazi y a las prisiones de tortura política de Alemania del Este y la ex Unión Soviética. La condena a la represión por parte de un demócrata auténtico debe ser pareja, sin doble estándar: No hay represión justificable ni en nombre de la seguridad nacional ni en nombre de la utopía social. Un demócrata auténtico condena toda dictadura, sea de izquierda o derecha”. Él se refiere al Parque de la Paz Villa Grimandi, que fue un centro de detención donde tenía a los terroristas. Ahí le sale al ex comunista su remanente de Izquierda, pues los que asesinaban indiscriminadamente eran los nazis y comunista a diferencia de la doctrina de seguridad nacional que se abocó a la lucha contra la guerrilla, quienes a su vez, como eran comunistas no discriminaban entre civiles y militares. Se entiende la comparación obscena de la ex presidenta, Bachelet, ayudista del FPMR con la niña judía Ana Frank.
 Luego de leer el libro de Ampuero, el escritor mexicano y director de la Editorial Clío, Enrique Krauze , quien fue amigo del poeta y crítico Octavio Paz, concluye diciendo en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara que: “Allende, en este libro de Ampuero, es presentado como un liberal”. Tal talante liberal que presidió las OLAS, ayudó a los sobrevivientes de la aventura del guerrillero argentino en Bolivia, se declaró marxista leninista, admiraba a Ernesto ‘Che’ Guevara, Hồ Chí Minh y al dictador Fidel Castro. Con todo, Allende, según Whelan, sentía que Castro no lo apreciaba. Y algo que no sabía el periodista norteamericano, autor "Desde las cenizas", es que Allende, además de las cosas mencionadas era agente pagado de la KGB. El ex presidente socialista estableció contacto con el servicio de inteligencia soviético en 1953. Se le destino 50.000 dólares de la época para su uso personal una vez que llegó a la presidencia de la nación. En 1971, el Politburó le asignó 30.000 dólares más "con el objetivo de solidificar la relación de confianza". Tan liberal el hombre. Según el ex senador Jonás Gómez Gallo y amigo del presidente socialista: “Allende no era marxista; era socialdemócrata”. Así que era socialdemócrata.

 

 En una entrevista dada a ‘El Mercurio de Santiago”, Ampuero dice que renunció a su militancia comunista en La Habana por 1986 "porque no quería para mi país ni el régimen de Pinochet ni el socialismo real". Sin embargo, si fuese un intelectual honesto, hace tiempo hubiese observado que el Gobierno Militar surgió por el llamado del Acuerdo de la Cámara, que luego se fijo un itinerario para devolver la democracia. O sea, nunca pretendió perpetuarse en el poder indefinidamente como los sistemas comunistas. 
 Para escribir su novela, Ampuero tuvo visitar La Moneda y lo que cuenta es deplorable: "Visité los salones réplica de los que ocupó Allende. Están en el segundo piso de La Moneda. Allí uno encuentra esos espacios perfectamente puestos con muebles, teléfonos, lámparas, cuadros y fotografías de los años en que Allende fue Presidente. Está todo impecable. Se le guarda respeto a esas salas”. 
 Al “Quinto Gobierno de la Concertación” que salió electo con los votos de la Derecha, ni siquiera se le ocurrió devolver esas réplicas a la Fundación Allende, ni siquiera ponerle el nombre original del Salón Blanco, que ahora tiene el nombre del presidente socialista.
 Demasiada reverencia, solemnidad y respeto para un hombre indigno, que ha sido lo peor que le ha pasado el país, que se ufanaba de decir “que no era el Presidente de todos los chilenos”.

Etiquetas: , , , , , ,

viernes, mayo 13, 2011

Historia, Memoria y Política




El Día del Libro se vio empañado por la muerte del poeta Gonzalo Rojas. Durante ese día también, el Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos a través de su directora, Romy Schmidt le hizo un reconocimiento por recuperación de la memoria a Lom Editores , que recibió la Directora Editorial, Silvia Aguilera. En efecto, “LOM Editores donó 150 títulos de su colección Libro y Memoria y más de mil ejemplares que estarán disponibles para todos sus usuarios en el Centro de Documentación del Museo”.

Para nadie es novedad que tanto el Museo de la Memoria como la Lom Editores son de izquierda. La editorial intenta recuperar el sitio que tenía la Editorial Quimantú del Partido Comunista. La diferencia estriba en que los libros de la última estaban impresos en papel roneo. Después que cayó el Muro, encontré en una librería de viejos, la Historia de la Revolución Rusa de León Trosky, que publicó esa editorial, a partir de una versión en francés. También publicó los primeros escritos del pensador italiano Antonio Gramsci, cuando la izquierda había abrazado el guevarismo leninismo. Esa traducción estuvo a cargo de un profesor de filosofía de la Universidad de Chile de Valparaíso, hoy Universidad de Valparaíso, quien luego se fue al exilió.

Desde que llegó la democracia empezaron hablar de la memoria, tal es así que escribieron un libro titulado Chile: Memoria Prohibida(1989), para ellos monopolizar la memoria. El Museo de la Memoria es nuestra versión del Ministerio de la Verdad de 1984. Además, del hecho de que la Izquierda lo haya concretado indica que la Derecha, por el contrario, está débil y famélica. ¿Será eso la ausencia del ‘relato’ del actual gobierno? Tan tísica que el progresismo convenció a que dos personas de la Derecha Liberal formaran parte del Directorio, a saber, el actual embajador Oscar Godoy y el director, escritor del think tank liberal Centro Estudios Públicos, Arturo Fontaine. Según leí después, varios personeros de la UDI se sintieron dolidos porque no los invitaron.

Chile se veía así mismo como un país de historiadores y poetas. Teníamos a Encina, Jaime Eyzaguirre, Barros Arana, Góngora, Gonzalo Vial Correa y otros. La Derecha, con todo, ha optado por evadir la historia reciente, porque según Juan Ignacio Brito afirma en su carta ‘Historia y Verdad Oficial’ :”se avergüenza de su colaboración con el régimen militar y se ha restado del debate. Con su habitual desprecio por las ideas y proverbial pragmatismo”. Para que, entonces, están, los think tanks. A consecuencia de ello, los tribunales de justicia son los que tienen determinar la ‘verdad histórica’ y le “despeja la pista para la izquierda, que ha construido el "relato" (para usar una palabra de moda) sobre el período casi sin oposición y que hoy pone la guinda a la torta exigiendo que el Poder Judicial defina la versión oficial sobre el 11 de septiembre de 1973, fecha pivotal del período en cuestión”. Por esa razón, “basta ir a cualquier librería y comparar lo que escriben los políticos y centros de estudio de derecha con los de izquierda” decía el señor Francisco J. Urbina el 21.11.2010 en ‘El Mercurio de Santiago’.

Los representantes de la Derecha tienen centros de estudios, pero temen debatir sobre la historia reciente, a diferencia de la infantería de ese sector. Véase los blogs, los libros que publica la editorial Maye y los autores que han publicado en otras editoriales. Y eso tiene que ver con el debate que hubo el año pasado entorno al concepto de la ‘Nueva Derecha’ que dejo al descubierto sus debilidades más que sus fortalezas. Una de ellas, como dijo el señor Urbina es que ‘la derecha apenas sale del campo técnico de las políticas publicas’.

En la misma línea del señor Urbina, está la carta de Pablo Ortúzar Madrid , ‘El relato de la derecha’(9.05.2011), en la que sostiene que “el último en intentar generar una síntesis intelectual de estas tradiciones fue Jaime Guzmán, quien fracasó, imponiéndose finalmente en el sector el pragmatismo del liberalismo economicista que operaba remplazando la política por las políticas públicas”. Cuando me referí una vez que la derecha tiene mucho think y poco tank, es que no habla de la política en términos amplios.

Pues bien, si una política pública tiene el nombre Derechos Humanos, los tecnócratas de los think tank, estarán encantados haciéndole uno o más retoques al proyecto. Las personas que no pertenecen a esos centros de estudios, por el contrario, se dan cuenta enseguida que esa política no le interesa promover los derechos humanos, aun cuando el artículo 2º de la ley 20.405 afirme : “El Instituto tiene por objeto la promoción y protección de los derechos humanos de las personas que habiten en el territorio de Chile, establecidos en las normas constitucionales y legales; en los tratados internacionales suscritos y ratificados por Chile y que se encuentran vigentes”. Sabemos que en la práctica no es así, pues pasa a llevar la Constitución y es un arma o instrumento para atacar a los militares, por un lado. Y por otro, como se ha visto, defender a cuanto violentista habite en el país pidiendo que se anulen los juicios. Podríamos pedir lo mismo. Así, lo podemos constatar el sesgo en unos de sus artículos de la mencionada ley:”Aquellas que, en el período señalado precedentemente, hubieren sido víctimas de desaparición forzada o correspondieren a ejecutados políticos, cuando aparezca comprometida la responsabilidad del Estado por actos de sus agentes o de personas a su servicio; como asimismo, los secuestros y los atentados contra la vida de personas cometidos por particulares bajo pretextos políticos”. En esa ley no se menciona ni el terrorismo o la guerrilla. Se supone que la afirmación: “atentados contra la vida de personas cometidos por particulares bajo pretextos políticos”, es una forma de hablar de ello. Aun así, es sesgado la ley y el propósito, pues sólo abarca el período del Gobierno Militar, no antes, ni después, no se persigue a un terrorista por delitos de lesa humanidad y tortura. Y por último, es guardián de ambos Informes izquierdistas. Para esa ley, vale la expresión: “Hecha ley, hecha la trampa”.

Ahora bien, a consecuencia de esa ley, Chile firmó el Estatuto de Roma, que como hemos podido comprobar, no tiene por objeto promover los derechos humanos, sino de perseguir a los militares. Pese a que no es retroactivo, tantos los abogados de derechos humanos como otras organizaciones no se cansan de repetir junto con los loros de la derecha que están en el Gobierno, que los militares cometieron delitos de lesa humanidad. El ministro de Bachelet, José Antonio Viera Gallo afirmó, cuando el país firmó: “El ministro de la Presidencia aclaró que la entrada de Chile en la CPI no afecta los casos relacionados con la represión ejercida por el régimen de Augusto Pinochet, ya que el tribunal no puede juzgar crímenes cometidos antes de su creación en 2002”. El artículo nº2 de la ley 20.357 que tipifica crímenes de lesa humanidad, genocidio y delitos de guerra: “Que el ataque a que se refiere el numerando precedente responda a una política del Estado o de sus agentes; de grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre algún territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares, o de grupos organizados que detenten un poder de hecho tal que favorezca la impunidad de sus actos”. Una vez más no aparece la palabra terrorismo o guerrilla. Hecha la ley, hecha la trampa.

Lo anterior es consecuencia de haber reducido la política o la politeia (Πολιτεια) de Aristóteles al ‘campo técnico de las políticas publicas’. Siendo honesto, creo que un bloguero me saco en cara ello a propósito de un post que escribí hace tiempo. En esa oportunidad no reparé en las implicancias que tenía.

Con todo, la batalla de las ideas, la memoria y la historia no está perdida, pese a que la Derecha le da la espalda a la historia. Gracias al esfuerzo realizado por el ex ministro de Pinochet, escritor y empresario, agricultor, Alfonso Márquez de la Plata con el proyecto de la Editorial Maye, que permitido contrarrestar un poco la avalancha de propaganda de la izquierda, contando el otro lado de la historia. Si algún extranjero desea conocer la otra parte, encargue los libros a esa editorial. Los libros del profesor Víctor Farías que han desmitificado a Allende: Salvador Allende: el fin de un mito, Salvador Allende Antisemitismo y Eutanasia, Los documentos secretos de Salvador Allende: La Caja de Fondo de La Moneda. Tenemos el libro sobre el preso político, Miguel Krasnoff, que es considerado un héroe en Rusia: Miguel Krasnoff, Prisionero por servir a Chile de Gisela Silva Encina. Está el libro del periodista italiano Mario Spataro, Pinochet, Las Incómodas Verdades, que ojala se publique en España. Está el libro del francés Philippe Chesnay Pinochet, La Otra Verdad. En forma independiente, está el libro de La Infiltración en la Armada 1973: la Historia de un Motín Abortado (RIL Editores) de German Bravo Valdivieso y La Dura de Raúl Hermosilla Hanne. Y como no, el libro del general Manuel Contreras, La Verdad Histórica: El Ejército Guerrillero.

Nombro todos esos libros, porque estoy seguro que la directora del Museo de la Memoria nunca le agradecerá al señor Márquez de la Plata por su contribución por recuperar la memoria del país. Si bien es un avance el aporte de la editorial Maye, se ve que a la izquierda le molesta. Por ejemplo, cuando fue publicado el libro Miguel Krasnoff, Prisionero por servir a Chile, el libro fue un best-seller en las librerías. A los pocos meses después, la profesora de castellano, Mónica Echeverría publicó “Krasnoff: Arrastrado por el Destino”, que fue publicitado en ‘La Tercera’ y a ella la invitaron a un programa de entrevista del cable. Por cierto, probablemente el Museo invite al cantante Patricio Manns para que hable de la contra revolución de la Armada, y no al señor Bravo o a la señora Echeverría, mas no a la historiadora Silva Encina.

Porque la política fue reducida a políticas públicas, la Derecha le dejó la historia a la izquierda. Y por esa misma razón, la derecha no le ha podido quitar la bandera de los derechos humanos. De ese modo, la izquierda irracional o reaccionaria con resabios totalitarios convirtió una disciplina de las humanidades, donde las diferencias y la revisión son normales, ya que nuevos antecedentes nos hace cambiar una visión de los eventos del pasado o de un personaje, en un caballo de batalla para imponer si o si su punto de vista. La izquierda, sin embargo, se enoja cuando le cambian el relato.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

miércoles, julio 16, 2008

En defensa de la verdad

Un bloguero preguntó en un comentario por qué a los intelectuales de derecha los medios le dan poco cobertura, por así decirlo. En cambio, a la izquierda se esmeran que se conozca su opinión. Así lo podemos ver, por ejemplo, que en el documental de la terrorista del Mir, Carmen Castillo, “Calle Santa Fe”, el cuerpo Artes y Letras le confirieron una entrevista a la realizadora, mas el periodista no le formuló preguntas incómodas a la señora Castillo. Así en cada programa de cultura que transmiten por la televisión.

Lo mismo lo podemos ver en la publicación del libro de Mario Spataro, “Pinochet, verdades incómodas”. O en el libro de la historiadora “Miguel Krassnoff: Prisionero por servir a Chile” de la historiadora Gisela Silva Encina, que tuvo éxito el año pasado. Precisamente por haberse convertido en un best-seller, la izquierda no lo soportó. De ahí que la madre de la terrorista Carmen Castillo, Mónica Echeverría presentará su libro "Krassnoff, arrastrado por su destino".

Puesto que no puede defenderse Miguel Krassnoff ante esa señora loca y bipolar, ocupo este medio para hacerlo.

De la señora Echeverría le había leído el libro “Crónicas Vedadas”, en la que investigaba áreas que la historia que a la historiografía oficial no le interesaba, pasando por la Colonia, el siglo XIX, la matanza de Santa María hasta llegar al Gobierno Militar con Fernando Larios. Mi padre más perspicaz se dio cuenta que era para desprestigiar al Gobierno Militar. Al principio no reparé. ¿Por qué no le dedicó un capítulo a un terrorista del Mir o del Frente?

Mónica Echeverría sostuvo en ‘La Tercera’: "pero después fui descubriendo su vida, y ya no me detuve más, porque era una vida increíble, siniestra, un bipolar que puede tener rasgos de ternura y, al mismo tiempo, una crueldad horrible. Además, estaba todo su pasado, que es muy fuerte". Cabe señalar que la misma prensa de derecha, como es ‘La Tercera’ escribe a igual que la izquierda, cuando repite que Krassnoff era parte de “copula de la DINA”. ¿La prensa teme hacer su trabajo?

En el libro de la historiadora Gisela Silva Encina sobre Krassnoff, se señala que Krassnoff en 1991 -en democracia como le gusta decir a la izquierda-, recibió el galvano “Presidente de la República” a nombre de Patricio Aylwin. Después en una entrevista, Aylwin lo nombró despectivamente. ¿Qué se puede esperar de un DC? Primero los llaman, y luego los abandonan.

Si fuese realmente investigadora como la describe ‘La Tercera’, habría descubierto que en la publicación El Rebelde del grupo terrorista Mir, después del pronunciamiento militar, escribieron: “Hay un oficial de la DINA que es muy peligroso, pues tenemos antecedentes que muchos compañeros nuestros le han entregado información de mucho riesgo, sin mediar presión física o torturas. Ese individuo debe ser considerado como nuestro principal enemigo”. (La negrilla es mía).

Por el contrario, creo que los bipolares son los gobiernistas de la Concertación y los intelectuales de izquierda de la década del 60 y 70 del siglo pasado. La señora Mónica Echeverría fue uno de los tantos intelectuales que apoyaron el terrorismo y las sociedades totalitarias. Por esa razón, no cuestiona el Mir. El mundo de la cultura de izquierda de hace 30 años se caracteriza por su culto a la estupidez. La actriz y profesora de castellano es de la generación de izquierda que perdió y que no se adaptó a la realidad.

Por su parte, el escritor Roberto Brodsky, que a los 15 años tuvo que irse al exilió porque su padre era comunista afirma, también ‘La Tercera’ alega contra ‘la herencia cultural’ del régimen de Pinochet. La breve noticia cultural no precisa qué define por ‘herencia cultural’. Luego declara: "ante la responsabilidad del Estado de establecer la verdad y la justicia, porque fueron agentes del Estado organizados los que sacaron a chilenos de sus casas y nunca más aparecieron". Para los escritores de la izquierda latinoamericana, los terroristas ni los revolucionarios no tienen de dilemas morales. En nombre de la justicia social, todo está permitido. Probablemente, Brodsky estaba hechizado con ‘El Che’, la guerrilla y el discurso delirante de la izquierda. Habla de la verdad, pero las medias verdades que le importa a la izquierda. Más mentiras y mitos que verdades.

Me quedo con las palabras de la historiadora Silva Encina para explicar la conducta de Mónica Echverría, Carmen Castillo y Robert Brodsky, basándose en una escuela deudora del marxismo: “el ser humano debe ‘liberarse’ de la verdad. La verdad es opresora. Nos limita, nos cohibe, nos obliga atenernos a la realidad, limitando nuestro derecho a expresar libremente lo que queremos”.

Prefieren la mentira a la realidad.

Etiquetas: , , , , ,